Si lo que quiere es llamar la atención…

Si lo que quiere Gabriel Rufián es llamar la atención mostrando una impresora en el Congreso para declararse culpable por votar el 1 de octubre, lo ha logrado. Yo doy toda la cobertura que busque este diputado que te sorprende la primera vez que le oyes y te cansa a partir de la segunda. Su modo de tomarse la política, a golpe de tuit para ganar notoriedad, ni es seria ni lo pretende. Pero la política sí lo es. La línea que separa lo que hace de la tontería es cada vez más fina.

Argumentos muy baratos

Ha sido muy fino El Citador (más de 36.000 seguidores en Twitter) calificando de “falacia para dummies” la afirmación de Rafael Hernando, que hacía la siguiente resta: si la manifestación de la Diada en Barcelona había reunido a un millón de personas… Los otros siete millones de catalanes se habían quedado en cada en total desacuerdo. O es un ignorante extraordinario o un manipulador muy barato. El problema, no obstante, es que haya personas capaces de creérselo.

Y ahora, ¿qué?

Llevamos un par de semanas oyendo ya el rumor de que Pablo Iglesias e Irene Montero puede que no sean ya pareja sentimental. Si se confirma, que sea para bien, pero permítanme que me pregunte, ¿qué va a pasar ahora? Tania Sánchez fue claramente defenestrada e Irene Montero ascendida en función de su relación con el líder de Podemos (dando por hecho que ambas eran personas perfectamente válidas). ¿Habrá remodelación del grupo parlamentario? ¿Y si la hay?

El iPhone loco

Más de mil euros. Para mí esa es la característica principal del nuevo iPhone: su precio desorbitado. No seré yo quien diga a los de Apple qué tienen que incluir en su dispositivo ni con qué margen de beneficio (siempre mayor que el de otras marcas) venderlo, pero me parece un despropósito. Sobre todo porque Apple sabe que marca el paso de prestaciones y desarrollos: todo ae desarrolla para esas altas prestaciones. Pero hay que poner fin a esta locura.

¿Huelga de animación?

Borja Barba acierta plenamente, en mi opinión, con su planteamiento: cuando los grupos de aficionados encargados de generar ambiente y con cierto trato de favor de las directivas deciden dejar animar ponen por delante sus intereses sobre los del equipo. Eso destapa una serie de consecuencias interesantes: ¿a qué intereses responden? ¿Qué intereses se pueden poner en un campo sobre los del equipo? ¿Puede el club apoyarles si no priorizan al equipo?

El problema es el tiempo

Pocas veces he estado tan en desacuerdo con Fernando González Urbaneja, que ha argumentado en República.com por qué considera que ha llegado el “tiempo para fiscales y jueces” en Catalunya ante la “sedición” de su mayoría parlamentaria. Quien pretenda cortar este problema político, identitario, nacional y emocional, con una actuación judicial solo logrará una reproducción del mismo con más intensidad. La respuesta no es la ley, es la mano tendida.

La CUP no es el camino

Uno de los mayores problemas de credibilidad de este procés, que debería ser histórico pero no logran que lo percibamos así, es el protagonismo de la CUP, el último partido en el Parlament que obtuvo un 8,2% de los votos en las autonómicas del 2015 y, sin embargo, que ha logrado erigirse, con sus formas de dudoso gusto e intención, en uno de los líderes. Ahora despeñan el vehículo par dar la bienvenida a su pequeño estado (evitan llamarlo así). Pero el “cómo” es importante.

¿Y si hubiera sido de Bildu?

Si detienen al líder de una célula yihadista que, además de ensayar vídeos de decapitaciones en grupo, resulta ser afiliado a un partido nacionalista catalán, se hubiera montado una campaña extraordinaria. No les digo nada si llega a ser de la CUP. ¡O de Bildu! Pero, al final, resulta que es del PP: Mohamed Hafid era afiliado al partido de Rajoy en Melilla y, según El Español, llegó a participar en algún mitin junto al líder local, Juan José Imbroda. Y ha pasado desapercibido.

¿De qué?

