El Athletic sin soluciones ante el Granada

Los equipos de la parte baja de la clasificación de la Liga están deseando jugar contra el Athletic, ya que no hay equipo más generoso con ellos. Ni uno solo en todo el campeonato.

Uno de los mejores (Foto: Juan Lazkano)

Los 3 últimos partidos, han sido, Cádiz, Levante y Granada y hemos conseguido la triste cifra de 2 puntos. Dos de nueve, con cuasi cadáveres futbolísticos. Vienen, resucitan y se van con la autoestima muy alta, pero dejándonos a nosotros en muy mal lugar. El juego anterior del equipo y la clasificación hacían que nos las prometiéramos muy felices antes de estos tres encuentros. Digo el juego, que no los goles,… porque ya sabemos que gol no tenemos. Pero,.., la realidad es terca. Y aunque ayer dijo Marcelino en rueda de prensa que jugaron un buen partido y que estaba contento, no tengo muy claro a quién quiere engañar. No puedes decir que has jugado un buen partido cuando has cometido unos errores garrafales, que el contrario aprovecha con entusiasmo. Errores ayer escandalosos y muy abundantes. Nos pusimos donde queríamos, en los primeros minutos por delante en el marcador, gracias a un gol de Raúl que vino tras presión, y recuperación de Muniain, que hizo pase atrás perfecto para que Raúl no perdonase, 1 a 0. Todos encantados pero la realidad nos golpeó fuerte. Error defensivo hace que Machís, 5 años después de aquel horror contra el Leganés, vuelva a dejar en evidencia a Íñigo Lekue. Se fue facilísimo y cruzó imposible para Simón. Empate y el Granada encantado porque era la primera vez que llegaba a la portería.

Para acabar de rematar el desastre, Iker Muniain, subió al nivel de ARTE, el gilicorner de su equipo. Regaló el balón y, a la vez, un contraataque, que por supuesto no bajó a defender. Lo que sí hizo Dani García, con tan mala suerte que en el área, el balón le rebotó y le hizo un perfecto pase al delantero granadino. Y así, 1 a 2 sin hacer NADA. Y los rojiblancos con la obligación de meter dos goles para remontar el duelo. Dos goles para un equipo que no tiene mucho de eso precisamente. Siguiendo con los errores y por seguir poniendo nombres, Yeray en la salida de balón fue un despropósito. Regaló, sí, regaló al contrario 3 balones que no acabaron en algo peor porque era el Granada.

Cosas positivas. Por fin salió Nico Williams de titular, y teniendo en cuenta que fue uno de los mejores espero que llegase para quedarse, por lo menos mientras los supuestos titulares estén tan mal como en realidad están. Les tiene que venir bien el banquillo, estoy segura. No pasa nada, no están bien, y se quedan en el banquillo hasta que vuelvan por sus fueros. Sustituyó a Berenguer, que seguro que mejora, pero no lo puede hacer en el verde de titular siempre.

Iñaki Williams, tampoco salió de inicio. Perfecto, porque tampoco está bien. Como revulsivo se notó su presencia y tomó parte en el gol del empate. No está mal.

Raúl siguió de titular, pero está vez su pareja en la delantera fue Oihan Sancet. Raúl para mí fue uno de los mejores. Además del gol, tiró una maravilla al palo, se hinchó a prolongar balones con sentido y uno de ellos propició el gol del empate. Bien Raúl. Oihan no estuvo fino. Se fajó sin descanso pero sin fortuna. A pesar de ello, yo le mantendría de titular.

Por fin, también vimos juntos a Unai Vencedor y a Oier Zárraga, que salió sustituyendo a Dani, a la hora de partido. Muy bien también. No se escondió y mejoró la elaboración. Mención aparte el tiro que hizo, que fue a puerta, con colocación y potencia. Oier bien, muy bien. Vencedor también es una buena noticia, cada vez mejor. Otra Petxarroman, que con el larguísimo descuento que hubo, tuvo unos 20 minutos en total, en los que participó muchísimo. Valiente, combinando con Nico, centrando al área. Como si fuera un veterano. Me gustó.

