Continúo el relato de la cuarta escapada del año, realizada del 12 al 18 de junio que, con destino al Norte de Portugal y la gallega provincia de Ourense, dejaba la pasada semana en la portuguesa ciudad de Guimarães. Era mediodía avanzado cuando nos desplazamos a Barcelos, distante 41,6 km. Justo antes de llegar, en el barrio de Barcelinhos, encontramos aparcamiento en un buen mirador, contemplando frente a nosotros el conjunto monumental de Barcelos, formado por el Solar de los Pinheiros, de 1448, la Iglesia Matriz, del siglo XIV y el Palacio de los Condes de Barcelos, del siglo XV, que alberga el Museo Arqueológico y, en primer plano, la Casa de la Aceña, antiguo molino de agua y el puente medieval del siglo XIV, que cruza el río Cávado y conecta Barcelos y Barcelinhos. También vimos una gran maqueta de Barcelos y el Galo-Wine & Tapas, en el que aprovechamos para comer, muy bien, por cierto, pues eran más de las dos de la tarde, hora muy tardía en Portugal. Aproveché también para fotografiar el primer gallo, el de Barcelinhos.

Después de comer, cruzamos el puente medieval sobre el río Cárvado y, como vimos que había sitio y era gratis, dejamos aparcado el coche en el Largo Antonio Barroso, plaza que cuenta con la escultura dedicada a este obispo misionero, a la que se asoma la Cámara Municipal, que fue remodelada y ampliada en el año 1849. A unos pasos tenemos el Solar dos Pinheiros, frente al que se encuentra el Galo de Barcelos da Cámara, el Paço dos Condes de Barcelos, ruinas medievales que albergan el Museo Arqueológico al aire libre y el Pelourinho (Picota), un antiguo pilar situado junto al palacio, que data del siglo XV.

Al lado tenemos el templo que me parece más interesante de Barcelos, la Igreja Matriz de Santa Maria Maior, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Destaca en su interior el altar mayor, profusamente dorado y decorado con telas manieristas representando la Anunciación y la Adoración de los Pastores. También hay que reseñar la decoración barroca de las capillas laterales y los paneles de azulejos de la nave central, que cuentan la vida de la Virgen. Se puede visitar gratis a diario de 10 a 12 y de 15 a 19:30 h.

La rúa Antonio Barroso nos introduce en el centro histórico de Barcelos, curiosamente cubierta con paraguas blancos en su tramo final. Nuestro destino es el Posto de Turismo, cuya encargada, que nos visitó en Expovacaciones, nos facilitó un mapa y una buena información. Ubicada en Largo Dr José Novais, 27, junto al busto a él dedicado, cuenta en su interior con una bonita exposición de miniaturas artesanales. Frente a la puerta está también el Galo do Amor y, al lado, la Loja dos Artesaos. Enfrente y cerrando la plaza tenemos la Torre medieval da Porta Nova, que era parte de la antigua muralla de la ciudad del siglo XV. Acoge una exposición de artesanía y, desde lo alto, como mirador de la ciudad.

Nuestro recorrido por el centro histórico de Barcelos continúa hacia el Largo Porta Nova, donde contemplamos interesantes edificios, el Galo de Amarelo y el Galo de Barcelos original, rodeado de niños. La leyenda del Gallo de Barcelos narra la intervención milagrosa de un gallo asado como prueba de la inocencia de un peregrino condenado a la horca, algo similar a la leyenda de Santo Domingo de la Calzada. Hoy se ha convertido en uno de los emblemas de Portugal. Pasamos por el Jardín das Barrocas y llegamos a la Avenida da Liberdade, donde nos detenemos al ver a un grupo tocando diferentes instrumentos. Enfrente tenemos el enorme Campo da Feira o Campo da República.

El sonido de la música originó que pasáramos de largo dos interesantes lugares, primero el chafariz y fuente de Largo da Porta Nova, hermosa fuente de granito que data de la primera mitad del siglo XVIII y frente a ella uno de los emblemas de Barcelos, la Igreja do Senhor Bom Jesús da Cruz, templo barroco del siglo XVIII, escenario de la Festa das Cruzes (3 de mayo). En su interior destaca el altar mayor, de talla barroca dorada y la decoración con los tradicionales azulejos. Abre de miércoles a lunes de 8:30 a 12 y de 14 a 17:30 h, siendo el acceso gratis.

Iniciamos el recorrido para volver coche por la rua Dom António Barroso, descubriendo cosas curiosas como el conjunto escultórico O Lugar dos Poetas, creado por el escultor José Rodrigues en 2002 en homenaje a tres destacados poetas portugueses: Gil Vicente, Luís Vaz de Camões y Fernando Pessoa. También vimos tres esculturas gigantes del “Mundo Maravilloso del Figurado de Barcelos”, elaboradas por Albino Miranda. Primero dos músicos tradicionales minhotos y luego la “Galinheira” qu representa a una mujer con una cesta de gallos en la cabeza. Más tarde vimos la Capela de São Francisco e São Cristóvão, con una gran estatua de San Cristóbal sosteniendo un bastón, con el Niño Jesús en su hombro. Antes de llegar a nuestro destino pasamos ante un mural de azulejos relacionado con el Camino de Santiago, creado por Mário Rocha en 2015, Finalmente contemplamos el Cruzeiro do Senhor do Galo, que representa la leyenda del gallo, ubicado en el Museo Arqueológico, frente a la Igreja Matriz de Santa Maria Maior. Más información sobre Barcelos en https://www.cm-barcelos.pt/

A tan solo 22 km teníamos el Hotel Mercure Centro Braga, dando por concluida la tercera jornada en Portugal. El viaje continúa, pero de ello espero hablar más adelante.