Empezamos por el principio

De la jornada del miércoles en el Senado podemos opinar muchas cosas, y lo vamos a hacer, pero esto de Miquel Roig en X (lo que las y los viejos llamamos “Twitter”) es indiscutible: “Cosas que están mal, las haga quien las haga: gobernar por decreto como norma. Hacer decretos ómnibus al todo o nada que mezclan medidas que nada tienen que ver entre ellas. Recriminar a otros partidos que no te aprueben un decreto ómnibus que no has pactado con ellos”. Ese es el principio, solo a partir de esta base podemos reconstruir unos hechos condicionados, en todo momento, por un pecado original del gobierno español.

Junts jugó sus cartas

Junts demostró esta semana que esta legislatura en el Congreso va a jugarla. Algunos dirán que más bien se la está jugando, pero no podemos obviar que se nos escapan algunas claves catalanas que las y los de Puigdemont tienen muy en cuenta. Su acción en Madrid la resumió muy bien Jordi Turull: “El PSOE fue cediendo, cediendo, cediendo… hasta el último minuto, hicimos una valoración de lo que podíamos obtener y lo hicimos” (Vozpópuli en X). Pero el problema no lo genera quien pide, sino quien se muestra favorable al mercadeo y no ve más por una institución o una nación que su propio paso por ellas.

“Es muy difícil gobernar así”

La frase la pronuncia Yolanda Díaz y la recoge EFE. Por lo que parece, lo dice completamente en serio: “Es muy difícil gobernar así”. ¿Cómo se pensaba ella que iba a ser gobernar con un equilibrio tan difícil? ¿De verdad pensaba que todos los socios de gobierno van a ser como Bildu o ERC, dispuestos a lo que sea mientras puedan seguir llevando la etiqueta de “progresistas”? Cuando los partidos nacionalistas vasco y catalán más pragmáticos se ponen el mono de faena quienes sudan son las y los ministros. El PNV amagó pero el que impactó el gancho en el hígado fue Junts. Si les duele es que siguen vivos. Pero habrán tomado nota.

El derrotado es Podemos

Es Junts precisamente el partido que acapara los análisis en las crónicas parlamentarias, pero el que peor midió la consecuencia de sus actos fue, de largo, Podemos. Esto escribía Jorge Matías en X: “Ah, qué bien sienta hacer estas cosas cuando estás llenándote los bolsillacos todos los meses de una manera que los desempleados solo pueden llegar a soñar, eh”. Todas y todos menos Pablo Iglesias y su clac hemos visto a Podemos aferrarse a un tecnicismo para vengarse políticamente de Yolanda Díaz. Hemos visto, en definitiva, su mezquindad. Pero que nadie se haga el sorprendido ahora porque esa manera de hacer política es la de siempre.

“Yo no me hubiese dedicado a la política”

Aunque el derrotado político del miércoles fue Podemos (quienes no podrán beneficiarse de las mejoras que empaquetadas en el decreto que tumbó porque llevaba la firma de Yolanda Díaz son los máximos perdedores), el PP también se lleva lo suyo: un autorretrato más con Vox y UPN, y otro momento carroñero para la galería, esperando al cadáver. Pero una vez más, Sánchez sobrevivió en el alambre, a lo que Núñez Feijóo respondió así: “Si hubiese sabido que la política consistía en lo que he vivido en los últimos meses, días y horas, yo no me hubiese dedicado a la política”. Manu Bravo apostillaba en X: “Es que esto también va de perder”.

En paro, pero libres

Leo en El Plural que la de Madrid es “la comunidad donde menos ha bajado el paro en 2023”. Realmente, el dato es malísimo, porque no estamos hablando solo de la comunidad en la que el sector de la hostelería más libertad ha tenido, hablamos también de la que centraliza un montón de empresas y con un dumping fiscal inigualable. Las medidas de Díaz Ayuso y su equipo, por lo tanto, funcionan realmente mal, es evidente. Y su decisión de hacer política española desde su atril de presidenta de una Comunidad es un error de gestión se vea como se vea. Pero de lo suyo gasta porque su bandera es la libertad.

