Podemos, la teoría y la práctica

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Errejón e Iglesias empiezan a darse cuenta de que la teoría no es la práctica y que, lo que en su cabeza son jugadas maestras, sobre el terreno se complican porque el de enfrente también piensa y actúa. Primero, el PSOE pactó con Ciudadanos, y después, IU y Compromís están dispuestas a avanzar sin la tutela de los morados, que se van quedando pálidos. Del mismo modo, su cálculo teórico de que unas nuevas elecciones solo les beneficiarían puede resultar equivocado, ya que el PSOE que quieren superar se ha movido, y Podemos, no.

El grupo de WhatsApp de Felipe y Letizia

“Compi Yogui” fue ayer trending topic en Twitter después de que se filtrara una conversación en un grupo de WhatsApp entre Felipe VI, Letizia Ortiz, y Javier López Madrid. La reina de España llamaba de ese modo, “compi yogui”, al empresario para darle ánimos después de que saltara la noticia de que este yerno de Villar-Mir (amigo del poder desde el franquismo) era uno de los que habían sacado brillo a su tarjeta “black” de Bankia. Pero el apelativo al compañero de yoga es solo la anécdota de una serie de mensajes pastelosos.

Cómo hacerse rico

Mientras tanto, la otra parte de la familia real, la ya imputada, nos muestra cómo se hacen ricos algunos ricos: “Diego e Iñaki se quedaban el sueldo de los empleados ficticios”. Así de fácil y así de caradura, porque si lo que dice “el asesor contable del grupo Nóos, Luis Tejeiro”, es cierto, ambos tenían pleno conocimiento e intención de que estar haciendo una trama como una casa y cometiendo un más que posible delito. Para colmo, las contrataciones falsas les reportaban ventajas fiscales.

Rajoy: “Las máquinas no hacen máquinas”

Ha sido el PP el que ha demostrado cómo funciona el mecanismo que relaciona al PP con las victorias electorales: cuanto más hable Rajoy, peor para sus propios intereses y mejor para los de los demás. Al discurso lleno de referencias casposas y un tono excesivamente afectado y bronco que vimos en el Congreso, sumamos ahora una frase de un encuentro con mujeres: “Hay que fabricar máquinas que nos permita seguir fabricando máquinas, porque lo que no va a hacer nunca la máquina es fabricar máquinas”. Tremendo.

También en las TIC falta igualdad

Seguimos recogiendo algunas cifras para reflexionar que nos ha dejado el 8 de marzo. En la cuenta en Twitter de Pantallas Amigas leemos que “sólo el 30% de las cerca de 7 millones de personas que trabajan en el sector de las TIC son mujeres”, y enlazan con un documento de la Unión Europea que, a su vez, señala que esta infrarrepresentación es especialmente destacada en el caso de los puestos directivos del sector. Un sector novedoso, que crece a un ritmo de 120.000 puestos de trabajo nuevos cada año… Pero con problemas viejos.

La igualdad es Pablo Iglesias

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Javi Vizcaíno se preguntaba en Twitter si era un fake (una falsificación), pero Pablo Echenique mostraba que no, quera totalmente cierto que Podemos encontraba en la figura de Pablo Iglesias también el referente para todas las mujeres. “Un país con nosotras, ni una menos”, era el lema que el líder supremo de los morados bendecía con su sola presencia. En la campaña también Errejón tenía su cartel, y algunas mujeres de Podemos, para que no digamos.

Ruiz Mateos, el visionario

Mauro Entrialgo recuperó ayer en Twitter el anuncio que José María Ruiz Mateos publicó en Egin en 1992 durante su campaña. A ver si las promesas le suenan tanto como a mí: referéndum para el País Vasco, pleno empleo y contratos fijos, viviendas sociales gratuitas, listas abiertas, políticos sin sueldo, políticos corruptos a la cárcel, gasolina a 50 pesetas, privatizar empresas y servicios públicos, y “no” al mercado común. El populismo cambia de nombres y, a veces, sus polos, pero siempre está ahí.

La España mala

Arturo Pérez Reverte quiso hacer sangre en Catalunya asegurando que “la España que sentó en el Parlamento a ese joven merece irse al carajo”, en referencia a Gabriel Rufián. El propio parlamentario de ERC le respondió: “Ya nos vamos nosotros”, junto a la foto de una manifestación pacífica y multitudinaria de independentistas catalanes. Pero quiero volver a la apelación bobalicona del escritor, que no tuvo empacho en señalar a esa España mala, y que luego señalará al nacionalismo por disgregador.

