Los de los decretos

Niporwifi ha clavado en X su resumen sobre lo que ha hecho este gobierno español y, también, lo que no hicieron quienes le aprobaron la actual ley de Vivienda que, evidente, solo ha empeorado las cosas retrayendo la oferta: “Que los pisos turísticos estuviesen exentos de IVA da una idea de la tomadura de pelo de esta legislatura”. ¿Qué más hay que decir? ¿Cómo van a defender que esta es “la legislatura de la vivienda”, como dictaba su marketing? ¿A quién van a tener el valor de señalar cuando PSOE, Sumar, EH Bildu o Podemos lo único que han hecho son tuits, cortes para TikTok desde la tribuna y engañar, con todas las letras, al “la gente”?

Un problema no es una solución

Es de Perogrullo, pero parece que en el sindicato de inquilinas no se dan cuenta: generar un problema no es generar la solución. Si sus posiciones son maximalistas (“El Sindicato de Inquilinas rechaza bonificaciones a propietarios e insiste en que se apruebe su decreto íntegro”, según Diario Red), nada se va a mover, nada va a pasar, el bloqueo va a ser perenne y los especuladores van a seguir aprovechándose de una legislación hecha para ellos. El problema de la vivienda no va a solucionarse hoy, ni nunca, de un plumazo (ni de dos): tenemos que avanzar teniendo en cuenta a mucha gente diferente.

Así de claro

Miquel Roig tiraba de ironía con la imagen de Djokovic cabreado que sirve, en X y otras redes, para decir algo gritando. En el caso del periodista (de esos a los que hay que leer, aunque no estés de acuerdo siempre con él), clamaba: “Queridos campistas de Sol. Sé que muchos tenéis objetivos encomiables (¿quién no quiere vivienda digna para todos?), pero… Casi todo lo que pedís para abaratar la vivienda solo va a encarecerla aún más. O aumentamos la oferta de casas o reducimos la demanda”. En este caso, estoy de acuerdo con Roig: solo fomentando la oferta (atacando a los especuladores sin piedad, por supuesto) mejorará la situación.

¿Qué piensan en el PP?

Si la prestidigitación de Pedro Sánchez no lo impide, el PP gobernará España antes o después junto a Vox. Un PP que no va ni a negociar la aprobación de esos decretos para mejorar la vida de la ciudadanía, en este caso, de las y los miles de inquilinos que hay en España. Un PP que, al mismo tiempo, saca pecho, el pecho de José Luis Martínez-Almeida, para ser concreto, que “reivindica el acuerdo para que Maricarmen vuelva a casa” (EPE). Ha querido poner en valor así su labor de intermediación. Entonces, ¿le parecía mal ese desahucio? ¿Le parecen mal todos o solo los mediáticos en los que puede intervenir? ¿Qué piensa el PP y por qué no lo dice?

Aukera, non; Sortu, han

Por supuesto, no podía faltar Sortu en esta fiesta, colándose hasta la cocina y tocando el trombón para que se note que ha llegado, que a esta también se apunta, que casi todas las causas son buenas siempre que muevan a un número suficiente de personas. Porque el populismo no se hace solo: alguien tiene que hacerlo, porque la sordera es algo que tiene cura si te conviene (como buena sorda, la izquierda abertzale se pone los audífonos cuando le da la gana). Ya ha dicho EH Bildu: ellos van a votar a todo que sí, como hicieron con la ley de Vivienda, porque el electoralismo es más importante que solucionar de verdad un problema.

«Otro lunes cualquiera en Gaza»

Porque resulta incómodo, porque resulta doloroso, porque nos da rabia, porque no lo entendemos, por todo eso tenemos que mirar de frente cada día el sufrimiento que el gobierno y el ejército israelíes están generando en la población palestina: “Otro lunes cualquiera en Gaza: Las fuerzas israelíes asesinaron al menos a 60 palestinos en Gaza, incluidas al menos 14 personas cerca del supuesto centro de ayuda (en realidad una trampa mortal) de Rafah, regentado por mercenarios apoyados por Tel Aviv y Washington”, escribía en Bluesky el periodista experto en conflictos en Oriente Próximo, Javier Espinosa.

