A quien corresponde

Creo que la instrumentalización de la solidaridad con el pueblo palestino que ha hecho un condenado por ser el recaudador de ETA, debe abrirnos los ojos porque no es la primera reivindicación justa que en Euskadi es manipulada por intereses políticos: “Los pensionistas de Euskadi retoman sus concentraciones”, anuncian en Bizkaia Gaur. Y me parece bien, pero eso es lo de menos. Lo de más es que sus manifestaciones vayan dirigidas hacia quien puede hacer algo, en este caso, el gobierno español. Poner en el disparadero a instituciones vascas tiene más que ver con objetivos políticos concretos que con las pensiones.

El problema de fondo

Una pensión digna influye en la calidad de vida de quien la recibe pero también en su entorno, especialmente, en algunas zonas: “En España, hay provincias donde la pérdida de poder adquisitivo ya no está ligada a la inflación, al desempleo o a la falta de actividad económica, sino a un factor más silencioso y preocupante: la desaparición de los pensionistas, que sostenían buena parte de la renta local” (El Blog Salmón). “El fenómeno es especialmente visible en territorios muy envejecidos como Lugo, Ourense o Zamora, donde la población de más de 83 años supera ya a la franja de entre 60 y 64 años”.

De locos

El exceso de azúcar y de sal en muchos productos que podemos comprar en el supermercado lo conocemos todas y todos, pero somos idiotas (todas y todos, sí), por eso necesitamos un código de colores y letras básico que nos diga que un snack frito y con sabores imposibles no es sano. ¿No sería mejor regular lo que se puede vender? A ver si así lo entendemos mejor: “La obesidad infantil supera por primera vez al problema de desnutrición: en el mundo hay más niños con sobrepeso que famélicos” (El Periódico). El informe de UNICEF es de locos, pero más lo es que no exijamos una legislación dura.

Va bien, ¿no?

Una regulación dura, como la de New York contra Airbnb, no ha solucionado el problema de la vivienda en la ciudad. Eso es evidente: se trata de un problema (el de la vivienda) global y multifactorial. Pero en el mundo hay también una constante (Airbnb) que lo agrava en todos los municipios. En Xataka analizan los resultados: crece la oferta de alquiler a largo plazo, los hoteles se encarecen (es decir, se reduce el tráfico de turistas, que es lo que buscaban) y se disparan los alquileres por días en municipios del entorno (lo que obligará a esos ayuntamientos a tomar nuevas medidas). Frenar a Airbnb no es fácil, pero es necesario.

¿A quién beneficia Trump?

El principal beneficiado de que Donald Trump sea presidente de EE.UU. es el propio Donald Trump. Sus negocios pueden ir muy bien si su familia, al frente de ellos, aprovecha las oportunidades que está generando el patriarca. ¿Beneficia a alguien más? A los ultras, a tontos y negacionistas metidos a altos cargos, a los ultrarricos… Pero no les va bien a los productores estadounidenses de soja, por ejemplo, que ven cómo Argentina y Brasil pueden quedarse con sus clientes chinos, que no están dispuestos a pagar el recargo por los aranceles. Lo que leemos en Directo al Paladar es solo lo más visible pero.

Ya tiene domadas las contradicciones

“Pablo Iglesias e Irene Montero llevan a sus tres hijos a un colegio privado de Las Rozas (a 500 euros el mes)”. He buscado esta noticia varias veces desde que la vi publicada en La Razón el martes por la noche. Necesitaba confirmar en diferentes fuentes que era cierto y parece que lo es: traigo el titular en El Economista como podía haber traído cualquier otro porque el hecho, en sí mismo, se comenta solo. El que afirmó que la política era el arte de cabalgar contradicciones parece que las tiene domadas. También parece que no le van mal la venta de libros y los negocios en comunicación y la hostelería (el bar del crowdfunding).

