Muy lejos de la realidad

Es significativo que los sindicatos hayan elegido unas fotos horrorosas, en una sala amplia en la que solo están sus representantes sosteniendo un cartel, para hablar de “éxito” de la convocatoria del pasado martes. Saben que no es verdad, que solo convencieron a quienes ya estaban convencidos, y que cerraron empresas y edificios públicos que tienen fuertemente controlados. El resto únicamente bajaban la persiana al paso de los piquetes o las manifestaciones. Esta es la verdad y lo sabemos todas y todos. La huelga era una cosa que sucedía mientras Euskadi intentaba funcionar. Todo lo demás es comprar una moto.

Me faltan fotos

Pongo el link a la web de EITB pero podría poner cualquier otra galería como ejemplo, también la de este periódico: en los álbumes sobre la huelga del martes me faltan fotos. Me faltan las fotos de los bares en los que los manifestantes tomaban café o zuritos y comían pinchos, como si la hostelería fuese ajena a su huelga general. Me faltan las fotos de las oficinas trabajando con normalidad (que hubo muchas, muchísimas). Me faltan las fotos de quienes bajaban las persianas solo al paso de las movilizaciones. Me faltan las fotos de quién limpia lo que ensucian. Y me faltan las fotos de cómo se organizan al paso ante ciertas sedes. Entre otras.

Ernai, cómo no

También me faltan en las galerías de las páginas web las fotos que publica Ernai en X (¿dónde si no?): chavales y chavalas de negro, agresivos, con la cara tapada, que eran los que “animaban” a las y los autónomos (esos que generan empleo e IVA, y pagan cotizaciones) a cerrar. En Euskadi hemos normalizado cosas que no son del todo normales, como que las juventudes del principal partido de la oposición sustituyan a los sindicatos en las funciones que les corresponden durante una huelga (los piquetes informativos, de toda la vida). Y si eran los galgos de Ernai o los podencos de GKS no le importa a nadie.

Política… y campaña

De la misma manera que casi nadie está en contra de que los sueldos suban, empezando por el SMI, nadie duda de que los sindicatos pueden hacer política. Pero lo del martes más que política, fue un acto de campaña (y ahí estaba Ernai para confirmarlo). Aitor Esteban lo dejaba claro en su Facebook: “la CAV y la CFN no tienen capacidad para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional. Eso corresponde al Ministerio de Trabajo”.” En EAJ-PNV apoyamos la reivindicación de un SMI propio” “y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado”.

Todas y todos lo sabemos

Por si quedaba alguna duda de que en el parlamento vasco nuestras y nuestros representantes no pueden decidir una subida del SMI y, por lo tanto, la huelga del martes no era por las y los trabajadores, sino por unos políticos, Unai Sordo lo deja claro: “El Salario Mínimo Interprofesional tiene que ser el mismo en todo el país” (Demócrata). Su país es España, claro. Otro día hablamos (y hablaremos) de sus ataques al euskera y de su proyecto uniformizador en nombre de las y los currelas, pero Sordo sabe que su posición está avalada por toda la normativa al respecto. Entonces, ¿qué fue la huelga del martes? ¿Y por qué?

Igual que Bildu, pero con las cartas sobre la mesa

La unión de izquierdas que plantea Gabriel Rufián es la misma que plantea EH Bildu, pero con las cartas sobre el tapete en vez de debajo de la mesa, para los triles. La gira veraniega de Arnaldo Otegi y compañía para reunirse con los diferentes partidos de izquierda del territorio español (colocando a Euskadi y Catalunya dentro de ese territorio, según su enfoque) buscaba, en esencia, lo mismo que ofrece el político de ERC entre aplausos: maximizar el voto en España y garantizar la cesión de protagonismo en sus “provincias”. Pero si prospera y sale bien: ¿quién negociará con Sánchez en nombre de las 14 izquierdas? ¿Rufián? ¿Otegi?

La tela y la lana

La propuesta de Gabriel Rufián (que comparte objetivos con la de EH Bildu, como ya ha quedado claro) es uniformizadora en beneficio de España. Eso, lo primero. E igual que no tiene en cuenta las particularidades nacionales (va por delante lo de “ izquierda”), tampoco tiene en cuenta otras dos cosas muy básicas: la primera, la financiación. Xavier Tomàs en Bluesky explica muy bien cómo se financian los partidos y la propuesta de ERC dificultará la viabilidad de algunos proyectos. La segunda, la ideología: no es lo mismo ser de la Chunta o de Geroa Bai que ser de Sumar o de EH Bildu. ¿Quién va a decidir qué partido único les representará?

