¡Alex, quédate!

Faltan dos partidos para acabar la temporada y todavía no sabemos si Berenguer va a renovar o no.

Celebración tras gol (Foto: Athletic Club)

Ayer, en ese equipo no reconocible que sacó Valverde en Vigo, fue el jugador más destacado, en esa derrota de 2 a 1, que como el mismo jugador reconoció a las pantallas de televisión, se notó quién se estaba jugando algo. El Celta la vida, y el Athletic mantener la quinta plaza. La diferencia es abismal. Y quizá eso hizo que la intensidad del equipo, en general, no fuese la misma que puso el Celta, que tenía una marcha más. Dijo Alex que con esa intensidad no se puede competir y así fue. Ganaron ellos y no se puede poner ninguna pega. Bueno sí, que de nuevo el árbitro se dejó ver en el descuento anulando un gol a Raúl por una falta de tebeo. En fin. De chiste. Hubiese supuesto el empate y un punto, pero… ya ni protesto. Solo lo dejo escrito para que conste. ¡Que malos, malvados, son!

Me enrollo y no voy al grano, que sería lo que pongo en el título. No sé cómo están siendo las negociaciones, desconozco cifras, años, y lo que se traen entre manos, pero sin saber nada, y vistos los números del jugador, me parece claro que habría que renovarle. Este año ha jugado una tercera parte menos que el año pasado. Entre Liga y Copa el año pasado tuvo 31 titularidades y este año solo 18. De minutos ha pasado de los 2709 del año pasado a los 1835 de éste. Ha sido digamos el suplente más utilizado, su puesto en minutos es el 14. Y sus números en goles son mejores que todas las temporadas anteriores, excepto en la primera que metió 9. De momento tiene 8 y 3 asistencias. Recordamos que sustituyó a Iñaki durante la Copa de África y a Nico cuando ha estado lesionado o sancionado y los números indican que lo ha hecho bien. Ayer metió su último gol hasta ahora. Gol olímpico, impresionante. Él casi ni lo celebró, y el locutor le preguntó que por qué. Yo también me quedé con la misma duda, pero me encantó su respuesta, que había sido por respeto al público, que están luchando por la permanencia. Y al insistir el locutor que a ver si no era por el tema de la renovación dijo, con toda naturalidad, que: «¡Qué va!’. Y encima posteriormente sobre su renovación dijo que van pasito a pasito y que cree que llegarán a buen puerto. Así que me quedo más tranquila. Aunque para él, igual no es plato de buen gusto ser suplente y quiere ir a otro equipo para ser titular. ¿Por qué no? Considero que podría serlo en muchos equipos de Primera, así que… Por otro lado, sabemos que han contratado a otros jugadores también de banda, más alguno que tenemos cedido,… Todo esto igual también lo está sopesando el jugador.

Con respecto al partido de ayer, además del gol que metió, fue de los que más participó para conseguir algo más. Puso otros balones buenos y se le vio en las pocas jugadas de peligro que generamos. Y como dijo Ernesto en rueda de prensa tras el partido, Álex es importante para el equipo, aunque sea saliendo del banquillo.

Sobre el resto, como Ernesto introdujo 8 cambios es complicado, comentar grandes cosas. Hubo oportunidades para algún jugador que no ha contado apenas, pero al entrar en un equipo tan distinto da como cosa decir algo de ellos, porque quizá demostraron el porqué de no haber jugado más. O quizá al entrar en un equipo así, más que una oportunidad, es una faena. Por ejemplo, a Adu y sobre todo a Imanol, se les vio verdes. Imanol, en el primer tiempo, estuvo muy impreciso en los pases y en el segundo, fue totalmente sobrepasado, saliendo en la foto de los dos goles celtiñas. A Asier Villalibre casi no se le vio. Beñat, como en los últimos partidos, más fallón que en el resto de la temporada (uno de los goles vino tras perdida suya, y tuvo alguna otra pérdida muy peligrosa). El primer tiempo, fue del Athletic en general, donde se dejó ver Unai Gómez, con dos remates a puerta, ambos de cabeza. El segundo el equipo se vio superado por los vigueses, que estaban notando en el cogote el aliento del Cádiz, que se les había puesto a solo dos puntos de distancia. Hugo Álvarez, el solo casi se encargó del resto. Se internó por la banda, pasó atrás y vino el gol del empate. Seguido sin tiempo, Beñat perdió un balón que llegó, otra vez a Hugo, que fue hasta la frontal del área a chutar, con tan mala fortuna que tocó en Paredes y entró cerca de la escuadra. 2 a 1 y a otra cosa. Por cierto, primer gol de Hugo en Liga. ¡Qué raro que sea contra el Athletic! Luego en el descuento vino el gol anulado a Raúl y nada más. Casi he de decir que me alegro por él Celta, que es un equipo que me cae bien.

