No uses Google

No podemos seguir usando Google, ni Chrome, ni Gmail. Tampoco Google Maps, ni los mapas del iPhone. Por supuesto, Apple está en la lista de las marcas que no podemos seguir utilizando. Usar X en Europa debería de ser delito, pero usar Instagram o Facebook, tendría que ser castigado socialmente: al ostracismo por enviar información personal a servidores de propiedad estadounidense. Hablando de servidores, ¿vamos a seguir usando los de Amazon? ¿Y vamos a seguir comprando cosas en su plataforma? Fuera Amazon Prime, Netflix y, por supuesto, Disney+. Tesla, Ford, Coca-Cola y Matutano, también a la lista negra.

¿Y qué uso?

¿Alguien se imagina a los británicos comprando coches alemanes durante la II Guerra Mundial? Pues a nuestra generación nos toca hacer otros boicots comerciales y potenciar el mercado propio. Solo hay que buscar en Google qué alternativas hay al buscador para encontrar varios posts que las ofrecen: Qwant, francés y privado. El navegador noruego Vivaldi tiene su propio buscador integrado. En vez de Gmail podemos usar Mailbox, alemán. Tomtom ofrece una versión para móviles alternativa a Google Maps. Olvid es una alternativa a WhatsApp. HMD es la antigua Nokia y fabrica móviles en Finlandia… Opciones hay muchas.

¿Y la Unión Europea?

Hay alternativas europeas muy interesantes para casi todos los servicios on-line y están todas en Internet. Para los productos físicos, muchas más. Tenemos que organizarnos y, sobre todo, tenemos que sentirnos apoyados: la Unión Europea debe ponerse manos a la obra, empezar a potenciar un mercado propio y, a la vez, garantizar el suministro en todo el territorio. Ha llegado el momento de priorizar temas y de mantener una agenda y unas áreas que aseguren la supervivencia del proyecto europeo, mucho más social que ningún otro en el mundo. ¿O vamos a defendernos con salchichas, vino, aceite de oliva y foie?

Von der Leyen no vale

Ursula von der Leyen, la mujer fuerte, la tía dura, la trabajadora incansable, la negociadora inagotable, se ha mostrado tibia e incapaz de frenar a Trump, de la misma manera que no hizo frente a Putin o a Xi Jinping, ni a ninguno de los tiranos y sátrapas de los emiratos orientales que caminan sobre petróleo y gas. Cuando todo ha ido bien y corría el dinero para ser clientes preferentes de EE.UU., Rusia, China o Arabia Saudí, von der Leyen parecía algo. Ahora que las cosas van mal y Europa necesita mostrarse sólida, rotunda y contundente, la presidenta de la Comisión Europea no está a la altura. Tiene que dejar paso a quien sí pueda estarlo.

¿Qué vamos a hacer?

La ocupación estadounidense sobre Groenlandia es una opción real. ¿Qué vamos a hacer después? De evitarlo ni hablo, porque todo depende de que Donald Trump encuentre otro entretenimiento que retrase la apropiación por el morro de otro pedazo del mundo. Y luego, ¿qué? ¿Qué va a hacer o decir von der Leyen? ¿Y Macron, al que Trump ridiculizó ayer en público? ¿Qué va a hacer Sánchez además de decir algo a lo bajini para su público? ¿Qué van a tuitear quienes defendían que Ucrania se rindiera ante Rusia? ¿Y quienes aseguran que Venezuela debe hacer frente ahora a USA? Cuántas tonterías hemos aguantado…

Putin lo tiene claro

El Kremlin ha hecho pruebas durante 2025 para desconectarse de la red mundial de Internet. El intento ya no tiene nada que ver con la propaganda rusa hacia dentro, y si tiene que ver, es porque pretende aislar a su población de la opinión generalizada del mundo (lo que invita a pensar: ¿qué piensa hacer?). “Internet responde a una estrategia de defensa frente a ciberataques (Rusia es una potencia en este sentido)”, explica Alejando Alcolea en Xataka. El “Roskomnadzor” controla los “cerrojazos” y tendrá “la capacidad de aislar y redirigir el tráfico dentro de Rusia ante ‘amenazas específicas’”.

