Muy buena gente

“Vox ordena a sus concejales boicotear los actos oficiales del 25-N, día contra la violencia machista”, leo en El Diario y pienso en lo que me decía el otro día un buen amigo: Vox puede parecernos lo que sea, pero son coherentes y demuestran que son tan malas personas en los gobiernos como parecen en la oposición. Negar la violencia machista no solo es negar una evidencia: es romper un consenso y poner en duda bases del sistema democrático. Es atacar lo que somos (personas capaces de empatizar y llamar a las cosas por su nombre) y lo que no somos (bestias), y ante eso solo cabe una posición: la oposición frontal y activa.

¿Dónde no hay talento?

Andaba otro buen amigo mío trasteando en la web del Parlamento Vasco (hay páginas con información valiosísima pero encontrar los tesoros requiere tiempo) y encontró un link que no pudo evitar enviarme. Cuando lo abrí, me sorprendí igual que hizo él: Lore Martínez, de Bildu, planteaba así una pregunta al Gobierno: “La carencia de talento existente en la CAV es notable”. ¿Dónde nota falta de talento? ¿En su entorno? ¿Hay carencia de talento en todas esas empresas punteras que ponen a Euskadi al mundo? ¿En las y los trabajadores que son fichados por multinacionales? ¿El funcionariado vasco carece de talento?

Correcto

Igual que la unidad de acción de EH Bildu con ERC ha mejorado la política en fondos (las y los vascos han descubierto el posibilismo) y formas (también han descubierto las sonrisas para las fotos y las americanas que ahora no se quitan), la unidad de acción entre EAJ-PNV y Junts per Catalunya será positiva. Estoy completamente seguro. El regreso a la arena política de las y los catalanes, propiciada por unos números endiablados en el Congreso y la necesidad del PSOE, es una gran noticia, que además lo haga de la mano de las y los de Ortuzar la mejora por lo que dijo el lehendakari Agirre: “Euskadi, siempre con Catalunya”.

El misterio del aceite español

Hablemos también de España: en Reuters recogen para el resto del mundo que en ese país, el que más aceite de oliva produce, algunos supermercados guardan las botellas bajo llave por el incremento desmedido de los precios. Un misterio, el de este ascenso asceta, que se extiende, para nuestra desgracia, también a Euskadi (donde producimos aceite, por cierto). Albares tiene trabajo acumulado desde la anterior legislatura: mejorar la imagen de España y de quienes recogen y elaboran uno de sus mejores productos. Pero Pablo Bustinduy, al frente de Consumo, también tendrá algo que hacer y que decir urgentemente.

La gerontocracia

Ya que miro al exterior, lo hago un poco más allá: esta semana hemos visto a Joe Biden llamar Britney Spears a Taylor Swift. Un lapsus, sí, pero en su caso es otro más. Y en la esquina contraria, Donald Trump va cada vez más a su aire pero sigue manteniendo serias opciones para ser el candidato republicano a la presidencia. Eso pondría a las y los estadounidenses ante una tesitura terrorífica: elegir en 2024 entre un presidente (que lo normal es que se presente a la reelección) que hoy tiene 81 años y un aspirante que también lo fue y que hoy tiene 77 años. Entiendo que los 50 sean los nuevos 40, pero esas edades son excesivas para el cargo.

También 56 periodistas

Espero que el alto el fuego pactado entre el estado de Israel y Hamás esté cumpliéndose. Cada minuto en el que no caen las bombas sobre Gaza es un minuto que sirve para salvar vidas. También espero que la masacre del país de Benjamín Netanyahu cese de una vez, que no sigamos viendo imágenes trágicas, que no contemos más muertos. Entre las más de 16.000 víctimas, según el ministerio de Salud gazatí, contamos también las y los 56 periodistas fallecidos mientras mostraban al mundo lo que estaba sucediendo. Ya debatiremos más adelante del control que ejerce Hamás sobre la información.

¿Haces huelga hoy?