Y por último, comento el error garrafal de Unai, que si la semana pasada salvó un punto con su parada frente al Levante, ayer provocó la expulsión de Íñigo Martínez, que para subsanar el error (de Unai) en la salida de balón, tuvo que hacer una falta al borde del área, evitando en los últimos segundos que el Athletic perdiese el partido. Mal Unai, y también mal, porque una vez que acabó el saque de esa falta, salvada por Yeray bajo palos, cuando el balón salió fuera, Unai lo cogió y lo desplazó de mala manera, en vez de sacar rápido de puerta para intentar aprovechar la última jugada. Mal. Por cierto, en está jugaba el árbitro inicialmente le saco a Íñigo tarjeta amarilla. Pero ahí teníamos en el VAR, salivando a Del Cerro Grande, encantado de la vida porque la semana que viene el Real Madrid no va a tener en el eje de la defensa a nuestro mejor jugador. ¡Vaya faena! La jugada era de expulsión, pero mi queja viene de por qué revisan esta jugada y no otras, como por ejemplo la entrada criminal por detrás de Mikel Merino a Sancet, que era una expulsión de libro. Sin más.

Y para acabar decir, que me alegro de ir a enfrentarme al Real Madrid, y espero que juguemos contra ellos como siempre, genial, y eso sí, también quiero que el resultado sea distinto al habitual, es decir, que ganemos. ¡A por ellos! Y …

¡Aúpa Athletic!

El Athletic mereció más contra la Real

Un punto conseguido in extremis por los rojiblancos, pero que deja un regusto raro, ya que aunque el empate fue sobre la bocina cuando ya lo veíamos perdido, también en el cómputo general del partido, el equipo bilbaíno mereció más. Raro. Raro.

Munuera protagonista (Foto: Pablo Viñas)

Empiezo diciendo que estoy contenta porque nuestros chicos, siguen jugando como en todos los partidos. Saliendo a muerte a por los contrarios, dando igual quien sea el oponente. Muy bien, achuchando desde el minuto uno. De hecho, en ese momento hubo un posible penalti que el árbitro, ni siquiera dudó en no pitarlo, a pesar de lo escandaloso de la caída. Lo revisaron en el VAR pero se reafirmaron. Yo les hago una pregunta a los colegiados, ¿Elustondo, qué tocó primero, el balón para despejarlo, o la rodilla de Iñaki para derribarlo? No hay más preguntas señorías.

Contacto en la rodilla

La Real, no olvidemos el líder de la Liga, también hizo cosas buenas, sobre todo Isak, pero los nuestros no les dejaron hacer ese juego fluido que han desarrollado hasta ahora. Mérito nuestro. Además se fueron generando ocasiones. Iñaki, ¡no se puede perdonar tanto! La jugada ya comentada debería haber sido gol y no estaríamos discutiendo otras cosas. Raúl García le puso un balón maravilloso pero Elustondo le comió la tostada.

La presión de los jugadores encomiable. Parecía difícil mantener el ritmo en el segundo tiempo pero se logró. Y vino la jugada que te puede marcar un derbi y lo marca. Íñigo Martínez, otra vez, cometió un penalti muy claro, que puso en ventaja a los blanquiazules. Nada que objetarle al árbitro en esa jugada. Pero luego…. Madre mía, ¡ Qué recital de errores! Para empezar la patada de Mikel Merino a Sancet sin ninguna posibilidad de jugar el balón es una tarjeta roja como una casa. Según López Ufarte (por si acaso, ex jugador de la Real, ganador de las últimas Ligas que ganó su equipo, en Primera división), Merino, perdió la cabeza. Pero… a pesar de eso le sacaron la amarilla, solo amarilla. Poco después Merino, otra vez, le dio a Petxarromán con la mano, y nada. Nada. Para al de poco tiempo sacar una roja a Íñigo por una jugada de auténtico chiste. Primero hay falta de Isak, y en el forcejeo posterior Íñigo con su mano toca la cara del sueco. Otra amarilla y expulsado. Para que consideréis si es o no, os diré que López Ugarte dijo, que no, que no era roja. Y así el equipo estuvo 11 minutos con un jugador menos. Una vergüenza. Por cierto, espero que el Club reclamé para que le quiten la tarjeta.

A pesar de todo, ir perdiendo y con 10, no se arrugaron y lo siguieron intentando. La justicia divina, quiso que en una falta sacada sin gran peligro por parte de Iker Muniain ( salvo porque iba a puerta), Remiro, no sé si se quiso adornar, pero intentó repelarla de puños, cuando o debía blocarla o despejarla, pero con las manos abiertas. Pero… Gracias, muchas gracias, porque el balón fue para dentro y el Athletic, consiguió empatar. Y he dicho lo de justicia divina, ya que Íñigo, ex de la Real, nos la había montado parda, no estuvo mal que Remiro, ex del Athletic, se la montase a ellos.

