Desesperante que volviesemos con las manos vacías del Calderón, aún sin merecerlo pero… las cosas son así.
Empiezo por el primer detalle, el que más me enfada, porque es el de la participación del árbitro, tomándose un protagonimo que no le competía, pero… para eso están los árbitros, en nuestro caso… para… pues eso… Por supuesto, me refiero a que el gol del empate de ellos no debería haber subido al marcador, por lo menos en ese momento porque el primer tiempo ya estaba acabado. El trencilla dio un minuto de prolongación y ya ese minuto se había sobrepasado. El córner se sacó después del minuto 46. Su reloj es igual que el de todos. Si das un minuto más, es sólo un minuto. Sino, prolonga dos. Fue una faena que encima después ni nuestros defensas ni Iraizoz estuviesen inspirados. Al contrario. Estuvieron fatal. Ir al vestuario con cero a uno hubiese sido otra cosa.
Segundo detalle: la lesión de Iturraspe se notó mucho. Estaba haciendo un muy buen partido junto con Beñat, también a gran nivel. La salida de Rico hizo perder control en el centro del campo. Estuvo fallón, y encima no despejó como debía en el borde del área, haciendo un enorme favor a Griezmann, dejándole el típico balón que desean todos los jugadores… para completar el desastre. El francés, todo hay que decirlo, metió un golazo, imparable para Gorka y para cualquiera.
El Atlético de Madrid no hizo más. Bueno sí. Un buen puñado de faltas que como siempre son sancionadas con distinto criterio que las que comenten nuestros jugadores, con respecto a las tarjetas. Supongo que todos estaréis hartos de que nuestras faltas sean tarjetas y las de los contrarios, siendo iguales o mucho peores, casi nunca conlleven cartulina. Misterios, como que Giménez acabe sin cartulina cuando hizo cantidad de faltas por detrás. Faltas o léase patadas. Pero… Así es el Villarato… no hace más que favorecernos… ¡Ah… No…! ¡que es al revés! Bueno algún día ya me lo explicará alguna mente preclara porque yo desde luego no lo entiendo.
Un tercer punto que contribuyó al resultado, fue que Raúl García estuviese tan igualmente fallón y menos intenso que en los otros partidos que había jugado hasta ahora. No hay más que ver la repetición de la jugada en la que rechaza el portero la ocasión clara de Aduriz. El balón llega al borde del área donde están un defensor atlético, no me acuerdo quién es, y Raúl. Y no pasó nada… Una pena, pero… También me parece humano. Son muchos años allí, muchos amigos y no consiguió jugar como lo hace siempre. Yo le hubiese sustituido. Pero repito, que lo que le ocurrió me parece muy humano y lógico.
Para acabar, decir que nos quedaremos con que el equipo compitió, tuteó y en momentos, fue superior a los colchoneros, y así pensaremos que la próxima vez les ganamos seguro. A la vuelta lo comprobaremos.
Ahora de momento, mañana nos llega el Linense en la Copa. ¡A por ellos y aúpa Athletic!
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Undiano Mallenco, el peor
Siempre se dice que los aficionados tenemos ojeriza a los árbitros y que descargamos todas nuestras fobias contra ellos, hagan lo que hagan. No sé si esta frase es verdad o no. Quizá alguno sí que lo haga, pero en el caso que nos ocupa el tema es precisamente al revés. Este colegiado, me atrevo a decir sin pensar que me confundo ni un poquito, se la tiene jurada al Athletic. No sé el motivo, ni idea, pero sus actuaciones contra nuestro equipo no es que sean malas, es que son horrorosas. Algunos árbitros son malos, y da igual lo que piten, se confunden muchísimo pero indistintamente favoreciendo o perjudicando a cualquiera de los dos equipos, precisamente por el hecho de que son malos. No lo hacen a propósito. Sencillamente, no saben hacerlo mejor y fallan más que una escopeta de feria.
