232 días secuestrado

Cosme Delclaux era mucho más que una víctima de ETA: era padre, era hijo, era compañero, abogado… Y también fue una víctima de ETA cuyo deceso debe recordarnos que en este país, hace no tanto, la gente podía ser secuestrada para obtener un rescate (que no la liberación de un país, ni la de unos presos, por medio de un intercambio: puro y duro dinero es lo que quiso sacar ETA). Extorsión, chantaje, violencia directa disfrazada como violencia política. Eso es lo que ejerció una parte de la izquierda abertzale y que justificó (y justifica) la izquierda abertzale en su totalidad. En fin. Vamos a dejar a Delclaux, por lo menos, descansar en paz.

Huelga

Me sorprende que Mónica García esté resultando tan poco eficaz para frenar una huelga de médicas y médicos que va anunciándose con tiempo, precisamente, para negociar con el ministerio. No me sorprende, ya lo digo todo, que la ministra ponga en marcha el ventilador señalando a las autonomías para evitar su responsabilidad, ni que le compren el discurso los que quieran aprovechar para rebañar votos o subidas de sueldo, como si tuvieran algo que ver con la reclamación principal: un estatuto marco que solo puede desarrollar el gobierno central por los cambios legislativos que puede conllevar. ¿Y si no, para qué está el ministerio?

Ministra y candidata

Y en este contexto, con este “éxito” en su función, “Mónica García se postula para ser candidata de Más Madrid en 2027” (Redacción Médica). “Madrid me corre por las venas”, dice la ministra española de Sanidad. Pues muy bien. También se hartó de decir que ella era médica antes de ser la máxima responsable de su área y, ahora, se descabalga. Este salto de un caballito a otro dentro del tiovivo sin que se haya parado la música (esto es, durante la legislatura) que dan desde la izquierda me desconcierta. ¿De verdad les parece una buena estrategia? ¿De verdad hay tan poca gente preparada en ese espacio?

Antes del tiroteo

Antes del tiroteo en el hotel en el que se estaba celebrando la cena del presidente de EE.UU. con los corresponsales que cubren la Casa Blanca, vimos otra imagen de Donald Trump, la de él dormido o, cuando menos, adormilado durante una reunión en el despacho oval. El consultor político Jon Cooper decía en Bluesky que esa fotografía debería de estar en las portadas de todos los periódicos. Sin embargo, no fue así, y la del ataque en el hotel sí lo ha hecho (como es lógico). Pero no creo que esta vez el intento de atentado dispare a Trump en las encuestas. Lo que ha roto el republicano es mucho más importante.

La guerra

La actualidad había impedido que comentase la imagen del soldado israelí destrozando a martillazos la imagen de un cristo crucificado (a tamaño real) en Líbano. Pero en el Karma han sabido coger el tema en el rebote, tirar de sátira y hacer un buen chiste: el soldado “confundió la escultura con un piloto suicida del grupo chií Hezbolá” que “parecía tener actitud hostil y mirada de mártir”. Además, me ha dado la excusa para poner sobre el tapete el tipo de odio que genera el estado de Israel, cuyos hombres armados son capaces de destrozar todo lo que no tiene nada que ver con el sionismo. Todo y a todos. Eso es lo más grave.

Primero, lo suyo

Si Ione Belarra mandase algo en Podemos debería de alzar la voz ante el modo en el que la entente Iglesias-Montero manejan el partido. El primero ya ha colocado su canal de televisión en Movistar. La segunda intenta amarrar su futuro político antes de que acabe la legislatura en Europa, como los reyes franceses que coronaban a sus hijos mucho antes de morir para evitar guerras de sucesión: “Irene Montero quiere pelear la segunda plaza por Madrid en una lista conjunta con Sumar. La eurodiputada de Podemos competirá por un destino seguro si su partido acuerda una coalición para las generales” (The Objective).

“En España”

Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Palma de Mallorca, Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga y Sevilla son el top de ciudades, en España y Catalunya (seré respetuoso como me gustaría que fuesen con mi país), en las que el porcentaje de “multiarrendadores” es más alto, según Público. Ninguna ciudad vasca aparece en esa orgía de la especulación, ya que de momento en la CAV y Nafarroa, los “caseros con un único inmueble” para alquilar forman la mayoría. Este dato hay que tenerlo claro para seguir trabajándolo: ese “casero” o “casera”, además, tiene que pensar que Airbnb nunca va a ser su mejor opción.

