Escapada galaico-portuguesa (4): VERÍN (Ourense)

Continúo el relato de la cuarta escapada del año, realizada del 12 al 18 de junio que, con destino al Norte de Portugal y la gallega provincia de Ourense, dejaba hace tres semanas en Braga tras visitar Barcelos. El 15 de junio cambiamos de “campamento base”, desplazándonos 152 km para pasar las tres siguientes noches en el Parador de Verín ***, ubicado en la subida a Monterrei, en medio de la nada. Es un precioso y típico pazo gallego, que cuenta con un buen restaurante, salones, jardines y piscina.

Enfrente, a menos de un kilómetro se encuentra el Parador Castillo de Monterrei, que se encontraba cerrado por reforma. Se trata de una gran fortaleza medieval, famosa por su triple recinto amurallado, el Palacio de los Condes, edificio de estilo renacentista construido entre los siglos XVI y XVII y la Torre del Homenaje, de 22 metros de altura. En el recinto se encuentra también la iglesia gótica de Santa María de Gracia, de los siglos XIII a XIV y el Hospital de Peregrinos, construido en 1391. Desde la puerta de nuestro Parador tuvimos una espectacular vista del conjunto monumental y preciosas puestas de sol.

Tras instalarnos en el Parador, comer y esperar a que bajase un poco el calor, cogimos el coche para cubrir los 4 km que nos separaban del centro de Verín, conocida ciudad termal que cuenta con tres prestigiosos manantiales y empresas de agua mineral, siendo el de Sousas el más antiguo de todos, aunque probablemente el más famoso en la actualidad es el de Cabreiroá Solo nos acercamos a la fuente de Fontenoba, de la que sale el agua muy caliente y con gas. Luego nos dirigimos a aparcar el coche en el mayor espacio verde, el Parque de la Alameda, muy agradable en días de tanto calor.

A unos pasos tenemos la Plaza García Barbón, que en el fondo es la Plaza Mayor de Verín. A ella se asoma la Casa de los Acevedo, elegante casa solariega del siglo XVIII y fachada barroca, en la que tuvo lugar el encuentro entre el cardenal Cisneros y Felipe el Hermoso. Enfrente está el enorme panel dedicado al “Cigarrón” personaje central del “Entroido”, que presume de ser el mejor carnaval del mundo. Muy cerca, pero un tanto escondida en la rúa Viriato, se encuentra un monumento a él dedicado.

Perpendicular a la Plaza García Barbón, tenemos una calle muy coqueta y sombreada, algo de agradecer debido al intenso calor que padecimos. Se trata de la Rúa Maior, la más pintoresca del casco antiguo de Verín, con muchas de sus fachadas y portales adornadas con motivos florales y tiestos. A esta calle se asoma la iglesia Santa María la Mayor, construida en el siglo XVII, en cuyo interior destaca el Cristo de las Batallas. Por esta calle pasa el Camino de Santiago.

Estamos a unos pasos del internacional río Támega, pues nace en Ourense y desemboca en Portugal. De hecho al día siguiente lo fotografié en Chaves (Portugal). Con el calor que hacía daba envidia ver a unos niños chapotear en la pequeña presa junto a un buen grupo de patos. Cruzamos el puente y ante nosotros tuvimos la capilla de San Lázaro y el Crucero de la Piedad, del siglo XVII. Antes de llegar, a mano derecha encontramos la Casa del Escudo, edificio emblemático de Verín, antiguo pazo renacentista construido en 1731 con un gran escudo heráldico, convertido ahora en albergue de peregrinos.

Al día siguiente por la tarde, a nuestro regreso de Chaves volvimos al centro histórico de Verín, dirigiéndonos en primer lugar a la Oficina Municipal de Turismo, sita en Rúa Irmáns la Salle, cerca del Ayuntamiento, donde nos proporcionaron un mapa y la información turística necesaria para visitar esta población. Nos acercamos primero hasta la iglesia y convento de la Merced, de fachada sencilla, que data del siglo XVIII. Con el mapa de la ruta de murales, contemplamos “Fenómenas do rural-Superabuela” y “Costumbres rurales”.