Me gustaría que me lo explicaran muy despacio, casi como si no fuera capaz de comprenderlo por mucho que mi interlocutor se esforzara, porque después de leer la pieza en El Plural sigo sin saber cómo ni por qué a Letizia Ortiz, esposa de Felipe VI, nuera de Juan Carlos I y cuñada de Urdangarín, Cristina y Elena de Borbón, le calculan una fortuna de casi ocho millones de euros. Parece que es por lo que percibe de su marido, que la dobla: unos diecisiete. ¿De qué?

Se es profesional o no se es

100 € por promocionar tu restaurante en una cuenta de Instagram que llega a 150.000 personas (siempre son unas cuantas menos), además del menú, claro, no es una acción comunicativa “cara”. Pero la venta del producto tiene que hacerse correctamente para que el restaurador, en este caso Jorge Lozano, no se sienta justificadamente extorsionado por el “influencer” de turno. Como en la mayoría de profesiones, cuando se hace publicidad sin tener ni idea, se nota.

Todo es España

¡La que ha liado otra vez Pedro Sánchez con su peculiar concepción de lo que es una nación y lo que es España! El secretario general de los socialistas afirmó que “todas las naciones son España”. ¿Todas las del mundo? En El Confidencial recogen lo que, según fuentes socialistas, quería decir: que todas las naciones, “que son culturales”, caben en España. Sinceramente, no sé si prefiero una afirmación absurda o una explicación ofensiva. ¿Qué diferencia hay con Rajoy?

Curioso concepto de “democracia”

En España parece que tienen claro que la “democracia” se va a aplicar en Catalunya impidiendo su ejercicio. Y para ello, según La Información, más de 2.000 policías y guardias civiles, antidisturbios incluidos, serán desplegados hasta el 1 de octubre en Catalunya con el objetivo de retirar las urnas. El dispositivo tendría hasta nombre: “Operación Referéndum”. Por cierto, contemplan “todas las vías de actuación para defender la soberanía nacional”.

Te lo contará Carlos Herrera

En la calle, la Policía Nacional y la Guardia Civil, y en casa, Carlos Herrerá será uno de los garantes de que Catalunya siga siendo España quiera o no la ciudadanía catalana. El fichaje de la estrella de la COPE para que en la televisión pública española modere un debate político no puede estar exento de intencionalidad en un momento en el que la salvación de España es una prioridad. Eso, sí: hacer frente a la amenaza con caspa y “fósforos” también define a esta España.

Y en Podemos sigue el lío

No soy capaz de resumirles la historia en un párrafo, lo siento, así que asumo el riesgo de tirar de trazo muy grueso: en Podemos hay ahora mismo dos presidentes de la comisión de garantías después de que Echenique se haya cargado a la primera (con apoyo de las federaciones autonómicas) por negarse a aplicar las modificaciones estatutarias que la cúpula de Iglesias ha aprobado en agosto y, al parecer, en contra de lo decidido en Vistalegre II. Y esto continuará.

Cuando eres un partido más

A falta de ideología, Podemos se ha compactado por su singularidad. Creerse diferentes es lo que ha unido a una amalgama tan heterogénea que va a vivir en el desacuerdo y la disidencia por definición. Pero en cuanto esa excepcionalidad caduque, Podemos solo será una empresa dedicada a la política. Lo peor es que ya van camino de ello, como muestra que Lagarder Danciu, de profesión reventador de mítines, ya haya aparecido en alguno de los morados.

Manuel Bartual (por mí)

Seguramente ya habrán leído [Enlace roto.] en este mismo diario y es cierto que poco más puedo aportar, pero voy a aprovechar la última columna estival para explicarles cómo he visto yo el fenómeno del verano en Twitter. Lo he visto bien, sinceramente, aunque en la columna les mostraré también parte de las críticas que el dibujante ha recibido por inventarse una ficción veraniega en Twitter que ha arrastrado a casi 400.000 personas.

El mérito

El mérito de Manuel Bartual está en lo que ha logrado: escribir una historia usando el código propio de la herramienta (en este caso, Twitter), lograr un impacto tremendo dentro de la red social y destacado fuera de ella (otros medios han intentado seguir y explicar el fenómeno), y multiplicar hasta casi los 400.000 el número de seguidores en su cuenta. Esto es, generar público cautivo a futuro. Eso es justo, como destaca Álvaro Onieva, lo que buscamos todos en Twitter.