Nosotros ahora a esperar al domingo, para ver si sacamos la victoria contra el Sevilla, que nos permitiría certificar la quinta plaza. ¡A por el Sevilla! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Unai Simón jugó los 60 minutos necesarios para que le cuente para el trofeo Zamora, y no encajó gol. Bien. Se lo merece porque ha hecho una Liga espectacular. Y que lo pierda porque en los últimos partidos estamos como estamos sería una pena. Así que aunque no sea muy bonito cambiarle, hecho está. Salió Julen y así a seguir luchando por el galardón.

Sentimiento Athletic a flor de piel

Ha pasado ya un mes desde que el Athletic volvió a ser Campeón de Copa tras 40 largos años.

Imagen Athletic Club

Podría decir que a partir de ese momento he tenido el sentimiento Athletic a flor de piel, pero no sería sincera, ya que desde bastante antes estaba ahí, y no solo en mi caso, sino imagino en el caso de todos los Athleticzales. Os voy a poner un ejemplo que me parece ilustrativo. El día antes de vacaciones de Semana Santa, les pedí a mis alumnos que si querían podían participar en una actividad promovida por el Club: hacer un dibujo que se entregaría a los jugadores tras la final en la Cartuja, y que yo me encargaría de llevarlo al lugar indicado. Al llegar a casa y ver los dibujos que habían hecho no pude evitar emocionarme. E imagino que ellos al hacerlos les pasaría lo mismo, si no, no me parece posible hacer los dibujos que hicieron. De verdad, todos una maravilla. De hecho, fui incapaz de entregarlos sin más en el Club, e hice fotocopias en color, para tras la final darle a cada uno el suyo, por si lo querían guardar, e incluso para quedarme yo con copias. Ejemplos: en uno, le decían a Iñaki que era su ídolo, en otro, en relieve con plastilina, aparecía una garra de león y encima ponía que había que aplastar, antes del partido, para tener buena suerte. En otro, una cara de león con sombras rojas, blancas, que… madre mía, ¡qué maravilla! Varios con el escudo, con todo lujo de detalles. Los nombres de los jugadores al lado cada uno de un corazón. Otro dos, totalmente premonitorios, uno que decía: «Bilbotik Mundu osora, lehenengo geltokia, Sevilla» (De Bilbao al mundo, primera parada, Sevilla),… y otro recogiendo la Copa de Campeones. ¡Y tanto que premonitorios! Vamos… que empecé la Semana Santa, pensando que ¡qué maravilla sería para todos estos alumnos que el Athletic fuese campeón!

Todo lo vivido posteriormente ha sido una acumulación de sensaciones, sufrimientos, confraternización, alegrías, lloros, abrazos, sentimientos de todo tipo, muchos de ellos indescriptibles, que cada aficionado seguro los habrá pasado en distintos lugares geográficos. En mi caso, como ya os dije, en Sevilla. Un fin de semana, extraordinario en familia, que terminó de la mejor manera posible, siendo campeones.