Ahora, vamos con las nimiedades

Sí, comparado con cómo están matando a la población de Gaza, todo lo demás son nimiedades, y las cuitas internas de la izquierda española, más. Cacahuetes. Galgos y podencos. El frente judaico popular y el frente popular de Judea. “Compromís permanece de momento en Sumar pero exige ‘autonomía’ y ‘relaciones horizontales’”, leo y me encojo de hombros. Pero no dejo pasar esta noticia en Público porque creo que es mi obligación señalar que ante el momento, en el mundo y en España, su España, donde gobiernan, la ensalada de nombres se ha pasado de vinagre. Al final, Yolanda Díaz solo se ha liderado a sí misma.

¡Que las transferencias no son regalos, que es la ley!

Uno de mis memes favoritos es el de Novak Djokovic gritando, supongo que es porque mi momento vital va por ahí y porque estoy un poco cansado de oír gilipolleces. Por ejemplo: leo esto en Vozpópuli: “Sánchez sí da grano al PNV: 22 traspasos pendientes a cambio de tragar con los escándalos del PSOE”, y me pongo como el tenista gritando a la pantalla: ¡que las transferencias no son regalos, que es la ley, y que son PSOE y PP los partidos que mercadean con ellas, no el PNV que las exige y se ve obligado a negociarlas todas las legislaturas! El “raca-raca” siempre fue el de la trinchera española.

El verdadero problema estadounidense

EE.UU. tiene muchos problemas, empezando por que si se repitiesen las elecciones hoy, nadie apostaría a que Donald Trump no fuese a ganar. Siguiendo por que lo más probable es que nadie tenga que volver a votar en aquel país. Los planes de Trump son claros: detonar la democracia desde dentro porque choca con su ambición. Pero el verdadero problema de EE.UU. es este: “Preocupa el aumento de los niños que viven con al menos un padre adicto a las drogas o al alcohol”. Hablamos de “aproximadamente 18.9 millones de niños” y niñas. Y lo admiten en Voz.us, el diario más trumpista en castellano.

Y más

Hay más problemas, en EE.UU. y que EE.UU. ha exportado al mundo: “El exjugador de baloncesto Pau Gasol ha desvelado haber recibido ‘presiones de la industria alimentaria’ durante la presentación de su documental ‘Obesidad infantil. La pandemia ignorada’” (El Plural). Yo lo tengo claro: la industria de los procesados tan dañinos para nuestro cuerpo y la peor dieta del mundo son inventos estadounidenses. Inventos que son muy rentables y por eso han tenido muchísimo éxito. Éxito empresarial, claro, porque zampando más sales y azúcares de los que necesitamos perdemos nuestra salud.

¡Que el edificio pertenece al PNV!

Si pudiese, metería la imagen de Novak Djokovic gritando en la pista, esa que se ha convertido ya en un meme. Pero me ceñiré al plan una vez más: “Un edificio de Mariano Rajoy”, lo llaman en El Plural. En el 24h de RTVE el miércoles lo definieron como “un palacete cedido al Gobierno Vasco”. ¡Que el edificio de París pertenece al PNV, fue adquirido con el dinero de las afiliadas y los afiliados y que lo cedieron al Gobierno Vasco en el exilio hasta que los nazis se lo entregaron a Franco! Después, la transición culminó el expolio que han sostenido PSOE y PP durante 40 años. Quien no lo cuente así falta a la verdad. Y lo hace porque quiere.

Ay, el adanismo

Sí, explicar lo del edificio del número 11 de la avenida Marceau de París es así de fácil. De la misma manera, es muy fácil explicar la posición del PNV sobre el gravamen a las eléctricas: no está en contra pero quiere que sea un impuesto que recauden las haciendas vascas. Y lo exige porque los de Sánchez ya prometieron a los de Aitor Esteban lo mismo que ahora exhibe Matute (¡ay, el adanismo!) y no cumplió. Además, aprobar este tipo de gravámenes sin responder a una excepción, como hace Bildu, va contra nuestro autogobierno ahora y, lo que es peor, abre la puerta a mayores ataques en el futuro. Sí, es así de sencillo.

¿Quién juega?

