Aupa Athletic!

La situación del Athletic es jodidísima. Estamos para un 4-4-2, presión, contragolpe y vuelta a empezar, haya gol o no. Estamos para hacer lo que sabemos hacer sin titubeos ni regates. Este equipo ha llegado a finales y ha jugado en Europa casi todos los años de la era Urrutia: solo le pedimos que se recupere y la temporada que viene, ya veremos. La jugadora Nekane Díez reclamaba en Twitter que entre todos apretemos las filas, y no se me ocurre un mensaje mejor. Lo lanza quien se golpea contra el césped las veces que haga falta por nuestros colores. Yo estoy en ese barco.

No es solo un gesto

Estoy de acuerdo con Francesc-Marc Álvaro en que la huelga de hambre que están llevando a cabo los independentistas catalanes presos por sus ideas políticas (porque los delitos parece que los inventen sobre la marcha) debería de alterarlo todo. Pero no en que es un gesto: el modo de protesta pacífica que han emprendido Sànchez, Turull, Forn y Rull es el más extremo que existe y tiene que mover a la acción, para empezar, de los suyos. Todas las acciones políticas posibles, sin excepción, tienen que estar sobre la mesa para ser estudiadas e intentadas con urgencia.

Esto, tampoco

Según la BBC, “David Duke es el rostro más conocido del grupo racista más famoso de Estados Unidos: el Ku Klux Klan”, y acaba de felicitar en Twitter a Vox por sus resultados en las elecciones del pasado domingo. Lo hace, además, asimilando y traduciendo al inglés el argumentario de los de Abascal, como si alguien cercano se lo hubiera pasado: abajo el régimen socialista y la reconquista empieza en Andalucía. Duke hace solo unas semanas también felicitaba a Jair Bolsonaro. Lo que me sorprende, sinceramente, es que un tipo así pueda estar en Twitter.

Aviso a la izquierda

Los buenos resultados de Vox no son una buena noticia para Podemos. Primero, por lo mismo por lo que no son una buena noticia para nadie. Después, porque cuando los extremos crecen la ciudadanía recurre al centro, y de ese espacio han huido los de Pablo Iglesias. Así que a la izquierda más le valdría hacer autocrítica por la situación general en la que se encuentra ahora… Y por la suma de las particulares: “Por cierto, Podemos pierde la mayoría de sus votos allá donde gobierna: en Cádiz”, tuiteaba Ícaro Moyano poniendo, como siempre, el acento donde toca.

Sigue siendo “la gente”

Mi admirado Antonio Agredano también ha bajado al barro político después del 2-D andaluz para recordarnos que “la gente no vota mal. La gente vota lo que quiere votar. Si no te votan a ti, el problema es tuyo, no de la gente. Sólo echándole un poquito de ‘milagrito’ a la soberbia se puede construir una alternativa política de calidad. A las elecciones se va llorado de casa”. Entre los 400.000 votantes de Vox, por supuesto, habrá ultraderechistas, pero también votantes de otras opciones, incluso de Podemos que siguen indignados y sin respuesta. Los votantes son sagrados.

Lo suyo

“La forma política del Estado es la Monarquía”, afirmaba la Infanta Leonor, que ha incorporado a su cumpleaños real un nuevo evento: demostrarnos que sabe leer y reclamar lo suyo, como han visto. Y los monárquicos, emocionados, dando volteretas y, en resumen, haciendo el ridículo. Porque la monarquía hoy es ridícula. ¿De verdad la próxima jefa del Estado español va a ser esa niña? ¿De verdad medios, políticos y fuerzas vivas (tertulianos y estrellas variadas del couché) van a esforzarse en colocárnosla? ¿Por qué? ¿Para qué? Y lo más importante: ¿a cambio de qué?

Con un par

Si la monarquía hoy chirría como lo que es: una bisagra oxidada y vieja, también nos ha chirriado esta semana la apelación del nuevo entrenador del Real Madrid a los “cojones” de sus jugadores (y los suyos propios, supongo). A la hora a la que escribo esta columna desconozco si los “merengues” han jugado bien o mal, si han ganado o han perdido, o si su actitud ha sido indolente o ambiciosa. Solo sé que Santiago Solari ha buscado y encontrado un titular innecesario. Mi admirado Agredano tuiteaba: “Menos testosterona y más pases en profundidad”.

La mujer valiente

No entro a valorar si la mujer de Alberto Núñez Feijóo ha decidido abandonar su carrera profesional libremente o condicionada, por ejemplo, por la dura profesión de su marido (porque, sí, gobernar es difícil y exigente). De lo que sí opino y no me parece justificable, y coincido con mi compañera Begoña Beristain, es la loa de La Razón a Eva Cárdenas, que la califica de “mujer valiente” y adelanta que “muchas feministas criticarán su decisión”. Valiente es la mujer que apuesta por una “exitosa carrera” y, sobre todo, la que trabaja en lo que puede para sacar adelante a su familia.