A base de multitud de vídeos, hemos visto cómo se ha celebrado en un montón de lugares del mundo: Santiago de Chile, New York, California, México, Venezuela, Londres,…. por supuesto, Bilbao, multitud de municipios de Bizkaia, y un montón de provincias españolas. Un sentimiento compartido, que ha hecho que me emocione cada vez que veo algo relacionado con el tema. Sentimiento que empieza viendo a los jugadores en La Cartuja: a Simón dándole consejos a Julen y cómo vivió la tanda de penaltis; a Iñaki, separado de todos, sin casi poder mirar; a Yuri con la toalla tapándose la cabeza; cada vez que veo a Álex metiendo el penalti definitivo, de nuevo; Álex, tras marcarlo corrió los 50 metros que le separaban de la grada de animación batiendo records de velocidad; a Muniain tirándose a llorar en el suelo; a Óscar tirándose encima de Iker; a Valverde agarrándose la cabeza tras abrazar al Vasco Aguirre; a Unai Gómez llorando encima de los espectadores de la grada, encima de los cuales saltó; a Adu, llorando solo y después abrazado a compañeros; a los Williams llorando juntos; a Guruzeta, agarrándole la cabeza a Julen que estaba roto; a Lekue, inconsolable, seguramente acordándose de su aita, arrodillado, medio echado sobre el suelo; a Raúl y a Vivían, saltando como locos; a Dani llevando a hombros a Iker con la Copa; a Villalibre llorando con Dani, con Julen; a Vesga con los puños al viento; a Oihan gritando: «Vamos, carajo»; a Imanol abrazado a Jauregizar y a Egiluz; a Prados, y a Yeray, en un corro enorme abrazados saltando; Raúl abrazando De Marcos; la sonrisa de satisfacción plena de Paredes; y la de Íñigo Ruiz de Galarreta que no le cabía en la cara; a Yuri llorando y agitando el puño en alto,… ; incluso Gorka Iraizoz abrazándose con Ander Herrera (la Copa también es suya); un Iribar entre lágrimas abrazando al capitán tras recibir la Copa; todos, jugadores, cuerpo técnico, etc… todos en torno a la trompeta de Villalibre…. La Cartuja entera cantando al unísono el «txoriak txori», con un enorme nudo en la garganta y una alegría inmensa en el corazón. Cada uno a su modo, todos sintiendo ese sentimiento y, ahora, hoy, un mes después, haciéndome llorar cada vez que lo vuelvo a ver. Como lloro cuando veo las celebraciones del público en la Cartuja, en la Athletic hiria, en San Mamés, el la Plaza Nueva,…

A partir de ahí, la semana posterior con la Gabarra de protagonista principal, fue de nota. Alguno comentaba que era imposible que estuviesen viendo el paso de los campeones por la ría más de un millón de personas, que casi no hay esos habitantes aquí. Ya… , pero es que no estábamos solo los de aquí… Que me diga alguien, que no conoce a alguna persona de fuera, que vino el jueves a ver la Gabarra. En mi caso puedo decir, más de un nombre, Janire, mi sobri, de Madrid, para verlo con sus hermanas y sus sobris, Gorka, un amigo de Madrid, que llegó con la lengua fuera después de trabajar, otra amiga, Miren, que vino,… desde DUBAI,… y todo ese montón de personas que han salido en otro buen montón de vídeos, de Cáceres, de Badajoz, de Segovia, de Tenerife, de Cantabria, Asturias, Barcelona, Venezuela… Los márgenes de la ría eran una locura de felicidad. O como dijo al día siguiente Angels Barceló, «Había tanta felicidad por metro cuadrado que los que lo contemplábamos a través del televisor solo podíamos sentir envidia». ¡Qué bonito todo su comentario! Os lo pongo aquí por si lo queréis escuchar entero. Pero dejadme que os diga otra frase suya preciosa: «¿Por qué la vida no es más veces así? Buscar, acompañados de otros, lo que nos hace felices y esto también lo puede hacer el fútbol, con una filosofía como la del Athletic.» Eso es, todos juntos, todos también distintos, todos diferentes, pero todos de la mano de algo tan comercial como el fútbol actual, pero que al aferrarnos a esa filosofía que nos hace distintos, le da un toque de locura, utopía, que cuando te lleva a una alegría, esa alegría se multiplica, por todo lo que queráis. Angels acaba con una frase de Eduardo Madina, que también suscribo: «Con los abuelos en la memoria, agarremos a nuestros hijos de la mano, en dirección a la ría de Bilbao». (Aquí yo añado a los padres y a cantidad de amigos que ya no están entre nosotros, aunque sí sigue en nuestros corazones). Y termina con un… «En esa ría de Bilbao estábamos todos.» Igual todos no, pero seguramente todos los románticos sí. Cualquiera de las fotos que se han hecho de esa subida de la ría en Gabarra, cualquiera, refleja lo que estoy comentando, mucho mejor que mis palabras. Me viene a la cabeza la del edificio en el que está la palabra Soñar, pero cualquier otra es válida.

