Hoy, España-Suiza

Estoy siguiendo esta Eurocopa con más alegría y tiempo que las anteriores. Por fin algo bueno en esto de hacerse mayor. Desde que eliminaron a Escocia (como era previsible) lo hago sin pasión pero con interés. Nada comparable a lo que vivirá hoy Juan Carlos I, al que muchos imaginamos con el corazón dividido entre Suiza y España. Yo, que disfruto con los malos en las películas y las novelas, me lo magino además en un salón enorme, frente a una pantalla gigante de televisión, con un whisky carísimo y hielo bueno, rodeado de amigos con sufra que le ríen los comentarios. Todo esto, a varios miles de euros la noche.

Y el lunes, a darle duro al español

Hoy toca disfrutar de la Eurocopa, a partir de mañana, del fin de semana y, si eres Toni Cantó, el lunes puede que te toque estrenar oficina. Una oficina dedicada al idioma español a cargo de la Comunidad de Madrid, donde solo se habla esa lengua y en la que están las sedes del Instituto Cervantes, la RAE y Fundeu. Cantó explica que él va a aprovechar la oportunidad que le ofrece el castellano y que la izquierda y el nacionalismo “no han querido”. ¡Ya lo creo! Esperanza Aguirre lo llamaba “mamandurria” y el propio Cantó ha clamado contra los “chiringuitos” hasta que le ha tocado vivir de algo que lo parece.

Si fuera el único…

Rocío Monasterio ha tenido la suerte de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha considerado que su intento de falsificación para hacerse pasar por arquitecta era tan burdo que ha archivado el caso. En su estupendo hilo en Twitter, Jurist Priest ponía el acento en que “tendría sentido un archivo claro si realmente esa falsificación hubiera sido tan perceptible para todos que Rocío Monasterio no hubiera podido vender los inmuebles que sí consiguió vender”. Es decir, no se ha condenado una falsedad documental pero se señala a quienes la de Vox sí se la coló y pasan así de víctimas a primos.

Esto es ser de izquierdas

El primer gobierno de coalición de la historia de España, formado por dos partidos de izquierdas, nos está siendo muy útil para redescubrir en qué consiste ser progresista. Por ejemplo: en alargar tu vida laboral para cobrar más en tu jubilación o en acortarla cobrando menos… O complementando esa pérdida con planes privados o propiedades arrendadas, por ejemplo. ¡Qué descubrimiento! Pero es lo que nos espera: cada día que pasa estamos más lejos de la jubilación, y no más cerca, como debería de ser. Y que no nos traten como a tontos: el problema no es la generación del baby boom, el problema se agrava con ella.

Inaceptable

Mikel Iturgaiz tiene todo el derecho del mundo a jugar en cualquier campo de fútbol sin que le insulten por sus ideas políticas. Del mismo modo, tiene todo el derecho del mundo a expresarlas en Twitter, como hacemos todos. Así que la ola de solidaridad que ha recibido y agradece en Twitter solo es una cosa: justa. Como solo es inaceptable lo que le ha sucedido. Esto va de respetar a quien piensa diferente y a convencer con políticas y política para que evolucione en sus ideas si le da la gana. Esto no va de coaccionar ni de amedrentar. Por desgracia, eso ya ha sucedido y acabó como solo podía acabar: fatal.

Una inhabilitación moral

Después de que Pablo Casado dijese: “La Guerra Civil fue el enfrentamiento entre quienes querían la democracia sin ley y quienes querían ley sin democracia”, Alberto Elías mostraba en Twitter su sorpresa: “Me flipa bastante que decir esto en sede parlamentaria no sea motivo suficiente para que te inhabiliten de todos tus cargos”. Desde luego, la alocución del líder del PP, que no fue improvisada sino leída, inhabilita moralmente a un Pablo Casado que no duda en pugnar con Vox por el espacio que queda entre la derecha y la pared. Allá Casado y los suyos, pero acá, justo enfrente, estaremos nosotros.

