Escapada galaico-portuguesa (5): CHAVES (Portugal)

Continúo el relato de la cuarta escapada del año, realizada del 12 al 18 de junio que, con destino al Norte de Portugal y la gallega provincia de Ourense, dejaba hace dos semanas en Verín (Ourense). El 16 de junio volvimos a Portugal y más concreto a la ciudad de Chaves, distante tan solo 34 km del Parador de Verín. Ambas ciudades promocionan conjuntamente su oferta turística. Dejamos el coche a unos pasos del Posto de Turismo de Chaves sito en la Praça de Camões. Al lado tenemos el Castelo de Chaves, que conserva un tramo de la muralla y la Torre del Homenaje, del siglo XIII, que alberga el Museo Militar. Presidiendo la Praça de Camões se encuentra la Cámara Municipal, hermoso edificio de estilo neoclásico de mediados del siglo XIX. Frente a él está la estatua dedicada a Dom Afonso, conde de Barcelos y primer duque de Bragança.

Buena parte de la Praça de Camões está ocupada por el Pazo de los Duques de Bragança, edificado entre 1410 y 1446 por orden de Dom Afonso, primer duque de Bragança e hijo ilegítimo del rey D. João I. En la actualidad alberga la oficina de turismo de Chaves y el Museo de la Región Flaviense, con piezas que van del siglo III aC a la época romana. Cuando lo visitamos se realizaba la exposición “Sepulcrum. Memoria aeterna”. Abre de martes a domingo de 10 a 13 y de 14:30 a 18:30 h.

En el mismo lateral de la plaza tenemos la Igreja da Misericordia, pequeña iglesia barroca del siglo XVIII, en cuyo interior destacan sus azulejos, pero se encontraba cerrada. Anexo a ella se encuentra la Santa Casa de Misericordia. Cerrando la plaza, en el lado opuesto al Ayuntamiento, pudimos visitar la Igreja matriz de Santa María Mayor, la iglesia más antigua de la ciudad, pues sus orígenes se remontan al siglo XII, aunque ha sufrido muchas reformas posteriores, conservando su torre medieval.

El acceso a la Igreja matriz de Santa María Mayor se realiza desde la Praça da República, en la que se encuentra el Pelourinho, erigido en el reinado de Dom Manuel en 1515 como símbolo de autonomía judicial. Al lado tenemos la Rua Direita, profusamente decorada, aunque nuestros pasos se dirigieron a la Praça General Silveira, donde se encuentran las letras enormes con el nombre de la ciudad, que tienen como telón de fondo la Biblioteca Municipal y en un lateral la Escola Secundária Fernão de Magalhães.

Caminando tan solo unos pasos llegamos al Forte de São Francisco, que se construyó en la época de las Guerras de Restauración. Pongo los nombres en portugués porque es como los vais a encontrar. Antes de entrar en el recinto amurallado me saco una foto en el Memorial al General Silveira. El fuerte fue en sus inicios un convento franciscano, conservando la igreja de Nossa Senhora do Rosário. En la actualidad ha sido convertido en el Forte de São Francisco Hotel Chaves ****.

Descendemos a la parte baja de la ciudad para visitar lo que para nosotros ha sido la grata sorpresa de esta ciudad, pues desconocíamos su existencia. Se tata de las termas romanas de Chaves, Aquae Flaviae, convertidas en un espectacular museo. El complejo lo forman un Balneario Higiénico, las Termas Medicinales y un Ninfeo. El complejo termal data del siglo I dC, aunque pasó por un proceso de remodelación en el siglo III, entrando en decadencia a partir del siglo IV, debido a un potente terremoto.

Muy cerca tenemos el río Támega, el mismo que contemplamos en Verín, que cruzamos por el Ponte de Trajano, uno de los puentes romanos mejor conservados de la época, construido durante los siglos I y II. Lo que más llama la atención son sus dos columnas conmemorativas. Al otro lado del río tenemos la Igreja de Sao Joao de Deus, construida durante el reinado de Dom João V, en el siglo XVIII. Al fondo contemplamos el Puente Atirantado, por el que luego regresamos al centro urbano.

Nuestro recorrido está llegando a su final. Cruzamos el Puente Atirantado que nos da acceso a una zona arbolada, desde la que contemplamos una curiosidad, las Poldras, casi 90 piedras estratégicamente colocadas que permiten cruzar el río cuando no va muy lleno. Al lado tenemos el notable Complexo Termal Aquae Salutem, a cuya entrada está el busto dedicado al médico Mario Gonçalves Carneiro. De acceso libre tenemos la Fonte do Povo, en la que el agua se puede beber con cuidado, dejándola enfriar un poco, ya que sale a unos 73º.

Concluidas las visitas tuvimos que subir a la zona en la que se encuentra el Castillo, donde dejamos aparcado el coche, con el que regresamos al Parador de Verín. La escapada continúa, pero de ello espero hablar en una próxima entrega. Próximo destino: Ourense.

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