Y la España peor

Sobre esta batalla de egos, esa competición histórica entre populistas, y esa soberbia de quien separa al bueno del malo por el morro, sobrevuela la corrupción, que se ha convertido en el segundo problema de los españoles con noticias como la de Público: “El juzgado de Estepona, que investiga la compra del ático del expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, presuntamente pagado con el dinero de un soborno por recalificar unos terrenos en Arganda del Rey para favorecer a la constructora Martinsa-Fadesa, ya ha preguntado a la Fiscalía Anticorrupción si ve conveniente que esta investigación se incluya en el sumario de Gürtel”.

“El Rey no sirve para nada”

Lo escribe Iñaki Anasagasti en su blog de DEIA, y lo repito yo con gusto: “Queda demostrado. El Rey no sirve para nada”. Lo argumenta además con claridad meridiana: “Ni arbitra ni modera”, su trabajo de recibir a los portavoces parlamentarios “lo puede hacer el Ujier mayor del Congreso o del Senado”, y lo define como “un adorno caro e inservible”. También tiene para los pelotas que “no nos darían la taba sobre la alta instancia majestuosa que habla con sus silencios”. Y para Albert Rivera: “Este es más tonto de lo que yo creía”.

El día empezó así

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Fernando González Urbaneja resumió muy bien en un tuit cómo empezaba la jornada en el Congreso de los Diputados: “Rajoy vive en otro mundo, su intervención ha sido patética. Los aplausos de los suyos deprimentes. Restan y restan”. Añado: se lo puso fácil a quienes quieren enfrentarse a la nueva política abanderando la nueva (en nombres, pero no en ideas, visto lo de ayer), con expresiones antiguas, posiciones esperables y un discurso bronco pero sin brillantez.

La estrella de la mañana fue Iglesias

Lo esperábamos todos: a Sánchez le puede el discurso y las maneras de libro, Rajoy está absolutamente agotado y caducado, el de Rivera fue un discurso de salón (el que esperábamos todos) pero sin entrar en el barro. Pablo Iglesias era el candidato de todos para alegrarnos la mañana repartiendo estopa, por lo menos, con más frescura que Rajoy (pero con la misma falta de brillantez): “Tú eres como un jefe de centuria y tú del partido de la cal viva. Pactamos o qué”, leíamos en Twitter.

La foto, ¿buscada o casual?

El beso entre Pablo Iglesias y Xavier Domènech cuando el catalán regresaba a su escaño es, sin duda, una de las fotos de la jornada. Pero la imagen, no sabemos si buscada o encontrada, no puede tapar un mecanismo un tanto perverso en el reparto de tiempos que se ha inventado Podemos: Iglesias pisó el tiempo de Domènech antes de su beso, y Domènech pisó sin que le importase el de la gallega Alexandra Fernández. Y en el turno de réplica, por cierto, ninguno tuvo oportunidad: solo habló Pablo.

Y Rivera habló bien pero no dijo nada

Roberto García empezó contando las veces que Albert Rivera dijo “clase media trabajadora”. La muletilla era solo una muestra de la cantidad de tópicos y lugares comunes que usó el de Ciudadanos durante su discurso. Una intervención cuidada en las formas y hueca en los contenidos que invitaba a pensar que los únicos que ayer mostraron un acuerdo fueron los políticos con menos fondos y la telegenia más cuidada. Una circunstancia significativa

¡Malditos móviles!

Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez echarán la culpa a su móvil, pero ahí estaba también la socialista Amparo Rubiales, que no necesitaba Smartphone alguno y su mano le ofrecía un entretenimiento mayor que lo que sucedía en el hemiciclo. La foto de la desidia, sacada el martes, ha corrido por Twitter junto a mensajes de indignación durante las dos jornadas de la votación, sobre todo después del ascenso del paro en España, que conocíamos ayer.

La banalización de la política

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Acercar la política a la ciudadanía es necesario, en eso estamos empeñados algunos desde hace tiempo. Este es un buen momento: el interés de los votantes es mayor y la situación, novedosa y, por lo tanto, excitante. Pero también es fácil percibir una banalización nada recomendable de la política: shows televisivos que juegan a sustituir mesas de negociación, e intercambios de tuits fuera de lugar. El periodista Ángel Calleja lo resumía así: “Cómo le explico a la gente que la política es importante si uno le monta un gobierno al otro y el otro le ofrece pactos por Twitter…”.

Iglesias y Rivera discuten por Otegi

En este ambiente de precampaña chusca en España, por supuesto, unos y otros quisieron utilizar a Otegi, el protagonista de la mañana (el de la tarde fue Pedro Sánchez). Pablo Iglesias quiso meter los codos a Bildu, pensando en las elecciones vascas, probablemente, y calificó de “buena noticia” la salida. Albert Rivera, seguramente pensando en las elecciones españolas, le respondió mencionando a Leopoldo López quien, según el de Ciudadanos, sí está detenido por sus ideas.

Otegi entra en campaña… ¿hasta el final?

