Las preguntas

Las y los periodistas vascos tenemos una gran suerte: hay fascistas vascos que están deseando que les hagamos entrevistas. ¡Aprovechemos esa oportunidad! Rasmus Rainbo aprovechó hace solo unos días la suya ante Mark Rutte, al que preguntó a bocajarro (y en rueda de prensa, por supuesto) sobre Donald Trump: “¿Tiene esto (las amenazas de Trump) algún efecto sobre tu autoestima o tu amor propio cuando te sientas a su lado y no dices nada?” (20 Minutos). La pleitesía del de la OTAN para con su jefe es absolutamente nauseabunda, y cuestionamientos públicos como el del periodista danés son importantísimos.

El dolor

Ya no es una cuestión israelí o el apoyo mal medido y mal entendido del gobierno estadounidense al de Netanyahu (como si Trump fuese capaz de entender o de medir la consecuencia de sus acciones), la guerra de Irán se ha convertido en una cuestión económica y militar plenamente gringa, y como tal lleva semanas actuando el ejército de aquel país y su máximo responsable, es decir, el presidente: “EE.UU. deja al menos 14 muertos en Irán y Teherán responde atacando bases militares estadounidenses en el Golfo” (RTVE). Hablamos de personas fallecidas y de encarecimientos globales como si fueran inevitables, pero no lo son.

¿Es Trump un gafe?

Según Euronews, cada vez más estadounidenses creen que Donald Trump “gafa a los equipos que apoya”: medió para que Folrian Balogun pudiera jugar contra Bélgica y la selección estadounidense fue eliminada del Mundial. Fue a un partido de los Knicks y el equipo de New York lo perdió (no solo eso: fue el único que perdió de las finales). En fútbol americano, vio a los Washington Commanders contra los Detroit Lions y, por supuesto, ganaron los segundos. Asistió a la Ryder Cup y acabaron ganando los golfistas europeos. Y en la superbowl de 2025 predijo que los Chiefs vencerían a los Eagles y ganaron los Eagles.

¿Buena noticia para España?

Llevo meses pensando que Trump le va a montar un lío a España (y a Europa) con Ceuta y Melilla. Pero antes, de un modo más sibilino, ya está jodiendo al reino español apoyando al alauí: “Marruecos ata los votos para llevarse la final del Mundial 2030 gracias a Trump, Catar y Arabia”. Aunque si se cumple el gafe de Trump con los deportes, esta noticia en The Objective realmente es una buena señal para la RFEF, que quiere colocar la final del próximo mundial en el Santiago Bernabéu o el Camp Nou. “E Infantino no esconde su preferencia marroquí, principalmente por los 150 millones extra de recaudación que prometen”.

Más señales

Trump no hace nada efectivo para impedir la vía de agua a la Unión Europea, a la que odia porque no entiende que protejamos a la ciudadanía, por el Este, con la invasión rusa sobre Ucrania. Al norte, sus referencias episódicas a Groenlandia preocupan. Y por el sur, le resultaría tan fácil abrir un frente con Ceuta y Melilla que es tentador. De momento, “dispara las exportaciones a Marruecos mientras enfría la relación comercial con España”. Según Vozpópuli, la pieza clave es Duke Buchan, que antes de ser el embajador estadounidense en Rabat lo fue en Madrid, y conoce las oportunidades y debilidades de ambos mercados.

Las preguntas que quedan sin respuesta

Mi compañera Iranzu Calvo ha hecho en Onda Vasca las preguntas adecuadas sobre los ceros en euskera de la PAU y que el rector, Joxerramon Bengoetxea, no ha respondido: ¿qué ha podido pasar para que haya habido diferencias tan llamativas entre correcciones? ¿Cómo han hecho exámenes tan terribles los que tienen apellidos de la I a la S de un centro concreto? Si los criterios de corrección son suficientemente claros, ¿por qué se generan estas desviaciones? ¿Debemos pensar que es normal lo que sucedió? ¿Qué va a pasar con los recursos? ¿Y por qué las notas en general han bajado (favoreciendo a estudiantes de otras comunidades)?

