El «otro» espíritu navideño

Aunque fui a un colegio “de curas” se me suele olvidar sentido espiritual de la Navidad. Aun así, hay noticias que me dejan asombrado, como la del árbol de Navidad de Estepona, el más caro del mundo, valorado en 12 millones de euros. Un usuario de Twitter ironizaba con acierto: “Es lo que Jesús habría querido”, para dejar claro que si nos paramos a pensar en dé qué va la Navidad realmente, ese árbol no tiene ningún sentido. Y si pasamos de la Navidad católica pero tenemos dos dedos de frente también nos damos cuenta de que ese árbol con piedras preciosas de Cartier y Bulgari no tiene ningún sentido.

Son personas peligrosas

Las y los antivacunas son personas peligrosas, así que la decisión de detener al principal instigador de este movimiento en Samoa, donde un brote de sarampión ha dejado 63 personas fallecidas, de las que 52 eran niñas y niños, parece una decisión correcta. En La Voz de Galicia hacen un relato completo de cómo un error médico dio pie en el archipiélago a la difusión de esa teoría absurda sobre que las vacunas son peligrosas y ha acabado con más de 4.200 infectadas e infectados. Si la ausencia de pandemias es lo que ha permitido la proliferación de antivacunas, la existencia de estas plagas acabará con ellos… Y con muchos otros.

Mas, ¿contra Puigdemont?

Alguien tiene que parar la deriva de una parte del catalanismo. Esta verdad incómoda, por suerte, empieza a ser cada vez más extendida y aceptada. De hecho, en ERC lo tienen bastante claro y es el PDeCat el que sigue secuestrado por un líder al que casi nadie se atreve a hacer frente por miedo a que parta por la mitad una estructura ya muy maltrecha. Todo depende de que aparezca un nuevo líder… O reaparezca uno viejo: según El Independiente, Artur Mas podría ser la persona adecuada para desactivar a Puigemont y a todos los suyos, y terminar con el secuestro de un partido, una ideología y hasta casi un país.

Son solo empresas

Ya llevamos unos cuantos años de siglo XXI, de Internet y de revolución digital como para darnos cuenta de que muchos de los mensajes de cambio de paradigma se han quedado en oportunidades de negocio con más o menos fortuna. Así que, como hacen en Xataka, creo que ya podemos dejar de hablar del futuro de Apple, Google o Facebook como bancos porque, por mucha liquidez que atesoren, por mucho que tengan nuestros números de tarjeta y por mucho que conozcan nuestros hábitos… Siguen careciendo de la mecánica. Al final, son solo empresas, enormes y de mucho éxito, pero empresas.

La importancia de tomarse en serio a uno mismo

La música electrónica es un género curioso: muchas y muchos de los que la han escuchado durante un período de su vida se van haciendo mayores y en torno a ella, una vez eliminado de la ecuación el tipo de ocio con el que se le relaciona (como pasa con otros estilos musicales), van apareciendo publicaciones y textos cada vez más interesantes. Relatos de una época o de la transformación de un sonido que, como escribe Javier Blánquez en Beatburger, está hoy presente en muchos otros tipos de música. Por cierto, su texto es además una maravilla del periodismo especializado on-line y por eso lo traigo a la columna.

Las otras cifras de Uber

No entiendo que una compañía que pierde dinero como Uber logre convencer a inversores. No entiendo que la liberalización del sector del taxi (si es que había que hacer esa liberalización) empiece por Uber. Y menos entiendo que Uber hable de la seguridad de sus coches dando cifras como las que ha dado: solo en EE.UU. hubo 3.000 casos de acoso sexual en sus vehículos, el 54% por parte de los conductores, y 235 acabaron en violación. 58 personas fallecieron en un accidente de tráfico a los que hay que sumar 9 personas asesinadas en un servicio de Uber. Dan ganas de montarse en uno, ¿verdad?