El problema es Madrid

Madrid ha marcado el camino al resto del PP. No lo hace Galicia, donde Núñez Feijóo administra una mayoría absoluta sin estridencias. Según Moncloa.com, el modelo es Madrid, donde el discurso populista y los votos de extrema derecha son los que han frenado las alternativas socialista e incluso de Podemos. En el digital insisten en una idea que cada día coge más fuerza: la soberbia de Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez, que señalan, apartan y aúpan a su conveniencia mientras la cúpula sobre el papel del PP deja hacer para aprovechar el tirón electoral y el viento de cola de los de la comunidad madrileña.

Empiezas así y acabas en Polonia

Casado comparte el discurso de la extrema derecha en el Congreso mientras permite que su partido sea tomado por neoliberales y populistas. Este nuevo PP huele peor que a rancio, y aunque su modelo aún está lejos del húngaro o el polaco, no es menos cierto que cada día está más cerca. En Magnet recuerdan cómo Polonia está asfixiando los derechos de la comunidad LGTBI, declarando espacios libres de este colectivo, como si lo formaran personas apestadas. Por suerte, la UE ha hecho lo que debe: medidas judiciales que pueden acabar en el Tribunal de Justicia de la UE y sanciones con los fondos para la recuperación.

“Nunca” es mucho tiempo, Pedro

A estas alturas todos sabemos que Pedro Sánchez es perfectamente capaz de decir lo contrario de lo que ha manifestado con anterioridad y de hacer lo opuesto a lo que ha anunciado. Así que cuando el presidente del gobierno afirma que “no habrá referéndum de autodeterminación, nunca jamás lo aceptaremos” (El Plural), realmente, casi nadie se lo toma en serio. Además, ni como presidente del gobierno puede hacer semejante aseveración: el juego de mayorías puede generar urgencias, la necesidad de una solución política para Euskadi y Catalunya es indiscutible, y Nunca Jamás es un territorio imaginario.

Si no te gusta la justicia, alteras el resultado

Metidos en la espiral de indultos, Podemos propone uno para Juana Rivas después de ser condenada por sustracción de menores y que personas relevantes del partido morado se implicasen en una campaña de apoyo al que, al final, ha sido un hecho delictivo. Es innegable que la justicia española huele a cerrado, cuando no a pedo, pero también lo es que la implicación de Podemos en algunos casos, especialmente con madres implicadas, es de trazo bastante gruesa, con condenas, señalamientos y absoluciones escritos desde el principio por sus propios guionistas, y aunque sus películas impliquen a terceros.

«Un patrón»

“Los fiscales suizos han encontrado un patrón entre los viajes del rey emérito a países como Arabia Saudí, Dubai, Kuwait o Baréin, y los ingresos de dinero que se realizaron durante años en las cuentas que se vinculan al rey emérito en el país”. Esto sucedería nada menos que “desde hace 20 años”, y pese a que debería de ser un escándalo en sí mismo, es la investigación “que menos interesa a los fiscales españoles, ya que al tratarse de viajes oficiales en los que Juan Carlos I era la principal autoridad del estado, sería inviolable a ojos de la Justicia española”. Todos los entrecomillados son de Nius Diario.

84 millones

“Álvaro de Orleans-Borbón, primo del rey Juan Carlos I y presunto testaferro del mismo, esconde en 21 sociedades offshore un total de 84 millones en viviendas, acciones y efectivo”. Además, “es responsables de la Fundación Zagatka, donde presuntamente el rey emérito cobraba comisiones irregulares y utilizaba para pagar vuelos privados por todo el mundo. La mayoría de las firmas se encuentran en Panamá y Liechtenstein”. Según El Nacional, este pariente real, que no puede justificar varios ingresos millonarios, reside en Mónaco desde hace 40 años, así que la creación de sociedades off-shore no le redundan ningún beneficio directo.

Entonces, ¿la familia real representa al rey?

Pese a noticias como las anteriores nos da la risa cada vez que recordamos que Felipe VI aseguró que renunciaba a la herencia de Juan Carlos I (pero ahí sigue de rey, por las gónadas de su padre) o que su familia no formaba parte de la casa real española. Pese a esas afirmaciones, en ocasiones muy categóricas, en República.com nos encontramos con que “la Infanta Elena volverá a presidir un acto en representación del Rey después de dos años”. Entonces, ¿la familia del rey representa a la institución? ¿También lo hace Juan Carlos I? Y la otra hermana, Cristina, ¿esa no representa al rey?