Añadiría sobre el arbitraje que a Martínez Munuera le costó muchísimo sacar una tarjeta. En concreto, Rico es increíble que se fuese a su casa sin ella. Nada más comenzar el partido cometió una falta de las que ponen en peligro la integridad física de los jugadores. Pero… Nada. Sigan, sigan, que diría Mateu.

También, por dar algunos nombres de futbolistas tengo que mencionar a uno que siempre me ha encantado pero que le encuentro muy bajo. Óscar De Marcos, ya lo dije la semana pasada, está sufriendo muchísimo y tiene problemas para contener a los rivales. Por contra, me alegré por fin de ver a Petxarromán aunque fuesen solo 16 minutos. Debut en su ex-casa. Espero que siga contando con él, Marcelino.

Además quiero mencionar a Unai Vencedor, no lo hice la semana pasada a pesar de merecerlo y está quiero hacerlo. Nos está dando y nos va a dar mucho. Mucho. Cada partido le veo mejor.

Y así, casi como sin darnos cuenta el Athletic de todos los partidos jugados fuera de casa, todavía no ha perdido ninguno. El mérito es increíble. Pena otra vez que nos está faltando ese puntito de suerte, pero si se sigue así… se puede hacer algo importante.

¡Aúpa Athletic!

El vendaval Athletic arrasa al Getafe

Supongo que todos los athleticzales nos estamos frotando los ojos ante el juego de nuestro Athletic. Si nos lo cuentan no lo creemos. Y, de hecho, casi no lo creemos, ni incluso viéndolo.

Los mejores del partido (Foto: Pablo Viñas)

El efecto Marcelino está siendo milagroso por todo. Para empezar de los 5 partidos que lleva ya con el equipo se han ganado, nada menos, que cuatro y los cuatro seguidos. Y encima contra qué rivales. Madrid y Barcelona, que nos dan una Supercopa, que nadie esperaba. Una ronda de Copa, contra el Ibiza, y en Liga, contra el Getafe, ayer, al cual se le dio un meneo importante, en un segundo tiempo para enmarcar, en el que metieron 4 goles, más uno del primer tiempo, que culminaron la manita, a un equipo muy difícil, y que con Bordalás, nunca había recibido esa cantidad de goles. 5 a 1. Y con un juego rápido, combinativo, imaginativo, audaz,… que estos mismo jugadores, no sabemos muy bien, dónde lo tenían guardado. Y luego, a veces decimos que no es importante el entrenador. Pues igual, no, pero en este caso es evidente que sí. No sé si ha sido cuestión de mentalidad, si es por sus cambios tácticos, si es por la elección de los jugadores, si es porque estaban acomodados, o por todo a la vez. Pero están ocurriendo cosas que no se explican muy bien. Por ejemplo, por lo general, todos los comentaristas de televisión cuando el Athletic va a sacar algún balón parado, o de córner o de falta lateral, siempre suelen comentar el enorme peligro que crea nuestro equipo y yo pensaba… ¿De qué año están hablando? ¿A qué Athletic se refieren? Sí, y sí era una característica nuestra, pero que en los últimos años, no hacíamos más que desperdiciar, una falta sí, un córner también. Llega Marcelino y llevamos creo 4 goles así. 4. Con un Muniain a nivel estelar. Así que… que alguien me lo explique. Bueno, no es necesario, con que lo sigamos explotando me vale. En estos partidos, hay una falta a favor y piensas que igual conseguimos algo… Cambio radical. Ilusión. Desde luego, la palabra es ilusión, porque es una auténtica gozada ver al equipo.

Curiosamente, empezamos de la peor forma posible, ya que en el segundo 20 Cucurella ya nos había metido un gol de cabeza. Error en el despeje de Yeray, y pase extraordinario de Aleñá, que dejó solo al pequeño jugador del Getafe. A pesar de eso, fueron capaces de volver a entrar en el partido. Yendo hacia arriba sin que el golpe les afectase. De hecho, casi inmediato se pitó un penalti a nuestro favor, pero el VAR echó para atrás la decisión. Seguido, la conexión entre Iker y Raúl funcionó de nuevo y gol, tras salto acrobático de Raúl, que está de dulce. Golazo.

