La estrategia

A un medio de comunicación no le pido imparcialidad, sino profesionalidad. De la misma manera, a un gobierno, a un partido político o a un club de fútbol no puedo pedirles ecuanimidad con la prensa, pero sí esa misma profesionalidad. Esto, respecto a medios de comunicación. Si hablamos de fuente de intoxicación, es lógico que exijamos que ni un euro público llegue a sus arcas: “Ayuso y Almeida han inyectado más de 400.000 euros a ‘Periodista Digital’ en cuatro años”. “El medio de Alfonso Rojo que emplea al agitador Bertrand Ndongo ha recibido más dinero que medios con mucho más alcance”, según El Salto.

Y me sobran caracteres

Otra cosa buena de abandonar X y dedicar parte de mi tiempo a Bluesky es que he reconectado con autores como Javi Sánchez, que escribe como pocos sobre cultura e industrias culturales contemporáneas. Al respecto de la segunda temporada de una serie, explica: “Hay un momento en la nueva de ‘Puñales por la espalda’ donde un sacerdote le dice a un conspiranoico: ‘Hay que volver a las cosas básicas’, y este le contesta: ‘¿coger algo que odias y usarlo para decirle a la gente que les va a quitar algo que aman?’, y es la mejor definición de ultraderecha posible”. Y me sobran caracteres.

Da igual lo que opine tu prima Miren

Estamos en medio de jornadas de reuniones en las que habremos hablado de juguetes sexistas, veganismo, Abascal y Pedro Sánchez, y por supuesto, de la guerra que Putin y Trump han declarado a Europa. En todas habrá una prima Miren que asegurará que eso es un invento de los gobiernos para desviar dinero de sanidad a los ejércitos (como si hubiese partidos que prefieren ir a elecciones sin gasto social), pero para su pesar, “hay una escalada silenciosa que está afectando a todo el continente Europeo, acepte que está en guerra o no”. “La pregunta ya no es si Europa ‘está en guerra’: la pregunta es si está dispuesta a defenderse” (Xataka).

Dispara al autónomo

Llegamos al final de 2025 con la misma mierda de siempre: las y los trabajadores autónomos tienen que ser señalados, sospechosos, culpables, en definitiva, de que no los gobiernos no puedan poner en marcha otra OPE. “Adiós al límite de los 3.000 euros. Hacienda podrá ver todos los cobros con tarjeta y Bizum de los autónomos”. Lejos de facilitar las cosas a quienes generan riqueza y recaudan el IVA, Hacienda ha decidido echar otro manto de duda. Por si fuera poco, en Pymes y Autónomos ya adelantan que generará más carga de trabajo para el autónomo, porque ponérselo fácil parece que no se llevará tampoco en 2026.

¿Qué puede salir mal?

No tengo pruebas pero tampoco dudas de que la carrera espacial que están echando los Musk y Bezos no va de exploración ni de investigación, sino de colonias de ultrarricos en el espacio cuando este planeta haya quedado arrasado, precisamente, por su acción. Y no dejo de encontrar pruebas que confirmen mi conjetura: “Ahora la obsesión de las grandes tecnológicas es llevar los centros de datos al espacio” (El Blog Salmón). ¿Por qué? Por la demanda de energía que requiere la IA: “La Tierra podría llegar a un límite energético y logístico difícil de superar”. “El espacio se perfila como un entorno sin limitaciones”. Tampoco legales, claro.

El negocio

Los bulos no se fabrican solos: hay que fabricarlos. Por eso “PP y Vox reparten más de 135.000 euros a Vito Quiles, Javier Negre o Ndongo desde la Diputación de Ciudad Real”. Según El Plural, el dinero público llega a medios como “Estado de Alarma TV, OK Diario, El Debate, Periodista Digital, The Objective y Libertad Digital, todos ellos ajenos a la realidad informativa de Ciudad Real”. Además, “el pseudemedio de Javier Negre y Vito Quiles” (EDA TV) también ha recibido 9.000 € de la diputación de Toledo. Para completar la información, en cinco segundos en Google he encontrado que el gobierno de Madrid abonó a estos medios 900.000 € en 2024.

