Populismo y jeta

La izquierda abertzale no puede reivindicar la figura del lehendakari Agirre sin apropiarse de ella con toda la cara dura que sean capaces de acopiar. La izquierda abertzale ni estaba en aquel gobierno vasco, ni en los batallones de gudaris (auténticos gudaris, no esos que asesinaban por la espalda al que pensaba diferente) que organizaba el PNV para defender Euzkadi siguiendo una Ikurrina y con más miedo que munición. Euzkadi, sí, escrito con zeta. E Ikurrina como única bandera, sí. La izquierda abertzale hoy es incapaz de reivindicar nada de eso. No estuvieron ni fueron. No están ni son. Lo suyo es populismo y jeta. Nada más.

El espíritu de Ernai

Hablaba Otegi de confluencias, de liderazgos compartidos y de reivindicar los valores de quienes se unieron para hacer frente al fascismo, después de que las juventudes de Sortu, Ernai, vandalizasen centros comerciales en Euskadi para robar (por lo que podemos ver en su vídeo reivindicativo) camisetas de la selección española de fútbol. ¿Con qué encaja esta acción? ¿De verdad quieren liderar o coliderar algo quienes vienen de un fascismo expreso y van hacia un vandalismo que nadie está frenando? ¿Cuándo es la izquierda abertzale más izquierda abertzale, cuando habla Otegi o cuando actúa Ernai?

La caída del guindo

Hablando de fascismo y caras duras, pienso también en Álvaro Solier y Nora Junco, los eurodiputados que sacaron escaño junto a Alvise Pérez por Se Acabó La Fiesta, y que hoy reniegan: “Lleva la mentira en el ADN” y “va a resultar que es el más corrupto que los corruptos”, dicen ahora de él. ¿De verdad no le vieron venir estando a su lado? En el Instagram de Europa Press también recuerdan la “financiación supuestamente ilegal de su partido con 100.000 euros en efectivo entregados por un empresario del sector de las criptomonedas”. La cara de sorpresa de Solier y Junco estará debidamente ensayada.

Pues muy bien

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, “augura un Gobierno de Sánchez ‘hasta 2027 y más allá’ pese al ‘bombardeo» del PP’” (The Objective). Pero en el PSOE tienen que ser pragmáticos: si entra la derechona tendrá que estar el menor tiempo posible en el gobierno, y para eso es necesario medir debidamente los tiempos. Pedro Sánchez tiene toda la legitimidad para maniobrar pensando en que seguirá gobernando, pero tiene la obligación política y democrática de preparar un escenario alternativo en el que lidere un cambio rápido, en el caso de que al bloque de la investidura le toque pasar a la oposición.

Quieren hablar de lo que les toca

Si Pedro Sánchez convoca un superdomingo electoral, convocará un plebiscito en España: o la fascistada o el caos (él), en todos los niveles (ayuntamientos, las autonomías que toquen y el Congreso). Con más opciones de perder que de ganar, si sale mal puede suponer casi la desaparición del PSOE. Y eso es precisamente lo que quieren evitar todos menos Sánchez y su núcleo duro en el propio PSOE. Las y los alcaldes socialistas quieren una campaña de las municipales para hablar sobre “basura, miedo, alquiler y autobús” que, según César Calderón, serán “los cuatro temas que decidirán las municipales de 2027”, si Sánchez lo permite, claro.

¿Quién va a pagar la fiesta?

En Euskadi, más de cien mil personas aspiran a tener el sueldo y las condiciones de un celador. Porque uno no se apunta a una OPE a celador por vocación, salvo contadísimas excepciones. Nadie quiere abrir un negocio, o heredarlo, o cogerlo traspasado y en pleno funcionamiento (aunque hay autónomos que prefieren cerrar antes de bajar unas pretensiones irrealistas, digamos esto también). ¿Quién va a pagar la fiesta si “en España” hay hoy “2.000 sociedades menos que hace un año” (Pymes y Autónomos)? Curiosamente, “Andalucía, Cataluña y Madrid concentran cerca del 60% de todas las empresas que nacen en España”.

¿Hay duda?

