Casi no hablamos de Madrid

Mi intención hoy era evitar Madrid como tema e iba a empezar por este tuit de Pedro Vallín: “Pero vamos a ver, los que reclaman que en España se haga ‘política-de-verdad-como-la-de-Biden’, ¿piensan que somos todos imbéciles o qué carajo les pasa? ¿Cuándo nos perdieron el respeto de esta manera?”, pero hemos visto hacer esa reclamación a periodistas en Madrid de grandes medios españoles, y el propio Vallín puede estar pensando en Pablo Iglesias como versión española de las reclamaciones de Biden. Nada más lejos: EE.UU. tiene mucho camino hacia el estado de bienestar que Europa recorrió mientras Iglesias era youtuber.

Me voy alejando

No hablo de Madrid pero también me acerco al recuperar este tuit de Niporwifi: “Espero que no tenga la conciencia tranquila quien asesoró tan mal a esta mujer que ha acabado condenada por un delito de sustracción de menores”. El célebre tuitero se refería a Juana Rivas, que finalmente ha visto rebajada su condena pero no su castigo. La referencia a quien le asesoró no es gratuita: Rivas fue la protagonista de una campaña que más bien fue un entretenimiento en redes sociales durante unas semanas. “Está en mi casa” llegaron a expresar algunos políticos animados por un clamor popular equivocado.

Saltamos a Catalunya

“Yo soy la tormenta, pero que me vacunen antes que a los abuelos”, tuiteaba Oriol de Balanzó en clara referencia a aquel épico mensaje que publicaron desde una cuenta relacionada con la Guardia Civil en torno al 1 de octubre 2017, y que sugería que sus agentes eran la tempestad personificada… Y a la actual reclamación de los cuerpos de seguridad del Estado en Catalunya para que sean vacunados contra el coronavirus cuanto antes. Y el que tenga que esperar, que lo haga. Está bien que alguien hable así de claro, porque en Euskadi estamos hartos de los sindicatos que pedían vacunas para los suyos… Y que los demás esperen.

Los unicornios no existen

Ya sé que es obvio, pero hay quien sigue buscando unicornios, y lo hace con la cartera llena para invertir en este tipo de empresas innovadoras, que consiguen mover millonadas y en cuya propiedad es fácil entrar todavía. Será que soy mayor, o será que no tengo ni idea y nunca me haré rico, pero yo no creo en los unicornios. Y un gran ejemplo para mí de falacia unicornica es Tesla: “Un fondo de inversión en créditos fiscales y bitcoin disfrazado de empresa automovilística con un valor en bolsa completamente desproporcionado a la solidez de su modelo de negocio”, como lo definía Roger Senserrich en Twitter.

Justo lo contrario

Lejos de precipitar los acontecimientos, los precursores de la Superliga han conseguido fortalecer el modelo al que querían desplazar: la Champions tal y como la conocemos, con acceso vía méritos deportivos, únicamente, ha mejorado repentinamente su salud. Tanto que la camiseta del Leeds, el primer equipo que se enfrentó a uno de los equipos que iban a jugar esa liga de superricos, y en la que leímos que “el fútbol es para los aficionados”, se exhibirá en el museo del fútbol que está en Manchester, una ciudad que aportaba dos equipos a la competición en la que se mantienen ridículamente Real Madrid y Barcelona.

Lo confirma él

Estaba dispuesto a creer que Santiago Abascal seguía un manual de trumpismo para dummies, que unos días antes de la jornada electoral empezaba a arrojar dudas torpemente sobre el proceso y que, para provocar el caos, se le había ocurrido sugerir que quien ha votado por correo podía personarse en el colegio electoral para ejercer su voto presencialmente y anular el enviado previamente. Pero me equivoqué: el propio Abascal envió un tuit en el que aclaraba que desconocía lo más básico del proceso… Pese a llevar toda la vida viviendo de la política y ser el jefe de campaña de Vox en Madrid.

