La selección de las provincias vascongadas

La selección de Euskadi de cesta juega también hoy. A mí escribir esta frase me produce una gran satisfacción. A otros, no. Otros prefieren mostrarse enfurruñados, o contentos pero poco, porque la oficialidad no ha esperado a Nafarroa e Iparralde. ¿En serio ese era su plan, seguir esperando? ¿Y no se sonrojan al reconocerlo? Bueno, un poco, sí, que Otegi hasta ha eliminado un tuit (como muestra de que esto de que juegue Euskadi y EH Bildu no lo apoyara incomoda en la izquierda abertzale). Lo que me lleva a otra pregunta: ¿descubren ahora que hay federaciones del mismo deporte en la CAV, en Nafarroa y en Francia? ¿En serio?

¡Ay, la verdad!

Según Osakidetza, “no existe ninguna persona amonestada relacionada con la actividad del Servicio de Paliativos en Euskadi”. En la nota aclaratoria, la institución resume lo sucedido así: “Un mando de Enfermería de la OSI de Ezkerraldea Enkarterri-Cruces previno a varios profesionales del riesgo de utilizar un vehículo corporativo del hospital sin previo aviso y fuera del horario de trabajo”. ¿Cuántos medios, cuántos tuiteros, cuántas personas que han reenviado una noticia alarmista que no era real van a mover la rectificación? ¿Cuánto daño gratuito puede hacerse a un servicio público? ¿Quién se frota las manos con este bulo?

Los usan los malos

Los bulos los usan los malos. Y de esta burra no me bajo. Son los malos los que difunden que un comentario es una amonestación para erosionar a un servicio público. Son los malos los que hacen esto: “El PP pone en duda el funcionamiento del voto por correo de las últimas elecciones generales” (Público). No, no vale todo. Y no, no podemos dejar esas facturas sin pasar. Tendremos que señalar esto ahora y siempre que haga falta: generar sombras sobre el sistema democrático va en contra de todos los agentes que forman parte de él, también en contra del PP, por mucho que Leire Díez haya tenido mando en la plaza de Correos.

La ultraderecha es así

No puedo mostrarme triste ante esta noticia: “La coalición de Gobierno de Países Bajos salta por los aires por el abandono del ultra Wilders” (El Periódico). Otra cosa es que tampoco pueda mostrarme tranquilo: si “la ultraderecha abandona el Ejecutivo por la negativa de sus socios a restringir aún más la política migratoria”, lo hace porque confía en que, en una repetición electoral, su discurso racista podrá hacerles avanzar, lo que habla muy mal del partido ultraderechista, el PVV, pero también de la sociedad de Países Bajos. Una sociedad que puede sorprendernos y hacer frente a los ultras, en vez de seguir la estela polaca.

Y peor

Pactar con la ultraderecha, como quiere hacer el PP (tiene otras opciones pero se niega a explorarlas), siempre sale mal o muy mal. Los fascistas enfangan todo lo que tocan cuando no lo aniquilan: “Israel mata al menos a 60 personas en los últimos tres días durante los repartos de comida en Gaza” (InfoLibre). Esto está pasando porque en Israel hay un gobierno presidido por Netanyahu que se apoya en los más radicales de su país, y porque en su ejército, visto lo visto, no hay nadie sano de la cabeza. Pero lo más importante es que esto está pasando, y que tenemos que pararlo porque en el mundo los buenos somos más.

Explícate

Según Pello Otxandiano, quien vive y trabaja en Euskadi es un ciudadano vasco, y quien quiere ser vasco lo es. O quien quiere hablar euskera es vasco. ¿Y si estás en el paro no eres ciudadano? Y esta, ojo, es la posición de Bildu al respecto de la inmigración. Una posición que es, más bien, un galimatías, y que lo es a propósito: Otxandiano, Bildu y Sortu no quieren expresar su posición con claridad sobre las personas migrantes. Otxandiano, Bildu y Sortu, y de la mano, Eneko Andueza y el PSE, tienen miedo a retratarse, a que su discurso bonista y multicolor choque con la realidad de sus acciones y sus intenciones, más bien grises.