Los vehículos… De la extrema derecha

Esto que tuiteaba esta semana Pedro Vallín es muy interesante: “A ver si va a ser verdad que las iglesias evangélicas (y el retroceso del catolicismo tras el pollo que Wojtyła le montó a la Teología de la Liberación) son el principal motor del giro fascistoide de América Latina. Aquí hay un tema”. En efecto, hay un tema porque los movimientos de extrema derecha que van floreciendo por el mundo no son una suma de casualidades. Trump, Orban o Bolsonaro son los más visibles, pero no son los únicos y, sobre todo, no están solos: la conexión entre ellos (y con Vox), vía Evangelismo o poder económico es la clave.

Ironía… O no

Uno no puede decidir nunca con qué se va a molestar otra persona, y menos en esta era de Twitter, de la multiplicación de opiniones y respuestas de quien no tiene nada que decir o de los linchamientos digitales (que afectan, ¡vaya que si afectan!). Así que la víctima de una violación múltiple tiene todo el derecho del mundo a sentirse tan mal como le dé la gana aunque el creador de “el tour de La Manada” hiciera la web con sentido irónico o incluso de denuncia. Sí, la consecuencia real importa más que una idea feliz y on-line, así lo ha sentenciado el juez y, si me apuran, hasta el sentido común.

Vamos a otro jardín: al nuclear

Sí, vivo de Internet y juzgo los chistes por sus consecuencias reales y no sus planteamientos digitales. Sí, navego todo el día entre millones de mensajes sobre tecnología o energías limpias y cada vez tengo más claro que los motores eléctricos solo forman parte de una acción de marketing de las marcas de coches. Seamos claros: si hoy sustituyéramos todo el parque móvil que usa combustible fósil por el que usa electricidad, ¿de dónde sacamos la energía? De las centrales nucleares. Una verdad incómoda que no casa con los mensajes bonistas… Pero que en Francia, como leemos en Xataka, ya han aceptado.

El mayor de los charlatanes

Uno de los mayores vendepeines del sector del coche eléctrico es Elon Musk, que se está forrando vendiendo una marca que lo que mejor hace es perder millones mientras es admirado como una especie de revolucionario tecnológico. Lo único que ha revolucionado Musk, de momento, es el sector del marketing vendiendo coches carísimos por medio de largas listas de espera y rondas de financiación de su ruina, colocando un descapotable en el espacio y haciéndose el concienciado con el planeta y las personas mientras monta estructuras fiscales ventajosas (para Tesla, claro), como leemos en La Información.

Pero, ¿qué dices?

José Luis Martínez-Almeida se está convirtiendo en el muñeco de la izquierda que no duda en atizarle por su campaña, la nefasta gestión del asunto de Madrid Central o su pacto de gobierno con Ciudadanos y Vox, partido al que no duda en blanquear: “La extrema izquierda puede campar a sus anchas sin dar explicaciones a nadie mientras acoge a los golpistas en Cibeles y defiende a delincuentes como Alfon y Andrés Bódalo. ¿Por qué tenemos que blanquear a la extrema izquierda y demonizar a Vox? Lecciones de democracia, ni una”. Anotado queda: de Martínez Almeida, lecciones, ni una.

Cuidado con el Rey…

Felipe VI ya ha demostrado que manda más que su padre. Su intervención después del 1 de Octubre fue la primera. La última, sustraer al Congreso (y por extensión, a toda la ciudadanía) la segunda votación en la anterior ronda de para elegir presidente del gobierno español. Su papel es solo el de cumplir los plazos y las formas, si interviene estaríamos hablando de otro tipo de monarquía (y de sistema parlamentario) que nos gusta todavía menos. Así que en esta ronda tendrán que andar con cuidado especialmente en el PSOE para asegurarse de que habrá votaciones, que es de lo que va la democracia.