Ignorantes, pero muy organizados

Esta semana en Twitter hemos visto varios ejemplos de cómo “alguien” utiliza cuentas falsas en Twitter para colocar exactamente el mismo mensaje. Entre los mensajes que replicaban, uno precisamente era de un supuesto trabajador de Correos y votante del PSOE que alertaba de las irregularidades que advertía en el voto por correo. Un mensaje que coincide con la intención de Vox de arrojar todas las dudas que pueda sobre el proceso electoral… El mismo que Abascal ha reconocido desconocer. Así funciona esto ahora: desinformación por un tubo e ignorantes a paladas. La esencia de la extrema derecha.

Y arropados

Durante las crisis sanitaria y económica hemos perdido, por momentos, ese respeto excesivo a los jueces. Luis Ángel Garrido ya es uno de los conocidos en Euskadi por su decisión de mantener abiertos los bares, que debemos tener siempre en cuenta para explicar los números de la pandemia en la CAV. Sobre las elecciones madrileñas deberemos recordar el juzgado de instrucción número 53 de Madrid que ha considerado que el cartel de Vox que señalaba a un menor no acompañado no constituye delito de odio. “Ahora ya sabéis con quién no vamos a poder contar para la contención del nazismo”, comentaba en Twitter Pedro Vallín.

También, acompañados

Abascal es un responsable de campaña que no sabe cómo funciona el voto por correo, al que beneficia un grupo numeroso de falsos tuiteros y algunos jueces con sus decisiones. Menos mal que tienen esa ayuda externa porque la cabeza de lista de Vox, Rocío Monasterio, llega muy desgastada al final, como una caricatura de sí misma que se ha desdibujado durante los momentos en los que necesitaba marcar el trazo. Algunos tuits suenan como sentencias: “Monasterio diciendo que no se cree lo de las cartas con balas mientras un primo de su marido ha enviado una navaja a una ministra. Si es que te tienes que reír…”.

¿Qué hay enfrente?

A ver quién se salva cuando la historia haga un análisis sobre quién estuvo al lado y quién estuvo frente a la extrema derecha en este resurgir. Xavier Colás tuiteaba: “Antifascista es una persona que lucha frente al fascismo. No una persona que llama fascista a todo el que tiene en frente”, y acertaba. Muchos cantan el Bella Ciao pero pocos son dignos de hacerlo porque la mayoría de esos antifascistas de ocasión tiene en su debe el apoyo o la justificación de algún tipo de fascismo. Algunos son conscientes de su cinismo, otros son incapaces de distinguir un fascista aunque lo tengan delante soltándoles un mitin.

Todo es una barbaridad

Crecí en el Portugalete de los 80, con manifestaciones violentas casi cada sábado, he vivido en Belfast y he conocido el sufrimiento de los dos bandos de aquella guerra, y sé, porque he estudiado nuestra historia, como todos, que algunos derechos se han conseguido con protestas violentas. Precisamente por todo lo anterior soy plenamente consciente de la barbaridad contra Pablo Hasél, de que esta no merece la violencia de los manifestantes y que, en ningún caso, esta violencia justifica o explica las gravísimas repercusiones para la manifestante que ha perdido un ojo por un disparo de los Mossos.

¿Quién es responsable?

Tengo muy claro que una ley indefinida y una judicatura española que entiende mal su papel de “hacer justicia” corrigiendo al poder ejecutivo son los responsables del inicio de esta cadena de desastres. ¿Y quién es responsable de permitir que en el mismo Madrid se concentren antisemitas defensores de las fuerzas nazis sin consecuencias y se hostie, sin paños calientes, a quienes se manifestaban a favor de un personaje como Hasél? ¿No lo es este gobierno tan progre? ¿Y no ha sido Otegi quien se ha vinculado a ERC, el partido que dirige a los mismos Mossos que han detenido al rapero y han disparado con balas de foam?

Primero, que se aclaren

Parece que en ERC, precisamente, no tienen clara la estrategia todos: “Gabriel Rufián ha apelado a otra mayoría, un ‘frente amplio de izquierdas’. Se ha dirigido a la CUP y a los comunes. En cambio, no ha mencionado a Junts dentro de este bloque. (…) ‘Las izquierdas independentistas y autodeterministas hemos ganado y sumamos como nunca’. (…) Se ha dirigido explícitamente a ‘las señorías de la CUP y de los comunes’, pero no a las de JxCat, para ‘intentar y hacer que las izquierdas predominen en un frente amplio en el Govern de la Generalitat’”. Esto lo cuentan en El Nacional, no en El Confidencial.

