Un año de una gran victoria

Hace un año les hablábamos de violencia policial en Catalunya y escribíamos emocionados sobre un pueblo que había hecho frente a una ilegalidad injusta con un aplomo ejemplar. Hoy, doce meses después, podemos expresar con total seguridad de que el 1 de octubre de 2017 asistimos a una victoria inapelable del pueblo catalán contra los gobernantes españoles y también los propios, que no tenían ni idea de qué hacer a partir del día dos, y así lo hemos comprobado. Nada, en cualquier caso, ni los errores de los políticos catalanes ni la vergüenza española justifican los meses de prisión o exilio.

La vergüenza de España

Ni Mariano Rajoy ni su equipo, ni el juez Llarena y sus ganas de hacer la justicia por su cuenta, supieron gestionar el 1 de octubre y las jornadas posteriores, cuando la vergüenza les invadía mientras les desbordaba en Europa. Las imágenes de una policía que maltrataba al pueblo catalán, que solo quería votar y, para hacerlo, había burlado la prohibición haciendo aparecer las urnas de tal manera que hoy sigue siendo una incógnita. Para la vergüenza española, insisto, quedarán esas imágenes de violencia directa ante una ciudadanía pacífica y de provocación policial.

La violencia sigue

Gabriel Rufián denunciaba en Twitter el acoso que recibe del que parece ser un Guardia Civil. Así, en Instagram estaría recibiendo insultos y amenazas (“te tenían que fusilar, cabrón, y tu familia de mierda que tienes, hijo de puta”) de un usuario que se hace llamar Aaron y que, en otras fotos, muestra su gorra de la Guardia Civil y a sí mismo en una manifestación por la equiparación salarial entre cuerpos policiales. No hemos podido encontrar al usuario, que podría haber cambiado su identidad porque a Rufián le seguimos muchos y se habrá sentido atosigado entre la curiosidad y los justicieros.

No cabe la equidistancia

El 1 de octubre hizo un año también de la paella que organizó Miquel Iceta. Puedo entender que el del PSC quisiera intentar entonces hacer algo simbólico, algo que significara un momento compartido mientras daba la espalda a una actuación policial desmedida y un protagonismo ciudadano inapelable. Pero entonces, y más hoy, la equidistancia no es una opción: o se está con el pueblo catalán y se exige la excarcelación de sus líderes presos, o se justifica la violencia de Estado y de una justicia desaforada. Simplemente, no hay un término medio posible.

Pero hay que leerlo todo

Que hoy haya políticos presos en Catalunya me parece de extrema gravedad, que el Estado no haya pedido perdón a los catalanes y a toda Europa por sus decisiones es una vergüenza, pero que algunos sigan estirando el chicle del proceso independentista cuando ni ellos mismos hacen se lo creen tampoco es positivo. Y esto también hay que escribirlo. Por eso creo que, aunque fastidie porque dice lo que no nos gustaría leer, hay que dedicar unos minutos a la entrevista en El Confidencial a Bernat Dedéu, que ha apoyado el independentismo pero se ha alejado de este falso procés.

¿Qué pistola, Pablo?

El titular que han elegido en la web de RTVE para llamar la atención sobre la noticia de la entrevista en Onda Cero a Pablo Casado es para que nos paremos a pensar (ya que él, evidentemente, no lo ha hecho antes de hablar): “No se puede dialogar con una pistola encima de la mesa”, dice el líder del PP sobre el procés catalán, con toda la desmemoria del mundo. ¿Qué pistola han desenfundado los catalanes, que si algo están haciendo es darnos una lección de lo que es una reclamación nacional pacífica, especialmente a los vascos? ¿Ha pensado Casado en los suyos que sí recibieron fuego real?

Sí, Arcadi Espada siempre fue así

Entiendo que cuando Jorge Bustos defiende a Arcadi Espada se defiende a sí mismo, porque como jefe de la sección de Opinión en El Mundo, él es el responsable de que el columnista llamara “mariconazo” a Gabriel Rufián y sugiriese que el de ERC tenía que complacer sexualmente a José María Aznar. Por extensión, Bustos también es el responsable de la queja que parte de la redacción ha hecho llegar al director del periódico por la citada columna, y de la respuesta última de Espada, que da mil vueltas para justificar lo injustificable: a él mismo y sus opiniones que muchos han aplaudido.

Ofendidos contra EITB

La liga de los ofendidos fijó ayer su objetivo diario en EITB, del mismo modo que en hace unos días le tocó a Eneko Atxa por motivos diferentes, porque los ofendidos son capaces de indignarse por muchísimas cuestiones y casi contra cualquiera. Solo necesitan un gran tema, una posición de extrema integridad y un altavoz (Twitter). Así, desde la cuenta de EITB en esta red social se han visto obligados a aclarar lo evidente: que un titular suyo había sido escrito con cuidado y precisión, sin mostrar una brizna de transfobia ni pretender rebajar la crueldad de un asesinato.

¿Cuánto debo cobrar?