¿Y qué hará Rusia?

Está claro que los 90.000 millones de euros de crédito que ha destaponado la UE gracias a la salida de Orbán, van a servir a Ucrania para seguir financiando la guerra y el país. Lo que yo me pregunto es qué hará Rusia, que hasta ahora estaba muy cómoda protegiendo al húngaro que, por su parte, protegía al Kremlin. La figura de Viktor Orbán no puede pasar al olvido: alfil en Europa de Putin y Trump, y amigo y financiador de partidos como Vox, es el ejemplo perfecto de que hay un plan para debilitar a la Unión y facilitar los negocios (basados en la guerra) a quienes buscan enriquecerse sin escrúpulos.

Made in Europe. O casi

No hemos resuelto el dilema de qué motorización tendrá nuestro próximo vehículo, que va directamente relacionado con el país de origen del fabricante (¿quién no se ha preguntado si me compro un eléctrico chino o un híbrido europeo?), y ya tenemos otro encima de la mesa: ¿mejor un robot humanoide para que haga mis tareas comprado en Shein o Temu, o uno alemán aunque sea más caro y casi “de kilómetro cero”? No es un chiste ni una exageración: después de que robots ganasen una maratón en China, Siemens presenta en Hannover a sus robots operarios de fábricas, con chips de Nvidia (EE.UU.), por cierto.

Otro asesinato

Una búsqueda rápida en Google (pasando de la asistencia de la IA) nos ofrece la cifra de más de dos mil personas asesinadas por Israel en Líbano desde que el gobierno de Netanyahu ordenase arrasar el sur de aquel país. Entre ellas, cuatro periodistas. La última, esta misma semana: se llamaba Amal Khalil, trabajaba para el diario Al Akhbar, libanés, y después de ser alcanzada por artillería israelí, el mismo ejército que hizo los disparos “impidió que las ambulancias la rescataran” (Huffington Post). Esta crueldad infinita debe removernos y asquearnos como si fuera la primera vez que la conocemos. Si deja de afectarnos, Netanyahu gana.

Para la campaña

Cuando lo humanitario y lo justo es para la foto o la campaña, malo. Que sí, que siempre es mejor una buena acción aunque sea oportunista a una mala en cualquier otro momento, pero lo de Pedro Sánchez es de puta traca. “El presidente del Gobierno aterriza en Andalucía por primera vez en la precampaña para apoyar a Montero” (segundo subtítulo en la web de RTVE) y anuncia que “propondrá este martes a la UE romper el Acuerdo de Asociación con Israel” (titular). Pero, ¿qué profundidad tiene su propuesta? ¿Sabe todo lo que está en juego (empezando por lo de la CAF)? ¿O su juego es el de anunciar y luego que no suceda?

No se enteran de nada

Un tío capcioso como Pedro Sánchez está dando sopas con onda a Alberto Núñez Feijóo, que no se entera de nada. Este tuit durante la final de Copa es otra muestra de cómo la derecha española pasa de Euskadi y no le interesa lo que pensamos o sentimos, ni cómo atraernos a sus ideas: “Pitar el himno nacional. El desahogo acomplejado de unos pocos que desprecian a su país y utilizan el deporte para exhibir sus frustraciones. Los símbolos se respetan aunque no los sientas como propios. Viva el fútbol. Y viva España”. El PP no entra en el fondo, y a las vascas y los vascos les resulta un partido cada vez más ajeno. Y añado: zorionak, Real!

La diputada

Ione Belarra se presentó en las instalaciones de Navantia exigiendo entrar. Quería estar (lo voy traduciendo: sacarse la foto) con los dos operarios que se han subido a una grúa exigiendo ser contratados y denuncian la existencia de listas negras. Pero la de Podemos acabó convirtiéndose en noticia por hacer el ridículo asegurando que como diputada tiene derecho a entrar en cualquier empresa pública hasta donde quiera y cuando quiera. ¿Seguro? Lo dudo mucho porque, ¿qué supone eso? ¿Puede exigir un diputado de Vox estar presente en cualquier reunión de cualquier administración? Por cierto: no entró. Pero sí se hizo el vídeo.