Pero esto, ¿qué es?

El gobierno español va a saltar por los aires. Y no creo que tarde mucho: o Sánchez e Iglesias se centran en sacar adelante lo que les corresponde y se comprometen a dar la orden de que sus partidos paren de generar tensiones internas (ya amarran con fuerza a sus aparatos, es cuestión solo de voluntad), o muy pronto veremos una ruptura, un gobierno socialista en solitario y breve, y un nuevo proceso electoral, ¿a doble vuelta? Pero cada vez será más difícil soportar titulares como este en El Independiente: “Podemos amenaza con llevar al Congreso su propia ley Trans si no hay acuerdo en el Gobierno”.

“Los dos de siempre”

Los aficionados al fútbol que no somos ni del FC Barcelona ni del Real Madrid nos hemos visto muy identificados esta semana con este hilo en Twitter: “Que no os vendan ninguna moto, si los dos de siempre son incapaces, no ya de ganar, de competir en Europa, es única y exclusivamente culpa suya. Han gastado cantidades obscenas y asquerosas de dinero en fichar morralla. (…) Lo han tenido todo a favor para dominar en España y en Europa durante lustros y no lo han hecho por torpes e inconscientes. (…) Han fichado como ficharía cualquier niño rata en el FIFA, y lo peor de todo, mierda a precio de oro y con dinero real”.

Qué vergüenza de tuit

Puedes estar de acuerdo o no con la manera con la que Euskadi ha intentado garantizar la segunda dosis de la vacuna y la inmunización de la población más vulnerable. Vale. Pero un delegado del gobierno español no puede permitirse generar o alimentar una fogata política con un tema tan serio y en un medio tan ligero como Twitter. Lo ha hecho Denis Itxaso, y su hilo, a modo de respuesta al lehendakari que nadie le había pedido, es una absoluta vergüenza injustificable, sobre todo, tal y como están las cosas, tal y como vienen, y tal y como se las toma el principal perjudicado por el gobierno al que Itxaso representa.

Todos estamos cansados. Solo algunos son idiotas

Todas y todos estamos cansados. Agotados. Tememos un segundo confinamiento porque sufrimos el primero. Y eso no es lo peor: lo peor es contagiarte y que tu cuerpo reaccione al virus de la peor manera. Estamos sufriendo una pandemia mundial, y no, no es una batalla de memes, de tuits, ni de titulares: es una enfermedad contagiosa que nos ataca como especie hasta que consigamos que la vacuna sea efectiva a nivel global. Y quien no entienda esto, casi un año después de repetirlo, o tiene un problema cognitivo o tiene un problema de sociopatía. Y desde luego, no es más listo que los demás. Todo lo contrario.

Pero no puede ser una cortina

Pero la vida sigue: hay pandemia pero hay nacimientos, hay muertes por otros motivos, hay celebraciones de Supercopa, hay divorcios y hay un rey español emérito que ha decidido vivir en Abu Dabi a nuestra costa, como siempre ha vivido. En El Diario explican que Patrimonio Nacional “es propietario y costeó los gastos de la casa en la que se hospedó Corinna y asumió 600.000 euros en indemnizaciones por despidos de la tripulación del yate ‘Fortuna’”, “y hasta los seguros de los Ferrari, Rolls Royce y otros coches de gran lujo que recibió Juan Carlos I como regalos de algunas dictaduras del Golfo”.

El gobierno español, a sus pulsos

Lo poco que he visto de la entrevista a Pablo Iglesias en LaSexta ha sido sobre su gestión del gobierno. Ojo, no de sus ideas o iniciativas, sino del día a día, de lo que puede y no puede hacer. Vamos, que Iglesias ha hablado de su tema favorito: Iglesias en el Gobierno. Pedro Vallín lo resumía en Twitter de esta manera tan elocuente: “La entrevista de Salvados giró en torno a una cuestión capciosa: choques PSOE-UP (pasados y futuros). La política politizada entretiene, pero mantiene a la política desaparecida”. Y estoy absolutamente de acuerdo: la política es el medio, es el camino, no el fin.