Foto: David Herranz @DDherranzfoto

Pero también lo evocan otras situaciones que se han dado ese día, como por ejemplo, los campeones anteriores, los de 1984, que ya tienen relevo, acompañando en otro barco , los Clemente, Salinas, Urquiaga, Dani, Zubi, Urtubi, De Andrés, Goiko, Liceranzu, Gallego, Noriega, Endika, Sola, Núñez, Argote, etc… : Jon Aspiazu, segundo de Valverde, llevando puesta la camisa que llevó hace 40 años en la otra Gabarra, como integrante del Bilbao Athletic; o Mikel González, Director Deportivo, con una camiseta de Gorka Garai, del Sestao River, acordándose de todos los clubes convenidos del Athletic, de los jugadores/as que pasaron por Lezama y no llegaron al Primer Equipo, de los trabajadores del club y de sus compañeros de Dirección Deportiva. Gorka Garai representaba los 4 puntos. Y por su Aita y su Sestao; o Mikel Jauregizar con la camiseta de Hugo Rincón. Y sobre todo, la Gabarra detenida debajo de La Catedral, y los en ella subidos, jugadores, cuerpo técnico,el presidente, Jon Uriarte, directivos,… tirando a la ría pétalos de rosas, rojas y blancas, y flores, en recuerdo de todos los que no están. Detalles todos, que demuestran que esto es más que fútbol.

Todos aplaudiendo una idea. Todos unidos junto al equipo de nuestro corazón, un grupo distinto, y comprobando que con la filosofía actual es posible tocar el cielo con los nuestros, como lo hemos hecho, de modo que todos los niños, todos los alumnos puedan abrazar esta misma idea, que nos ha llevado a un triunfo tan deseado, como importante para todos, pero sobre todo para los más jóvenes, que todavía no lo habían vivido, y para nuestros mayores, que pensaban que igual no lo volvían a vivir. Ahí lo tenemos. Disfrutémoslo, todo lo que podamos y, ahora, a seguir soñando con más.

¡Aúpa Athletic!

A la final de Sevilla con el Athletic

Como si fuese algo normal, este año de nuevo tenemos final de Copa.

Tren especial a Madrid en la final del 84

El milagro del Athletic es algo que se sigue acumulando en el tiempo, y sus gestas quedan ahí inscritas en la memoria de todos, aunque en el caso de la Copa, en los últimos años, nos ha faltado poner la guinda. El que el equipo haya llegado a seis finales en 15 años, me parece una pasada. Sí, ya sé que no hemos ganado ninguna, pero a ver qué equipo puede decir lo mismo, y sobre todo teniendo en cuenta nuestra forma de competir. ¡Cómo no voy a ser del Athletic! Es imposible no serlo. Y eso que llevamos sin ganar Copas 40 años, pero en mi caso me da igual. El sentimiento es algo que tengo tan interiorizado que no puedo sacarlo de dentro. El otro día le oí a la noche en la tertulia de Hincha Bilbaíno a Simone, un italiano que es del Athletic decir, que a él si el Athletic no gana el sábado, pues le dará mucha pena, pero su sentimiento va a seguir siendo igual, pero que sí cree que el Athletic necesita ganar para él poder seguir «convirtiendo» al resto de italianos para la causa rojiblanca. Creo que tiene razón, los del Athletic es imposible que dejemos de serlo, pero un título como éste, conseguido otra vez, la número 25, sería una inyección muy importante para las nuevas generaciones, esas que se unen o funcionan bastante con las victorias. A esas generaciones que necesitan tener sus propios recuerdos de triunfos, de celebraciones especiales (no la voy a nombrar), de batallitas sobre éste o aquel partido que se ganó o que se vio junto a no se quién. Para ellos sería un puntazo lograrlo. Por supuesto que para mí también, jejeje. Pero yo ya lo he visto. Este Athletic es único y es lo más para nosotros, seamos de donde seamos. Ya se sabe que el bilbaíno nace donde quiere. Y una prueba de ello fue la tertulia de ayer, ya comentada de Hincha Bilbaino, en la que se juntaron un inglés, Matt, un uruguayo, Marcelo un italiano, Simone, y un venezolano, Daniel, que quizá sean más de mi equipo que yo misma, que ya es decir. Esto es una gozada y me enorgullece que así sea. Ellos sí que tienen mérito y no los que somos de aquí. Una maravilla. Os pongo el enlace de dicha tertulia.