Hoy es día de huelga. No importa cuando lo escriba: en la CAV cada día laboral es una jornada de huelga para alguien desde hace meses. Pero no me refiero hoy a las que ELA programa en función del calendario electoral: Solidaridad, un sindicato tan próximo a Vox que se funden entre sí, había anunciado una huelga general en toda España y, por extensión, Euskadi y Catalunya, para hoy. ¿Lo estamos notando? ¿Lo notarán en España? ¿Quién será tan pánfilo o pánfila como para no ir hoy al trabajo por la llamada de un sindicato que comparte ideario ultraliberal con un partido de extrema derecha?

Ya hay un motivo

Cada vez que aparece Vito Quiles en esta columna menciono a la presidencia del Congreso de los Diputados porque es ese órgano el que le otorga la acreditación de prensa en la cámara baja. Hoy recurro nuevamente a la capacidad de acción de Francina Armengol ya que el desinformador con pase de periodista es también el protagonista de esta noticia en El Diario: “La Policía acusa al agitador ultra Vito Quiles de arengar para romper el cordón de seguridad y empujar a un agente”. Es decir: ya hay un motivo. No podemos seguir jugando a que estos alborotadores de la extrema derecha son periodistas. No podemos permitírnoslo.

Vamos a peor

Tampoco podemos ni debemos olvidar que el músculo de Vox fue entrenado también por Pedro Sánchez y el PSOE, que le ha dejado explayarse en el Congreso, encantado de enfrentarse a él en la anterior legislatura y minimizar al PP. Eso, como todo lo que alimenta al monstruo ultraderechista, es peligroso. Pero no solo ha engordado el extremismo: también lo ha hecho el populismo y, lo estamos viendo, la agresividad. “Por qué cada vez más diputados quieren incluir sanciones por insultar en el Congreso”, se preguntan en Xataka. Porque vamos a peor, porque antes ni nos planteábamos esos insultos y hoy son normales.

¿Y qué opina la inteligencia artificial?

Aunque Microsoft sea la empresa que con más ahínco está buscando la comercialización de la inteligencia artificial, sigue pareciéndome en la que más se puede confiar, así que celebré que Sam Altman fichara por este gigante. Pero ahora ha vuelto a OpenAI y su regreso ha apagado un motín a bordo de uno de los barcos más importantes de nuestro presente y futuro. Detrás del despido y el regreso hay mucho más de filosófico, por lo que parece, que de mecánico o funcional. Soy optimista antropológico: si sobrevivimos al colapso medioambiental estoy seguro de que sabremos domar la IA o que, ella si nos doma, no nos matará.

¿Quién se lo dice?

Vamos a ver: si “el PNV acepta los modelos lingüísticos” y “el PSE-EE, a cambio, la concertación universal” (EITB Noticias, en Twitter), ¿qué “denuncia” EH Bildu? ¿Que la política funcione y partidos diferentes que representan sensibilidades distintas (y mayoritarias, que nadie lo olvide) cedan para ponerse de acuerdo y sacar una ley? ¿Quién explica a Ikoitz Arrese que justo en eso consiste la democracia? También hay otra manera de vivir la política, claro, y es en clave electoral permanente, lo que supone buscar una excusa, aunque sea burda, para oponerse a todo lo que haga el gobierno si estás en la oposición.

La “experencia” no es lo peor del hilo

Sí, está bien escrito (aunque el autocorrector me lo ha corregido) y bien leído (aunque no aparezca en el periódico la raya roja típica del Word): pone “experencia” en el entrecomillado y en todos los tuits del hilo de Nuevas Generaciones en el que intentaban ridiculizar los currículums de las y los nuevos ministros socialistas. Pues bien, esa errata insistente no es lo peor: los supuestos chistes y el desprecio a titulaciones superiores o experiencias políticas desde los ayuntamientos al Parlamento Europeo, muestran un clasismo insoportable. Prefiero cualquier ministra o ministro así a los millonarios con los que cuenta siempre el PP.

El palo de las astillas

Si antes de la foto protocolaria en Moncloa las y los de Nuevas Juventudes se lanzaban a hacer el ridículo con un hilo mal escrito y unos chistes completamente equivocados, después de la imagen han sido sus mayores, los del PP nacional, los que han publicado en la misma red social un fotomontaje con las y los ministros, Pedro Sánchez, una estelada y una figura que correspondía, según el autor o autora, al “mediador internacional”. ¿Cuál es la cadena de responsabilidad? ¿Cuánta gente ha participado en la edición de la imagen y la ha visto antes de decir, “venga, dale, publícala y que se jodan”? Qué ridículo.