Como hace un año estuvimos viendo algunas de sus obras en Bristol, más interés nos despertó “Verín, Territorio Banksy”, un recorrido que permite descubrir los 24 facsímiles de las obras más famosas del artista británico, recreadas por el artista local Álex Araújo. Parte los vimos el día anterior y, pese al calor, no paramos hasta localizar todos. De arriba abajo y de izquierda a derecha os presento Amante bien colgado, Niña con aro, Niña con bomba, Rata con tirachinas, Niño con bengala, Barriendo debajo de la alfombra, Victoria infantil, Revuelta verde, Para y revisa, Niña con globos y Niña y ratón.

En el mismo orden os presento las 12 restantes: En la puerta del club, Leopardo del código de barras, Trolley Hunters, Pulp Fiction, Rata con cámara, Rata con hamaca, Laboratorio de ideas, Niño con caja eléctrica, Niña con cuerda (está desaparecida), El grafiti es un crimen, Niño con flotador,  Niña con globo. Me ha parecido una genial idea “Verín, Territorio Banksy”, que nos recordó a los enanitos de Wroclaw (Polonia), siendo un buen aliciente para recorrer esta población.

“Verín, Territorio Banksy” ha sido la sorpresa agradable de este viaje que todavía continúa. Próximo destino: Chaves, pero de ello espero hablar en una próxima entrega.

GETARIA (Gipuzkoa), cuna de Elkano y de Balenciaga

Hago una pausa en el relato del viaje al norte de Portugal y la provincia de Ourense, realizado el pasado mes de junio, para contaros la escapada efectuada el 9 de julio a un punto mucho más cercano, Getaria, distante tan solo 89 km de Leioa que se cubren en menos de una hora, primero por la autopista AP-8 y luego, desde Zumaia, por la carretera N-634. Poco antes de llegar a nuestro destino hicimos un alto en el camino para fotografiar el emblemático Ratón de Getaria, que no es otra cosa que la silueta del monte de San Antón, que fue una isla hasta el siglo XVI. He adelantado esta entrega porque del 5 al 9 de agosto Getaria celebra sus fiestas patronales en honor de San Salvador (Salbatoreak). Además, el 7 de agosto tendrá lugar una nueva edición del “Desembarco de Elkano”, representación que se realiza cada 4 años y recuerda el regreso de Juan Sebatián Elkano a su localidad natal tras culminar la primera vuelta al mundo.

En verano no resulta fácil aparcar en Getaria, pero tuve la suerte de encontrar sitio cerca del museo, en Sahatsaga ibilbidea, que además es gratis, aunque hay que tener cuidado de no ocupar el lateral reservado para residentes. Al final de las escaleras mecánicas que suben desde Gudarien enparantza subimos en el ascensor panorámico Museo Getaria, desde el que se tiene una magnífica vista del casco antiguo. De nuevo en Gudarien enparantza contemplamos el ancla, la Getariako Txalupa y el Ayuntamiento, frente al que se encuentra la estatua de Juan Sebastián Elkano, obra de Ricardo Bellver (1888). Un poco más adelante tenemos el frontón y el monumento a Elkano, construido en 1922 por Victorio Macho sobre un antiguo baluarte del siglo XVII de la muralla de Getaria.

Guetaria fue fundada entre 1180 y 1194 por el rey Sancho VI de Navarra y cuenta en la actualidad con casi 2.900 habitantes y un interesante casco antiguo formado principalmente por dos calles, Elkano y Kale Nagusia, la más comercial y hostelera. Precisamente en ella comimos, muy bien por cierto, en Giroa Taberna, el único que encontramos con menú del día, al precio de 30 € (conviene reservar). Bajé hasta la zona del puerto pasando por el Pasadizo de Katrapona, túnel que discurre bajo uno de los cuatro antiguos emplazamientos artilleros de la muralla. También contemplamos el monte San Antón y la playa de Malkorte, rodeada de aparcamientos de pago.

A la Kale Nagusia se asoma el principal monumento de Getaria, la iglesia de San Salvador (Salbatore Deunaren Eliza), destacado ejemplo de arquitectura gótica vasca, a la que Jorge Oteiza llamó “la catedral de las iglesias vascas”. Tiene un aspecto exterior de carácter defensivo y ha sufrido diferentes ampliaciones desde su construcción románica, siendo realizada la última entre los siglos XV y XVI. Se puede visitar de forma gratuita todos los días de 9 a 14 h, aunque los martes abre a las 10.