Ante todo, “esquerra”

ERC ha presentado en sus redes sociales su nueva imagen de marca: menos bandera catalana, fuera los colores nacionales y nada de “de Catalunya”, como me apuntó un compañero avispado. Y más izquierda, por supuesto. Es evidente, ya lo vemos en Euskadi, que en los partidos autoproclamados de izquierda ese vector puede mucho más que las reivindicaciones nacionales vasca y catalana. Aquel “mejor roja que rota” ha sido reinterpretado de una manera muy significativa por la izquierda española, en la que se acomodan sin muchos complejos (solo hay que ver las fotos) EH Bildu y ERC. A los catalanes solo les falta una bandera de Nafarroa.

Una idea interesante

Precisamente es la gestión de la marca en redes sociales lo que más me gusta de la comunicación on-line. Por eso, ideas como la que han tenido en Moncloa y, antes, en Lehendakaritza, me resultan tan interesantes: ambas instituciones (la española, esta misma semana) han lanzado identidades digitales ajenas a las marcas personales del lehendakari y el presidente, respectivamente. En el caso del primer vídeo en TikTok de “Desde la Moncloa”, que así se llama la cuenta, vemos a Pedro Sánchez u Óscar Puente haciendo solo un cameo, y a un grupo de jóvenes explicar la iniciativa. Dudo que mantengan ese reparto.

Ahora, en serio

Esto del Cuaderno de Cultura Científica ha hecho que se agrave mi ansiedad climática: “Las predicciones climáticas de los 90 sobre el nivel del mar han resultado ser sorprendentemente precisas”. Recuerdo aquellos anuncios y aquellos documentales catastrofistas, que siempre creí exagerados, pero no lo son. La comprobación de resultados va, además, con recadito: “Para cualquiera que cuestione el papel de los humanos en el cambio climático, aquí tiene una de las mejores pruebas de que llevamos décadas comprendiendo lo que realmente está sucediendo y de que podemos hacer proyecciones creíbles”.

No somos tarjetas con piernas

Soy consciente de que cuando hablamos de la hostelería hablamos de muchos puestos de trabajo en diferentes sectores, no solo de camareros y dueños de restaurantes. También soy consciente de que mi veraneo, el familiar, es el que esperan en esa misma hostelería. Pero no soy una tarjeta de crédito con patas, no me gusta sentirme así, y creo que casi nadie lo disfruta. Por eso leo este titular en El Blog Salmón y me identifico: “El turismo récord ya no llena las cajas. Baleares es el ejemplo perfecto: recibe más viajeros, pero con un gasto medio un 30 % inferior”. Debemos ajustar el flujo del turismo o, por lo menos, las expectativas.

Iruñea

Bildu colocó a Joseba Asiron como alcalde de Iruñea con una moción de censura que apoyó el PSOE después de que Bildu votara a favor de Pedro Sánchez en su investidura sin pedir nada a cambio (ejem, ejem, guiño, guiño, codazo, codazo). Año y medio después, Karla Pisano se queja amargamente en el Diario Socialista de “la defensa sectaria, no de un proyecto político, sino de un partido” que hacen Bildu y su entorno. Ella misma reconoce que “cuando del PNV se trata, hasta el acto más marginal del último ertzaina de la fila tiene responsabilidades políticas. Todas ellas, sin embargo, desaparecen cuando de EH Bildu se trata”.

No, no valen

También Bildu junto al PSOE, ERC (que luego se desdijo), Sumar y Podemos, aprobaron una ley española de vivienda para una campaña electoral y sabiendo que su reglamento podía contraer la oferta. Pero, ¿qué más da si a la izquierda le vale con mencionar “la vivienda” para que parezca que hacen algo por ella? Sin hacer una defensa sectaria, como ha escrito Karla Pisano, me ha resultado muy interesante esto en El Blog Salmón: “El problema de la vivienda en España es el mismo que en Alemania o en toda Europa del Este”, y es, oh, sorpresa, “una oferta insuficiente”. Por lo tanto, “es un error pensar solo en soluciones locales”.

Debería de ser ilegal

La ley española de vivienda que aprobaron Bildu y el PSOE, entre otros, además de cometer el error básico de contraer la oferta, es insuficiente. Se queda corta. No interviene contra plataformas como Airbnb (en el centro del problema) ni contra los grandes tenedores, como Rubén Zaballos que en la web de La Sexta se presenta como “un propietario con más de 200 pisos” que asegura, sin sonrojarse, que “la gente me dice que mejor los destine a alquiler turístico’”. Me deja pasmado que simplemente sea legal que una sola persona (o sociedad) pueda acumular 200 viviendas sin que los impuestos, por ejemplo, le resulten asfixiantes.