Se preguntan en El Independiente: “¿Hay riesgo de burbuja con la IA?”. Mi cuestión es otra: ¿hay duda? La caída de la empresa de Elon Musk por el lastre de la IA “arrastró a todo el sector tecnológico estadounidense ante las crecientes dudas sobre la rentabilidad real de estas grandes inversiones”. Comparan esa posible burbuja con “los auges como el del ferrocarril en el siglo XIX o el de las puntocom en los años 90. Si bien estas últimas terminaron estallando y provocando quiebras masivas ante un frenesí de inversiones, dejaron una infraestructura (vías férreas y cables de fibra óptica) que acabaron conformando un cambio estructural real”.

Unos datos sobre redes

En Trecebits han publicado un análisis sobre el uso de redes sociales en España (podemos colegir que en Euskadi las tendencias no cambiarán mucho): “Más de 39 millones de españoles son usuarios activos de las redes sociales y se conectan a ellas, al menos, una vez al mes”. Es decir, “más del 82% ya emplea las redes sociales con asiduidad”. Instagram es la red a la que más usuarios se conectan cada mes y a la que más tiempo dedicamos, seguida de Facebook (sorprendente segundo puesto), TikTok, Reddit (pero es la red en la que menos tiempo pasamos: solo 18 mintuos), Linkedin, Pinterest, X y Threads. No aparece Bluesky en el ranking.

La gran contradicción

Islandia, ese país modélico en el que el turismo está restringido para sostener su naturaleza (restringido vía precio: si eres de los que puede pagar, eres de los que puede acceder), es uno de los tres países que todavía cazan ballenas, junto a Noruega y Japón. No solo eso: ha vuelto a hacerlo después de dos años de barbecho. El número de capturas está tasado: 150 rorcuales comunes, “no solo el segundo animal más grande del planeta, sino también una especie catalogada como globalmente vulnerable a la extinción” (Euronews). Al parecer, la carne de ballena es muy apreciada todavía en Japón aunque el consumo mundial ha caído.

¿A quién le compensa?

Después de advertir a la hostelería de Donostia de que está fiándolo todo al turismo, Cocituber pone ahora el acento en cómo actúa el sector en Málaga, donde las y los camareros no tienen donde vivir, se hacinan en habitaciones de servicio hasta con camas calientes o acaban pasando la temporada de verano en una furgoneta y duchándose en las duchas de las playas. Sin duda, este modelo turístico que todas y todos, sin excepción, alimentamos, es deshumanizador, y urge un volantazo. Urge que dejemos de viajar para molestar y de alquilar Airbnb, y que adquiramos compromisos individuales para hacer una sociedad mejor.

Un análisis de altura

Los partidos ofrecen lo mejor que tienen a la sociedad, estoy seguro, y sé que cuando alguien habla (en una entrevista o en el parlamento) puede equivocarse. Pero cuando escribes un tuit sin que te hayan descerrajado una pregunta, muestras tu altura, como ha hecho Jon Sánchez, el único representante de Sumar en la cámara de Gasteiz: “Donostia es la ciudad con la vivienda más cara en el Estado. Zamora la capital con la vivienda más barata. Zamora es también la única capital donde gobierna Izquierda Unida. No será la única razón, pero algo tendrá que ver. Su alcalde Paco Guarido algo bien habrá hecho”. Nivelón. O nievlín.

Correcto

Estoy harto de este mundo lleno de malas personas y malas acciones. Por eso celebro que las acusaciones de corrupción se queden en nada y aplaudo que los medios tengan (tengamos) que rectificar cuando hemos tirado de alarmismo o hemos tirado a dar: “El Mundo, El Periódico, Libertad Digital, Vozpópuli y OKdiario se ven obligados a rectificar sus ‘noticias’ sobre los falsos abusos en la Taberna Garibaldi”, leo en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias. Básicamente, ninguno de los medios citados “se puso en contacto con la Taberna Garibaldi ni con las personas afectadas antes de publicar sus informaciones”, y por eso erraron.