En Kale Nagusia 38 se encuentra Getariako Turismo Bulegoa, donde nos proporcionaron un buen folleto turístico. Ocupa la planta baja del renovado Palacio Zarautz, del siglo XIV, en el que se ubica desde el pasado mes de febrero la gran novedad de Getaria, Elkano Mundubira, espacio dedicado a Juan Sebastián Elkano y a la primera vuelta al mundo que capitaneó tras 1.125 días de sufrimiento, llegando a Sevilla a bordo de la nao Victoria el 8 de septiembre de 1522. La exposición cuenta con tres plantas: Piso 3: El legado de la primera vuelta al mundo. Piso 2: La primera vuelta al mundo y Piso 1: Un país volcado al mar. Abre a diario de 10 a 14 y de 15 a 19 h. aunque a partir del 15 de septiembre solo lo hace por las mañanas y cierra los lunes. La entrada cuesta 4 €. Mayores de 65 años: 2,50 €.

He dejado para el final la primera visita que realizamos en Getaria, pues era el principal motivo de nuestro viaje, el Museo Cristóbal Balenciaga, diseñado por el arquitecto cubano Julián Argilagos e inaugurado el 7 de junio de 2011, convirtiéndose en el primer gran museo en el mundo dedicado en exclusiva a un modisto, al que me acercaba por segunda vez. Este enorme y modernista museo, cuenta con tres grandes espacios, cuatro plantas y seis salas en las que, de manera rotatoria, se exponen parte de las más de 1.600 piezas prendas del modisto que han sido recibidas en la fundación a él dedicada. El nuevo edificio está unido al Palacio Aldamar, histórica residencia del siglo XIX que perteneció a los marqueses de Casa Torre, abuelos de la reina Fabiola.

En estos momentos el museo cuenta con tres exposiciones, siendo la más amplia, pues ocupa cinco salas, la que lleva por título “Cristóbal Balenciaga: Técnica, Materia y Forma”, basada en las colecciones del museo, que permanecerá abierta hasta 10 de enero de 2027. Muestro a continuación un resumen del contenido de las tres primeras salas, en la primera fila la Sala 1 que lleva por título “Biografía”, relativa al protagonista, Cristóbal Balenciaga, maestro de la alta costura del siglo XX. En la segunda fila muestro la Sala 2, “Etxea”, relativa a su salón de costura. La tercera fila corresponde a la Sala 3, “Forma”, dedicada a su técnica, pues es capaz de idear, cortar, montar y coser con sus propias manos.

Continúo el recorrido por el museo, visitando los dos últimos salones de la exposición “Cristóbal Balenciaga: Técnica, Materia y Forma”. La parte superior corresponde a la Sala 4, “Materia”, que se puede resumir con lo que del modisto dijo Christian Dior: “Con el tejido, nosotros hacemos lo que podemos, Balenciaga hace lo que quiere”. La parte inferior corresponde a la Sala 5, “Forma”, que se refiere a como Balenciaga dejó su huella en la historia de la moda con la introducción de nuevas siluetas que influyeron en la concepción del ideal estético femenino.

La Sala 6, la más grande de todas, está dedicada a la exposición temporal “The Givenchiaga Family”, que permanecerá abierta hasta el 22 de febrero, 2027, efeméride que marca el centenario del nacimiento de Hubert de Givenchy. El nombre de esta exposición se debe a la expresión que utilizaba la periodista británica Katharine Whitehorn para destacar las conexiones que apreciaba entre las colecciones presentadas por Cristóbal Balenciaga (1895-1972) y Hubert de Givenchy (1927-2018). Podemos contemplar creaciones de ambos, como homenaje al diseñador y conservador del legado de su amigo y mentor, Cristóbal Balenciaga.

Perfectamente unido al enorme edificio nuevo se encuentra el Palacio Aldamar, escenario de la exposición temporal “Vivre sa vie: Georges Dambier y la Moda”, particularmente la que más me gustó, pues en diferentes pisos muestra 77 fotografías del fotógrafo francés Georges Dambier (1925-2011), que presenta la alta costura parisina de los años cincuenta del siglo pasado, con la mujer como protagonista, con dos temas principales: “La mujer en la ciudad” e “Invitación a viajar”, que permanecerá abierta hasta el 13 de diciembre de 2026.

El Cristóbal Balenciaga Museoa abre de martes a domingo de10:30 a 19h (julio y agosto hasta las 20 h). La entrada cuesta 14 €. Mayores de 65 años y desempleados: 9 €. Más información en https://www.cristobalbalenciagamuseoa.com/