Final contra el Betis en 1977

Mi primera final in situ fue en Madrid, contra el Betis. Aquí arriba me veis con mis tíos, prima y unos amigos. Faltan los que no están en la foto que eran otro buen montón. Otro tío, más primos, más amigos. Tenía 13 años y la experiencia que viví allí fue imposible de olvidar. El día de confraternización con los béticos fue precioso, y lo único que falló fue el resultado, como tantas otras veces. Aún así, viviendo eso ya no hay conversión posible. Athletic, Athletic y nada más.

En la segunda que estuve, ganamos. Fue contra el Barcelona de Maradona y Schuster. Una gesta que también es imborrable. A esa fui en tren, con 3 de mis hermanos y otro montón de amigos. En la foto de arriba estamos mi amiga, Carmen, mi hermano, Edu y yo, sacando el cuerpo por la ventanilla del tren, despidiéndonos de los que habían venido a la Estación del Norte a decirnos adiós. Más de 10 horas de viaje para llegar a primera hora de la mañana del día del partido, y para volver con la Copa de madrugada, tras el mismo. Un palizón, que con la Copa fue menos, o casi nada. Menos mal que esa vez le vi ganar porque con tanta derrota podía pensar que la gafe era yo. Podía seguir con las finales, que hay más, pero prefiero pasar al origen, es decir, a comentaros que si soy del Athletic, uno de los motivos se puede ver en esta otra foto, que os pongo aquí abajo.

De procesión a una final

Perdonad la baja calidad de la imagen pero los años es lo que tienen… No sé ni qué final es, ni de qué año, pero ahí podéis ver un coche tuneado, al estilo de aquella época, en el que fueron también a Madrid, mi padre, mi abuelo y mi tío, que son 3 de los que podemos ver ahí, que con otro montón de amigos se plantaron en Madrid. Es decir, ya desde mi abuelo se estaba inculcado el amor a lo zurigorri, llevando a las finales a sus hijos. Algo que pasa de generación en generación, como es mi caso y el de la mayoría de athleticzales. Imposible no sucumbir a ello.

Y este año, a Sevilla, otra vez con mi familia, y digo otra vez porque también fuimos los 4 a la de Barcelona. Fue la primera final de mis hijos, con 13 y 12 años (igual que yo en mi primera final), por lo que esta vez, ellos eran los querían ir de todas formas, con entrada o sin ella. Hemos tenido suerte y entraremos los 4. Estoy deseando que llegue el sábado a las 22:00 horas para ver el partido en familia, porque eso es precisamente lo que es el Athletic, FAMILIA. Y que mejor cosa que verlo con ella. Con mis hijos, con todos los athleticzales y con todos los que nos faltan (¡aúpa vosotros, abuelo, aita, Edu, María, Ángel, Alberto, Itziar,… y tantos otros, apoyad también desde donde esteis). Ya encima si ganamos sería la leche. Pero hay que jugarla y que nuestros chicos pongan toda la carne en el asador para lograrlo. Lo van a hacer, así que esperemos y confiemos. Lo mejor está por venir.

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Si queréis más batallitas de finales, no sólo de las mías, sino también de otros athleticzales, os dejo el enlace de la tertulia en la que participé anoche en Hincha Bilbaino, con Alfredo Casas, el presentador, y con Fernando Fresno, Josean Goikoetxea y Alfonso Bravo. Fue un placer y un gusto poder escucharles. Gracias otra vez Alfredo, por invitarme.

¿Athleticzales, os ha tocado entrada?

Esta es la pregunta que ayer estaba en boca de todos los aficionados del Athletic. Me incluyo.

El Txopo en el sorteo (Foto: Athletic Club)