Ni a Trump le sale todo bien

Lo que le ha pasado a Donald Trump es un aviso, sobre todo, a Pedro Sánchez (mucho más que a Ione Belarra, que cada día más tiene cara de Inés Arrimadas): “Trump es abucheado en su ‘patética’ aparición en la UFC con asientos vacíos y mientras EE.UU. está en guerra. Este es el primer evento deportivo al que asiste el presidente desde que estalló la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y con su aprobación a un nivel negativo récord” (The Mirror US). Si no gestionas, lo fías a las reacciones de la sociedad a tus anuncios y, en el mejor de los casos, aciertas siempre, acabas generando desafección.

La realidad de EE.UU.

España va mal pero EE.UU. va peor, incluso aunque los datos macroeconómicos sean positivos. La sociedad siente preocupación, ve precios elevados y, por si no fuera suficiente, asiste a noticias como esta: “Un hombre mata a 8 niños en Luisiana, 7 de ellos hijos del atacante de 31 años. El autor de la masacre murió tras una persecución policial. EE.UU. suma ya 114 tiroteos masivos en 2026, en un año marcado por la violencia bajo la administración de Trump” (Euronews en Bluesky). Esta es la realidad de un país que es un estado fallido y que está liderado por un Trump que ha normalizado el enriquecimiento propio sobre la gestión.

No cuela

Condeno cualquier amenaza de muerte a cualquier persona. Dicho esto, digo la verdad: no cuela la enésima victimización de la izquierda abertzale (un oxímoron de libro). Cuando hasta ellos se han dado cuenta de que lo de los lectores “anónimos” del mensaje en el lekuko de la Korrika, la mayoría estrechamente ligados a Bildu, Sortu, Ernai o ETA, ha levantado mucha indignación, se sacan de la manga amenazas de muerte (condenables siempre, también antes) a Arnaldo Otegi. Anónimos de diciembre filtrados ahora, oh, casualidad. La soberbia no es el único pecado capital de la izquierda abertzale, pero seguramente es el peor.

Hablemos de ello

Cuando la organización de la Korrika eligió a esos siete jóvenes “anónimos” lo hizo pensando que todos en Euskadi somos tontos menos los de la izquierda abertzale. Cuando EH Bildu se saca de la manga ahora unas amenazas de muerte el mecanismo mental es el misma: tomar a la ciudadanía vasca por idiota. Pero si no quieren que hablemos de los siete magníficos de Bildu al final de la Korrika lo mejor que podemos hacer es hablar de ellos. Esto es lo que aporta la izquierda abertzale, en su conjunto, al euskera: “La mano abertzale y los vínculos con ETA de la Korrika, la carrera que quiere euskaldunizar el País Vasco” (El Debate).

Sigue el genocidio

Ahora que todos miramos a Irán con preocupación, primero, por cómo afectará a nuestros bolsillos y, después, porque allí está muriendo gente a misilazos, Israel aprovecha para continuar con la aniquilación del pueblo palestino: “Colonos israelíes atacan aldeas palestinas en Cisjordania en un aumento de la violencia en el territorio ocupado” (BBC). He leído la noticia y me he acordado de esa empresa vasca que tiene unos trabajadores dignísimos (y unas cuentas saneadísimas, según Arnaldo Otegi) y dispuestos a votar si seguían haciendo sus productos para Cisjordania cuando Gaza salía en el Teleberri. ¿Y ahora? ¡Ay, la coherencia!

¿De dónde creen que sale el dinero?

Llevo meses intentando traer más actualizaciones de Bluesky que de X, pero el fascismo tiene un torrente tan magnífico en la red de Elon Musk que me cuesta sustraerme. No es menos cierto que Bluesky es más aburrida y que peca, además, de una candidez soporífera: ¿de dónde creen los usuarios que saca la empresa la rentabilidad si no tiene ni suscripción ni publicidad? Shine Mcshine deja una pista irónica: “¡Oh, vaya, cómo imaginar que Bluesky, la red social propiedad de criptobrós y financiada por broligarcas de Silicon Valley iba a meter con calzador su propia IA!”. Veremos cómo lo implementan y a cambio de qué.