Una nueva economía. O no

Leo con asombro en El Diario que “el jefe de Binance, la mayor bolsa de criptomonedas, se declara culpable de blanqueo de dinero y dimite”. Para seguir operando, además, “la plataforma tendrá que pagar una multa de 4.300 millones”, por no hablar de su reputación. E insisto en mi asombro porque se supone que estos de las “cripto” iban a revolucionar la economía mundial deslocalizándola y saltándose la participación de poderes sospechosos como los bancos nacionales. Pues bien, o el plan les está saliendo regulinchi o no hay nadie, absolutamente nadie, en el mundo financiero que se salve. Me niego a creer lo segundo.

Quince ediciones del Getxoblog

Si Mikel Agirregabiria me escribe para informarme de que todavía quedan plazas en la edición de este año del Getxoblog, yo lo cuento en esta columna para animar a quien le interese a apuntarse. La cita es este sábado en la Fundación BiscayTIK, en Getxo, a partir de las 12:00. La entrada es gratuita y para inscribirse solo hay que buscar en Google el blog de Agirregabiria y seguir el enlace. Yo participé en el primero y en varios posteriores, y me alegra saber que a quienes conocí entonces siguen reuniéndose, acompañados por caras nuevas, para hablar de algo tan apasionante como las últimas oportunidades que nos ofrece hoy Internet.

Todo lo que cabe en un TikTok

Es muy, muy reseñable que en la cuenta en TikTok de Bildu hayan subido un vídeo de dos 2’37” de Mertxe Aizpurua justificando el voto a favor de su grupo a la investidura de Pedro Sánchez. Un hito histórico en la izquierda abertzale. En ese largo TikTok cabe una rectificación histórica de quienes dijeron lo del plato de lentejas, que nunca harán. Y cabe la capacidad de aceptar la opinión dictada de miles de personas que, en su odio al PNV, han encontrado la justificación necesaria para acatar cambios de rumbo imposibles. Y cabe mi admiración por hacer un resumen de una intervención más extensa tan bien hecho.

¿Pablo Iglesias, desinformador?

Manu Bravo no ha sido el único periodista que ha avisado del bulo, y Middle East Monitor no ha sido el único medio que se lo ha tragado. Me refiero a la (des)información que ha hecho circular Pablo Iglesias de que Ione Belarra ha sido cesada como ministra por su apoyo al pueblo palestino. En la cuenta de difusión, con más de 330.000 seguidoras y seguidores, han borrado el tuit que Bravo (entre muchos otros) ha aclarado. Me sorprenden dos cosas: por un lado, que Iglesias haya decidido desinformar tan burdamente. Por el otro, la buena reputación que, hasta este momento por lo menos, el gurú de Podemos tenía en el exterior.

Juan Carlos Monedero, sorprendente

Todas y todos hemos visto cómo se ha producido la salida de Podemos del gobierno. Por eso entendemos las pataletas de Iglesias, Belarra y Montero. Pero si la queja es más grave que un hecho que se define solo, algo está haciendo mal incluso el gurú de la comunicación, la política y el liderazgo. En este contexto, brilla con luz propia la reflexión de Juan Carlos Monedero: “Le deseo todo el éxito al nuevo Gobierno. Es un error dejar fuera a Podemos, pero el enfado de partido no está por encima de la suerte del país. Ojalá cumplan. Los errores de este gobierno solo beneficiarán a la derecha. Y acierten en hacer políticas para las mayorías. Suerte”.

Dicho esto

Otro tuit que me ha sorprendido gratamente es este de una cuenta anónima: “Ahora que Sánchez es presidente tomo distancia y me pregunto cómo es posible que tengamos la peor oposición del continente. Mil millones de motivos para ponerlo a caldo y se centran en: usa el Falcon, quiere ser dictador, que le vote Txapapote, hijo de fruta”. Y sigue: “De entrada, la derecha no propone nada. Son el absoluto vacío. De salida, sus críticas solo captan a los ya captados. Pues así les va. Y no se enteran. Es que no se enteran. Que casi mejor que no se enteren, ojo. Porque si son tan lerdos en la oposición ni me los imagino gobernando”.