Otro dato

Mikel Segovia en El Independiente, por su parte, ofrece más información al respecto, información relevante, además: en el examen de recuperación de euskera, “estudiantes con un 0 han visto aumentada su puntuación hasta un 6,5 o incluso estudiantes que lograron un 0,7 en la primera convocatoria y que ahora, apenas un mes después, un corrector ha calificado su nivel de euskera con un 7,3”. Habla Segovia de “pequeños ‘milagros’ lingüísticos que reflejan la disparidad de criterios de corrección con los que este año se ha saldado la PAU en Euskadi”, y recuerda que “la EHU reconoce ‘anomalías’ en los tribunales”.

No defienden el euskera más que tú o que yo

El propio Mikel Segovia habla en su pieza del “manifiesto en defensa de los correctores” que presentaron “la portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Bilbao, María del Río. Junto a ella, aparece quien fuera concejal de Bildu en Hondarribia, Miren Lore Erriondo o el jurista Iñigo Urrutia, propuesto por la coalición para elaborar el borrador de una propuesta de nuevo estatus para Euskadi”. Este grupazo denuncia que se ha puesto “en entredicho” (El Debate) la labor de los correctores. No estoy de acuerdo: se ha puesto en entredicho la capacidad del equipo rectoral para reaccionar, y la protección que le ofrece un partido concreto, también.

La torpeza infinita

Según las crónicas, Alberto Núñez Feijóo se reunía en Euskadi con el empresariado para desplazar al PNV y ponerse él en el foco. Pues lo ha conseguido: su idiotez sobre que el absentismo, en el que metía sin tapujos ni filtro las bajas y las incapacidades, es un cáncer, ha atraído todas las miradas. En plata: dice el líder del PP que una baja por cáncer es un cáncer. Es tal la metedura de pata que no encuentra por dónde sacarla ni quien considera llamativo el dato de absentismo en la CAV (es decir, yo mismo). La capacidad del PP de inmolarse en Euskadi empieza a ser sorprendente.

Sánchez puede “ganar”

moncloa.com La habilidad de Núñez Feijóo para equivocarse, confundiendo firmeza con vehemencia y vehemencia con decir cualquier cosa vehementemente, da otra oportunidad a Pedro Sánchez. Lo digo completamente en serio: si Sánchez sale a “ganar” (esto es, a perder las elecciones pero gobernar con otro frente amplio de partidos), en vez de a perpetuar el sanchismo en el PSOE, puede lograrlo. Este PP no gusta y Vox da miedo. El cambio de ciclo parece inexorable pero no es inevitable. Para conseguirlo, Sánchez tiene que ser estratégico en el cuándo y en el cómo, mordiendo el espacio al PP y no a los partidos que le prestarán sus votos.

Lo de siempre, vamos

“Bildu impidió a Rufián celebrar su acto con Mónica Oltra en el País Vasco. Se le trasladó que ‘no había condiciones para hacerlo en Euskadi’ tras su negativa a unirse al proyecto de unidad de la izquierda que propone el catalán” (El Independiente). Nada nuevo bajo el sol: la izquierda abertzale controla, y da accesos y permisos, en función de sus filias y sus fobias. No importan ya las fotos con Rufián en los mítines, ni esa promesa nunca cumplida de crear un grupo en el Congreso junto a ERC, si lo que hace el catalán no gusta, se le banea. No es que no se facilite (que es el juego político), es que se expulsa: el encuentro se hizo finalmente en Valencia.

¡Claro que es un negocio!

Ser el polemista que le hace el trabajo a la extrema derecha no es una cuestión de ideología: es un negocio. Vito Quiles ya demostró que se vende al que le compre, cerrando una campaña del PP en Aragón. Ahora sabemos, gracias a FACUA, que las donaciones que pide en su web para su proyecto empresarial “en realidad van a parar ‘a la cuenta bancaria de Quiles’” (Público) porque ‘Combativos SL’, que en teoría se dedica al “comercio electrónico de productos relacionados con deportes de combate y artes marciales”, es “una empresa que no está inscrita en el Registro Mercantil”, o lo que es lo mismo: “Una sociedad que no existe”.

¿A alguien le sorprendería?