Pero Diario Red hace lo mismo

Iba yo a salir de Diario Red tan contento ante una rectificación que hace un mundo y una profesión mejores, cuando me topé con esto: “La ‘trama Leire’ se vio con el exlíder del PNV, Andoni Ortuzar, y se reunió en Ferraz por el rescate de Tubos Reunidos, según la UCO. Apunta a que la presunta trama habría obtenido 247.000 euros por su labor de mediación y más de la mitad fue para el expresidente de SEPI”. Así que en el digital de Pablo Iglesias, desde el que no dejan de dar lecciones de periodismo, también se apuntan al “difama que algo queda”, a mezclar churras con merinas en los titulares y al “que se jodan” sin contrastar. Vaya.

¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Y por qué?

No tengo ningún motivo para dudar de la honorabilidad del vicelehendakari del Gobierno Vasco, el socialista Mikel Torres, ni después de saber que “Leire Díez cruzó 1.288 mensajes” con él solo por el rescate de Tubos Reunidos, precisamente, según El Independiente. La pregunta que me surge es: ¿cómo llegó esta tía a poder hacer eso? Ya sabemos que Cerdán le dio los galones. También sabemos cómo empezó “la fontanera del PSOE”: defendiendo a Patxi López cuando este era lehendakari y X se llamaba Twitter. Pero el fenómeno sigue fascinándome: ¿por qué Cerdán la eligió? ¿Por qué Torres sentía que debía responderle?

Con este PP solo puede ir Vox

Leire Díez me daba caña en Twitter cuando Patxi López era lehendakari porque yo se la daba a él en esta misma columna. Nunca me corté: no me parecía un buen lehendakari y había llegado a Ajuria Enea apoyándose en la ilegalización de la izquierda abertzale y en un pacto oculto con el PP (que Zapatero validó). Pero creo que en el combate político-periodístico tiene que haber profesionalidad y humanidad, y creo que lo que hizo Núñez Feijóo cuando dijo que el padre de López no estaría orgulloso de él (que sí lo estaría, sin duda) es una ruindad. Amenazar con que “que se acostumbren” es certificar que con este PP solo puede ir Vox.

Que no pase de hoy

Vox es un partido político legal y hay gente que le vota. Tengo que resignarme ante ello aunque no lo entienda, como tampoco entiendo la desmemoria de las vascas y los vascos que perdonan a la izquierda abertzale su fascismo. Será que tengo pocas entendederas, como se decía en el siglo XX (memoria sí tengo, al parecer). Y sigo con lo que no entiendo: no entiendo que nadie en el Athletic de Bilbao se diese cuenta de que Amaia Martínez y un par de afiliados de Vox usaron una visita al museo (según se dice) para grabar un vídeo a favor de que la selección española juegue en San Mamés. No lo entiendo. No paso de hoy sin decirlo.

¡Vaya!

Hablando de Vox, “el grupo de extrema derecha Patriots for Europe, en el que está inscrito la formación ultra española Vox, tiene que devolver 276.967 euros de fondos de la UE que utilizó de forma indebida en 2024” (El Diario). “Este grupo ultra tiene otra investigación pendiente por la utilización de ayudas por 4,3 millones de euros cuando tenía como denominación Identidad y Democracia entre 2019 y 2024”. Seamos sinceros: ¿nos sorprende? Esos 276.967 euros se fueron en “donaciones impropias”, “infringir las normas de contratación pública” y “conceder contratos mediante procedimientos irregulares”.

La diferencia

La mano derecha de Pedro Sánchez ha sido condenada a 24 años; la mano derecha de su mano derecha, a 19; y la mano derecha que sustituyó a la primera mano derecha sigue pendiente de juicio (y huele igual de mal, cuando menos). Mientras todo esto pasa sin consecuencias ni responsabilidad políticas en España, uno asiste atónito a noticias, condenas y consecuencias: “Peter Murrell, exdirector ejecutivo del Partido Nacional Escocés y exmarido de Nicola Sturgeon, ha sido condenado a cinco años y tres meses de prisión por apropiarse indebidamente de 400.000 libras esterlinas de fondos del partido” (Euronews).

Euskadi, como siempre

Ya sé que la noticia es de la semana pasada, pero me resistía a dejarla pasar como si nada y la he guardado en mi lista de temas para la columna hasta que he encontrado un hueco. Un hueco para expresar que en Euskadi algunos no han cambiado nada: “Insultan a policías y ertzainas en el registro de un detenido por su relación con Hezbolá. Los concentrados insultaron a los agentes llegando a pedir que les fusilasen: ‘Policías al paredón’” (The Objective). Junto a estas amenazas, los de siempre gritaban “Palestina, resistencia”, dejando claro que algunos usan el dolor de Gaza para sus mierdas. Sus putas mierdas de siempre.