Un plan sin fisuras

Reconozco que he leído con cierto deleite este titular en El Diario: “Vox se querella por ‘prevaricación’ contra los letrados del Congreso que han avalado la ley de amnistía”. Una ideaza. Ojalá tengan más como esta. Según cuentan algunos de los que han oído anuncios de querellas de Vox contra su nombre, luego estas no llegan. Pero solo el anuncio ya es desternillante, perdón: brillante. ¿Cómo van a recibir las y los letrados del Congreso cualquier consulta o propuesta de Vox, a partir de ahora? ¿Sabe Vox quiénes son las y los letrados y qué labor hacen? Si querían un titular, se lo han dado. Y qué bien dado.

La gente quiere aventura

Argentina ha decidido que quiere aventura y por eso ha elegido a Milei. Antes demostraron que la querían en EE.UU., Brasil, Hungría, el Reino Unido con el Brexit, y hasta Bizkaia, eligiendo como presidente del Athletic una tercera vía alternativa, por lo menos en apariencia, a medios y centros de poder tradicionales. La gente quiere aventura, por eso la mayoría de quienes votamos el 23 de julio optamos por un gobierno en España de concentración contra la extrema derecha con un equilibrio imposible. Quien se presenta como antiestablishment, aunque forme parte de ese establishment, tiene hoy más opciones de ganar.

Llamaron a tu puerta y abriste, Oskar

En Euskadi, el populismo antiestablishment lo lidera hoy la izquierda abertzale sin rubor, a la que reconoceré su capacidad de convocatoria pero no cederé en sus intentos de reescribir el pasado. Por ejemplo, tuitea Oskar Matute a propósito de la manifestación del sábado que “cuando los fascistas llaman a la puerta, no hay otra prioridad que pararlos”. Pues cuando llamaron a la puerta de Oskar, este se la abrió. Porque quien defiende y justifica los asesinatos a personas que pensaban diferente por el mero hecho de hacerlo son fascistas. No voy a entrar ni a discutirlo. Y quien les blanquea es un colaboracionista. Y tampoco me parece discutible.

El “antiestablishment” oficial

Yolanda Díaz, Ernest Urtasun, Mónica García, Pablo Bustinduy y Sira Rego serán las y los ministros españoles de Sumar. Y se presentarán, por supuesto, como antiestablishment. Pero no lo son, al contrario: son sangreazules de la izquierda. ¿Tiene algo de malo? No, pero como en otros casos, lo negativo es el engaño, o el intento de engaño: que nos intenten convencer de que estas y estos van a ser las y los ministros que mejor nos representan a quienes no hemos pisado nunca un ministerio o un escaño como elegible. Todos los partidos son libres de escoger a las personas que quieran, pero no hay obligación de  quererlas.

¡Veintidós!

Lo reconozco: me ha sorprendido la cifra porque 22 ministras y ministros me parecen muchísimos. Y quien me lea o me conozca sabe que no soy de los que tienen remilgos o entren al trapo populista: la democracia es cara (más cara es su alternativa), las y los equipos son necesarios para llevar adelante políticas, y todas y todos tienen que estar bien pagados para no ser accesibles a quienes quieran conseguir ventajas a cambio de prebendas. Pero 22 ministras y ministros, con toda la maquinaria que corresponde a un ministerio, proyectan una sombra nada recomendable, la de una torre de marfil.

De Microsfot me fío un poco más

Me ha parecido muy buena noticia esta de República: “Microsoft ficha a Sam Altman, exconsejero delegado de OpenAI”. La repentina salida de Altman el viernes fue una sorpresa que nos trajo cierta zozobra, ¿hacia dónde quiere ir la compañía a la que no le vale la visión de quien nos ha descubierto las posibilidades de la IA? Y la reacción de Microsoft ha supuesto cierto alivio: la empresa que fundó Gates es hoy una roca que nos da más certezas que muchas otras marcas, y su camino en la IA me resulta, desde estas primeras etapas por lo menos, bastante más fiable. Lo que está claro es que es la apuesta de todas las tecnológicas.