Correcto

Enrique Dans ha escrito en su blog un post muy interesante sobre cómo “Trump lleva años presumiendo de que ‘América necesita un CEO’”, lo que considera “una pésima idea”. Y se explica: “Gobernar no es gestionar una cuenta de pérdidas y ganancias” “porque su misión no es maximizar beneficios ni elegir clientes, sino servir a todos, incluidos los que no te votan. Los incentivos en democracia son deliberadamente más lentos y complejos, por eso existen contrapesos que un CEO jamás aceptaría”. Pero hay otra circunstancia añadida muy interesante: el “historial” de Trump como empresario “es calamitoso”.

Sí a la regulación en Internet

Soy un firme defensor, desde el principio, cuando era una idea impopular, de que Internet sea regulado. Y hoy, más: esta semana un streamer ha muerto en directo después de completar “un desafío llamado ‘10 Días y Noches de Tortura’, basado en pruebas de resistencia física, privación del sueño y consumo de sustancias supuestamente tóxicas” (El Confidencial). Raphaël Graven retransmitía esas barbaridades en la plataforma Kick, en la que también ha acabado Simón Pérez, el economista y streamer que ha caído en una espiral salvaje. Kick tiene público y da dinero a cambio de sufrimiento. ¿De verdad que nadie puede pararlo?

¿Quién recuerda a ETA?

No son pocas ni pocos, del entorno de la izquierda abertzale y de otros, las y los que piden que dejemos de relacionar a quienes apoyan a ETA con ETA, argumentando que la ciudadanía vasca ha pasado página. Yo no estoy tan seguro de que las y los vascos quieran olvidar su pasado por mucho que duela al mirarlo de frente, pero de lo que no tengo duda es que de ETA habla mucho más la izquierda abertzale que el resto: “Covite denuncia que 26 actos de apoyo a presos de ETA durante este verano han sido patrocinados por Bildu” (El Independiente). En total, ya van “135 actos de apoyo a los presos de ETA durante las fiestas”.

No soy optimista

Me hago mayor y me duele Euskadi: el número de personas capaces de justificar o perdonar un fascismo que ha vivido me entristece. Por desgracia, en todas las sociedades hay comportamientos inexplicables, como (salvando distancias) el “espectáculo de fuegos artificiales en Jaraíz de la Vera” junto a “uno de los incendios en activo” (Huffington Post) en Cáceres. Un vídeo, ampliamente difundido en redes sociales y WhatsApp, muestra la cercanía de los fuegos artificiales al real. Las respuestas han sido también muchas y no todas calmadas. Y eso, respuestas ante lo evidente, es lo que necesitamos. Pero no soy optimista.

No lo entiendo

El de las y los políticos que inflan sus currículums ha sido uno de los temas del verano. Yo no lo entiendo. En 2025 si algo tenemos claro es que el currículum académico importa poco (salvo para el acceso a algunas plazas funcionariales). Me explico: doy valor a los estudios, pero sé que no son exigibles y menos en política, como recuerdan en El Blog Salmón. “Para ser político no hace falta estudiar Ciencias Políticas y a veces, directamente nada. Mentir en el CV es casi lo de menos”. Noelia Núñez ha hecho un ridículo evitable pero ha generado un efecto cascada muy interesante de “corrección” de titulaciones obtenidas (o no) por otros representantes.

¿Quién es turista?

Yo soy turista, no voy de “viajero” por el mundo ni doy la tabarra con que intento integrarme en las ciudades que visito con pantalones cortos y gafas de sol. Sin embargo, a veces me parece que soy el único turista: “¿Quién se beneficia del turismo en verano? Así impacta su masificación en trabajadores y medioambiente”, denuncian en Público, y en las txosnas de Bilbao vemos a comparseros con la piel tostada por el sol servirnos cañas entre carteles contra el turismo en la ciudad. Algunos están en su prime de cinismo e hipocresía. Por supuesto que debemos cambiar el modelo, pero cuando viajamos, no cuando volvemos.