Los encargos a Villarejo

En el capítulo de hoy conocemos a un Villarejo enfrentándose a una duda: ¿aproximarse al PP, partido con quien más coincide ideológicamente, o mantener sus buenas relaciones con el PSOE, que le hace encargos cuando gobierna España? ¿Qué eligió el ex comisario? Por supuesto, seguir jugando con todos y grabándoles, eso está fuera de toda duda. Como lo está que unos y otros le agrandaron (PSOE y PP, para que nos entendamos), le utilizaron (¿o él les utilizaba a los políticos a su antojo?), le enriquecieron y le dieron munición que ahora dispara como un francotirador.

¡Oh, sorpresa!

Tanto mesianismo y tanta sigla instrumental ha acabado por minar la capacidad del PDeCat de ser una opción política atractiva para los votantes catalanes. De cara a las próximas europeas (pero también municipales, y ojo que ahí se la juegan en serio todos los partidos), están fuertes ERC y Junqueras, que hizo frente a la cárcel y sigue chupando prisión preventiva porque la huida de Puigdemont le da la excusa a Llanera. Pero no solo es el líder: el partido republicano se ha posicionado como la opción más arraigada y fiable entre los nacionalistas catalanes de toda la vida.

No hay premio por tener las botas limpias

Comparto con Antonio Agredano la profesión, la edad y una riada de melancolía por nuestras venas. Pero él lo cuenta muchísimo mejor que yo, así que les invito a que lean su blog de vez en cuando, sobre todo si necesitan lamerse las heridas que hace el paso del tiempo. Dice Agredano que en la vida, como en el fútbol, “no hay premio por mantener las botas limpias” y que “ser de un equipo de fútbol es un compromiso moral con la derrota”, como lo es vivir. “Tirar un penalti tiene la bendición de poder fallarlo”, concluye como si nada a mitad del texto. Y permítanme que me quede con este mensaje positivo.

El puto amo

En este domingo lluvioso en el que acabará dando vueltas al periódico, antes o después leerá esta columna y se enterará (si no lo ha hecho antes) de mi admiración por Agredano y por Pep Guardiola. Estoy seguro de que si no fuera ex futbolista y entrenador también hoy estaría escribiendo sobre el catalán porque alguien con sus extraordinarias sensibilidad e inteligencia solo puede brillar. De Guardiola habla sin cortarse su amigo David Trueba para Líbero. Pero su relato vale tanto para el fútbol como para la vida: pasión, clarividencia, imaginación, escritura, conversación y, sobre todo, personas.

No estoy para mitades

En la otra gran revista de fútbol, Panenka, nos hablan de un delantero serbio de veinte años que lo remata todo y está ha llamado a ser uno de los grandes arietes del fututo, y reflexionan al mismo tiempo sobre la figura del “falso nueve” que tan de moda está y, por cierto, podemos atribuir a Guardiola. Si me lo permiten, me quedo con el primero porque no estoy ahora para medias tintas: denme un delantero letal, denme un tipo que va de frente, denme uno que venga a partirse la cara contra dos defensas desde el primer minuto hasta el último, denme la oportunidad de convertirme en eso.

El libro que nunca escribiré

La vida es ese penalti que tiras deseando que, al menos, vaya entre los tres palos. La vida es encontrarse con personas como Guardiola porque uno ya admite que nunca será Guardiola. La vida es conformarse con leer que un chaval que tiene la mitad de tus años está llamado a todo. La vida es darte cuenta de que nunca escribirás un libro y que no te importe. No porque no eres capaz, sino porque no eres famoso. Alberto Olmos vuelca en El Confidencial todo su resquemor, necesario para su catarsis y la mía: “Se han encontrado ya fórmulas para ser escritor sin abrir un libro ni poner una palabra”.

El hijo de Khashoggi

El hijo de Khashoggi que tuvo que estrechar la mano de Salman bin Abdelaziz y Mohamed bin Salman, rey y príncipe de Arabia Saudí, padre e hijo, tiene nombre: se llama Salah, y desde este fin de semana ya no reside en el país árabe. Ha decidido huir de la dictadura que ha asesinado salvajemente a su padre y le ha obligado a recibir las condolencias de quien quería verle muerto. El hijo de Khashoggi podría ser, perfectamente, título y materia para una columna de su propio padre, pero ya nunca lo será porque hay mucho hijo de puta suelto en este mundo, y eso es peor que la melancolía.

Intolerable

Carlos Franganillo tuiteaba la respuesta que Trump daba a un periodista que le comentó que su nuevo amigo en la política internacional, Kim Jong-un, ejecutaba a sus adversarios: “Es un tipo duro. Cuando tienes que controlar un país -un país duro, con gente dura- y relevas a tu padre… Si puedes hacer eso con 27 años, sólo uno entre 10.000 puede hacerlo. Así que es un tipo muy listo”. Que la sorpresa no pueda con el rechazo absoluto que este tipo de declaraciones tienen que provocarnos. Es intolerable que el presidente de un país democrático defienda así los modos de una dictadura.