Como dijo Raúl al acabar el partido, igual quien consiguió el triunfo fue Unai Simón, deteniendo un penalti a Mata en el minuto 30. Le puede dar moral y venir muy bien. Pudo ser un golpe duro, pero no fue así, gracias a Unai. Con empate se llegó al final del primer tiempo.

Y en el segundo, para delicia de todos los aficionados rojiblancos, llegó el recital del equipo. Y para el minuto 15 ya teníamos dos goles más, el primer gol de Yeray, buena forma de celebrar su cumpleaños (remate de cabeza a un balón parado), y el segundo de Raúl, también, remate de cabeza portentoso, a pase de Balenziaga. Y es que tenemos a todos los jugadores a un nivel muy alto. Pena la lesión de Mikel Balenziaga, que ha aprovechado la baja de Yuri, con nota. Nota, por el nivel que está dando, y por ante qué rivales. Volviendo a Raúl, lleva 5 goles en 5 partidos. Con Gaizka casi no contaba este año y, aquí le tenemos de vuelta, goleando y participando muchísimo, como antes, en la creación y también en la recuperación. Muy bien. También, tengo que destacar el enorme trabajo de Iker Muniain, el renacido. Hizo un partido muy bueno con Gaizka, pero es que con Marcelino, está que se sale, participando continuamente en el juego, creando muchísimo peligro, y lo del balón parado, buf… Sigue así, Muni.

El cuarto gol vino tras recuperación de De Marcos, enorme también, que pasó a Muni, éste a Iñaki y, preciosa asistencia, del hombre al que siempre achaco que falla en el último pase. ¡Me encanta que me dejen mal! Perfecto Iñaki. Y Berenguer, primer balón que toca saliendo del banquillo y, a la cazuela.

Y ya el quinto, para acabar de deleitarnos a todos, fue un contraataque maravilloso, pared incluida, entre Unai López y Villalibre, solucionada con una delicatesen del primero, para evitar que el balón se perdiese, porque se le había quedado retrasado, y darle un pase en profundidad a Asier, que levantó la cabeza para ver a Óscar, que entraba como un Miura. Colocó el pie y gol. Y nosotros, delante de la televisión, frotándonos los ojos y no queriendo despertar de este sueño en el que estamos. ¡Qué gozada ver jugar así al Athletic! No tengo ni palabras. Este equipo ilusiona, y si normalmente los aficionados somos ciclotímicos, subimos y bajamos, en una espiral de emociones, es que ahora… estamos en la gloria. Equipo,… a seguir así. Jejeje. Ya sé que es mucho pedir, pero… después de que nos habéis enseñado que sabéis y podéis hacerlo, por favor, no paréis, que esto es una maravilla.

Y efectivamente, como esto no para, el jueves ya tenemos el próximo partido, en este caso de Copa, contra el Alcoyano, equipo de moda por eliminar en la anterior ronda al Real Madrid. Supongo que habrá que sufrir. Ya vimos contra el Ibiza que fácil no va a ser, así que a ponerse el mono de trabajo y sin confianzas… ¡a por el Alcoyano! Y…

¡Aúpa Athletic!

¡¡¡¡Athletic de mi vida!!!!

Poco se puede decir de lo de anoche, porque decirlo todo es imposible. El aluvión de sentimientos es demasiado grande. Dos palabra voy a elegir:

Corazón y familia.

Txapeldunak!!! (Foto: EFE)


Corazón porque uno muy fuerte hay que tener para aguantar lo que sufrimos ayer. Por dos veces los blaugranas se pusieron por delante en el marcador, y por dos veces los rojiblancos consiguieron empatarles y al final, incluso hacerse con la victoria. El lema del Athletic con la Copa era: Bizi ametsa! ¡Vive el sueño! ¡Y tanto que lo hemos vivido!

Un primer tiempo muy bueno, en el que el Barça era irreconocible porque el balón parecía solo de los nuestros. A pesar de ello, su calidad hizo que en la única jugada de peligro que tuvieron, consiguieron el gol. El mazazo podía haber sido grande, porque estábamos cerca del descanso, pero la fe de nuestros jugadores hizo que en 2 minutos un pase de Williams fuese rematado a la red por Óscar De Marcos (enormes los dos). Así al descanso con empate.