Era terrorismo

Para mí, Pello Otxandiano está inhabilitado para ser lehendakari desde el momento que no contestó a Aimar Bretos que lo que ejerció ETA en nuestro país durante décadas fue terrorismo. Con todas las letras y con todos sus actos, como este que estaba en la portada de Bizkaia Gaur ayer, sin ir más lejos: “Homenaje en Iurreta a Luis Hortelano García, agente de la Ertzaintza asesinado por ETA hace 36 años”. El entonces jefe de la Unidad de Desactivación de Explosivos falleció en Zorrotza, junto a dos policías nacionales, cuando intentó neutralizar una bomba que tenía un “mecanismo trampa” para acabar con sus vidas. Esto es terrorismo.

Esto, un genocidio

Seguimos hablando de personas que asesinan con una excusa que solo les vale a ellas: “Al menos 36 muertos en el bombardeo israelí contra una escuela convertida en refugio en Gaza” (El Independiente). “Entre las imágenes difundidas durante la madrugada, se ve una niña que corre entre las llamas”. Si esto no te mueve por dentro no eres un ser humano. Y por si acaso alguien me viene con la milonga: mi crítica, mi indignación, mi frustración y mi mala hostia crecientes van dirigidas al gobierno y el ejército israelíes, y a todas las personas que les apoyan. No al judaísmo, ni a la totalidad de la población de Israel. Por supuesto.

Y esto, una invasión por el morro

Es perfectamente posible denunciar al lobo con piel de cordero que es Otxandiano, al genocida por motivos espurios que es Netanyahu, y al promotor de movimientos extremistas que justifiquen sus invasiones que es Vladímir Putin: “Rusia arrecia su ofensiva sobre Ucrania, en medio del canje de prisioneros y la ineficaz presión europea” (Público). El ejército del Kremlin atacó a un país soberano “con 300 drones y casi 70 misiles balísticos y de crucero que causaron una docena de muertos y 80 heridos”. Por supuesto, Zelenski se defendió y “envió al menos 110 drones para bombardear territorio ruso, trece de ellos contra la región de Moscú”.

Va en serio

No todas ni todos los que están preparando su equipo de supervivencia lo reconocen en público. Y si eso pasa es porque están ganando los malos: un síntoma de normalidad y salud sería compartir los tipos de kit que se estamos montando para aprender unas de otras, unos de otros. Porque lo indiscutible es que lo necesitamos: Rusia intensifica sus ataques, Israel parece imparable, EE.UU. es impredecible y Francia sufre su “segundo apagón en 24 horas provocado por otro sabotaje a la red de electricidad” (20 Minutos). Sin ir más lejos. Pero hablar de mochilas con mudas y conservas, y de hornillos de gas, da pudor y risa. ¿Quién lo celebra?

España tercermundista

Ursula Von der Leyen y Roberta Metsola tienen que pensar que España forma parte del tercer mundo. Solo así se explica que recibieran a una representación de las víctimas de la dana, en durante la que fallecieron 228 personas, y que estas les dijesen que ni la máxima autoridad autonómica ni la estatal (recordémoslo) les han recibido. ¿Cómo se quedaron las mandatarias europeas? ¿Qué pasó por la cabeza de la presidenta del parlamento, que se vio obligada a esto que destacaban en El Diario: “Metsola se compromete con las víctimas de la dana a contactar con Mazón para pedirle que se interese por su situación”?

Un capítulo clave

El fallecimiento de Pepe Mújica ha servido para dar a conocer, aún más, el pensamiento del que fuera presidente uruguayo. Además, los obituarios han sido generosos y los mensajes en redes de sus compañeras y compañeros de profesión, pomposos en muchos casos. No seré yo el que le discuta los méritos. De hecho, le apunto otro que, salvo la excepción de El Correo, ningún medio vasco ha rescatado pese a su relevancia: su enfrentamiento con ETA cuando la banda secuestró y asesinó a Miguel Ángel Blanco, lo que le convirtió en un señalado de esa izquierda abertzale a la que ahora se le deshacen los hielos con los halagos.

¡Claro que pudo evitarse!