Para corroborar esto que digo no hay mas que poner las estadísticas que tiene con nosotros. Nos ha arbitrado la friolera de 32 partidos. De ellos solo hemos ganado 6, hemos empatado 10 y hemos perdido 16. Una estadística casi imposible. Y no es casualidad. El domingo en San Mamés el equipo consiguió ganar, pero por el camino, como siempre nos pasa con él, tuvo que soportar sus continuos errores y cambios de criterio según quien sea el que hace algo. El solito se dejó escapar el partido y posibilitó que se diese una tangana, por su incapacidad de cortar el juego sucio, con alguna otra tarjeta más. Estaba claro que el Espanyol venía con la lección aprendida y sabía que el organizador principal de nuestro juego era Beñat. Le pusieron un perro de presa encima y todas las jugadas, acababan con nuestro medio centro en el suelo, siempre, siempre después de haber pasado el balón. Los jugadores periquitos llegaban tarde, y cometían falta de todas todas. A pesar de la reiteración pocas o casi ninguna se saldaron con tarjeta. Eso propició que los jugadores del Athletic acabasen hasta el gorro puesto que veían que había barra libre, según el criterio del de amarillo. Nuestro amigo estaba favoreciendo el juego marrullero de los catalanes que lo único que hacían era cortar y vuelta a cortar el juego. Por supuesto, el público cada vez más enfadado, porque encima vio que las faltas de sus jugadores sí que eran tarjetas. Y no discuto esas tarjetas que nos sacó, porque bien sacadas estuvieron todas… Pero mi queja es … y a ellos… ¿por qué no? Si esto fuese poco, encima, estando cerquísima de la jugada, no pitó un penalti claro a Sabin Merino en el primer tiempo, cuando por detrás le arrollaron, y le mandaron al suelo, cerca de la línea de corner.
Además de esto, otra de sus características es que tiene la capacidad de desquiciar a unos y a otros, porque en un momento determinado se pone súper serio y súper estricto con un jugador, y como el domingo, va corriendo hacia él,… y … le obliga con gestos exagerados…, que en un saque de esquina tire hacia atrás el balón ¡MEDIO MILIMETRO! Jugada fundamental donde las haya… ¡MEDIO MILIMETRO hacia atras el balón! Incluso me atrevería a decir que el balón estaba perfecto, pero… es que le dan estas venadas. Increíble, pero cierto. Supongo que todos los que visteis el partido sabéis a qué jugada me refiero. Respuesta del público: más bronca y más gritos… y eso que al jugador que le mandó tirar hacia atrás el balón era del Espanyol.
Y así uno y otro partido. En nuestro caso nada menos que 32. Y lo peor de todo es que sabemos que nos volverá a arbitrar y volverá a ser igual de desastroso, porque este árbitro no es de los que he mencionado arriba que son malos. El problema de este árbitro es que es malvado. Malo no. Malvado, sí. Malvado, porque lo hace a propósito. Así que a rezar todos para que nos toque lo menos posible.
Y para no acabar con mal sabor de boca, cambio de tema radical y sólo decir que qué maravilla de goles los dos del otro día. El de Raúl García por la dificultad del remate de cabeza cayéndose y entre dos defensores, y haciendo un escorzo complicadísimo; y el de Williams… buf… no tengo ni palabras. ¡Qué preciosidad! Hace muchísimo tiempo que no veía nada igual. Ya no digo en La Catedral, sino en cualquier campo. ¡Qué pasada de gol! De esto último sí es bonito hablar y no de lo anterior, que es una pena, pero que también hay que denunciarlo.
¡Aupa Athletic y a seguir así!
¡Qué tres puntos más importantes!
Si el Valencia se llega a llevar los puntos ahora estaríamos bastante nerviosos. Mirando la clasificación con agobio porque estar en puestos de descenso no es el ideal para ningún equipo. Y ahí estaríamos precisamente. Encima con quince largos días por delante para seguir lamentándonos. Menos mal que no ha sido así. Tres puntos que te saben a gloria porque te permiten subir peldaños en la clasificación y estar un poco más tranquilo. Ahora estas dos semanas, te tienes que preocupar sólo de recuperar a los jugadores, de que carguen pilas porque llevan un buen tute de partidos.
El segundo tiempo fue todavía de más dominio rojiblanco (salvo la ocasión de Negredo ya mencionada) y por dos veces se consiguieron culminar dos contrataques en gol, algo en lo que nuestros chicos no suelen destacar, pero ayer, se notó la presencia de Raúl García. ¡Qué bien en los dos goles! En el primero peinando el balón y dejándoselo franco a Aduriz, para que éste le meta un pase medido a Markel, que consiguió el gol. En el segundo, Raúl es el que conduce y espera al momento ideal para meterle el balón entre líneas a Aritz que también marca. Perfectos y preciosos ambos goles. ¡Qué maravilla! Así da gusto. Esa es la diferencia de tener a Raúl o no tenerlo. Ya no es sólo Aritz el que salta a los balonazos y los prolonga. Tiene además visión y es potente y listo. Muy bien.