Publican en El Mundo Today que “tras una llamada de Trump, la FIFA da por finalizado el Mundial y proclama vencedores a sus hijos”. Para que nadie proteste, “todos los jugadores y aficionados adelantarán esta misma tarde el regreso a sus países de origen o serán detenidos por el ICE”, según inventa el digital satírico. Este chiste me ha encantado: “De cara a futuros campeonatos mundiales, la FIFA está contemplando también añadir ‘pausas de corrupción’ durante los partidos”. No dejaré de insistir: si este Mundial es una vergüenza planetaria, ¿qué hacemos apoyándolo por intereses económicos… o políticos?

La realidad

Debemos hacer chistes porque la realidad es insufriblemente trágica: “Un mayor de la Fuerza Aérea de EE.UU. fue arrestado este miércoles en las escalinatas del Capitolio después de pronunciar un discurso en el que pidió un juicio político y la destitución del presidente Donald Trump y del vicepresidente JD Vance”, según la CNN. Jason Watson, un verdadero valiente, “criticó las recientes acciones militares del Gobierno de Trump en Venezuela e Irán, así como el endurecimiento de las medidas migratorias, al considerar que violaban varias disposiciones de la Constitución”. “El representante demócrata por Texas Al Green también asistió”.

En Euskadi no será muy distinto

¿Cuántas veces comemos marmitako al año en casa? ¿Y bacalao al pil-pil? ¿Y kokotxas rebozadas? Cocituber, en su famosísimo canal de Instagram comenta, la lista de los platos que más se comen en España en casa, según el ministerio de Agricultura: ensalada, pizza (como él mismo dice, que no se hace en casa), pechugas de pollo, lentejas, tortilla de patatas, sopa, pasta, lomo, merluza, tortilla francesa, huevos fritos, vainas y garbanzos. Este ranking me ha recordado a cuando yo vivía en el norte de Irlanda, hace veinte años, y publicaron cuál era el plato más popular en las casas del Reino Unido: el pollo tikka masala. Al tiempo.

Vamos a tirar unos factos

No descarto ver a Joxerramon Bengoetxea protagonizando un vídeo para redes “tirándose unos factos”. De momento, los escribe Mikel Segovia en El Independiente, tras la rueda de prensa del rector: la que generó tantos ceros en euskera “forma parte de las correcciones ‘anómales’” que se dan en la PAU en “casi uno de cada tres tribunales” ¿Eso no supone normalizar anomalías? Las revisiones de corrección en euskera se han duplicado respecto al año pasado, admite que “pudo existir un sesgo en la corrección” y es la EHU, por medio de su rector, la que señala: “Un solo corrector puso 79 de los 80 ceros del tribunal 11”.

Nuestra humanidad

Si el ejército de Israel, arropado por el gobierno de extrema derecha que lidera Netanyahu, carece de humanidad, tendremos que imponer la nuestra: “Un bebé palestino de cuatro meses ha fallecido este domingo, después de que el Ejército de Israel haya impedido su paso para llegar a un centro hospitalario en un puesto de control militar” (Público), todo ello “mientras lanzaban gas lacrimógeno contra los vecinos y vehículos, privándole así de su derecho a recibir tratamiento a tiempo”, según “la gobernadora de Ramala, Laila Ganam, en un mensaje en redes”. Tener claro que esto es intolerable e indignante es más importante de lo que parece.

Entonces, ¿no hay grandes tenedores?

He visto en varios sitios de Internet el gráfico de El Diario en el que se observa, por un lado, que la mitad de los arrendadores en España, son migrantes y, por el otro, que los arrendatarios son, en su gran mayoría, personas o familias que alquilan una segunda vivienda. Es decir: de un plumazo, uno de los medios de referencia de la izquierda se carga la teoría de los fondos buitres. Estefanía Molina es de esas que ha aprovechado para darse la razón: según ella, esta realidad es sobradamente conocida por los grandes partidos españoles, que crean “trampantojos” pero no entran al fondo de la cuestión.

Un PP que no hace nada

La mejor muestra de que lo que escribe Jorge Vilches en The Objective es la visita de Alberto Núñez Feijóo a Bilbao ayer: “El PP está estancado. Los populares se han quedado atrapados en tierra de nadie. No entusiasma, pero tampoco espanta. Su objetivo parece el pacto con Vox para llegar al poder”. Yo iría más lejos: Núñez Feijóo bastante tiene con contener a Díaz Ayuso. Por eso “los populares, en su cálculo del voto centrista, navegan entre la duda y la matización constante, con esa doblez que tanto irrita al ciudadano común”. “Lo que gana por la izquierda lo pierde por la derecha”, concluye. Y en Euskadi, el rumbo está aún más perdido.