Bertrand Ndongo estaba en la sala de prensa del Congreso, en la que esta semana ha boicoteado una rueda de prensa, porque tiene una acreditación. Y la tiene porque alguien definió una estrategia en la que la fascistada se comía al PP y el PSOE les hacía frente. Y ahora ese alguien, junto a todos, se rasga las vestiduras: ¡cómo ha podido pasar! Pedro Vallín lo deja claro en Bluesky: “Llevan todos callando tanto tiempo quién es responsable de esta situación que da un poco de cosica lo melindres que son los grupos parlamentarios, todos. Esto no ha ocurrido porque sí, sino por una decisión discrecional tomada hace tiempo”.

Ninguna manipulación hace gracia

De la misma manera que un antifascista lo es en todo momento y lugar o no lo es, una persona está en contra de todos los bulos o no está en contra de los bulos. Y hablo de todos, aunque el perjudicado sea alguien con un historial sospechoso de palabra y obra: Hermann Tertsch no llevaba una petaca en la mano ni hablaba lento cuando grabó su vídeo contra el gobierno español en un olivar. En la portada de Menéame podíamos ver la pieza en Público basada en un tuit con el vídeo manipulado y, por suerte, un comentario con el link al original, a velocidad normal y sin petaca. Sí, también hay que denunciarlo cuando lo sufre Tertsch.

La cohorte de Trump

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX; Larry Fink, CEO de BlackRock; Stephen Schwarzman, director ejecutivo de Blackstone Group; Jensen Huang, CEO de Nvidia; Ruth Porat, presidenta y directora de inversiones de Alphabet y Google; Arvind Krishna, CEO de IBM; Alex Karp, CEO de Palantir Technologies; y hasta Gianni Infantino, presidente de la FIFA, han acompañado a Donald Trump “en las reuniones de negocios en Arabia Saudita”, según Infobae, en las que el presidente ha anunciado, además, 600.000 millones de dólares de inversión de los árabes en EE.UU., ¿qué más quiere él?

No podemos apartar la mirada

“¿Cómo le explicas a un cirujano que ampute a un niño sin anestesia?”. Esta es la pregunta que Alessandro Verona, coordinador general de Médicos del Mundo en Palestina, traslada a Público. Y esa es la realidad de miles de personas cada día en Gaza, que sigue siendo atacada inmisericordemente por el gobierno y el ejército de Israel. 52.615 personas han sido asesinadas en la franja por una apisonadora militar sin humanidad. Más de un tercio son niñas y niños, pero podría haber hasta 10.000 víctimas más. Además, hay 120.000 personas heridas que tienen que ser atendidas, como hemos leído, sin medios a diario.

Espero que en 2045 sean solo vascas y vascos

Llevo guardando este link un par de semanas porque no podemos dejar pasar este tipo de mensajes malintencionados: “De Euskal Herria a Euskal Erial: alertan de que en 2045 habrá más extranjeros que vascos” (The Objective). ¡Oh, Dios mío! ¡A mí la legión! O mejor: ¡a mí el pelotón, Sabino, que los arrollo! Como si Euskadi no hubiese acogido a miles de personas durante décadas que vinieron de España e hicieron de nuestro pequeño país una región próspera, como si quienes van a venir y están viniendo no pudiesen adaptarse. Yo lo que deseo es que en 2045 quienes estén y quienes vengan seamos solo vascas y vascos.

La culpa de todo la tiene el PNV

España es una bicoca: da igual lo que pase que la culpa la tiene siempre, en última instancia, el PNV. “Bruselas culpa a Sánchez de que el Europarlamento sea un ‘coladero de Alvises’”, titulan en Vozpópuli, y entran al fondo: el acuerdo entre Pedro Sánchez y Andoni Ortuzar para mantener un umbral bajo (siempre dentro de lo que marca la UE) que dé acceso el primer eurodiputado. Lo de que en el Estado convivan diferentes sensibilidades, que esto haya sucedido con Rajoy e incluso con Aznar y que la política española tenga tan poco nivel que Alvise Pérez tiene su oportunidad, por lo que sea, no lo mencionan.

Yo qué sé…

Me parece absurdo que yo pueda decir algo sobra la OPA hostil del BBVA al Sabadell. Ni siquiera sé cómo es posible que alguien pueda comprarte si tú no quieres vender, pero puedo votar qué me parece. No sé ni por dónde coger esta idea feliz del gobierno español que, como todas, siempre puede parecer aún peor: “El formulario puede rellenarse con datos incorrectos, como DNI inexistentes, y puede responderse varias veces seguidas por una misma persona” (Newtral). Y empeora la situación: el ministerio de Economía va a revisar las respuestas y “la información va a ser depurada”. Es decir: van a ofrecer un resultado manipulado.