Pero…

También en Bluesky, la usuaria Rachel dejaba esta estupenda reflexión: “‘¿Cómo te imaginas dentro de cinco años?’ pues leyendo en las noticias que los culpables de que tengamos la IA hasta en la puta sopa enmierdeciendo absolutamente todo lo que toca se enfrentan a severas consecuencias legales”. No puedo no estar de acuerdo: el uso que nos invitan a hacer de la IA (más que el que hacemos voluntariamente) no mejora nuestra experiencia (que sea más cómodo o más fácil no significa que sea mejor), y el empeño de las empresas de software y los aprobetxategis digitales es sospechoso y solo genera recelos.

El impacto

Miquel Roig es tan bueno que en su hilo en X ha ofrecido un dato y una reflexión sobre el enfrentamiento entre Donald Trump y Pedro Sánchez. “España tiene un déficit comercial con EE.UU.” comienza. Este no es el caso de Euskadi, ojo. Massimo Cermelli explicó ayer en Onda Vasca que la balanza vasca es inversa: vendemos más a EE.UU. de lo que compramos, por lo que los 1.500 millones de euros de exportaciones desde Euskadi están en peligro por el cálculo electoral de Pedro Sánchez (seamos serios, por favor). Solo Israel quería esta guerra, pero acabarla rápidamente es ahora una prioridad para el resto del mundo.

El cálculo

Igual que Donald Trump no apoya a Israel contra Irán por la paz, sino por el petróleo, Pedro Sánchez no quiere acabar la guerra por sus principios, sino por los votos. Me repito: seamos serios. Y sigo con el hilo de Miquel Roig en X, que concluía así: “El problema de Sánchez es que para una buena parte de la población ha perdido hace mucho tiempo la presunción de autenticidad. Y si empieza a calar la idea de que el cálculo electoral empieza a poner en riesgo puestos de trabajo o puede aumentar la factura energética de los hogares, ese presunto cálculo electoral le puede salir por la culata”.

El argumentario

También en X, César Calderón explicaba muy bien lo que todos percibimos: “Análisis urgente: Sánchez ya tiene su ‘casus belli’. El ataque de Trump a España puede ser la última oportunidad de Sánchez para convocar elecciones con alguna posibilidad de movilizar a su electorado”. Y en Bluesky, Raquel Marcos le daba la razón tuiteando justo lo que el presidente español querría leer: “Si algún día gobierna el inútil de Feijóo apoyado por el mierda de Abascal, echaremos de menos estos días de dignidad nacional”. No es dignidad: son votos. No entro a discutirlo. Y esa “dignidad” va a ser muy cara. ¿Estamos dispuestos a pagar la factura?

El peón

Quieto todo el mundo: Santiago Abascal ha tuiteado en inglés. Para que lo lea Donald Trump, por supuesto, y para demostrar al mundo que hay un español que no muerde la mano que le da de comer (aunque de la financiación iraní a algunos partidos “outsiders” también podríamos hablar). La rendición del de Vox, igual que la de Alberto Núñez Feijóo, que la semana pasada presumía en X de haber conversado con Marco Rubio, a estos EE.UU. imperialistas me parece tan reprobable como la instrumentalización de la paz que hace Pedro Sánchez. Y sí, opinar esas dos cosas a la vez es perfectamente posible.

La bandera

Núñez Feijóo y Santiago Abascal, con su torpeza, han regalado la bandera de España al PSOE. Y el PSOE, por supuesto, la ha cogido al vuelo. Óscar Puente, que nunca ha sido de sutilezas, se la ha puesto como foto de perfil en X, y no me parece una anécdota: Pedro Sánchez es hoy el digno, el pacifista, el antiimperialista, el admirado por Susan Sarandon y ahora, también, el patriota. El error de la derecha españolaza es grosero y no creo que les resulte fácil sacar la pata esta vez. Eso, sí, Óscar Puente podía haber elegido una rojigualda que no estuviera pixelada. Qué cutre, tú.