Hay que leer a Iu Forn

Iu Forn es de esos columnistas a los que hay que leer siempre. Esta misma semana ha sabido templar el clima hostil contra Rafael Ribó. El Síndic catalán ha sido señalado como “un xenófobo y un racista” por un corte que la caverna ha extraído de una entrevista con Josep Cuní (al que también le ha caído lo suyo). Forn exhibe y transcribe la exposición completa de Ribó, en la que se ve y lee un sentido distinto al que le están dando en España para justificar lo que, cada día más, es catalanofobia pura. No soy el mayor defensor de lo que sucede en Catalunya, pero lo de España no tiene ya ningún sentido.

¿Cómo va a ser posible esta España?

Una España que empieza a generar rechazo y termina generando fobia contra todo lo que no sea su centralidad es una España cada vez menos atractiva. Por eso aparecen partidos como Teruel Existe y desafíos menores como la formación de un grupo regionalista en el Congreso, o mayores como las reclamaciones independentistas vasca y catalana. El texto de Pedro Vallín (otro al que hay que leer siempre) de esta semana en La Vanguardia es clarificador: Madrid actúa como agujero negro, absorbe recursos y deja a cualquier región como “gregaria de la Corte”. Y al que no le guste, además, da palos.

Telecinco cancela Gran Hermano… Temporalmente

Al final, la presión ha podido con Telecinco. Pero no se perciben síntomas de arrepentimiento por haber gestionado de la peor manera el posible abuso sexual durante la temporada de 2017 de Gran Hermano: la cadena va a adelantar la emisión de Supervivientes hasta que se calmen las aguas, o lo que es lo mismo, hasta que los anunciantes vuelvan al redil. La presión sí ha surtido efecto en estos anunciantes, por lo menos, temporalmente. Porque esto es todo temporal y durará el cabreo lo que dure, el éxito lo que dure (de momento, muchísimo) y las dudas de los anunciantes… Lo que duren. Lo constante es la Telebasura.

Cuando todo vale para tus mierdas

Es lógico que quien defiende lo indefendible no tenga mucho problema en atacar vía Twitter una campaña de visibilización del cáncer infantil en Euskadi. Porque el millón de euros recaudado por EITB sobre los 3.941 que dedica el Gobierno Vasco a Osakidetza (que ya atiende a todas esas niñas y niños, y a sus amas y aitas), casi, es lo de menos. Lo más importante era poner el foco sobre esas familias que viven y luchan. Usar el telemaratón de EITB para atacar los presupuestos vascos solo muestra miseria moral.

Sí, puede

Sobre la charla de José Ramón López de Abetxuko en la UPV/EHU merece la pena leer el blog de Imanol Zubero, profesor de esta institución y persona que se ha manifestado, cara a cara, contra quien defendía (y defiende) a ETA. “En términos legales, López de Abetxuko es un ciudadano como cualquier otro. (…) Lo que no cabe en una universidad pública es prohibir un acto como este. Un campus universitario no es la calle, sin más; es un espacio consagrado a la reflexión crítica y al debate”, recuerda Zubero que en el post propone debatir con los organizadores de la charla o un acto de memoria a las víctimas.

¡Lo que tienen dentro!

Aznar logró unir en el PP a todas las ideologías de derecha, desde los moderados a los extremistas pasando por los liberales. Rajoy logró resignarles a seguir en el PP. Casado, con su alocada primera campaña, puso en marcha la centrifugadora y comenzó a reforzar a Vox directamente o vía Ciudadanos. ¿Qué queda hoy en el PP? Solo gente que duda entre dar otro paso a la derecha y gente con aspiraciones. Apuesto a que el militante de nuevas generaciones expulsado después de gritar: “¡A casa, que hay que hacer la cena!”, durante una manifestación feminista en Galiza, tiene claro qué paso dar ahora.

Un antifascista de verdad

Llevo mucho tiempo diciendo que la de antifascista no es una etiqueta que uno decide ponerse. Antifascista se es, como Memphis Depay, o no se es, como los que cantan el “Bella Ciao” en San Mamés y nunca se enfrentaron al fascismo made in Euskadi. El delantero holandés del Olympique de Lyon no dudó en correr y enfrentarse a un ultra de su propio equipo que llevaba una bandera en la que llamaba “burro” a Marcelo Guedes, defensa del Club. Esto sí es antifascismo y estos sí son los futbolistas que nos gustan: Depay es el capitán del Lyon y una de sus estrellas.