PP y Vox iban a votar en contra, está claro, del conocido como decreto ómnibus que estos partidos con Junts tumbaron el miércoles en el Congreso. Muchos señalan al partido de Puigdemont pero este ha respondido con acierto: quien juega con las pensiones y el transporte público es quien mete estas cuestiones en un cajón de sastre y las ofrece a los partidos como un “todo o nada”. Esto es, el gobierno español que ni parte ni se molesta en negociar las diferentes materias. Son el PSOE y Sumar quienes tienen más responsabilidad en lo que ha sucedido, que el ruido (que generan señalando al PP) no nos impida reconocer la canción.

¿Es el juez?

Tampoco debemos dejarnos enredar por quienes señalan al juez del “Caso Errejón”: sí, a mí también me pareció agresivo Alfonso Carretero cuando interrogó a Elisa Mouliaá. Pero, ojo, no lo fue menos con Íñigo Errejón. Con todo: ¿es el juez el que está haciendo que las mujeres se lo piensen dos veces antes de denunciar por no verse revictimizadas? ¿O es la hipocresía de Errejón la que hace más daño? ¿Son el juez y el político los que debilitan la lucha contra el machismo o que las denunciantes sean una Mouliaá con discurso errático y Aída Nízar? ¿Son ellas o que el “yo sí te creo” no haya sido igual de contundente que en otras ocasiones?

Me preocupa más el futuro

Cuando Xavier Peytibi escribe yo busco un ratito para leer. El politólogo explica en El Independiente que “Trump no puede permitirse demoras” porque “solo le quedan 1.386 días, cuatro años” que “en realidad solo son dos años el tiempo que tiene para construirse un legado. Desde su día 693, habrá luchas intensas dentro del Partido Republicano, intentando conseguir la nominación para la siguiente elección”. Eso (y esto ya es cosa mía) si no logra un cambio para mantenerse en el poder. En cualquier caso, Trump batió un récord con sus decretos tempranos “delante de 22.000 enfervorizados fans”.

No es el primero

La victoria de Rafa Nadal en Australia el pasado fin de semana fue estupenda por cómo fue, con una remontada extraordinaria y en un partido de más de cinco horas, y por lo que supuso: que el tenista, con 35 años y una situación física que le exigió superarse a sí mismo, alcanzara los 21 títulos de Grand Slam. Pero aun reconociendo todo eso creo que debemos exigir a la prensa y al mundo del tenis que hagan justicia con las personas que tienen tantos o más trofeos de los grandes: Steffi Graf, Serena Williams o Margaret Court lo hicieron antes en el circuito femenino. Es posible reconocer el mérito de él sin anular los de ellas.

Claro que es un ejemplo

Rafa Nadal es un deportista ejemplar. Y no hace falta ser español ni que te guste el tenis para reconocerlo: lo es porque personifica precisamente los valores que universalmente atribuimos al deporte de máximo nivel como, por ejemplo, saber comportarse en la victoria. Cuando la logró, Rafael Mathus Ruiz simplemente tuiteó: “Vaccines work”, en clara referencia a Novak Djokovic. Porque Nadal se ha sumado a la lección que el gobierno australiano ha dado al mundo: ha jugado vacunado y se ha esforzado más que nunca, contra otros rivales que aceptaron cumplir con su obligación mientras la imagen del serbio ha quedado “out”.

Los de siempre haciendo lo de siempre

Un conocido tuitero de esos que aplauden los que se sitúan entre la derecha y la pared, Fray Josepho, ha aprovechado la decisión del gobierno australiano de no permitir competir a Djokovic para despreciar la victoria de Nadal. Los mecanismos mentales del nacionalismo español se me escapan. El mallorquín, simplemente, es universal. Al mismo nivel exactamente que el tuitero troglodita se pone Joseba Permach, que en su ceguera habitual ha sido incapaz de ver al deportista y ha recordado su arquitectura financiera. La de Nadal, no la de los que vivieron del impuesto revolucionario y cajas de resistencia.

Si no sabes competir, ¿para qué te metes?

El lío en el que se ha metido RTVE con la elección de la canción para Eurovision es difícilmente comprensible. El ente público español no atraviesa su mejor momento: sus grandes productos han pasado a ser casi irrelevantes, como el Telediario o Cuéntame. De pronto, encuentran un filón con el festival de Benidorm que vuelve a la vida y un concurso en el que un montón de gente se implica votando y generando expectación en redes sociales. Y con todo de cara y absolutamente nada que perder, se meten en un lío tan grande que hasta CC.OO. pide dejar sin efecto lo emitido, tirando por tierra todo lo logrado.

