Realizada del 6 al 11 de septiembre, la séptima escapada del año tuvo como escenario la provincia de León, teniendo como “campamento base” su capital, situada a 342 km de Leioa, que se realizan por autopista y autovías en poco más de 3 horas. Para pasar las cinco noches elegimos el Hotel Barceló León Conde Luna ****, ubicado en la avenida Independencia, 7. La elección la efectuamos por estar situado a 190 metros de la plaza de San Marcelo, donde se encuentra la Casa Botines, a 400 del Barrio Húmedo, a 550 de la Basílica de San Isidoro y 650 metros de la Catedral.

Tras instalarnos en el hotel y descansar un rato, el día 6 de septiembre, por la tarde, comenzamos a “patear” la ciudad de León. A unos pasos del hotel encontramos el conjunto escultórico dedicado al artista leonés Manuel Díez Rollán. De allí nos dirigimos a la Glorieta de Guzmán el Bueno, punto de inicio del Paseo Condesa, hermoso espacio verde que cuenta con frondosos castaños y hermosos jardines, que se estructuran bordeando el río Bernesga, afluente por la margen derecha del río Esla.

El Paseo Condesa concluye en la amplia plaza de San Marcos, importante punto del Camino de Santiago, que cuenta con un crucero levantado en el medio de la plaza, con un peregrino descansando a sus pies, que sirve de homenaje a todos los que pasan por este lugar. Enfrente tenemos uno de los monumentos más importantes del Renacimiento español, el convento de San Marcos, actual Parador de Turismo, que cuenta con una imponente fachada plateresca. El edificio actual data del siglo XVIII.

Avanzada la tarde nos acercamos a la casa de los Botines, edificio modernista diseñado y construido por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1892. Es una de sus tres obras que tiene fuera de Catalunya, junto con el Palacio Episcopal de Astorga (León) y el Capricho de Comillas (Cantabria). Hoy acoge el Museo Casa Botines Gaudí, gestionado por la Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos). Abre todos los días de 10 a 21 h, costando la entrada en la visita libre 10 € (+65 años: 7,50 €). El precio de la visita guiada es de 13 € (+65 años: 10,50 €).

Como pensábamos estar varias tardes en León, fuimos repartiendo las visitas en diferentes días. Ese mismo día 6 nos sentamos con Gaudí en un banco situado frente a su “casa” y al lado del Palacio de los Guzmanes, actual sede de la Diputación de León y uno de los mejores ejemplos de arquitectura palaciega del renacimiento español, obra atribuida al arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. Estamos en la plaza de San Marcelo, de donde parte la peatonal calle Ancha, que conduce a la Catedral. En dirección contraria tenemos la iglesia de San Marcelo, patrón de la ciudad. Data del siglo XVII y alberga en su interior un gran retablo mayor.

El día 8 de septiembre por la tarde lo habíamos reservado para la Catedral de León cuya visita es gratuita los martes de 18:30 a 20 h. Ante nuestra sorpresa y la de un montón de personas, estaba cerrada desde las 18:15, cosa que sucedía los nueve días de una novena, de los que no informaban en la web, donde el horario que figura es de 9:30 a 13:30 y de 16 a 20 h. Precio entrada: 8 €. Jubilados: 7 €. Aunque solo dejaban entrar para el acto religioso, aprovechamos para realizar una visita express, contemplando lo más importante: las vidrieras de los siglos XIII al XV, el trascoro renacentista, cuya restauración concluyó el pasado mes de abril, el altar mayor, el coro y el órgano monumental, la Capilla del Santo Cristo y los sepulcros de dos obispos. La Catedral de Santa María de Regla de León se levantó entre finales del siglo XIII y principios del XIV. La portada sur cuenta con tres pórticos, al estilo de las catedrales góticas francesas, realizados entre 1265 y 1275.

Para la tarde del 9 de septiembre, dejamos la visita a la otra joya de León, San Isidroro, pero antes de su visita decidimos tomar un café. La casualidad hizo que “aterrizáramos” sin saberlo en La Lola, propiedad de Café Quijano y situado en la calle Ruiz de Salazar, 32. Casi al lado se encuentra el monumento a las Infantas de León y, más adelante, tras bordear la muralla, la estatua de Alfonso IX, rey de León y la escultura Las Cabezadas, que recuerda una tradición que se remonta al año 1158, cuando el pueblo leonés imploró lluvia a San Isidoro y, en agradecimiento, asumió el compromiso de realizar una ofrenda anual. Tras la visita a la basílica pasamos bajo el Arco de la Cárcel, también llamado Puerta Castillo y visitamos el Centro de interpretación del León romano, ubicado en la Casona de Puerta Castillo.

La Basílica de San Isidoro es de acceso gratuito, llamando especialmente mi atención la Capilla Mayor, que data del siglo XVI y se atribuye a Juan de Badajoz el Viejo, aunque el retablo gótico procede de la parroquia de Pozuelo de la Orden (Valladolid), A continuación accedimos al Museo de San Isidoro, que abre de martes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 h y los domingos de 10 a 14 h. La visita libre cuesta 6 € y la guiada 8, siendo gratis los miércoles de 16 a 18 h. Salvo en el claustro, no se puede sacar fotos, así que las que os presento proceden de Internet. Lo más interesante es el Cáliz de doña Urraca, las pinturas románicas, la biblioteca, las arquetas-relicario y la joya de la visita, el Panteón Real, conocido como la “Capilla Sixtina del Románico”, en el que recibieron sepultura la mayoría de los reyes y reinas del reino de León.

Cuando íbamos a tomar algo en el Barrio Húmedo, descubrimos un lugar cuya existencia ignorábamos, el Palacio Conde Luna, que acoge el Centro de Interpretación del Reino de León, un recorrido por la historia del antiguo reino desde el año 910 a lo largo de ocho salas. Abre todos los días, aunque de lunes a viernes lo hace de 10 a 21 h, siendo el acceso gratuito. Enfrente se encuentra el Mercado del Conde Luna, que abrió sus puertas al público en el año 1929 y reabrió en marzo de 2024 tras una profunda remodelación que duró 15 meses, por lo que me dio mucha pena verlo, pues solo permanecen abiertos cinco puestos, uno de pescados, dos de carnes y dos de frutas y verduras. Una pena.

En la Plaza de la Regla, junto a la Catedral, se ubica el Palacio Episcopal, que data del siglo XVII. A unos pasos se encuentra la Plaza Mayor una de las más representativas del siglo XVII, en la que los miércoles y sábados se celebra el mercado tradicional agrario. A ella se asoma el antiguo Consistorio. Una fuente de 1850 y la calle de la Sal, nos da acceso al lugar que nos acogió todas las tardes-noches, el Barrio Húmedo, con epicentro en la plaza de San Martín, así llamado por estar lleno de bares en los que “humedecer la garganta”. Los precios son más que asequibles y la comida abundante. Os presento el Bodegón asturleonés, en que cenamos dos noches y la tapa del Napoleaone. La última línea del collage corresponde a la medieval plaza del Grano, aunque su nombre oficial es plaza de Santa María del Camino, por su iglesia. Cuenta con una fuente neoclásica y una cruz de piedra.

La escapada leonesa no ha hecho más que comenzar. Por delante nos quedaba recorrer algunos lugares de la provincia, pero de ello espero hablar la próxima semana. La escapada continúa.