¿El demérito?

Dicho esto, ¿nos hemos flipado demasiado? Puede ser que algunos sí lo hayan hecho porque el éxito de Manuel Bartual se circunscribe a Twitter. Manuel Lenore, entre otros, han atizado al autor por la baja calidad del texto (es cierto que no es gran cosa y que se desinfla según avanza) y a la audiencia por las bajas exigencias que demostraba. Pero, oigan, es que esto es Twitter, aquí todo es efímero, ligero y por el número de retuits y seguidores. No hay que ir más allá.

¿O hay que ir más allá?

Para Nacho Vigalondo el de Manuel Bartual es un éxito sin matices: ha triunfado, sin la coletilla de “en Twitter”, y critica con habilidad precisamente a los críticos del dibujante señalando “los cinco síntomas del éxito: ‘Obra vacía’, ‘ha plagiado’, ‘no tiene talento, sino amigos’, ‘esto ya se hizo antes mejor’, ‘os gusta por incultos’”. El tuit de Vigalondo también me parece bueno, pero sigo creyendo que el acierto de Bartual es haberlo clavado en Twitter y para Twitter. Y tiene mérito.

Es cierto, no ha sido el primero

En Magnet han recopilado, al hilo del hilo de Bartual, algunos antecedentes de historias que han aparecido en Internet y han tenido enganchada a la gente: “Se llaman Juegos de Realidad Alternativa o ARG en sus siglas en el original”, apuntan. Personalmente prefiero llamarle “ficciones” o “juegos” a secas, porque es lo que me parecen. El más célebre, el diario de una mujer gorda (en formato blog) que el genial Hernán Casciari convirtió luego en un libro un pelín decepcionante.

Nada claro

Como mi compañero Javi Vizcaíno, envidio a todos los que tienen las cosas tan claras sobre la información que recibieron (o no) los Mosso de la CIA (o no). Personalmente, no sé qué creerme, pero me sorprende muchísimo que haya tanta gente con cuenta en Twitter que sepa que es mentira lo que publica El Periódico, que el ya famoso Josep Lluís Trapero miente, que Enric Hernández debe dimitir y que Julian Assange dice la verdad sin más información que la publicada.

¿Y qué pinta Assange?

No seré yo quien reste mérito al trabajo de Wikileaks, aunque sí creo que, al final, su montaña de filtraciones genera poco más que un puñado de anécdotas a primera página. Más recelos me genera Julian Assange y su imagen de Gandalf contemporáneo. La valoración que hacen ambos de lo publicado por El Periódico es bastante negativa, y la hacen bien porque la supuesta nota de la CIA era una infografía y el medio no lo advirtió, cometiendo el error más grave.

El famoso Trapero

Hace tres semanas no le conocíamos, hace dos lo convertimos en un héroe y esta semana toca apedrearle. Quien se sume a las corrientes con facilidad (y son muchísimos los que lo hacen en Twitter) creo que, por lo menos, debería de conocer al protagonista de las últimas: Josep Lluís Trapero es el máximos responsable de los Mossos d’Esquadra, donde acumula 23 años de experiencia, siempre en sentido ascendente, y lleva poco más de cuatro meses en el cargo con alguna sombra.

No, no exagero

No me atrevo a señalar como montaje o mentira lo que publica El Periódico porque no sé si lo es. Menos dudas tengo sobre la campaña política y mediática contra el “procés”, básicamente porque conozco de primera mano la que se realizó contra el lehendakari Ibarretxe. Así que, si los Mossos actuaron como un cuerpo autónomo y capaz, ahora toca atizar a los Mossos. No sé si con información falsa, pero sí con enfoques intencionados como el de Vozpópuli, entre muchos otros.

Expertos en todo

No sé por qué los de Pantomima Full (una serie que está teniendo gran éxito en YouTube, Facebook y Twitter) no han dedicado aún uno de sus sketchs al típico tuitero que sabe absolutamente de todo. Esta semana muchos han sido expertos en la trama Gürtel y el mecanismo del Congreso, en cómo calcular el cambio de los bolívares y en cómo descifrar la autenticidad de las comunicaciones de la CIA (insisto en el error mayúsculo de generar esa nota).