Feijóo descubre el fuego

Vi en directo, en el 24h, la rueda de prensa de Alberto Núñez Feijóo, por lo que asistí sin intermediarios a la desvergüenza del líder del PP. Al respecto, la columna de Luis Miguel Fuentes en El Independiente me ha parecido la más ajustada: “Feijóo empieza a funcionar como Sánchez, añadiendo palabras a las palabras, latiguillos a los latiguillos, siglas a las siglas” y se pregunta “si viene con intención de retomar la cordura o sólo de distraernos”. Critica el autor que “el PP no había pensado hasta ahora en la importancia de 50 medidas urgentes e imprescindibles”, repartiendo la responsabilidad.

Necesitamos a todas las personas

La de Israel Merino en Público también me ha parecido una columna muy sugerente: “Te necesitamos a ti, amigo católico, agricultor y de derechas, que lees el ABC, crees en la familia tradicional y te estremeces cuando cuentan en la Popular TV que los puntos de reparto de ayuda humanitaria en Gaza solo son ratoneras en las que atrapar a población civil” porque “vivimos en la edad de oro de los desaprensivos, los sedientos de sangre, los sociópatas, los fascistas”, encarnados en personas como Trump, Netanyahu o Bukele. “Esto va de parar al monstruo”. De izquierdas (como si fuera pura) y derechas, necesitamos a todas las personas.

Y Putin, claro

Trump, Netanyahu o Bukele son el monstruo, como lo Xi Jinping, el líder de la dictadura represiva que afecta a más personas en el mundo, y Vladímir Putin, por supuesto. Un Putin que tiene que estar encantado con las noticias que llegan de EE.UU., donde “J. D. Vance busca candidatos contra Zelensky para las próximas elecciones. Lo ha intentado con Zaluzhnyi, excomandante del ejército y ahora embajador en el Reino Unido. Es la persona más popular en Ucrania. A Zaluzhnyi no le gustó nada (y lo filtró a la prensa)”. Lo cuenta Alberto Sicilia en X, que ha cubierto desde primera línea la invasión rusa sobre Ucrania.

Qué sorpresa

Sí, soy de esos que se combinan llevar una tortilla o una ensalada de pasta en un tupper a la playa, con salir a comer un plato combinado o una paella a una terraza. Para mí, que soy hijo de aquellas familias que iban a las campas de “Castro” con filetes empanados, pimientos fritos, una ensalada que se prepara allí y un melón, no es nada novedoso. Los que se caen del guindo en nuestro propio país son otros: “En San Juan de Luz están descubriendo algo: los turistas se están yendo de ‘picnic’ a la playa ante los precios de los bares” (Xataka). En cualquier caso, el problema es multifactorial, pero parece un ajuste de la alegría que vivimos después de la covid.

El daño

No tengo ni idea de lo que dictará el juez, tampoco tengo modo de saber si lo que le ha dicho Jésica Rodríguez, “la mujer con la que José Luis Ábalos mantuvo una ‘relación particular’’”, según The Objective, es cierto. Pero sí sé que el daño que hace a la democracia es amplio y profundo: “Reconoce que estaba contratada en dos empresas públicas, pero que no iba a trabajar” y “no sabía quién pagaba el piso en el que residió dos años en Madrid”, un piso de 2.700 euros al mes. Este tipo de declaraciones y situaciones no solo perjudican a Pedro Sánchez, no solo perjudican al PSOE y no solo perjudican a la política española.