Una de las cosas más tontas de Internet es la cantidad de veces que hemos descubierto el fuego. Así, en Linkedin han anunciado que ya está disponible en España y Euskadi su herramienta para calcular el sueldo medio de tu profesión en tu ubicación, según Trecebits. De este modo, cuando vaya a pedir una aumento como “periodista” en Bilbao, sé que la media está entre 16.500 y 35.600 € anuales. No puedo fallar. Un fotógrafo está entre 16.100 y 40.000, y con estas horquillas tan “útiles”, Linkedin pretende que nos creamos que su innovador servicio sirve para algo.

Uno que se lo montó bien

Seguro que Jim Simons sabe perfectamente cuánto tiene que pedir por charla o curso que imparte, para empezar, porque es matemático y esta gente es bastante exacta. Para seguir porque lo suyo es hacer dinero, como explican en Microsiervos: ha alcanzado el puesto 24 de la lista Forbes con 20.000 millones de dólares en su cuenta corriente aplicando sus conocimientos matemáticos a la bolsa. Ojo, sus aportaciones no son las de cualquier licenciado: una teoría matemática lleva su nombre, y su adaptación libre al mercado de valores le ha hecho milmillonario.

Por qué sigue subiendo la luz

Lo que gastamos es la parte menor de la cada vez más cara factura de la luz, por culpa de los gastos fijos que las empresas imputan a los clientes con la total colaboración de los diferentes gobiernos españoles. También están los abonos que hacemos, precisamente, a la parte pública: un IVA del 21% (no el reducido que debería aplicarse a un bien de primera necesidad) y el impuesto especial sobre la electricidad que las compañías repercuten directamente al usuario. El actual precio de la luz es así de caro también porque se ha desincentivado el uso de energías alternativas.

Garzón, el espíritu libre

Nunca me ha gustado: más político que juez, más Baltasar Garzón que magistrado, ha dejado tras de sí un reguero de pequeños o grandes escándalos que en nada le benefician a él ni a su entorno. El último, el ofrecimiento que, según El Confidencial, habría hecho a Sandro Rosell para ayudarlo a salir de la cárcel, intercediendo con la nueva ministra española de Justicia, Dolores Delgado, “amiga íntima de Garzón”, por medio de su despacho de abogados, en el que también se encuentra “el exfiscal de la Audiencia Nacional, Juan Barallat”, que llevaría personalmente el caso.

Una buena noticia

De verdad que me parece una buena noticia que la URJC dé por cerrada la investigación sobre la licenciatura de Pablo Casado, que parece que sí obtuvo de una manera regular su carrera de ADE. A ver si pasa ya esta ola de poner en duda los títulos académicos de la generación de políticos que, como todos, se han visto presionados por una “titulitis” que la propia universidad ha ayudado a agravar. Espero que por fin los debates se centren en la actividad actual de los políticos y no en su pasado académico, y que los periodistas expliquen las noticias de hoy y no las de hace quince años.

Descubriendo a Rufián

La primera vez que le vi en el Congreso me hizo gracia. La segunda, pensé que ese chico tenía pocas ideas. La tercera ya me di cuenta de que no daba para más. Luego los de Bildu lo trajeron a Euskadi como si fuera una estrella de rock y acabó sacándose una foto con la ikurriña del Batzoki del Casco Viejo de Bilbao. Hoy ya todos lo conocemos a Gabriel Rufián, “el exhibicionista de un amor propio turgente y enrojecido en el glande de sus obcecaciones”, así apareció ante Aznar, “anciano y bilioso, un hombre sembrado en sus odios”, según Karina Sainz en Vozpópuli.

La gran desprotección

Inma Ferragud denuncia en su blog que, después de contratar un servicio de vehículo con conductor alternativo al taxi, la comunicadora se encontró con ocho mensajes por tres vías distintas de quien había sido su chófer que, como ella misma alerta, además de su teléfono conoce dónde vive. El conductor se había saltado las normas de Mytaxi y, sobre todo, había hecho que Ferragud sintiera “miedo” ante “un abusador machista”. Su denuncia en Internet también abrió varios debates, el más interesante para mí, sobre la seguridad de este tipo de servicios sin profesionales al volante.

Por qué es importante la libertad de expresión

Gracias a la libertad de expresión y a la de prensa podemos saber y decir que Arcadi Espada siempre fue tan imbécil como ahora se muestra aunque, durante mucho tiempo, fue uno de los autores de cabecera de la derecha (también de la derecha que se vestía de izquierda) y, como tal, fue defendido, ensalzado y sobrevalorado. Que escriba frases completas y con todas las tildes nunca le convirtió en dueño de una opinión que merezca el más mínimo respeto, y su ataque homófobo a Rufián, absolutamente injustificable, aprovechando que Aznar pasaba por Madrid, le retrata.

Aznar marcó el nivel

Estoy seguro de que José María Aznar regresó a su casa eufórico, convencido de que había aplastado a cada uno de sus rivales, seguro de que su plan había salido a la perfección y sus respuestas preparadas a Rufián y Matute habían funcionado. Luego leyó a Arcadi Espada y, seguramente, le entraron ganas de que alguien le hiciera lo que el columnista de El Mundo describía así: “Rufián, la polla, mariconazo, cómo prefieres comérmela: de un golpe o por tiempos”. Pero la realidad es que Aznar marcó el nivel y Rufián solo lo subrayó: un nivel mínimo por lo poco que aportaron todos.