¿Qué pasará?

No soy taurino, de hecho, me gustaría que no existiese un espectáculo basado en que una persona se juegue la vida y en que un animal precioso sufra hasta morir. Pero reconozco que asisto al fogonazo (veremos si es una luz duradera o no) de “el morantismo”, como lo definen en Vozpópuli, con cierta curiosidad, entre otros motivos porque Morante de la Puebla es de mi edad pero encarna, flípolo, el clasicismo en el toreo (que ya es decir). Pero sobre todo porque ese clasicismo (flípolo más) ha conectado con una generación de aficionados jóvenes, sí, pero con una estética viejuna que me genera una mezcla de fascinación y pasmo.

Está equivocado

Arnaldo Otegi piensa, y siempre ha pensado, que nadie salvo él sabe relacionar ideas. Por eso sale al atril a explicarnos lo que tenemos que pensar y por eso salió el jueves a decir lo que todos dedujimos: que el famoso Antxon le puso en contacto con Cerdán. Salió, resbaló y se dio cuenta sobre la marcha, estoy seguro. Por eso en Bildu han sacado un corte en el que Otegi da la razón a Aznar y defiende el gobierno de Pedro Sánchez. Lo que hay que ver. ¿Quiso hacer una voladura controlada para su gente? Me cuesta pensar que la que considera “su gente” necesite que Otegi le trate con tanta condescendencia. ¿Les vale?

El problema

Sí, el Cantábrico también “hierve”, como alertan en Xataka. No lo hace como en el Mediterráneo, donde no existe el contraste de pasar de la arena al agua, pero cualquiera que se haya bañado estos días en nuestro mar habrá notado que la temperatura del agua era “buena”, es decir, mucho más caliente de lo que corresponde en junio. El calentamiento global no es ninguna broma, y esto no se alivia poniendo el aire acondicionado en casa o yendo a la terrazita a tomar un refresco porque las máquinas que enfrían el ambiente y los botellines, o hacen el hielo, también calienten el planeta. Tenemos un problemón.

¿Cuál es la solución?

Me hago viejo y cascarrabias (las dos cosas), y llego a las conclusiones que me da la gana sin mucho fundamento, más allá de lo que he vivido y visto, ante noticias como esta en El Blog Salmón: “Las mujeres que tienen hijos no tienen menos que hace unas décadas. Lo que baja la natalidad es que está aumentando el porcentaje de las que no tienen ningún hijo”. ¿Cuál puede ser la solución si nunca como hoy ha habido tantas ayudas a la conciliación? Puede que sean insuficientes, vale, pero antes lo eran más y la natalidad sigue descendiendo. El motivo no es económico, es social. Y ahí es donde encontraremos la verdadera solución.

¿A qué me refiero?

Por ejemplo, ahora existen medidas para favorecer la conciliación como los permisos no retribuidos. Existen… donde existen, claro, que no todos los puestos ni todas las empresas lo permiten. Socializar que debe ser prioritario, no individualmente, sino colectivamente, el cuidado de las y los menores, es parte de la solución. Normalizar esa flexibilidad y, sobre todo, poner en valor a las personas (mayoritariamente, mujeres, según El Diario) que lo hacen también es parte de la solución. Por supuesto, tener sueldos que hagan apetecibles este tipo de medidas es el principio de la solución.

Se queda

He estado tentado a escribir sobre las noticias del fichaje de Nico Williams por el FC Barcelona, pero he logrado resistirme hasta hoy. La noticia del Athletic (magníficamente dada por medio de ese vídeo que hemos visto todas y todos varias veces) nos ha alegrado sobremanera en Bilbao (y en muchos otros sitios) porque el mensaje es el mejor: Nico se queda, apuesta por San Mamés, por nuestra filosofía. Es lo que necesitamos que suceda para seguir siendo el Athletic. Mis dieces para Jon Uriarte y su junta directiva, para Mikel González, y para Iñaki Williams, lo mejor que nos ha pasado en muchísimos años. Ayer, también.