No es una casualidad

Mientras Rusia se prepara para aislarse, por lo que sea, “Kim Jong-un ordena aumentar la producción de misiles en Corea del Norte para 2026”, para responder a “las necesidades previstas para las operaciones de las fuerzas de misiles y artillería del Estado”. Lo leemos en Euronews, no en un blog que he cazado por ahí. Y lo ponemos en contexto: “Pionyang ha enviado munición y miles de soldados a Rusia para participar en su guerra contra Ucrania”. El dinero ruso es el que permite a Corea del Norte “financiar su programa prohibido de misiles balísticos”, y por si fuera poco el régimen cuenta con la tecnología nuclear rusa.

Y China, claro

Ayer usé el mismo titular para hablar de que TikTok había reactivado el envío de datos personales al gobierno chino. Hoy lo hago para traer a la columna el reportaje en France 24 sobre los “25 años que remodelaron el equilibrio global”. En este tiempo, China “pasó de ser la ‘fábrica del mundo’ a disputar la supremacía tecnológica, militar y económica global”. “Su ascenso responde a una estrategia que combina planificación estatal, apertura controlada y ambición geopolítica, en medio de preguntas y sombras por su huella ambiental y la cuestión de los Derechos Humanos”.

Mientras tanto, en Europa…

Mientras Rusia se prepara para la guerra on-line, Corea del Norte se rearma, y China está muy cerca de ser la primera potencia mundial en todos los aspectos, en Europa los avances que hace la universidad se pierden en un sistema de publicaciones perverso: “Durante décadas, los países han dado más importancia a publicar en determinadas revistas, consideradas de prestigio, que al contenido de los artículos; esta política ha pervertido el sistema y perjudica a la mayoría de los científicos” (El Diario). El sistema, “está cada vez más cuestionado”, lógicamente. Pero la pérdida de tiempo y oportunidad ya es irreversible.

Los socios, los amigos, los hermanos…

Europa pensaba que siendo el principal cliente de Rusia, EE.UU., China y las dictaduras árabes, estaba a salvo. Pero hoy es evidente que ese pensamiento era equivocado. Y no me refiero a las últimas noticias, ya que estos proveedores dan constantemente muestra de lo que son: “Arabia Saudí ha alcanzado en 2025 la cifra más alta de ejecuciones documentadas desde que existen registros, con al menos 347 personas ajusticiadas”. Según el régimen saudí, “los delitos relacionados con las drogas han concentrado la mayoría de las ejecuciones”. Será que no me fío, pero me suena a excusa recurrente, la verdad.

La gran estafa

Cada vez aprecio menos diferencia entre un inversor y un estafador en el caso de la vivienda. Jorge Galindo lo escribe claro en su Substack: “Os dieron un master y se quedaron con los pisos”. Y señala a los responsables de los ejecutivos menos valientes sin tapujos: “Un bono de alquiler sin oferta sube los precios, pero temen que liberar suelo para vivienda pueda restarles votos a nivel local. Así que eligen el bono”. Este es el resultado: “Con oportunidades bloqueadas y una política incapaz de desbloquearlas ganan las ideologías de suma cero. Si la tarta no crece, cada porción que se lleva otro es una que no te toca a ti”.

El más rico, pero no el más listo

Ya lo cantaban los de Aerosmith en 1993: “Eat the Rich”, y en 2026 urge que acabemos (vía impuestos gordísimos, por supuesto, no me refiero a otra cosa) con los ultrarricos, que no nos aportan nada bueno. Valgan como ejemplo las acciones del más muchimillonario del mundo: “Los archivos de Epstein, entregados a la fuerza por el gobierno de Trump, se habían tachado con la versión gratuita de Adobe porque Musk, en un esfuerzo por quitarle el chocolate al loro, había cancelado la suscripción de pago. Y, claro, el tachado se puede revertir y leer completamente su contenido”, según Paloma Llaneza en Bluesky.