¿Un día colorada?

Supongo que a Rocío Monasterio le disgustará especialmente ese refrán español que dice: “Mas vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo”, por eso de que ella no quiere ser roja, pero, en resumen, es lo que le ha sucedido cuando el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado que “Monasterio no será investigada su copia del sello del Colegio de Arquitectos, ‘tan burda’ que no podía engañar”. Es decir, se ha marcado un Cristina de Borbón: antes tonta que delincuente. Lo que no dice el tribunal es si usar una fotocopia burda para colar unos planos como arquitecta puede ser una estafa, por ejemplo.

La Constitución, los chiringuitos

Entre los mencionados en el reportaje de Eldiario.es hay unos cuantos que, cuando ejercían como representantes de la ciudadanía, se quejaban de la existencia de chiringuitos y, ahora que nadie les hace caso, no dudan en montar uno: Rosa Díez, Gorka Maneiro, María San Gil, Mayor Oreja, Nicolás Redondo, Iñaki Arteta, Fernando Savater (de modo reincidente) y hasta Ainhoa Arteta, pululan por “plataformas en defensa de los valores constitucionales” como “Unión 78”,“ Foro Libertad y Alternativa”, “Movimiento Ciudadano”, “Consenso y Regeneración”, “España Juntos Sumamos” o “Libres e Iguales”.

Hace seis meses

No puedo añadir ni quitar nada a este tuit de Miguel Ángel Garrosa: “Hace 6 meses Bernardina y Begoña eran las primeras vacunadas en Euskadi. 180 días después ya se inmuniza a personas de 35 años. Un saludo a agoreros, antivacunas y ‘criticatodismos’”. Solo puedo insistir en su mensaje y recordar cómo hemos avanzado pese a las críticas constantes y lo que parecían deseos de que todo fuese mal en la CAV. Pues no: Euskadi ha vacunado como muchos otros países, exactamente, como esos que lo han hecho bien. Y la falta de noticias sobre el proceso salvo que “marcha” es, de hecho, la mejor noticia.

Otegi sigue buscando el norte

Después de ejercer la lucha para alcanzar la independencia vasca y pasar una travesía en la que vencer al PNV era el único objetivo de un rearme político que incluye la absorción de partidos a cambio de escaños para sus líderes, Otegi decide ahora abrazar la vía catalana. No hay nada en Euskadi que le resulte interesante salvo la violencia y la oposición, pero busca un modelo en el que la unión de los principales partidos y el rechazo a las armas, precisamente, han sido los elementos más relevantes. La izquierda abertzale demuestra que sigue perdida en sus propias contradicciones y que su brújula sigue sin funcionar.

Un camino claro

Una víctima de aquella injustificable equivocación que consistió en ejercer y defender la violencia con fines políticos, Gorka Landaburu, tiene más claro su camino, sus principios y su fin: “Batacazo y frenazo a la extrema derecha francesa, que no consigue ganar en ninguna región. El cordón sanitario y la alianza de las demás fuerzas políticas clave de esta derrota. ¡Que cunda el ejemplo!”. No solo a la extrema derecha: el fascismo, en todas sus expresiones, debería de sentir el mismo aislamiento y preocuparse por el cordón sanitario aunque se haya disfrazado de nuevo conglomerado que descubre ahora Catalunya.

Y otro, muy oscuro

La columna de Antonio Burgos en el Abc sobre cómo, en su opinión, las mascarillas han ayudado a las mujeres feas a esconderse estos meses en los que la medida era obligatoria, ha sido largamente criticada, sobre todo en Twitter. Podría ser solo una muestra más de cómo hoy las polémicas nos ayudan a vender periódicos o conseguir clics, pero el pasado fin de semana el diario de Vocento también publicaba, a toda página, un anuncio del gobierno húngaro en el que podíamos leer las propuestas de Viktor Orban (que firmaba el documento) a Europa. No pude evitar imaginarme el proceso de selección del diario en alguna oficina húngara, buscando el que mejor encaje con el público del Fidesz.