La gran oportunidad de los corresponsales

Trump genera noticias como cualquier otro presidente de EE.UU., pero su obsesión por colarnos su visión de los hechos hace que la labor de mediación de los corresponsales sea mucho más importante que nunca. Franganillo es uno de mis favoritos desde que emitía las mejores crónicas sobre Rusia de la televisión en España. Otra de las buenas es Dori Toribio que a su labor para medios “tradicionales” añade un trabajo extra muy, muy valioso en Twitter, donde ya son famosos sus “hilos” con breves mensajes encadenados sobre cómo van los eventos o de resumen de la semana.

En el otro extremo

En el extremo contrario al de los periodistas que se lo curran para contarnos realidades complejas bajo mucha presión para que emitan el discurso oficial, encontramos a Beatriz Talegón, que sigue haciendo un flaquísimo favor al nacionalismo catalán con su labor de propagadora de bulos, como le acusa uno de los fundadores de la web de referencia para cazarlos, Maldito Bulo, y haciendo de caja de resonancia de los mensajes independentistas menos moderados y, por extensión, menos realistas. Lo malo es que le aplauden los más desorientados en Catalunya.

Esperando el tuit de Rivera

Por cierto, la audiencia de Lleida ha considerado que los profesores acusados de “incitar al odio” después del 1 de Octubre catalán no cometieron ningún delito y, por lo tanto, ha archivado el caso. Ahora lo que toca es que los políticos que los señalaron, por cierto, incitando al odio, con enlaces a noticias en las que se veían sus caras y se leían sus nombres, den marcha atrás también y les pidan perdón por el “atrevimiento”, usando un eufemismo. Por supuesto, el primero tendría que ser Albert Rivera, que no dudó en sacar a pasear su dedo índice contra inocentes.

El Mundial que nos saca lo mejor

Sí, voy a ser un pesado de esos que durante el Mundial les habla de fútbol como si no hubiera otras cosas importantes. Las hay, pero estos días conviven con el mayor evento del deporte con más seguidores del planeta. Un deporte que, además, saca lo mejor de mucha gente buena, como Antonio Agredano, que está empeñado, como yo, en escribir una píldora diaria en su blog, Rotura de Menisco, sobre fútbol y vida. Vida y fútbol. Su modo de escribir me fascina, ya lo saben, porque creo que forma parte de ese grupo de personas poco valoradas: las que crean cosas bonitas.

Por qué la moción

La marcha de Mariano Rajoy, cuyo sufrimiento estos días no discuto, está más que justificada. No se va por un rescate impuesto por Europa. No se va por una artimaña de Ciudadanos ahora que sube en las encuestas. Se va porque su partido está implicado hasta ser condenado por corrupción. Se va porque “M. Rajoy” aparece en los papeles de reparto del dinero de Bárcenas, sentenciado a más de 50 años. Se va por las mordidas de los que se adjudicaban obra pública. Se va porque tiene que irse.

Sánchez tiene total legitimidad

No sé si a las horas a las que usted lee estas líneas conoceremos el nombre de algún ministro o ministra de Sánchez. Decida lo que decida, tiene toda la legitimidad para hacer lo que le dé la gana, hasta meter en su gobierno a Pablo Iglesias, aunque ni lo quiero ni creo que es lo que le convenga al PSOE ni a España. Hacía bien el periodista Miquel Roig en recordarlo después del discurso de Rafael Hernando quien, como Rivera, atacaba la legitimidad de la herramienta democrática que eligió Sánchez.

Rajoy, en el bar

Me gusta mucho Antonio Agredano, uno de los pocos que puede hacer literatura en un tuit y sobre cualquier tema: “Beber pacharán y recordar anécdotas. Reír. Juguetear con los cubiertos. Animarse con los chistes. Eternizar la sobremesa con amigos cuando te acaban de despedir del trabajo. España en una tarde”. Se refería, por supuesto, al refugio de Rajoy en un restaurante mientras en el Congreso los grupos, de menor a mayor, explicaban su posición en su propia moción.

Da para novela

Tristán Ulloa tuiteaba a media noche del jueves: “¡Qué gran película se podría hacer sobre el día de hoy!”. No sé yo si dará para una peli, pero sí como fondo de una novela. Tirando del hilo literario de Agredano, Rajoy en un restaurante, el Congreso eligiendo a Sánchez con un Rivera furioso porque ve que la extrema derecha no puede asaltar el Gobierno, los tres partidos nacionalistas protagonistas casi inesperados y casi sin quererlo… Valen para una comedia o un drama.

Así se presenta a un entrenador

Athletic y Real han presentado a sus entrenadores recientemente. Por desgracia, ninguno lo ha hecho como el histórico Derby County a Frank Lampard. El equipo de la segunda división inglesa (Championship) empieza con una cámara que sigue los pasos de Lampard hasta el estadio, vacío e iluminado, y termina con un dron que muestra la grandeza del Pride Park antes de cerrar con un moderno #WelcomeFrank en letras blancas sobre fondo negro. Elegante y efectivo. De diez.