Igual sí que quieren irse…

Igual que Euskadi es una isla política en España, donde es evidente que hasta el PSOE muestra cierta permisividad hacia Vox, algunas partes de Europa forman un archipiélago ajeno al resto del mundo. Por eso no entendemos las críticas a Obama, que Trump esté acariciando su reelección o que el Reino Unido quiera abandonar precisamente Europa. Y lo negamos, y hablamos de que hagan otro referéndum como si en realidad quisieran votar lo que nosotros creemos… Pero lo cierto es que los conservadores obtendrán hoy una mayoría holgada para elegir al pro-Brexit Boris Johnson como su Prime Minister.

Quién y Enrique Dans

No podía pensar hace unos días que para hablar sobre el cambio climático en 2019 iba a traer a la columna a Enrique Dans, pero así es. Y lo rescato, unos cuantos años después, porque en su blog recoge las “variadas formas de ser imbécil” negando ese cambio climático y sus consecuencia. Dans es duro contra quien rechaza el consenso científico, contra quien lo admite pero pide a otros que hagan algo antes, contra quien cree que si hacemos algo perderíamos calidad de vida e incluso pondríamos en riesgo a parte de la población mundial. Sí, todos estos tipos de imbécil existen y Dans rechaza sus argumentos con habilidad.

Si les pides que aprieten… Aprietan

La política es un arte difícil en el que es imposible contentar a todo el mundo. Por eso precisamente tienen éxito los populismos. Y su presencia, para cerrar el círculo, complica la política (y la empeora). Por eso en política es importante no regalar la capacidad de influir, error que han cometido algunos en Catalunya: hoy los CDR presionan a ERC para que no negocie con el PSOE y Podemos una investidura o lo haga en términos maximalistas. ¿A quién beneficia este pulso? Al PP y a los populismos de distinta tendencia (a esos, siempre). Así que toca ser valiente… Y generar descontentos.

¿Qué es el “impeachment”?

Hemos hablado de buena política y ahora lo hacemos de buen periodismo con el hilo en Twitter de José Ángel Abad sobre el “impeachment” a Trump. El corresponsal ha demostrado la diferencia entre un profesional y un periodista del montón: ha usado un canal, se ha adaptado a sus especificidades, ha aprovechado su conocimiento específico en un tema y ha explicado una cuestión compleja con claridad. Porque ese puñado de tuits vale más que muchas crónicas para conocer a qué se somete Trump y qué puede pasar después. Abad adelanta que, honestamente, nadie lo sabe.

Nos toca demostrar que nos lo creemos

El próximo 5 de enero hay partido en San Mamés: el Athletic se enfrenta al Barcelona, que va líder en la Liga, y parece que el Club pondrá entradas baratas a disposición de los socios, como ha hecho en otras ocasiones. ¿Por qué no íbamos a llenar nuestro campo para animar y participar de la gesta de enfrentarnos al mejor equipo? ¿Porque son jugadoras y no jugadores? ¿Porque no salen en los cromos ni en los periódicos deportivos? Nos toca demostrar que nos creemos lo de la igualdad, que no hacemos diferencias cuando el resto de circunstancias son las mismas y que somos capaces de pagar por ver también su esfuerzo.

¡Qué viejos somos!

Muchos de los lectores (sobre todo, ellos) reconocerán el Doom, aquel videojuego “en primera persona” que nos tuvo enganchados a una pantalla y que supuso una revolución en el sector. Ayer este entretenimiento con nombre propio cumplió 26 años para recordarnos lo viejos que somos y lo que ha cambiado el sector: hoy los juegos son parecidos en mecánicas y precios… Pero no tienen nada que ver en motores, desarrollos y animaciones a aquel montón de formas geométricas que a veces se cargaban con dificultad. Entonces no se jugaba en línea, claro, y entonces tampoco nos escondíamos para jugar.