Franquiciados, claro

La hostelería en Madrid va de maravilla, mejor que el empleo en la Comunidad. También lo hace en Bilbao, Donostia, Gasteiz, Iruña o Baiona, por ejemplo: lo vemos cada día cuando salimos a la calle. Por eso hay inversores que cazan al vuelo cada local que se vacía. Como leemos en El Independiente, los “bares de barrio” son “negocios en peligro de extinción frente al boom de los restaurantes”. Ahora, que no vengan las y los plañideros pidiendo más labor de los ayuntamientos, que son los mismos que evitan los bares de barrio porque no son modernos, y que ni se plantean trabajar 12 horas al día en tu propio negocio.

Menos visionarios

Los plañideros y las plañideras que reclaman siempre más implicación pública para salvar un bar tradicional mientras tuitean desde el Starbucks son tan útiles como los visionarios que no aciertan. Estoy seguro de que en 2024 continuará la debacle de Elon Musk en lo que los más viejos conocemos como Twitter: “Mandó a tomar viento fresco a los anunciantes de X. La valoración de la empresa ya ha caído un 71%”, recuerdan en Xataka. En efecto, las y los anunciantes se fueron de Twitter (e invirtieron más en Instagram y TikTok) cansados de un retorno errático y la caída del valor de marca de X, al que se asociaban al pagar.

Pero le da igual

Elon Musk no compró Twitter para ganar dinero: lo hizo para cambiarle el nombre e intentar crear, desde la base que le daba la comunidad de usuarias y usuarios, muy fiel, una plataforma que en su cabeza siempre parecía algo espectacular pero que nadie salvo él entiende muy bien. En cualquier caso, a Musk le importará poco el dividendo de Twitter mientras los de Tesla y SpaceX vayan bien: “2023 fue el año con más lanzamientos espaciales de la historia. La inmensa mayoría de SpaceX y China”. Ya que estamos, podemos hablar también de cómo separamos basura mientras los viajes espaciales contaminan como si no importase.

Nuevo récord… en el Tetris

Willis Gibson (AKA Blue Scuti), de 13 años, ha batido tres récords del mundo de Tetris en Nintendo de un golpe: 6.850.560 puntos, 1.511 líneas y 157 niveles. Lo curioso, y como siempre en Microsiervos lo cuentan muy bien, es que el récord no lo ha conseguido gracias a sus reflejos, sino a una técnica para manejar el control que permite apretar los botones hasta “más de 20 veces por segundo” y que posibilita llevar las piezas a los extremos de la pantalla para seguir completando líneas. “A partir de las 1.550 líneas un fallo de programación hace que el juego pueda fallar de repente”, lo que se considera “pasarse el juego”.

El carbón es para el PSE

Si “la mayoría de vascos y de votantes socialistas creen que Sánchez pactará con Bildu frente al PNV en Euskadi” pese a que Eneko Andueza ha dicho varias veces que no lo hará, lo que está claro es que “la mayoría de vascos y de votantes socialistas creen que” el PSE miente. Si eso no merece el carbón de los Reyes Magos de Oriente, no sé qué lo merecerá. Curiosamente, según la pieza de Vozpópuli que cita una encuesta propia, solo las y los votantes del PNV se fían (o se quieren fiar) de las palabras de Andueza. En el resto de partidos, empezando por Bildu, lo tienen claro: el PSE no está diciendo la verdad. Otra vez.

Un poco de distancia

La huelga de enfermería y las reclamaciones de las y los sanitarios en Catalunya nos permiten coger un poco de distancia y ver con más detalle el conflicto: el problema no es el reemplazo, sino que no hay profesionales suficientes para cubrir las bajas. Lo que reclama el sector en Catalunya es que la oferta laboral sea mejor que la de otras comunidades y países europeos para atraer a más personal. ¿Y qué pasa con las áreas a las que dejarán sin médicos ni médicas? ¿Es ética esta reclamación de ser la Sanidad que la tiene más larga (la nómina)? ¿Y por qué no reclaman más plazas en las facultades que faciliten esos reemplazos?

Vox sube el listón

Si el PP pide procesar a quienes den pasos efectivos hacia la independencia de sus territorios, en coherencia con su ideología, Vox “plantea en su enmienda a la amnistía penas de prisión por negociar con Puigdemont” (El Periódico de España). Y así, entre las derechas, pueden seguir subiendo el nivel de sus argumentos contra quienes no creen que España es una e inamovible por la gracia de Dios, o lo que es lo mismo: pueden seguir ahondando en la tontería de sus reclamaciones. Porque en esencia (ni en PP ni en Vox se dan cuenta) lo que piden es que las y los políticos nacionalistas no sean consecuentes y que el sistema se estreche.