La culpa es de quien les permite entrar

Yo lo tengo claro: la culpa de que la mayoría de periodistas parlamentarios se haya manifestado para dejar claro algo obvio, que “señalar no es informar”, es de quien ha dado las acreditaciones a Vito Quiles y Bertrand Ndongo, que se pasea por el Congreso con una acreditación de redactor de “Periodista Digital”. Y las acreditaciones las da la Mesa que preside Francina Armengol. Si la socialista les abre la puerta, yo lo tengo claro, es porque forma parte de esa estrategia de Sánchez de presentarse como el que se enfrenta a la extrema derecha, sea Vox, sea Trump. En ambos casos, de la misma manera: de boquilla.

Esto es brillante

Cambiamos de cámara: en el Senado, Manuel Mariscal se quejaba ante José Pablo López porque Silvia Intxaurrondo había vetado a su partido. El presidente de RTVE le respondió reproduciendo las palabras de la periodista vasca: “Ella habla concretamente, textual: ‘Aquellas fuerzas políticas que defienden mensajes ultras, homófobos o machistas no deben tener un espacio en un medio de comunicación’. Pero no dice nada de Vox. No sé por qué usted se siente aludido” (Vertele). Podemos debatir sobre si lo que sugiere Intxaurrondo es mejor que dejar que veamos a esas fuerzas hacer el facha, pero el zasca es indiscutible.

La derecha punk

Me hace mucha gracia esa referencia, recurrente ya, a que ser de derechas es ahora ser un poco punk. Es cierto que la socialdemocracia y lo políticamente correcto se ha hecho norma y lo contestatario ahora es ser muy de derechas o, directamente, facha. Pero los punks son otra cosa. Dicho esto, la reflexión de Luis Abascal en El Plural me resulta interesante: si la derecha toma los gobiernos, la respuesta será progresista. “Hace un par de días, la élite económica se disfrazaba de mujer negra trans lesbiana neurodivergente y ahora lo hace de cowboy”, explica. Y también sentencia con acierto: “El punki es tan solo un mero consumidor”.

Así, todo

“Trump dice no recordar haber llamado dictador a Zelenski” (El Debate), y pide pasar rápidamente a otra pregunta. Lo hemos visto todos porque las cámaras estaban ahí, apuntando a un mentiroso. Me encantaría preguntar al primer ministro británico, Keir Starmer, que fue testigo directo del embuste, qué se le pasó por la cabeza en ese momento, pero tampoco iba a arreglar nada. Lo que vimos (que Trump llamara “dictador” a Zelenski) y lo que hemos visto (su mentira) da la medida del tipo con más poder del planeta. ¿Y qué piensan quienes le votaron (como lo hizo una parte importante de la diáspora vasca)?

Solo hay que contar la historia

Esta columna que leen cada día es una opinión, y los reportajes o entrevistas que publico esporádicamente en este mismo periódico tampoco son informaciones. Pero este oficio se resume fácilmente: consiste en contar, ampliar y comentar una historia. Por eso Rubén Regalado acierta con su tuit sobre el asesinato de un nazi en Zaragoza: “Tan mal periodismo hacen quienes dan por buena la versión de la familia de Lanza como los que dan por buena la versión de policía y jueza”.

La pena de Internet

En el Periodismo y en la calle casi todo el mundo conoce “la pena del Telediario” por la que algunos personajes, aunque finalmente sean absueltos, han pasado su “condena” viéndose en los medios. A estas alturas creo que podemos hablar también de “la pena de Internet”, la que van a cumplir Silvia Charro y Simón Pérez después de haber grabado un vídeo para Periodista Digital con expresiones regadas por el alcohol que ha volado esta semana en Twitter, Facebook y WhatsApp.

Las bases que siempre aciertan

En Podemos las bases siempre aciertan: lo hicieron por supuesto con Pablo Iglesias, lo han hecho en Euskadi con el candidato de Pablo Iglesias, y lo han hecho en Madrid con el candidato de Pablo Iglesias. Yo a estas alturas de la película no me creo más de dos casualidades por partido y año. Además, como recuerdan en la crónica de El Español, las figuras más mediáticas, como Pablo Iglesias, no se cortan en condicionar las elecciones internas.