Mi respuesta es: SÍ. Nos han tocado y nos vamos a Sevilla. Estaba convencida de que no íbamos a tener esa suerte, ya que me parecía que las oportunidades eran muy escasas. O quizá era que me quería autoconvencer de que era imposible para no llevarme mucho disgusto. En la final de Barcelona, hubo muchísimas más entradas para sortear, pero ahora, creo que las opciones eran de 38% de que la suerte te sonriera. La cosa es que a pesar de eso, sí las he conseguido. Y lo que son las cosas, me he llevado una buena llorera al enterarme. Además así, sin control, sin poder parar . Un ajeno al tema pensará que estoy como una cabra , pero supongo, que aunque me quería autoconvencer de que no iba a ir, las ganas que tenía de hacerlo eran tremendas. Y la alegría de saber que lo había conseguido fue igual de grande. Llorar de alegría, no está mal. Aunque al lado tenía a una amiga que no las había logrado y me dio mucha pena por ella. Aquí os cuento esto pero no es para dar envidia a nadie, aunque seguro que lo hago. Sé que soy una privilegiada pero me da pena el resto. De hecho, justo el día anterior me enteré que una amiga y su marido, querían llevar por sorpresa a sus dos hijos (no sabían nada) y también se habían apuntado los cuatro. Le dije que me parecía genial y que ojalá tuviesen suerte porque la edad de sus hijos me parecía estupenda para que lo disfrutasen muchísimo (el pequeño 12 y el otro, creo que 14 o 15). Yo fui a mí primera final también con 13 años, fue la del Betis y ya sabéis que perdimos, a pesar de lo cual, la experiencia fue una auténtica maravilla. Inolvidable. Fui con 4 de mis tíos, con 3 primos y con un montón de amigos. El día, el fin de semana en Madrid, igual que lo demás, perfectos, la convivencia con la afición del Betis, espectacular. La única pega, que perdimos. Pero en mi corazón se quedó todo grabado para siempre. Por eso mismo, quise que mis hijos fueran también por primera vez con esas edades, más o menos. Y tuvimos otra vez la suerte de cara. Fueron a la de Barcelona y, de nuevo, una gozada todo, excepto el resultado. Pero ellos felices y yo más. ¡Vaya días pasamos! A lo que iba, que me enrollo,… decía que me ha dado muchísima pena, porque mis amigos no han tenido la suerte que hemos tenido nosotros. Se quedan sin poder dar esa súper sorpresa a sus hijos y sin esa vivencia. A ver si el año que viene no se quedan con las ganas. Y como esta familia, seguro que hay un montón de gente, cada uno con su historia, porque athleticzales como nosotros, sé que lo somos todos. Así que que sepáis que lo voy a disfrutar, como decíamos de críos, «por mí, y por todos mis compañeros». Disfrutar de Sevilla y de los sevillanos, de la convivencia con los mallorquines,del ambiente que habrá y, sobre todo, espero, poder disfrutar de lo más importante, que será el partido. ¡Ojalá que así sea!

Sobre el sorteo decir, sin tener ningún conocimiento de probabilidad, de sorteos, de sistemas,… que me ha parecido correcto. Que se ha hecho todo con transparencia, que han dicho incluso como se distribuyen las entradas que se queda el Club para compromisos, y que olé, por esta Junta, por decirlo. Pero bueno, como siempre hay que ser crítico, si les voy a decir lo que no me ha gustado, por no entenderlo: y son esas 100 entradas que han reservado para la animación, porque no tengo muy claro a quién se refieren. Y si es a los de la herri harmaila, no sé por qué ellos tienen que tener ese privilegio. Siempre digo lo mismo, yo animó muchísimo también en San Mamés. ¿Son distintos que el resto? ¿Deben tener privilegios? Que alguien me lo explique. ¿Quizá esto es un peaje que viene de la directiva anterior para, por ejemplo, pagar favores recibidos? No lo sé pero tengo auténtica curiosidad. Pero, repito, todo lo demás me ha parecido bien y no es porque me hayan tocado, antes del sorteo, pensaba lo mismo.

Para acabar, y como todo no es ir a Sevilla, no me olvido que este sábado tenemos partido importantísimo contra el Deportivo Alavés, así que ¡a por los babazorros! Y…

¡Aúpa Athletic!

Athletic de Champions, gana al Sevilla

No es algo que pasa todos los días, sino más bien al contrario, no estamos acostumbrados, por lo que he decidido titular así el comentario.

Primer gol en Primera de Aitor Paredes (Foto: Athletic)