En el segundo tiempo, el Barça dio ese paso adelante y empezó a parecer el equipo que se supone que es. Griezmann, de nuevo puso por delante a los suyos, y solo quedaban 15 minutos, para conseguir el empate. Parecía que no era posible… parecía todo perdido… Pero… Muni, que también hizo partidazo, le puso el balón en saque de falta lateral, a Asier, y ¡Asier, de mi vida!, que consiguió empatar el partido, casi sobre la bocina. Bueno, sobre la bocina fue el penalti que le hicieron a Asier, seguido, pero el VAR no quiso líos.

A la prórroga y en ella, Iñaki metió el gol de su vida y de las nuestras. ¡Vaya golazo! Lo intentó contra el Madrid, creo, pero no le salió, o ¿fue en Liga contra el mismo Barça?, sí. Pero es que se lo guardaba para ese momento. Madre mía. ¡Que misil! Y ¡en dónde lo colocó! Imparable. Eso sí, era en el minuto 5 de la prórroga y quedaba un mundo. A partir de ahí nervios horrorosos, pero nuestros. El equipo muy bien. Incluso pudieron matar el partido para que no sufriésemos tanto, pero no… El Barcelona se desquició y Messi lo escenificó a la perfección agrediendo a Villalibre, ¡qué vaya minutos de calidad que jugó! Por cierto, Leo, hizo una parecida en el segundo tiempo a Dani García, pero esa de frente. El árbitro no lo vio. Pero la segunda sí. Roja por desesperación. O por mal perder. (De los comentaristas de Movistar no digo nada porque lo que pienso es muy desagradable y, ademas, todos los athleticzales sabéis de qué hablo).

Final del partido y…

ATHLETIC TXAPELDUN!!!!!

¡¡¡!CAMPEONES DE LA SUPERCOPA!!!! Y DESPUES DE ELIMINAR AL MADRID Y AL BARÇA. una pasada. Casi, casi no habría nada más que decir. Pero sí voy a decir, porque me falta explicar más, lo del corazón y familia

La segunda vez que ganamos la Supercopa, en el 2015, me acordé de mi padre, Valen, y ayer, otra vez. Y de mi ama que al levantarse hoy después del alegrón va a pensar seguro… «Uyyyyyyy… ¡¡¡¡Cómo estará mi hija!!!!! También me acordé de mi tío Iñaki, hermano de Valen, que se ha ido hace poquito, y de sus otros hermanos ,Rosi y Félix, que siguen mis comentarios y estarán encantados y festejándolo, pero desde aquí. Junto a ellos, me vino a la cabeza, Paco, que ayer hizo justo un año que fallecía. Un grande mi amigo «Pistongorri», muy especial, y supongo que no ha sido casualidad. Justo un año. Y en el mismo día de su fallecimiento, un año después, su Athletic se convierte en justísimo vencedor de la Supercopa. Fuimos a unas cuantas finales juntos y no conseguimos ver levantar la Copa en ninguna de ellas. Pero ayer sí. ¡Esta Supercopa va por ti, Paco! ¡Y por el Tron! ¡Aúpa Vallekas! Y por supuesto, también por sus familias, que seguro les han recordado más que yo. Y por todos los familiares de los que os habéis acordado, también vosotros, nada más pitar el árbitro el final, los que no están y los que sí. Porque el Athletic es eso. El Athletic es FAMILIA.

Corazón también porque antes de jugar la final Aduriz se unió al equipo en Sevilla, porque Marcelino así lo consideró. Beñat y San José no pudieron estar. No sólo eso. Cuando estaban en la celebración se ve que Marcelino se acercó a Muniain, y a los jugadores, que estaban al lado, y les dijo algo, entonces fueron a por Aduriz, lo pusieron delante, le dieron la Copa y la levantó él. Familia.

Además, el Athletic, tras ganar, en su página web puso una fotografía de todos los jugadores con el entrenador, con el título Txapeldunak, pero junto a Marce aparece Gaizka. Perfecto. Elegancia. Y Elizegi se acordó de él en sus declaraciones. FAMILIA.

Grandes todos. Grande Marcelino porque lo conseguido en 13 días es para enmarcar. No ha sido casualidad ganar estos dos partidos. Han sido los dos grandes partidos y contra… ¡Qué equipos!

Grandes los jugadores por su fe y su trabajo. Grande Balenziaga, grande Vencedor, grande Dani,… Grandes todos por darnos otro título, súper título, CAMPEONES DE LA SUPERCOPA.