El otro pan del sándwich

En 2026 Europa va a verse en una sandwichera: por un lado y por el otro, EE.UU. y Rusia querrán aplastarnos y fundirnos. Pero no se lo ponderemos fácil, como los ucranianos. Y dentro del sándwich, como el queso, tienen colaboracionistas: la extrema derecha de cada país, engordada por Putin y con el manual trumpista en la mesilla de noche. Anna López lo denuncia en X: “La ultraderecha alemana bajo sospecha. Diputados de Alternativa para Alemania usan preguntas parlamentarias para intentar revelar rutas de armas a Ucrania y defensas antidrones.  Sus rivales alertan: información sensible que interesa al Kremlin”.

Y China, claro

TikTok será uno de los campos de batalla en las elecciones que vengan en 2026 (pocas frases resumirán tan bien lo mal que vamos). Al mismo tiempo, según El Diario, “Protección de Datos alerta de que TikTok ha reactivado el envío de datos personales a China y pide replantearse su uso”. En cualquier caso, el argumento: “El regulador español de la privacidad pide a los usuarios ‘valorar si desean continuar utilizando un servicio cuando existen transferencias de datos a países que no ofrecen un nivel de protección equivalente al europeo’”, es válido para la red china pero también para las americanas y, hasta para Google o ChatGPT.

No es representativo, pero sí sintomático

No creo que las y los usuarios de redes que han publicado su recopilación de llantos (a la que, por supuesto, han puesto nombre: “Crying Wrapped”, según Xataka) sean representativos de nada. Puede que haya una moda por ahí que sigue una parte de la chavalada (y no tan chavalada) que no han entendido bien lo que es prestar atención a la salud mental, pero insisto en que solo se representan a sí mismos y a sí mismas. No obstante, sí creo que esta movida es representativa de la sociedad que estamos construyendo. Las llantinas están “gloriosamente detalladas” incluso por categorías.

Más de esto

Me temo que 2026 nos va a traer más de esto: Pedro Sánchez haciendo un “house tour” por Moncloa para sus redes sociales. En vez de explicar cómo va a convencer a Junts y Podemos para que saquen adelante sus iniciativas, cómo va cumplir lo pactado con el PNV o cómo va a hacer que las pensiones sean sostenibles, prefiere hacer una maniobra de distracción, sacarse de la chistera  , que celebrará su capacidad de resistencia y supervivencia… hasta que descubran que el PSOE después de Sánchez será como el yermo de Fallout.

Pues sí

No puedo no estar de acuerdo en parte con José María Nieto cuando tuitea: “Hay una metáfora formidable de España en lo de los chavales de Villamanín quedándose sin premio de lotería tras el error en las participaciones, para que los mayores no vean reducido el premio al que, por supuesto, tienen derecho”. Igualmente, no puedo no estar de acuerdo con las y los pensionistas, pero tampoco puedo no estar de acuerdo con quien alerta de que el gasto en pensiones desequilibra la balanza social. Con lo que no puedo, tampoco en 2026, es con las posiciones maximalistas, en definitiva.

En 2026, los mismos errores

La “unión” de la izquierda en Andalucía (propiciada por la no comparecencia de Sumar) no va a repetirse en Aragón: “La izquierda alternativa concurrirá dividida en tres candidaturas tras no lograr ponerse de acuerdo: IU-Movimiento Sumar, Chunta y Podemos” (Electomanía en Bluesky). A todas luces, hay una tensión irresoluble. Y, ojo, los partidos (como las personas) no tienen por qué ponerse de acuerdo solo porque le parezca lógico a una parte de la sociedad (y una parte de la parte, ni siquiera votaría esa opción). Pero lo que sí rechaza el electorado es que parezca más importante esa lucha en la izquierda que la lucha contra la derecha.

A lo que vamos

En 2026 no caduca la enseñanza de Indiana Jones: el enemigo siempre es el nazi. Desde luego, los nazis tienen claro quiénes son sus enemigos: “Vox avisa a Guardiola que la responsabilidad de la investidura es suya y que debe enterrar políticas ‘socialdemócratas’”. A esta nota de Europa Press, Xandasbolas respondía en Bluesky: “Ya no es comunismo. Son políticas socialdemócratas. Si estos subnormales no fuesen peligrosos serían el descojone”. Estoy bastante de acuerdo con él o ella, la verdad y, aunque señalar al votante siempre está mal, quien elige la papeleta de Vox ya sabe lo que hace.