Tras ganar al Sevilla en el Sánchez Pizjuan por 2 a 0, dormimos en puestos Champions, con el subidón que te da algo así. Ayer al mediodía acudí a Radio Popular, al programa de La Gabarra, con Fernando Mendikoa, y ninguno de los allí presentes queríamos echar las campanas al vuelo, porque por muy mal que estuviese el Sevilla, y por muy bien que estuviésemos nosotros, solemos tirar algún petardazo que te impide dar el salto definitivo, pero, de la misma manera, también decíamos que tal como esta el equipo esta temporada,es muy difícil no ilusionarse, porque es enormemente fiable, sólido, consistente,… Estás y otras muchas virtudes son las que le han llevado a donde está. 0 a 2 en Sevilla, tras un partido muy solvente, con un primer tiempo, otra vez muy muy bueno, aunque faltándonos la guinda de un segundo gol que te diese otra tranquilidad. Pero con el golazo de Vesga de cabeza, nos teníamos que conformar, aunque estando muy satisfechos del juego desarrollado. Los blanquirrojos parecían un juguete en manos de un Athletic, que por intensidad, estaba llevando el peso del partido, recuperando el balón con excesiva facilidad, y creando ocasiones de peligro, tiros a puerta, corners, que los pupilos de Quique Sánchez Flores, no podían ni medio impedir. ¿Era porque el Sevilla estaba muy mal o por el buen hacer de los nuestros? En el primer minuto del segundo tiempo hubo una triple ocasión nuestra, con travesaño incluido, pero a partir de ahí, ellos reaccionaron, dieron dos pasos hacia delante, y empezaron a crear problemas. El Athletic por el empuje sevillista dio dos pasos atrás y empezamos a ser dominados, aunque sin pasar grandes agobios, hasta una en la que apareció el de siempre, Unai Simón, para hacer un paradón a un tiro bajo, que venía del borde del área entre un montón de piernas. Rechazó, y seguido hizo otra parada. Pitaron fuera de juego, pero la exhibición de Don Simón ya estaba hecha. De este posible 1 a 1, se pasó al 0 a 2, gracias al gol de un nuevo jugador que se une al grupo de goleadores en Primera División. Enhorabuena, Aitor Paredes. Pase medido de Ander Herrera, para que él entrando de segunda línea metiese el gol chutando al lado del poste. Suave, con delicadeza e imparable. Llevaba toda la Liga rondándolo y ayer nos dio la tranquilidad para los últimos 15 minutos por la ventaja que se tenía. Ellos lo siguieron intentando, pero no pudieron, ni siquiera Ocampos, ¡qué buen jugador!, porque de nuevo Unai paró una abajo, pegada, al poste. Nada fácil, pero para eso está él, para hacer fácil lo difícil.

Quiero destacar el centro del campo del equipo. La sala de máquinas. Volvieron tras lesión a jugar juntos Ruiz de Galarreta y Vesga. Los dos protagonistas del primer gol, por lo que ya he comentado de Mikel y por el excelente pase de Íñigo. Y cuando empezaron a bajar un poco en el segundo tiempo, ahí entraron Ander Herrera y Beñat Prados, para que el nivel no decayese. ¡Qué maravilla poder combinar semejantes jugadores como le parezca a Valverde y que no se note, o no baje el nivel del equipo o que incluso mejore. Un lujo. También hubo minutos para Unai Gómez, otros 20 minutos más o menos, y de alguna forma participó en el segundo gol, ya que con su salto al remate impidió que Dmitrovic, blocase un balón, dando inicio así a lo que acabó en la red del Sevilla. También quiero destacar a Álex, que ayer tenía la difícil papeleta de cubrir la baja, por la Copa de África, del insustituible Iñaki Williams. Buen papel el suyo. No arrugándose, participando, e incluso haciendo junto con Nico una jugada preciosa, que no acabó en gol tras tiro del menor de los Williams, por muy poco. Muy generoso en la jugada Álex, al devolverle el balón. Pena que no acabase bien. Alternó la banda con Nico, que también fue destacado, de hecho fue elegido en la televisión como el mejor del encuentro. Es un dolor de cabeza para los defensas.

Y Ernesto, que cumplió ayer 500 partidos (¡qué barbaridad!) en La Liga como entrenador, en su sitio, comedido, tras el resultado, no quiso casi ni hablar de Champion. Hay que ser cautos e ir poco a poco. Eso sí, aunque él mantenga los pies en el suelo, como escuché en el programa Estudio Estadio, frase que me gustó y me alagó los oídos: «Cuidado con el Athletic». Nosotros soñaremos.

Y el domingo, eso sí, sin soñar, con seriedad, y trabajo, a por la competición de Copa, y en este caso, contra el Eibar de Joseba Etxeberria, sin confianzas,… ¡a por ellos! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: ¡Con vaya penalti se llevó los 3 puntos el Barcelona contra Las Palmas en el descuento! En fin…