La banalización de la política y la entrada de Otegi en las campañas vasca (por voluntad propia) y española (por voluntad de todos los partidos españoles) se resume muy bien en el tuit de Albert P. Elías (muy conocido en esta red social): “Ojalá Otegi en El Hormiguero bailando el ‘Uptown Funk’ con Pablo Motos”. Otro usuario le respondía: “¿Qué me dices de Otegi con Bertín Osborne cocinando un bacalao a la vizcaína?”. Aún no hemos resuelto lo de Madrid y en Euskadi ya ha empezado la campaña.

Los negocios del hijo del fiscal

Con una historia como la que hemos leído en Libertad Digital, Martin Scorsese hace una película de gánsters: “Cándido Conde-Pumpido Valera, hijo del que fuera fiscal general del Estado y actualmente magistrado del Tribunal Supremo, Cándido Conde-Pumpido Tourón, blanqueó más de un millón de euros de un grupo criminal dedicado a la prostitución y que fue desarticulado el pasado verano (…) Conde-Pumpido hijo habría puesto a disposición del grupo de delincuentes una sociedad propia, a una de cuyas cuentas entraban directamente los pagos realizados en los terminales de puntos de venta en los que se pagaba con tarjetas de crédito (…) El abogado se quedó con una comisión de 125.715 euros, un 12% del total de lo recaudado durante los meses de julio y agosto de 2015”.

Un modelo de negocio en dos fotos

Marcelino Madrigal ha publicado en su cuenta de Twitter dos sencillas fotos en la que se ve el modelo de negocio de algunos: comprar a China consumos en redes sociales digitales o de Apps para engordar las cifras. Más seguidores, más favoritos, más “clics”, más descargas… se consiguen con un trabajador chino, de bajo coste, delante de varias pantallas de ordenador y un montón de smartphones enganchados a la pared. La cruz de la moneda de algunos éxitos forzados.

Nos vamos a elecciones

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Lo pongo por escrito porque deseo equivocarme una vez más en mis vaticinios: creo sinceramente que nos vamos a unas nuevas elecciones generales. Pedro Sánchez y Albert Rivera han firmado un pacto que no va a fructificar pensando solo en posicionarse de cara a una nueva campaña: “Eh, nosotros lo intentamos”, dirán a sus electores. Podemos sigue creyendo que las ganaría y confía en la falta de vergüenza de su amado líder, y solo el PP, que sabe que puede ser castigado por la corrupción puede “salvarnos” de un nuevo proceso agotador.

El PP solo puede ser castigado

Insisto en mi último argumento del párrafo anterior: solo nos salva de unas nuevas elecciones que el PP no quiera llegar a una jornada de voto en la que los españoles podrán mostrar su hastío por la corrupción. Esta evidencia es apreciable incluso en el Reino Unido: en The Guardian han publicado un reportaje lacerante en el que concluyen, ya en el titular, que la ciudadanía española “no puede soportar el hedor a corrupción” del PP, y que a Rajoy no le quieren ocho de cada diez de sus votantes.

Si tu icono es Francisco Camps tienes un problema

En La Información hablan de los cinco clichés que, durante su irrisoria rueda de prensa, Francisco Camps utilizó y que son los que laminan al PP: (1) “El nuevo marxismo (Podemos) quiere acabar con la derecha”, (2) “debemos ser más agresivos con el adversario”, (3) “España se encuentra una situación límite”, (4) “la Justicia ha demostrado mi inocencia” y (5) “el partido me necesita”. No me digan que no lo han oído antes en boca de Rajoy, Aguirre e incluso Arantza Quiroga antes de irse.

En Valencia seguirían los enchufes también sin Rita Barberá

Si se confirma lo que leemos en OK Diario, lo que sucede en Valencia daría para obra de Berlanga: del afectado Camps a la contundente Barberá. De ellos, a la fundación pública del ayuntamiento en el que se amortizan seis plazas (con seis despidos), se crean otras tantas nuevas y, sin la transparencia debida, después de recibir 650 solicitudes, tres caen en personas relacionadas a Esquerra Unida y otras tres a personas vinculadas a Podemos en Valencia.

Tebas quiere un Le Pen

El presidente de la Liga de Fútbol Profesional ha dado una nueva muestra de dónde se sitúa políticamente lamentándose de que en España no haya un Le Pen que ponga un poco en orden todo este desmadre. Para Javier Tebas, ni Rajoy con ni su séquito (Morenés, Gallardón, Fernández Díaz, Oyarzábal), ni Rivera con su agresivo Secretario de Comunicación, Fernando del Páramo, se sitúan suficientemente a la derecha. Con su afirmación, Tebas retrata a esta España en la que parece que el poder y los millones los manejan los mismos desde 1936.