No son empleos

Alguno de los referidos en esta columna debería de pensar en cambiar de empleo después de ver sus recurrentes desaciertos. Dudo de que suceda pero, si lo hacen, que huyan de las falsas ofertas de empleo como la que denunciaban en Mierda Jobs: una empresa requería a un community manager con conocimientos de diseño, inglés y creatividad, de 9:00 a 14:00, de lunes a viernes, a cambio de cero euros. “No remunerado”, así finalizaba la oferta que no era de empleo, sino de esclavitud. Una candidatura al engaño pero también a la cara dura de quien la pone. Qué pena que no conozcamos el nombre de la empresa.

El día del miedo

El Día Internacional del Orgullo es para muchos un día de miedo: tienen miedo. No sé a qué, pero el rechazo a quien piensa o ama diferente que muchos expresan, estoy seguro, se basa en el miedo. “Tan macho no serás si te asusta un arcoíris”, sentenciaba Elías Gómez en Twitter con absoluto acierto. Y lo hemos visto claramente la semana pasada y en durante un evento sobre el que están puestos todos los ojos: la Eurocopa, en la que la UEFA se ha asustado y ha prohibido que los estadios se iluminen con ese arcoíris que nos representa a todos porque también es un símbolo de solidaridad, de apoyo y de amor.

Machirulo

También en Twitter y también a modo de sentencia, Carlos Martínez Gorriarán escribía: “Y además, nenazas”, sobre el tuit en el que se veía a Sánchez Galán emocionado después de recibir el aplauso de sus compañeras y compañeros, que le apoyaban pese a las críticas por no ser cruel contra los presos políticos indultados. El ex de UPYD, que nunca se corta en dar lecciones de ética y moral, solo unos días antes del 28-J, exhibía machirulismo y tufo a señor viejo de ideas antiguas, mezclando esa emoción con un exabrupto que tiene todo que ver con el género y con cómo eran señalados los que hoy tienen algo que celebrar.

Lo políticamente condenable

Ni Martínez Gorriarán ni los que apoyan que no se exhiba el arcoíris en la iluminación de los estadios son políticamente incorrectos: son rancios reaccionarios a los que hay que combatir como nos enseñan los que hoy celebran, como amor, con humor y con a quién le importa. Pero sin olvidar que sí importa porque Vox ha elevado a la categoría de política internacional “su apoyo a Hungría por ‘no arrodillarse ante la embestida de la ideología LGTB’” (El Plural). Insisto: esta posición no tiene nada que ver con la incorrección política o las verdades del barquero. Esto rompe el consenso y rasga la humanidad. La de todos.

El “grave error” de la iglesia

Curiosamente, la presión sobre sectores tradicionalistas viene estos días de la derecha española: primero fue el ataque a Felipe VI por firmar los indultos (los más monárquicos llegaron a hacer trending topic “Felpudo VI”), después, a Sánchez Galán por no mostrarse claramente contrario a esos indultos, y ahora, en boca de Rafael Hernando (el más peligroso de los portavoces), a los obispos por el mismo motivo. Nada les preocupa que la Iglesia haya expresado ideas reaccionarias sobre gays, lesbianas o transexuales, por no hablar de los abusos documentados y denunciados. El “grave error” es otro.

No saben qué es un derecho

Precisamente esos sectores, los principales defensores del estatus quo, llevan décadas demostrando su incapacidad para entender qué es un derecho: “La ley de eutanasia entra en vigor en España a pesar de los intentos de la derecha para tumbarla”, leemos en Público. Esta noticia es un ejemplo estupendo de lo que sucede: el PP repite la palabra “libertad” hasta el aburrimiento para ganar unas elecciones pero, después, recurre leyes como la de la eutanasia, la del matrimonio entre personas del mismo sexo y, en su día, la del divorcio. Ni entienden la libertad ni entienden lo que es un derecho. Y viven de la política.