¡Claro!

Sobre el procés hay mucho que contar y no todo tiene que ver con una lucha de nacionalistas catalanes unidos contra una España opresora (esto último es indiscutible históricamente). Hay una intrahistoria muy curiosa que, uniendo retazos, se puede seguir, y la protagoniza la cúpula de ERC que empujaba a Puigdemont mientras esperaba el descalabro, esta campaña en la que estamos y la victoria en las urnas que, en mi opinión, obtendrán. En ese plan entra romper ya lazos con el resto de nacionalistas.

El otro péndulo patriótico

La España rancia y la rancia izquierda abertzale disfrutan con el supuesto péndulo patriótico del PNV. Pero en España esa expresión me parece perfectamente aplicable al modo en el que PSOE y PP han sido señalados por el péndulo de la corrupción. Ahora la marea inunda al PP, pero parece que el juicio de casos con más años de historia los protagoniza el PSOE en Andalucía. Veintidós exaltos cargos del gobierno y el partido han empezado a explicar ante el juez el movimiento de mucho dinero.

Gracias, Banco Santander

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Soy sarcástico, sí, para evitar plasmar en negro sobre blanco qué opinión me merece que el Banco Santander desvíe el dinero de los ahorradores a paraísos fiscales. Su consejero delegado, José Antonio Álvarez, no obstante, explicó que se trata de “una presencia mínima”, según La Marea, donde recordaban que: “En 2015, el Santander tenía registradas filiales en una veintena de países y territorios considerados opacos”. Supongo que para una empresa que gana 1.663 millones de euros, la idea de “mínima” es diferente a la del resto de mortales.

El macho ibérico

Tampoco voy a dejar escrito lo que pienso de Miguel Ángel Rodríguez. Quien fuera portavoz de Aznar en el Gobierno español (José Mari eligió a los “mejores”, desde luego) lanzó un tuit (que luego borró) en el que hablaba de Inés Arrimadas en estos términos: “Es físicamente atractiva como hembra joven. Políticamente es inconsistente”. Ahí le tienen al macho ibérico, señalando a las tías buenas que, sin embargo, no pueden ser guapas y listas a la vez. ¿Entienden ahora que me calle lo que pienso de semejante troglodita?

Pues me parece bien

En Periodista Digital, que viene a ser una especie de colector de noticias, donde acaban los restos de la información más ponzoñosa, destacan que “El agente de movilidad que multó a Esperanza Aguirre intenta cachondearse de la líder del PP en las redes sociales”. Esta vez sí escribiré lo que pienso: no me parece mal porque Esperanza Aguirre ha demostrado que se ha reído de nosotros varias veces. La última, cuando aseguró que si no fuera política defraudaría a Hacienda.

Los que nos dan lecciones

Elpidio Silva solo era uno más de los muchos que con seguridad a la forma de hablar, palabras importantes como “justicia” y su cargo, en este caso, juez, normalmente, pagado por el Estado (y muy bien). ¿Quién estaba detrás del juez al que Jesús Quintero definió como “una especie de Robin Hood que se enfrenta a los más ricos de entre los ricos”? Ausbanc pagando algunos de los actos. ¿Se sorprenden? La relación entre juez-justiciero y sindicato-chantajista (presuntamente) se estableció durante la acusación a Blesa.

Volvemos a hablar (bien) de Pornhub

En alguna ocasión hemos hablado de que Ponhub está haciendo una comunicación extraordinariamente buena para el tipo de empresa que es: una web de contenidos pornográficos. También se han fijado en esta estrategia en Magnet, donde explican que “ha tratado de llegar a una audiencia mayoritaria a través de técnicas de márketing irremediablemente modernas y ha tratado de posicionarse como una suerte de servicio de alta calidad por encima de la competencia”.