Bielsa, siempre

La selección de Uruguay que dirigía Marcelo Bielsa no ha hecho un buen Mundial, eso es evidente. Pero el entrenador argentino sigue siendo un faro de luz que no podemos perder de vista, ya que después de la vergüenza mundial de la retirada de la suspensión del delantero de EE.UU. tras una llamada de Trump a Infantino, se ha vuelto a viralizar unas declaraciones de Bielsa anteriores a este mundial: “Son una plaga de mentirosos” (Huffington Post), dijo de los organizadores estadounidenses. “Cuando EE.UU. sintió que sus intereses eran atacados, creó el FIFA Gate con el FBI. Aquí no pasó nada, los estadios llenos, competitividad…”, soltó, con todo el acierto.

El mejor aliado de Pedro Sánchez

Quién iba a decir a los muertos, a los que mataban, a los presos, a los que les obligaban a no acogerse a medidas disciplinarias, a los que justificaban todo lo anterior, y a los carniceros de Mondragon y similares, que todo lo que hicieron iba a servir, en última instancia, para que el partido de la izquierda abertzale heredera de todo lo que hicieron se convierta en el “mejor aliado” de un gobierno español y del PSOE. Según Vozpópuli, Bildu se ha quedado como el único defensor de las “tesis de la conspiración judicial”, como quieren precisamente Pedro Sánchez y los suyos, incluso después de más de 120 imputados en este PSOE.

Lo que viene

Pese a todo, Pedro Sánchez es el único que puede lograr que Núñez Feijóo y Abascal no gobiernen en España, con el retroceso que traerían. Pero para hacerlo posible, el socialista tiene que ser inteligente y generoso, pensar por primera vez en el bien común antes que en sí mismo, desembarazarse del abrazo de oso de Bildu o ERC, y buscar la mejor fecha para la batalla electoral, en vez de la que le conviene a él para sostener el sanchismo al frente del PSOE. Porque impedir lo que puede venir merece esa generosidad: “Tellado dice que Vox es el partido ideológicamente más próximo al PP y que son centro-derecha” (Diario Red).

No es la primera vez

Con el paso de los años he aprendido que lo más importante en esta profesión es la memoria. Así que no me sorprendo de que Trump haya interferido en el Mundial para que la FIFA levante la sanción al máximo goleador de su selección. En el del 78, Videla también usó el fútbol para enjabonar su dictadura y maniobró para favorecer a Argentina, finalmente ganadora. Lo peligroso es que Trump actúe como un dictador de los 70 y que el mundo se lo permita. Si este Mundial merece el desprecio del planeta, habrá que expresarlo con total claridad en todo momento, y no en función de intereses, como hace la megaprogre RTVE.

Acaban de inventar el intervencionismo

Permíteme que me descogorcie de risa antes de comentar esta noticia: “OpenAI propone ahora ceder un 5% de su capital a la Casa Blanca para frenar la presión política en torno a la IA. Sam Altman plantea que la medida se extienda a todo el sector para ‘compartir los beneficios de la IA’” (El Diario). 2026, y los inventores de la IA acaban de descubrir el intervencionismo del Estado. Primero, dicen que quieren devolver parte de las ganancias a la ciudadanía, a la que tienen que compensar por el modelo de explotación (pocas veces estará mejor aplicado), después, que así se beneficiarán, también, de la legislación posterior. Es todo un descojono.

“Bombardeos rusos matan”

Donald Trump iba a acabar con la invasión rusa sobre Ucrania en quince días. Y así seguimos, por desgracia para el mundo: “Bombardeos rusos matan a nueve personas en Kiev” (DW). También hay 43 personas heridas y se espera que estas dolorosas cifras aumenten porque siguen buscando personas entre los escombros. Es la respuesta del Kremlin a esto: “La ciudad de Sebastopol, en la península de Crimea anexada por Rusia, quedó sin electricidad tras un ataque ucraniano”. Sigue la guerra y se han acallado ya las voces que defendían a Putin por nostalgia socialista o porque el dinero fresco de Rusia ya no llega.