Entonces, ¿para qué le llamaron?

Aznar compareció en una comisión del Congreso para que Gabriel Rufián, Pablo Iglesias o Toni Cantó pudieran enfrentarse dialécticamente con él. Los tres estaban a otras cosas cuando mandaba el del PP, convertido hoy en un icono de la derecha de la pulserita, el Macallan y los contactos de papá que me harán ganar dinero hasta tener mi propio velero. Pero la realidad es que de la colección de intentos de lucimiento a la que asistimos no hemos sacado nada como sociedad. Javi Vizcaíno lo tuiteó mejor que nadie: “¿Hace falta una comparecencia para certificar que Aznar se la pela todo?”.

Los medios que no controlan

Teresa Rodríguez se ha metido en un buen jardín con su crítica a Canal Sur que, está claro, no le gusta. Pero tampoco le gusta El País que, según ella, no ha plasmado correctamente el sentido de su respuesta. Así que, ni públicos ni privados, todos los medios sobran hasta que difundan los contenidos como le gustan a Rodríguez. No exagero: son muchas las quejas de Podemos porque las cosas no aparecen tal y como les gustaría, pese a que sin la televisión hoy los de Pablo Iglesias no serían nada. Me da en la nariz que no es el modelo, en definitiva, es el control. Allí y aquí.

Los fascistas, a la calle

Angela Merkel es un personaje que siempre me ha generado frialdad. Ni siquiera su imagen de mujer fuerte ha conseguido que genere algo de simpatía hacia ella. Solo aquella foto en la que parecía poner firme a un Trump infantilizado consiguió ablandarme un poco. Hasta hoy, que me cae notablemente mejor porque, según El Confidencial, ha cesado a Hans-Georg Maassen por su proximidad a la ultraderecha alemana, aunque seguirá en el gobierno. Maassen había intentado quitar hierro a una cacería de extranjeros que la propia Merkel había condenado públicamente. Lo del fascismo ya no es ninguna broma.

El negocio del contenido (que generan otros)

Si consultan con cierta asiduidad su Facebook o su Twitter es posible que sepan qué es Cabronazi, la cuenta que se dedica a difundir contenidos divertidos. Seguro que no saben que detrás hay un negocio de 370.000 euros en 2017 (casi 500.000 en 2016) que se generan “cazando” ese contenido, haciéndolo propio y relanzándolo. En El Confidencial, como muchos tuiteros, aseguran que lo roban, y ellos se defienden con que mencionan a quien se lo han visto. Una mención menor, sin contrastar si es el autor real y sin link (que es lo que vale, lo demás son milongas).

Cuando no abres la mano

En lo personal deseo lo mejor a Pablo Iglesias e Irene Montero. En lo político, deseo que les vaya como merecen. Y de momento no están haciendo las cosas demasiado bien: si el líder supremo de un partido elige como única portavoz junto a él a su pareja y, por circunstancias familiares, ambos tiene que ausentarse, ese partido se queda descabezado. Es lo que ha sucedido en Podemos, frágil castillo de naipes que se mantiene en pie porque el viento sopla donde les conviene. Así que con ambos fuera de escena, la dirección recurre a material de archivo de Iglesias para mantener la moral.

Un digital para que explique tus tuits

No sé si es por el verano o El Nacional ha decidido dar un giro para dar sentido al amarillo de su logotipo, pero el descenso en la calidad de este medio en solo unas semanas llama la atención. Algunos estarán encantados, como Gabriel Rufián, que siempre había contado con este digital como altavoz a sus tuits pero que ahora disfruta de los análisis favorables, rozando lo baboso, que hacen de sus comentarios en Twitter. El último, sobre una conversación con Dallas, un youtuber simplista, machista y encantado de conocerse. Una conversación entre pares que merece una pieza en El Nacional.

Los besaescudos

Igual Courtois siempre ha sido del Real Madrid y es el primer besaescudos que nos cuenta la verdad, pero lo más probable es que el portero belga sea, simplemente, otro jugador que declara su amor por unos colores después de firmar un contrato millonario con ese club. Yo prefiero a los que besan el escudo en el campo, después de unos años (incluso me valen unos meses), después de un gol o una parada que sirven para pasar de ronda o vencer al eterno rival, después de conocer Bilbao y a la sociedad de Bizkaia, después de saber qué representa ese escudo y para quién juegan.

La aseveración de Sagan, confirmada

Siempre que surge la oportunidad hay que recordar a Carl Sagan, que aseguraba: “El número total de estrellas en el universo es mayor que todos los granos de arena en todas las playas del planeta Tierra”. En la BBC han resuelto esta aseveración… Y tenía razón: en el programa “More or Less” de la radio BBC4 han calculado el número de estrellas basándose en las investigaciones de Gerry Gilmore. “Hay diez sextillones de estrellas en el universo”, aseguran. Y de un modo más sencillo del esperado, con la ayuda de Gennadiy Donchyts, han concluido que “hay menos de cuatro sextillones de granos de arena”.