Negar el problema

Junto a Gabriel Rufián habló Emilio Delgado en ese acto sobre la izquierda tan impactante. Ambos lo hicieron sobre los debates que esta corriente política se ha negado a sí misma. Rufián estuvo acertadísimo en su crítica a la relación entre el burka y la libertad religiosa (en la que han coincidido Patxi López y Yolanda Díaz), y Delgado estuvo atinado también hablando de seguridad. Miguel Ángel Guisado coge este tema y lo resume en Bluesky de diez: “Negar el problema hace que mucha gente de a pie piense que estás en la puta parra. Bienvenido cambiar el foco para desmontar a la derecha”.

La maldad

Mientras la izquierda española (incluidos los partidos EH Bildu y ERC, por voluntad propia) se reparte los papeles de galgos y podencos, la derecha mundial continúa creciendo en maldad: EE.UU. ha deportado a una madre con un bebé de dos meses de vida llamado Juan Nicolás, que se ha hecho conocido porque fue encerrado en un ICE sin asistencia médica pese a haber estado ingresado por bronquitis. Según el relato de Univisión, “el menor estuvo inconsciente horas antes”. “No le han querido dar medicamento”, denunció la madre, ya en la frontera, expulsada, donde no tiene ni “un techo donde dormir con sus hijos”.

Así gana la derecha

La izquierda española (sigo incluyendo por sus propios movimientos a ERC y EH Bildu) piensa en ahogarse a sí misma como solución, en vez de atajar uno de sus grandes problemas: ha potenciado las herramientas digitales que luego han beneficiado a la extrema derecha. Eso es innegable. Antes lo intuíamos, pero ahora Ekaterina Zhuravskaya lo ha publicado en Nature y lo ha confirmado: en X, en la terrible pestaña “para ti”, solo aparecen contenidos de derechas. Si ya eres republicano, te llevan al extremo. Si no lo eres, te llevan a la derecha y a esos marcos y argumentos que han sobrerrepresentado a los ultras.

¿Qué derrota moral?

Entiendo que Eneko Andueza quiera justificar las decisiones que, por lo que sea, toma el PSOE, pero no debe tratarnos como si fuéramos idiotas: “La gran derrota moral de Txeroki es ver esta Euskadi que dista mucho de aquella que quiso imponer ETA” (Orain), dice. ¿Sí? La izquierda abertzale que negoció esa excarcelación mantiene a un candidato a lehendakari que no llama “terrorismo” a lo que hizo Garikoitz Aspiazu, cuenta con blanqueamiento propio (Inarritu y Matute) y ajeno (Podemos y PSOE), y tiene bien colocados a todos los que tiraban piedras mientras Txeroki acumulaba delitos por los que le condenaron a casi 400 años. ¿Qué derrota?

Antifascismo, sí, pero no el suyo

Erramun, más conocido como Donostia Bai y, cada vez en más círculos, como el tonto del pueblo (si no está entre los intoxicados, está entre los intoxicadores, y eso no es como escupir en la acera), saca pecho en X (la red social en la que los fascistas tienen más éxito) con un vídeo de cuando Arnaldo Otegi estaba delgado: “En Euskal Herria llevamos 90 años luchando contra el fascismo”. Para variar, dice la verdad, pero no han sido los amigos de Donostia Bai y Arnaldo Otegi quienes han luchado contra el fascismo este tiempo, de hecho, esos no distinguen a un fascista de un huevo. Y esto hay que decirlo alto, claro y más.

“Evitable”

Si en Euskadi adolecemos de una izquierda colaboracionista cuando no fascista, directamente (¿a qué partido votará Txeroki, para sorpresa de nadie?), en España no están mejor entre su propio partido de base fascista y un PP liderado por un tipo sobre el que todas y todos nos preguntamos cuándo será reemplazado por Isabel Díaz Ayuso: “Feijóo denuncia la ‘negligencia’ de Sánchez porque Adamuz era ‘evitable’: ‘Su Gobierno se sentará en el banquillo’” (Europa Press). ¿Y la tragedia de Valencia no fue “evitable”? ¿Cuántas vidas se habrían salvado solo enviando una alerta a tiempo? ¿No fue “negligente” Mazón aquella tarde?