Vivan los torneos de invierno

Por su parte, EITB ha hecho lo que le toca cazando al vuelo a los cestapuntalaris que han sufrido el cierre de los frontones en EE.UU. y se habían quedado sin temporada de invierno. Los organizadores también han cumplido intentando hacer un torneo distinto, llamativo y atractivo para las y los aficionados más jóvenes. El resultado es prometedor y el primer partido, el pasado fin de semana, fue emocionante aunque se trataba del arranque de la liguilla. El de la cesta, en sí mismo, es un deporte espectacular con una historia y unas peculiaridades fascinantes. Larga vida a lo que es nuestro.

Sí, lo normal es perder

Soy del Athletic, eso quiere decir que he disfrutado de diez finales desde 2009. Eso es un privilegio para cualquiera y la mayoría de personas aficionadas al fútbol de todo el mundo se pondrían en nuestra piel, digan lo que digan. Así que, no, no me considero seguidor de un equipo perdedor. Al contrario. Pero el deporte ayuda a explicar (y yo lo hago con mi hija y mi hijo) esto que dice Iñaki Williams y recogen en Sphera Sports: “Le he dicho a los jóvenes que en la vida se pierde más que se gana. Hay que seguir peleando, esto es el Athletic”. Y no es solo una lección deportiva, se trata de una lección de vida.

Una generación afortunada

Precisamente para las y los más pequeños de la casa el Athletic es un equipo que, de vez en cuando, les da una alegría en forma de final. Para el resto se parece más a esto que tuiteaba el guionista vasco Raúl Díaz: “Me pasé 24 años sin ver una final del Athletic y hoy mis hijos van a ver la cuarta en un año. Me dices esto a finales de los noventa y lo flipo”. No soy conformista, de hecho, la derrota contra la Real en la Copa rompió algo en mi relación con el Club. Pese a las decepciones me empeño en poner en valor lo que estamos viviendo: estamos, ganamos, llegamos y disfrutamos siendo un caso único en el mundo. Mejórame eso.

Ojalá volvamos

No estoy de acuerdo con que el Athletic no puede volver a Arabia Saudí: ojalá lo haga porque eso significa que ha sido finalista en la Copa, otra vez, o ha acabado entre los dos primeros de la Liga. El problema que ha generado la RFEF no es extensible al club: tanto Copa como Supercopa han sido diseñadas para beneficiar económica y deportivamente a Real Madrid y FC Barcelona. A Rubiales no le ha importado blanquear un régimen y menos le preocupa el desequilibrio: allí quieren ver a los dos grandes y les animan, aunque sea con camisetas con las cruces de los escudos eliminadas, como muestra Aitor Lagunas en Twitter.

Otra noticia “deportiva”

La agresión a un jugador del Sevilla en el campo del Betis, donde se coló un seguidor con una barra o un bastón y pudo lanzarlo al campo, es la otra noticia que ha dado el fútbol el fin de semana sin ser deportiva, más bien, todo lo contrario. Como no ha sido deportivo el gesto de Jordan, exagerando el impacto, ni el de Lopetegi, instándole a hacerlo. Sí, es posible que todo lo sucedido te parezca mal, pero es evidente que lo más grave es el fallo de seguridad y el idiota que se animó al lanzamiento de jabalina. Endika Río lo expresaba así en Twitter: “Marca un gol tu equipo y te dedicas a lanzar objetos al rival. Hay que ser muy tonto. Pero mucho, eh”.

Bye-bye, Novak

“La gran noticia del día es que a Djokovic lo han tratado igual que a ti o a mí”, tuiteaba Stéphane M. Grueso después de conocer que el gobierno australiano negaba al tenista serbio el permiso para estar en el país. Es decir, ni para jugar al tenis ni para jugar a la brisca después de comer en una terraza. Y el gobierno francés ha ido detrás: tampoco podrá jugar en París. Unas decisiones que merecen un aplauso: ser peligroso e insolidario en plena pandemia mundial no es solo un asunto personal (lo estúpido que puede llegar a ser alguien), también lo es de comportamiento colectivo y de modelo de sociedad. De esto va.