La idiocia se renueva en 2026

De la misma manera que Vox no se esconde y que quien le vota no podrá decir que no sabía lo que hacía, quien defiende a Putin por una idea equivocada de lo que es hoy el Kremlin tampoco tiene excusa y es, directamente, un idiota: “Dos condenas simbólicas en Rusia: seis años a Udaltsov, conocido comunista y aliado de Melenchon y el marxismo europeo. Seis años a los productores del canal de Nalivkin, que retrataba con humor la política rusa”, tuitea Javi Cuesta, periodista en Moscú (vamos, que sabe de lo que habla). Y podemos hablar también de la propaganda a favor de la guerra, los oligarcas o la situación económica de Rusia.

El actor del año

Evito X tanto como puedo, pero creo que nadie ha definido una situación que hemos vivido varias veces este año tan bien como Garry Kasparov en esta red social: “Todos somos Zelensky pero nadie en el mundo tiene su autocontrol”, y enlaza el vídeo en el que se ve cómo este reacciona cuando Trump, provocador o directamente idiota, afirma que Rusia quiere que Ucrania tenga éxito. El presidente lidera la resistencia de forma notable y sigue manteniendo sus mecanismos de actor para aguantar brillantemente a Trump y a otros líderes para evitar que su pueblo sea aniquilado bajo la bota imperialista de Putin.

Los ultras

Las y los votantes que elijan mayoritariamente a un gobierno de ultras vivirán en sociedades ultras. Es así de fácil. Si sumas a ese pensamiento extremista una dosis de fundamentalismo religioso, muchas armas y una impunidad inigualable, el resultado es este: “Israel no da tregua a Gaza: los ataques han continuado sobre la Franja esta Navidad. El Ejército israelí también ha bombardeado la frontera con el Líbano a pesar de su alto el fuego” (Cadena SER). ¿Quién va a hacer algo contra esto si nadie ha logrado detener lo peor de la masacre? Lo que me temo viendo los resultados y las previsiones electorales es que no aprendemos.

Los nazis

El mismo Elon Musk que hizo el saludo nazi dos veces desde una tribuna cuando Donald Trump llegó al gobierno, ahora recupera la teoría de las razas humanas. Si saluda como un nazi y piensa como un nazi, yo creo que es un nazi. Julio Rodríguez se ha molestado (porque alguien tiene que hacerlo) en desmentirlo: ante “los rasgos que suelen invocarse en discursos supremacistas, como inteligencia, conducta o aptitud”, “la fracción de varianza explicada por etiquetas raciales es mínima frente a variables socioambientales, y las inferencias individuales derivadas de promedios grupales carecen de validez estadística”.

El tuitazo

He empezado la última columna con Garry Kasparov, he seguido con el genocidio en Gaza, con Elon Musk difundiendo doctrina fascista, y la termino con Eduardo Garzón. Yo creo que es un buen reflejo de lo que vemos cada día: los malos y los tontos son más. El profesor de la Autónoma se ha retratado otra vez, cómo no, en X: “-¡No hay dinero para pagar las pensiones! -Claro que hay dinero porque es ilimitado. -Bueno, vale, pero si creas mucho puede haber inflación. -Lo que quieras, pero la clave es que sí hay dinero para pagar las pensiones, que es lo que negabas”. Como él mismo concluye: “Es agotador”.

La gran tomadura de pelo

No es grave, porque entre la que compré y luego decidieron que no valía y la que he tenido que volver a comprar, solo son sesenta euros, pero lo de las balizas con GPS que hemos tenido que comprar para los coches es sintomático. A una semana de su entrada en vigor, “la DGT retira la homologación a 4 balizas” (Banda Ancha). Si ya tienes uno de estos modelos que ahora tampoco sirven, no van a multarte de momento, pero los establecimientos no podrán seguir vendiéndolos. Como diría Makinavaja: pues vale, pues muy bien, pues me alegro. Pero la incapacidad de este gobierno español es manifiesta, más allá de la crítica fácil.