La maldad

Está tan mal el PP que la única manera que tiene de hacer frente al crecimiento de Vox es colocar a Isabel Díaz Ayuso en la cúspide. Solo con ella puede competir en hacerse la facha a los de Abascal: “Ayuso dará la medalla de Madrid a Estados Unidos como ‘principal faro del mundo libre’” (Infolibre). Hay que ser pelota y malvada en cantidades industriales para pronunciar que “concede este premio por la labor en favor de la hispanidad del Gobierno estadounidense”. ¿¡A la hispanidad, con el ICE reteniendo a niñas y niños solo por ser hijas e hijos de latinos!? ¿Qué tiene en el alma esta mujer?

¿Dónde van a ir?

Según Euronews, “casi la mitad de los europeos apoyaría prohibir X de Musk si vulnera la ley europea”. Con un par de gilipolleces más del de Tesla y Space X, superamos ese umbral del cincuenta por ciento. Pero como muchas, esta también es una cuestión de voluntad política: si se ponen de acuerdo, la red social en la que difunden sus mierdas Erramun (Donostia Bai) o Isabel Díaz Ayuso se iría al guano y esta gente, tontos útiles (útiles para los malos) y sinvergüenzas (y sin alma) tendrían un problema. Hagamos que suceda, pongámoselo difícil, evitemos que puedan alcanzar públicos que se alimentan de la maldad y la mentira.

La barra de la risa

Lo que tiene que ver Ernai con EH Bildu es exactamente lo mismo que tiene que ver Pello Otxandiano, que dejó su puesto en la directiva de Sortu (en la que entró el último jefe de ETA, David Pla), para ser el candidato a lehendakari de la coalición. Es así de sencillo entenderlo y es así de ridículo negarlo. ¿Y Arnaldo Otegi, que lleva unos días desaparecidos, casualmente, tiene más que ver con Ernai o con Gazte Abertzaleak (lo que queda de las juventudes de EA)? ¿En Google hay fotos de Arkaitz Rodríguez con las juventudes de Alternatiba o con las de Sortu? ¿La participación de Otxandiano en el ‘Gazteon Eskutik’, qué fue, sin querer?

“Ernai hace lo que tiene que hacer”

Tuitea Eneko Compains (¿porque en X precisamente se sienten tan bien?) que “Ernai hace lo que tiene que hacer y EH Bildu dice lo que tiene que decir”. Esto es muy sencillo: no. Ernai hace lo que quiere y tiene que ser consecuente con sus actos. Y EH Bildu dice lo que le da la gana y el resto podemos opinar que en política puedes hacer muchas cosas, pero nunca puedes tomar por tonta a la ciudadanía, que es justo lo que está haciendo la izquierda abertzale. Hablando de no tomar por tonta a la gente: no creo que esté de más reflexionar sobre el cómodo acomodo que estas opiniones encuentran en la EHU.

Buen timing o mal timing

Mientras Ernai se victimizaba y Pello Otxandiano lanzaba balones fuera, Joseba Permach (otro que ha aterrizado bien en la EHU), criticaba en X (¡cómo no!) que la UE busque alternativas al gas ruso: “Europa es un barco sin rumbo que sufre las embestidas de unos y otros, mientras carece de propósito y plan alguno. Esta decisión no hará otra cosa que lastrar, todavía más, la economía europea y la gente de a pie pagará su insensatez. ¡Europa necesita un giro de 180 grados!”. Esto lo tuiteaba justo cuando Trump, Musk y Medvédev se alineaban para atacar a Europa. Yo no sé si lo buscaba, pero clavó el momento para sumarse al antieuropeísmo.

La ignorancia

Inés Hernand es una ignorante y, por tal, una atrevida. Se atrevió a ir a la televisión, a una academia (de música), a asegurar que cuando ETA mataba la izquierda abertzale era pacifista y que también ellos tenían que llevar a los muertos en sus hombros. Del sufrimiento que ejecutaba ETA y de cómo personajes como Permach, sin ir más lejos, los justificaban, ni palabra. De cómo algunos llevamos media vida enfrentándonos a quienes como Pello Otxandiano (también, sin ir más lejos) no dicen que lo que ejerció ETA es terrorismo, ni una frase. El colaboracionismo de Hernand, aunque sea por ignorancia, se señala y se combate.