Hablemos de fútbol

Esta noche, entre el viernes y el sábado, Bielsa se la juega ante La Roja. Pero no vengo yo a hablar del Mundial, sino de un personaje que ya pasado por la columna: Anas Laghrari, que lo mismo ayuda a Laporta con sus palancas que susurra al oído de Florentino Pérez (algo que casi nadie puede hacer). Pues bien, el “financiero”, como le llaman en Vozpópuli, es el encargado de cambiar la naturaleza del Real Madrid (de Club a Sociedad) sin que se note: busca “captar inversión y cristalizar una valoración récord que además permita a los socios convertirse en ‘propietarios económicos’ sin transformar formalmente la entidad”.

Nunca les han ganado a tontos

A los chavales que han decidido destrozar las cámaras de seguridad de la parte vieja de Gasteiz nunca les han ganado a tontos. Dicen que están “en contra del control social” y para demostrarlo han generado más inseguridad en las calles de la capital. ¿Qué les parece la idea a quienes vuelven solos por esas calles? ¿Quién se alegra de que no haya cámaras de videovigilancia? En la condena del ayuntamiento a este ataque a la seguridad de la ciudadanía, hemos descubierto que EH Bildu también cree que la presencia de cámaras vulnera la libertad de las personas. Vaya. ¿Y las cien que hay en Iruñea funcionando 24 horas al día?

Viudo de Bielsa

Creo que Marcelo Bielsa es lo mejor que le ha pasado al Athetic: nos quitó por fin los complejos que empezó a sacudirnos Joaquín Caparrós y nos enseñó, sobre todo, que una persona con grandes principios tiene sitio en el fútbol de élite. Este fin de semana he descubierto que en su foto oficial para el mundial, como seleccionador de Uruguay que es, aparece cabizbajo, ofreciendo más el cráneo que la cara. Él dice que simplemente le tomaron una foto, pero todos sabemos que es particular manera de mostrar su opinión y, especialmente, sus protestas contra la FIFA y este show desmedido que ha montado.

Los que sobran

Entre las críticas que Marcelo Bielsa ha dicho en voz alta está la que ha hecho a Gianni Infantino, al que acusa de hacer que el fútbol deje de representar a las aficiones para representar a los empresarios. Un ejemplo claro de esto es la figura de Anas Laghrari, uno de los pocos asesores de Florentino Pérez y que, al mismo tiempo, “cobró una comisión de más de 10 millones por salvar al Barça de Laporta” (Marca). “Su banco Key Capital, fue clave en la activación de una de las palancas clave para el conjunto culé en 2022” (sic). El problema del fútbol moderno no es la cámara del árbitro, es toda la gente que gana dinero poniéndola.

Las mejores fotos “gastronómicas”

Como bien dicen en Photolari, “la mejor foto gastronómica del año no se parece a las de los ‘foodies’ en Instagram”. Escenas costumbristas vinculadas con la restauración, la pesca, la recolección, el procesado de alimentos… Y con espacio para la denuncia. También hay pequeños virtuosismos técnicos y bodegones contemporáneos, como podíamos esperar. Disfrutando de las fotos ha llamado mi atención que en la mayoría en la que aparecen personas aparece solo una, reflejando la tendencia del mundo hacia el individualismo o, mejor pensado, poniendo el foco con nitidez en lo humano.

Por fiarse de Elon Musk

Elon Musk ha dicho con claridad que confiaba en los pequeños inversores para hacerse trillonario. El de X se dirigía a ellos especialmente para la compra de acciones de su empresa (con lo que disparaba el valor de las suyas), sabedor de que tiene muchísimos admiradores que le siguen por su capacidad para la avaricia. Personas que son capaces de comprar coches horrorosos, como el Cybertruck, que parece diseñado por un niño de prescolar, y meterlos en un lago solo porque Musk ha dicho que podrían hacerlo. Spoiler: “El coche medio hundido, sus tres ocupantes saliendo por la ventanilla y el conductor detenido” (Vozpópuli).