Fundamental en el partido, así como en todo lo que llevamos de temporada, Beñat. ¡Qué partidazo! En lo que se le criticaba, que si la falta de físico… que si el Betis nos la había colado. La de bocas que está cayando. En el tercer gol es él el que recupera el balón. Fue colocarle Valverde en su posición y destacar inmediatamente. Txingu,Txingu, que a los jugadores hay que colocarlos en su sitio.
Para seguir con los nombres propios, Aymeric marcó el importantísimo gol del empate, pero sigue alternando los aciertos con errores de bulto. Ayer no supusieron gol pero por lo menos creo tres peligros totalmente absurdos. Por otro lado, se ve que ahora se anima más a subir, algo que parece que le ha solicitado el entrenador. Es potente y cuando sale crea problemas al equipo contrario porque es alguien más al que hay que controlar arriba. Cuando sea más regular va a ser buenísimo pero de momento hay que exigirle mucho más porque esos errores que tiene todos los partidos son inadmisibles.
Por último, aunque no menos importante, agradecer al Club el buen detalle con Txetxu Rojo, otra de las instituciones del Athletic, que se merece eso y más. La Catedral así lo ha reconocido y se ha dejado las manos aplaudiéndole. Ovación que supongo le habrá emocionado, como lo he hecho conmigo. Chapeau para la Junta Directiva, porque el Athletic no es sólo fútbol y actualidad. El Athletic es sobre todo Historia.
¡Aúpa Rojo y aúpa Athletic!
Trámite contra el Inter Bakú solventado
Poco más se puede decir. El Athletic está en la siguiente ronda. Era el objetivo y se ha conseguido sin grandes sufrimientos. El equipo está falto de rodaje y a algunos jugadores se les nota más que a otros. El jueves gracias a que no subió el gol de ellos en fuera de juego al marcador, porque sino… igual hubiésemos tenido que hablar de otra cosa… o de otro sufrimiento pero… ellos tampoco dieron para mucho más de sí.
Con la alineación Valverde dejó claro que no estaba para bromas el tema. Más menos lo que puede ser el equipo titular. Ibai salió del once y entró Aketxe, entre ellos andará el puesto. Aunque más va a tener que hacer Ager para imponerse. De hecho la banda izquierda no funcionó prácticamente nada. Ibai los cinco minutos que jugó aportó más que el titular. A Ager se le nota la tendencia a irse para el interior. De hecho aportó más cuando pasó a ocupar ese puesto sustituyendo a Eraso. Este último estuvo más discreto que en San Mamés pero también demostró que de algo sencillo provoca una ocasión de gol. Laporte salió por Gurpegi. El francés falto de ritmo tampoco necesitó emplearse muy a fondo. Mikel San José sustituyó al lesionado Iturraspe, y defendió bien pero crear juego no fue lo suyo. Ese trabajo se lo dejó en exclusiva a Beñat que sigue demostrando galones.
Por último destacar el debut de un nuevo león, Sabin Merino, que demostró desparpajo por la izquierda, la banda que busca dueño… Suerte Sabin.
Así que ahora a la siguiente ronda, donde nos ha tocado otra eliminatoria sencilla sobre el papel… El MSK Zilina eslovaco. Ni idea. Solo lo que han dicho… que ha metido muchos goles en estas tres eliminatorias anteriores y ha ganado en los últimos años un par de Ligas. Con un delantero que ha metido 7 goles en los seis partidos clasificatorios. La vuelta es en La Catedral, así que… teniendo en cuenta que el premio es ir a la Fase de grupos de la UEFA Europa League, a luchar, a no confiarse y a conseguir estar otro año en Europa.
¡Aúpa Athletic!
La Copa de todos
Hace seis años escribí una contraportada en el Mundo Deportivo con este mismo título. Por supuesto fue la semana anterior a jugar la Final de Copa del 2009, en la época de Caparrós. Mucha gente me dijo que les había gustado el comentario. Estoy segura que era similar a muchas de mis otras opiniones, que lo que llamó la atención fue el tema o más que el tema, los sentimientos que este tema provoca. No sé vosotros pero yo mentiría si dijese que no estoy nerviosa. Y no porque piense que vamos a ganar. De hecho si alguien pretende leer en estas líneas un comentario optimista, positivo, en el que vaya a asegurar que vamos a traernos la Copa, que deje de leer ya porque no lo voy a hacer. Ya me gustaría que así fuese pero… el Barcelona me parece diría que casi casi inalcanzable, de ciencia ficción. Así que voy a hablar de otras cosas. Seguramente de sentimientos.