Arévalo, un debate en sí mismo

La muerte de Paco Arévalo ha abierto varios melones de un golpe. El primero, el evidente: ¿es “el humor” suficiente excusa para hacer chistes de “mariquitas y gangosos”? ¿Podemos mirar con los ojos de hoy las gracietas de hace 30 o 40 años? ¿Debemos hacer ese revisionismo? Y el más actual de los debates: ¿no es una tontería que las posturas políticas (en este caso, las de Paco Arévalo) tengan que ver con la defensa o el ataque a un trabajo o un arte? Lo que estamos leyendo en Twitter, a favor y en contra de “Arévalo”, invita a pensar que hay muchas personas dispuestas a defenderse a sí mismas usando el nombre de los muertos.

Correcto

Ernesto Valverde no debería encontrar hoy carbón debajo del árbol, no solo por la temporada que estamos disfrutando, también por sus declaraciones, que ha recogido Endika Río en X (lo que los viejos conocemos como Twitter): “Cada continente tiene derecho a celebrar su copa en las fechas que crean oportunas en función del clima. Quizá los europeos deberíamos adecuarnos a la Copa África, igual tenemos que modificar nosotros el calendario”. El centralismo de la Europa futbolística, y es solo mi opinión, está ligada a los orígenes de FIFA y UEFA, y a la ideología de sus líderes desde entonces.

Seamos coherentes y valientes

No puedes criticar que el PSOE apoye a Bildu en Nafarroa mientras tú te apoyas en Vox en todos los gobiernos de España en los que puedes hacerlo. De la misma manera, exactamente de la misma: no puedes criticar que el PP se apoye en Vox en todos los gobiernos en los que pueden sumar cuando apoyas a Bildu en Nafarroa o donde sea. No se trata de equidistancia, se trata de ser coherente y, sobre todo, de ser valiente: Bildu es lo que es como Vox es lo que es. Negar una cosa o la otra, o las dos, es negar nuestro presente, nuestro pasado y, sobre todo, “su” pasado. Conmigo que no cuente nadie para promover la amnesia.

No es una inocentada ni es todo lo contrario

Ninguna mujer, ninguna, va a abortar con alegría. Puede salir de la clínica con alivio, pero acaba de pasar un trago amargo que puede ser el definitivo después de una situación angustiosa, pero no necesariamente el último, por desgracia. Quienes se oponen al aborto, quienes atacan las clínicas en las que se practica, y especialmente quienes usan la religión como argumento y a los “santos inocentes” como modelo me parecen personas con una sensibilidad nula, con una experiencia vital muy privilegiada, y con una motivación para salvar no sé qué alma o patria de la que mantenerse muy alejados y alejadas.

Podemos, ¿todo o nada?

La apuesta de Podemos de separarse de Sumar en el Congreso y, sobre todo, de ir en solitario (si no convencen a ERC y a Bildu) en las elecciones europeas, parece un “todo o nada” más propio de Pablo Iglesias que de nadie más. El partido morado se la juega, y con la formación, todo su tinglado, empezando por el medio de comunicación de Iglesias que, como todos los medios, sin público potencial no es nada. Si todo se les cae, como siempre, Iglesias, Belarra y Montero echarán la culpa a las y los demás. Y si todo les sale bien, tampoco pueden engañarse ni intentar engañarnos, solo prolongarán su agonía y, eso también, tres puestos de trabajo.

¿Le sorprende esto a alguien?

En solo dos tuits, César Calderón resume muy bien lo que está pasando en Argentina, que va “camino de la autocracia”. Me refiero a esto: “Milei quiere aprovechar la horrible situación política y económica fruto de dos décadas de peronismo nac&pop  para embargar las funciones del poder legislativo y cambiar en su favor el sistema electoral”. El mismo Calderón, en otro tuit, lo describe con facilidad: “Para este tipo de líderes nacionalpopulistas y como expresó con claridad meridiana el propio Erdogan: ‘La democracia es un tranvía: cuando llegas a tu parada, te bajas’”. Y ahora, ¿qué? En Argentina, y en el mundo, claro.