Por cierto, Athletic, Bizi ametsa!!!! ¡¡Vive el sueño!! Ya lo estamos viviendo y ¡qué gozada es!

¡GRANDE ATHLETIC!

¡AÚPA ATHLETIC!

¡No te puedo querer más!




¡Octava final del Athletic en 11 años!

Nada… Como sin importancia… Sin mérito ni ruido. Como si fuese lo normal. Otra final para el Athletic.

Raúl nos mete en la final (Foto: EFE)

Sufrimos muchísimo porque contra el Real Madrid es lo que suele pasar. Pero el triunfo ha caído de nuestro lado y la Federación se queda sin su final preparada, sin su clásico y sin el partido para el que organizaron un sorteo preparado, para llevar a los eternos rivales hasta La Cartuja. Pena que no sea contra la Real, para acabar de amargarles su final.

Ya he dicho que sufrimos los últimos minutos, pero el primer tiempo fue un auténtico recital de los rojiblancos, que no dejaron respirar a los blancos, a los que mataron al contrataque. La presión alta impidiendo la salida del balón madridista, consiguió que Lucas Vázquez errase al sacar el balón, el cual interceptó Dani García, que se inventó un pase, que atravesó todas las líneas y dejó en franquía a un Raúl, matador, que no perdonó. Poco después, Ander Capa, metió un pase también extraordinario, en este caso a Íñigo Martínez, que de nuevo iba a encarar a Courtois. Menos mal, que otra vez Lucas, nos facilitó todo, e hizo un penalti muy claro al defensor. A Raúl no le tembló el pulso y engañó completamente al portero belga. Se resarce así de haber dejado a sus compañeros contra este mismo equipo, en los primeros minutos de partido de esta Liga, con un jugador menos. Me alegro por él, como me alegro por Dani García, al cual le hemos dado mucha candela este año.

En el segundo tiempo el Madrid tocó, como es normal, a arrebato. Y sufrimos sí. Pero ahí, también se notó la mano del entrenador, de Marcelino, que estuvo muy hábil a la hora de hacer los cambios. Oxigenando al equipo, quitando a los que más cansados estaban. Capa, Balenziaga, (por cierto, muy bien los dos laterales y me alegro también por Balen que suele recibir bastante), luego Muniain,… El ritmo que impuso el equipo era muy difícil de mantener y, de hecho, no se consiguió, pero… los cambios ayudaron a poder seguir luchando. Y sí que el Madrid tuvo ocasiones e incluso palos, pero tampoco podemos olvidar que el Athletic tuvo, así mismo, varias claras. Muniain, Villalibre, Williams,… La jugada del remate de cabeza de Iker, que casi entra, es impresionante. Una maravilla, con quizá, 15 pases de nuestros jugadores al primer toque, que acaba con el balón en banda, centro al área y Muni que casi la cuela. Una maravilla. Pena que no culminó porque hubiese sido para verla repetida en bucle mil veces. Una pasada.

Por cierto, del árbitro y del VAR, porque estoy aburrida del tema, solo voy a decir que si el VAR solo iba a entrar en posibles penaltis si los veían claro… ¿Que buscaban en el minuto 95? ¿Setas? Cualquier cosa les hubiese servido… Es lamentable. De hecho, la retransmisión se centra en un salto entre Vesga y Ramos… Y resulta que lo que miraban era una posible mano de Núñez. Cualquier cosa… Les hubiese dado igual. Sin más.

Y así el Athletic, olvidándome de lo que no merece la pena, vuelve a estar en otra final. Octava final en once años. ¿Qué queréis que os diga…? Pues que me parece una barbaridad. Muchísimo mérito tiene este equipo. Y, por supuesto, enhorabuena a los jugadores, enhorabuena a Marcelino, y no me olvido, como no se ha olvidado el mismo entrenador actual, enhorabuena a Gaizka Garitano, porque esto también es de él. Detallazo por parte de Marcelino de reconocerlo y también de Íñigo Martínez, a los que les oí mencionarlo. ¡Zorionak a todos!

Y ahora el domingo, a culminarlo. Ya sería la bomba. Otra vez contra nuestra bestia parda. Es difícil, sí, pero ya les quitamos una Supercopa. Así que… ¡A por el Barcelona! Y…

¡Aúpa Athletic!