Precaución… Ante el confinamiento

Llevo un par de meses intentando normalizar mi vida atendiendo a todas las recomendaciones para frenar la pandemia: voy al bar y hasta al gimnasio con total precaución. El teletrabajo está bien cuando es una opción para optimizar tu tiempo, pero como obligación ahoga. Ahora que las cifras invitan a regresar a él con resignación es un buen momento para recuperar el tuit de Dani Álvarez sobre el post de Juan Ignacio Pérez: “Ninguno de los defensores a ultranza del confinamiento domiciliario total vive en un piso de 50 metros con otras 3 o 4 personas. (…) El confinamiento total es socialmente injusto”.

¿Y qué les decimos?

Confío plenamente en la política como herramienta para solucionar conflictos y evitar que nadie derrame una sola gota de sangre. Pero cuando la política es insuficiente porque quienes tienen que desplegarla no lo hacen, ¿qué queda? ¿Qué podemos responder a Taleb Alisalem y a todos los que se están enrolando? El tuit es demoledor y crudamente realista: “Decir ‘no a la guerra’ es fácil, bonito y romántico, pero cuando invaden tu tierra, te expulsan de tu casa, te obligan a vivir como refugiado durante 45 años, te humillan e ignoran tu pacifismo ¿cuál debería ser tu respuesta? Mi pueblo será pequeño pero es digno”.

Por desgracia, van de frente

Ayer también encontrábamos un tuit igual de acertado y crudo en su realismo, pero menos dramático, este de Pedro Vallín: “’Hungría rechaza la condicionalidad que se incorpora a estos fondos, que permite congelarlos en caso de violación del estado de derecho’. No se puede negar que Viktor Orban es bastante transparente en cuanto a sus intenciones”. Y el dilema no puede ser más abrupto ni salvaje: ¿retira Bruselas ese condicionante para poder poner en marcha los fondos necesarios o llega hasta el bloqueo final de quienes no quieren que Europa les ate las manos? ¿Y los amigos de Orban en España, qué dicen?

Verstrynge hace suyas las dudas de Trump

No sé qué aporta Jorge Vertstrynge hoy a un debate. Sí sé lo que aporta en notoriedad a quien organiza el debate, claro, porque aquí estamos, hablando de él. Pero el personaje no convence a nadie con sus argumentos, por suerte: quien pasó de Alianza Popular a Podemos y ha acabado haciendo suyas las dudas de Trump sobre las elecciones que ha perdido, ¿qué tipo de lógica sigue? Atrás quedaron sus años de oro, con la derecha heredera del ministro franquista, y los de platino, susurrando al oído de un Pablo Iglesias al que la voz de Verstrynge le hacía cosquillitas. Hoy solo queda la polémica, no la idea.

Correcto

Otro que es incapaz de distinguir, por ejemplo, entre un régimen dictatorial y una democracia imperfecta y, por supuesto, prefiere y defiende el primero, es Willy Toledo. Por este motivo es por el que el actor me cae mal. Será muy gracioso en una pantalla, pero como persona capaz de empatizar no hace su mejor papel. Con todo, celebro que haya sido absuelto de “un delito contra los sentimientos religiosos” (Eldiario.es) cuyo juicio no tenía que haberse celebrado nunca. Los insultos de Toledo en su Facebook “a Dios y a la Virgen” son solo una muestra de su mal gusto y falta de sensibilidad. Pero, ¿delito?

La oficialidad vendrá de fuera

El partido de la selección de Euskadi ha sido un amistoso sin púbico entre selecciones en toda regla. Así que, sí, fuera las dudas: esta cita era conveniente. Porque en un mundo hiperconectado, y pendiente de la imagen y los detalles, que la selección de Costa Rica tratase a la vasca como a una selección oficial, o que el PSG lanzase un tuit de ánimo a Keylor Navas como antes de cualquier otro partido internacional, cuenta. Cada vez tengo más claro que la oficialidad de Euskadi como selección vendrá de fuera: de la UE, de la UEFA o de la FIFA, que impondrán su criterio en la cerril España. Avanzamos.