Por la audiencia no es

Tiene su gracia (para mí tiene gracia, sí), que después de toda la prepotencia que ha exhibido Pedro Sánchez, y de todas sus jugarretas, una de las piedras que pueden golpearle y desequilibrarle, sea lanzada por Belén Esteban y María Patiño desde la sobremesa de La1. “Esta familia sobra en una televisión pública”, sentencia Jaime Olmo en InfoLibre (poco sospechoso de ser un medio de derechas). “En primer lugar, las audiencias no han respondido”, explica. Y añade: “Lo realmente grave es que sus contenidos caen en abierta contradicción con el carácter de televisión pública que marca el estatuto de RTVE”.

Dónde y en Diario Red

Me han sorprendido algunas opiniones esta semana que pedían tomar en serio a Trump después del acuerdo que ha alcanzado con China. Y me he sorprendido a mí mismo asintiendo mientras leía esta pieza en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias: “La fuerte postura de China logra que EEUU busque fórmulas no arancelarias para solucionar su déficit comercial”. Cristina Buhigas, la autora, pone en valor la fortaleza que ha mostrado China en la negociación y cómo Trump intenta sustituir con acuerdos bilaterales un sistema globalizador que EE.UU. impuso en los 90 para su propio beneficio. Ahora le toca a Europa.

¿Qué me cuentas, Alberto?

Núñez Feijóo quiere presentar el primer fin de semana de julio a un PP fuerte. Pero no lo es. Se trata de un PP dependiente de lo peor que puedes depender en política: la extrema derecha, el populismo de base fascista (también presente en Euskadi, de otro origen). “El Ayuntamiento de Sevilla abre una oficina antiaborto dirigida por Vox”, leo en Público y pienso: ¡qué derrota! Pero no es solo una derrota política del PP, es una derrota social. El del derecho al aborto es un consenso que costó mucho alcanzar y que ha garantizado que las mujeres puedan ser dueñas de su futuro sin poner en riesgo su salud. Y el PP ha regalado a Vox poner esto en duda.

De pronto, Bustinduy

Cuando nadie se lo esperaba, como de la nada, aparece Pablo Bustinduy, que ha decidido esta semana recordar al mundo que es ministro. De la intrascendencia ha pasado a la relevancia por un tema que nos interesa a casi todas y todos, se lo reconozco: limitar la facilidad con la que nos atacan con llamadas comerciales, por medio de prefijos específicos, anulaciones de contratos o renovación de los permisos. No tienen mala pinta las enmiendas que quiere incluir al proyecto de ley pero, como siempre, habrá que leer también la letra pequeña. Y una duda: ¿si las marcas las hacen (grandes marcas) no es porque la gente contrata?

Lo que pensamos

Insisto en que, de momento, la filtración de los mensajes en WhatsApp entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos cuando este era ministro y número dos en el PSOE, no están resultándome interesante. De hecho, pienso que no son ni noticiables, ya que no leemos posibles delitos ni grandes escándalos. Es más: lo que trascendió ayer de lo lanzado por El Mundo, la opinión de Sánchez sobre Iglesias, es lo que pensamos muchas y muchos. Que no mide bien, que no tiene nadie que le diga las cosas, que es más tonto que malvado, y que en muchos de sus comentarios son propios del cuñado de los chistes.

Pues yo lo prefería

Me equivoqué: “El CNI descarta el ciberataque en el apagón tras analizar los sistemas internos de las eléctricas” (The Objective). Pero la verdad es que, vistas las alternativas, prefería ese ataque ruso, israelí o norcoreano, a modo de aviso: “El servicio secreto se decanta por un problema de tipo tecnológico o una sucesión de errores humanos”. El problema tecnológico sigue sin identificarse, de poder resolverlo para no que no se repita, ni hablamos. Y lo de la sucesión de errores humanos me asusta, la verdad. ¿Todos se equivocaron a la vez o una serie de casualidades puede apagar una península formada por dos estados?