Las redes nos están invadiendo con vídeos motivadores, yo los veo y rara es la vez que no se me caen las lágrimas. La gente tiene mucha imaginación y a cada cual es más bonito. Aquí podría poner 20 ó 30 ejemplos pero sólo voy a elegir el siguiente. Los protagonistas son los residentes de la residencia Rodríguez Andoin V de Portugalete. Para mí verlo es ver a mis abuelos o a mis padres animando al Athletic. Nuestros mayores son, en la mayoría de los casos, los que nos han ido inculcando el amor a los colores, así que me parecen unas imágenes perfectas para ver de dónde parte el sentimiento y lo qué supone.
Por otro lado conozco otro vídeo que hace años corrió como la pólvora por las rees sociales, whatshapp. etc… en el que se ve a una cría muy muy pequeña dando unos besos enormes y con muchísimo sentimiento a un escudo del Athletic de un pantalón. Supongo que se reprodujo tanto porque era una pocholada de cría y por lo que representaba. Escuché que los padres pedían que por favor no se difundiera más, por lo que no lo voy a colgar, pero reconozco que lo veo de vez en cuando. Esa niña en su inocencia representa un poco la inconsciencia del sentimiento Athletic. Igual somos todos un poco niños en ese amor ciego a algo que no podemos ni describir. Es así, sin más. Y es así en muchos casos desde la cuna. En otros casos no. Por ejemplo… el camarero al que compro de vez en cuando algún kebaph, ayer me dijo (como pudo porque no habla bien español) que quería que ganara el Athletic y me señaló un banderón enorme que había colgado dentro del local. Me aclaró que la bandera era suya, que no era de su jefe. Que la había comprado él con su dinero, ¡20 euros!, me dijo (por la forma de decirlo, sé que era muchísimo para él), pero ahí estaba él más contento que unas castañuelas, con su bandera y suspirando por un triunfo de su equipo… ¿Desde cuándo es del Athletic? Ni idea, pero… ¡Qué más da! Y así hay doscientos mil casos, por arre o por so, cada uno quiere al Athletic a su manera. Ese sentimiento nos une, y en muchos casos ese sentimiento nos lleva hasta Barcelona (vaya tomadura de pelo que tengamos que ir allí, pero ese es otro tema). En mi caso a Barcelona con mi familia. Con mis hijos para los que va a ser su primera final, con más o menos los mismos años (13 y 12 años), con los que viví yo la mía (la del Betis). Aquel año también perdimos, fue una pena, pero eso fue lo único malo… los recuerdos que tengo de aquellos días son excepcionales. Mi familia, Madrid rojiblanco, los béticos, el buen ambiente entre las aficiones, y todo, todo el mundo contento, con ganas de fiesta y pasándoselo bien. Esto mismo es lo que pido a la final de este año (salvo el resultado, jeje): que el ambiente sea una fiesta en Bilbao, en Cádiz, en Barcelona, en Donostia, en Jaén… una fiesta en cualquier sitio en el que haya un aficionado del Athletic, que no haya ni medio problema, que lo pasemos bien, que mis hijos vuelvan de allí siendo más del Athletic de lo que ya son (difícil pero…). Y saber, que esto sí que lo sé, que por mucho que nos ninguneen, no nos tomen en cuenta, seamos una rara avis para todos los que vean la final,… y hagan lo que hagan en ella nuestros leones, repito saber positivamente que seguiremos siendo fieles a estos colores, a este sentimiento. Igual que lo es Mikel Rico al que ayer le oí decir en una entrevista que él vivió la final mencionada de Mestalla, en las gradas, allí mismo, campo al que fue con un amigo, y del que tuvo que salir al acabar el partido, casi corriendo y de madrugada, hacia creo que dijo El Ejido (no estoy segura), porque allí tenía entrenamiento al día siguiente. Él sabe lo que es sentir eso, y sabe cómo lo vivimos todos los demás, porque él lo vive igual. Así que él, como todos sus compañeros se van a dejar la piel en el campo, porque todos tienen a sus familiares detrás, a sus vecinos, a sus amigos, a los que han nacido en el mismo lugar que ellos, a sus compañeros que no pueden estar en el campo, por lesión o porque otros lo han hecho mejor según el entrenador y no han encontrado sitio, a todos detrás… para animarlos a tope para que intenten traerse la Copa.
Conclusión: Muchos ánimos van a ser. Bueno, muchos no, muchísimos tampoco, muchisísimos (que dicen algunos niños).
Y ya continuando con el sueño, sólo pensar lo que podría ser si se ganase, lo que supondría, hace que…. Buf… ¡Impensable!
Os deseo… ¡Feliz Final!
Y…
¡Aúpa Athletic!