La guerra sigue

La invasión rusa sobre Ucrania continúa, con noticias cada vez peores para el país invadido: EE.UU. y Europa parecen partidarios de congelar el conflicto, y parece también que a Rusia no le desagrada la idea. Lo importante, por lo tanto, empieza a ser qué se mete en cada congelador. Mientras tanto, la guerra, como la propaganda, continúan: “Ucrania destruye un importante buque de combate ruso en Feodosia”, leemos en The Objective, que cita al “gobernador de Crimea, Sergei Aksenov”. El enfriamiento del conflicto pasará también por criogenizar la comunicación: cada vez tendremos menos noticias desde el frente ucraniano.

La barra libre ya ha empezado

Hace bien el president Aragonès en reclamar al estado español “pactar este 2024 una ‘financiación singular’ para Cataluña” (EPE). Hizo bien Junts en exigir la amnistía. Acierta Bildu cuando usa al PSOE para blanquearse. Y da en el clavo el PNV cuando arranca, una a una, las transferencias pendientes a España. Es el PSOE el que ha abierto la barra libre y el que tiene que pagarla. Si yo fuese español seguramente estaría cabreadísimo ante tanta stevia política de Sánchez y una alternativa troglodita liderada por Feijóo. Pero allá ellos y la idea de España que cada uno tiene. 2024 va a salir muy caro a Moncloa.

Ya sabrán ellos y ellas

Sabemos que España es líder en deuda internacional impagada, que la factura que van a pasarle sus socios va a ser larga y que, por supuesto, el gobierno de coalición progresista no va  a cortarse en adoptar medidas que queden bien en los tuits: “PSOE y Sumar acuerdan rebajar el transporte a toda la población” (República). Ellos y ellas sabrán de dónde van a sacar tanto dinero. Pero como ciudadano yo prefiero un gobierno responsable que me explique los límites a uno populista que me diga lo que quiero oír y para el que la prioridad va a ser siempre mantenerse a flote en vez de evitar la tormenta. No se trata de querer, sino de poder.

Una barbaridad

Sí, como ciudadano puedo exigir que me cuenten la verdad, y como periodista debo buscar a quien lo haga y ponerle delante del foco. Por ejemplo, Jesús Barcos traduce de un modo muy gráfico este tuit de Raquel Martí (de la agencia de la ONU de ayuda a la población palestina refugiada): “Según el Ministerio de Salud, en Gaza 20.915 palestinos han sido asesinados y 54.918 han resultado heridos”. El periodista lo explicaba así: “Para hacernos una idea en Navarra: como aniquilar en menos de tres meses a toda la población de Burlada, cuarto municipio más poblado de la Comunidad Foral”. Una barbaridad que hay que parar.

Que se pongan del color del traje

Me parecen muy acertadas todas las chanzas hacia el ayuntamiento de Tudela que, para evitar cualquier posible mancha de carbón, ha dado carta puebla a Santa Claus. Llegada por el río, paseíllo triunfal y recepción en el ayuntamiento, con la correspondiente cobertura de Navarra Televisión. “Por fin, un personaje de verdad y de la tierra. No como el Olentzero”, tuiteaba Pello Salaburu con tanta sorna como tino. Entre el miedo (si no la aversión) a lo vasco y el ridículo hay solo un pequeño paso que en Tudela han decidido recorrer con absoluta normalidad. Menos mal que pronto vienen los castizos reyes magos.

Un disfrutón

¿Está bien que Neymar se suba a un crucero que él mismo ha organizado, de “tres días de fiestas, casino y conciertos” (El Desmarque) aunque siga lesionado? Evidentemente, no es algo que haría un buen profesional, pero, ¿qué más le da? El Al-Hilal le está cubriendo de oro como antes hicieron el PSG y el Barça. ¿Debe seguir anteponiendo su carrera deportiva a sus ganas de vivir la vida? ¿Lo haríamos nosotros con una millonada injustificable en el banco? ¿Por qué ponemos por delante automáticamente la profesionalidad al disfrute? ¿No deberíamos de pensarlo mejor, como hace Neymar? ¿No es más listo que todas y que todos?