¿Qué es terrorismo?

¿Cómo de mal hemos contado la historia como para que un candidato a lehendakari que no es capaz de llamar “terrorismo” a lo que hizo ETA no dimita al día siguiente? ¿Cómo de mal hemos contado la historia que la Fundación Fernando Buesa ha hecho un vídeo de cinco minutos, con dibujitos, para explicar lo que es el terrorismo? ¿Cómo de mal hemos contado la historia que la fundación ha tenido que redifundir ese vídeo por las burradas que dijo Inés Hernand, y va la tía e intenta victimizarse? ¿Cómo de mal hemos contado la historia que también intenta victimizarse Ernai al mismo tiempo que llama a seguir con su lucha?

Así, todo

Cuando Bildu dice que “rechaza sin ambages la pancarta aparecida en Vitoria-Gasteiz” (Orain) y “el ataque a la sede del PP” reivindicado por Ernai, es igual que cuando Bildu decía que era un partido nuevo con Otegi, Matute y Barrena; igual que cuando Bildu dice que no tienen nada que ver con ETA pero en la cúpula de Sortu manda David Pla y Otxandiano no puede llamar terrorismo al terrorismo; es igual que cuando sus colaboracionistas se manifiestan contra el antifascismo; igual que cuando Rodríguez y Otegi hacen una lectura solemne por la paz en Aiete y, esa misma tarde, Otegi explica a Ernai en Eibar que harán lo que toque por sus presos.

Todo lo que está mal

Puede ponerse digno Arkaitz Rodríguez (que luego acudirá a los festivales de música de Ernai, a por su foto), pero sus juventudes (que han devorado a las de EA y Alternatiba, si es que alguna vez hubo algún joven en esos partidos) son las responsables de esto que señalan desde la fundación Fernando Buesa: “Vandalizar las recientes placas en memoria de las víctimas de ETA en Durango, hacer pintadas en las sedes del  PSE-EE y el PP y colgar pancartas con dianas contra representantes políticos  y la Ertzaintza en el campus de la EHU de Vitoria-Gasteiz, son muestras evidentes de que los discursos del odio siguen presente en nuestra sociedad”.

El laberinto de la izquierda abertzale

A la izquierda abertzale se le están haciendo largas todas las legislaturas. Como Podemos, sin elecciones (es decir: sin confrontación) no son nada. Pello Otxandiano no puede ocultar más el tremendo muermo que han elegido y Otegi habla como el señor mayor que es. Y por si todo esto no fuera suficiente, la miríada de marcas y asociaciones que han creado les meten en laberintos. La manifestación por Donostia de los sin techo desalojados de Martutene que no quieren pasar por el aro de las ayudas institucionales les retrata. ¿Qué les mueve? La solidaridad, no, porque instrumentalizar políticamente la pobreza no es ayudar. Es ayudarse.

El diálogo, como siempre, vencerá

El atrevimiento de Tamara Yagüe ya no es un hecho espontáneo: la ciudadanía empieza a cansarse de la confrontación por la confrontación, y eso es un problema para quien solo sabe vivir de ella, como Mitxel Lakuntza. La de Confebask dijo la verdad: hay muchos más casos de éxito fruto de la negociación en los conflictos laborales, que fruto de las huelgas. Pero estos son más sonados, claro. Hay que empezar a romper tabúes y a decir en voz alta, como hizo Yagüe, como cada vez hace más gente, que esa confrontación lo que consigue es retraer la inversión. Y si nadie invierte, ¿cómo vamos a pagar los servicios sociales que tenemos?

Alfombra roja al gobierno español

Lo que cada vez entiende menos gente en Euskadi, también, es la alfombra roja a este gobierno de Pedro Sánchez. Que nos guste todavía menos un gobierno de Núñez Feijóo condicionado por Abascal no es motivo suficiente para ser acrítico con el PSOE, como Bildu en el Congreso y el Senado. Mientras tanto, Sánchez hace lo que le da la gana: “Una semana, 16.700 millones en armas: el mayor acelerón militar del Gobierno”, denuncian en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias. Que yo soy de los que cree que la amenaza del Este es real y que tendremos que defendernos pero, quienes creen lo contrario, ¿qué hacen? ¿Callarse y seguir?