Empate de difícil digestión en Eibar

Que en Eibar es difícil jugar al fútbol lo sabemos todos. Que la presión del Eibar es asfixiante, también. Que los equipos de Mendilibar son super correosos es como el ABC del fútbol. Sí, todo eso lo sabemos. Pero luego va tu equipo allí y cuando les estás viendo en el campo jugar, te preguntas si eso es fútbol, cómo es posible ser aficionada. Pues ni idea. No sé ni qué responder porque el bodrio fue de tal calibre que casi es mejor y más divertido comer cerillas.

Lo mejor el gol de Asier (Foto: Athletic Club)

Garitano en las declaraciones posteriores dijo «Hemos entrado muy bien al partido». Pero yo le añadiría que igual que entraron bien, también salieron de él. Todo el segundo tiempo fue del Eibar, a los que hay que reconocerles el trabajo incansable. No digo que el Athletic no lo hiciera, no trabajara, de hecho, es de los partidos que como espectadora, acabas agotada, de la sensación de que están corriendo unos y otros muchísimo. Corriendo, eso sí, siguiendo a un balón que era continuamente maltratado. Lo que se viene llamando un «patapum parriba». De esos partidos que si estás en el campo sales con tortícolis porque ninguno de los dos equipos consigue bajar el balón al suelo, y ya no hablamos de dar cinco pases seguidos… Una quimera. Así da igual qué centro del campo saques porque ayer ni olió el balón . Todos los balones iban de un área a otra por el aire. La presión del Eibar impedía a los centrocampistas recibir el balón, así que o Unai Simón o la defensa tiraba balones largos, sin puntería y sin especial criterio. Vamos, un desastre.

En favor de Gaizka decir que me pareció buena idea dejar en el banquillo a Williams para que saliese de refresco en el segundo tiempo. No sirvió de nada, pero como idea era estupenda, para poder pillar más cansados a los blaugranas. Pero sin un pase decente es muy complicado, sobre todo porque todos los pases eran aéreos y ahí Iñaki tiene más problemas.

Se empezó ganando gracias a un penalti claro, pero de nuevo la alegría volvió a durar poco. En otro error por falta de contundencia de Yeray, en el inicio de la jugada, y de Íñigo Martínez en la marca, llegó el empate de los armeros. Del Athletic poca más noticia hubo, hasta que el Eibar, que era el que más lo intentaba, se puso por delante en el marcador, por medio de un churri penalti, pero penalti por agarrón de Dani García. La verdad es que pensaba que iba a acabar así el partido, pero la nota positiva vino de parte de Asier Villalibre que nada más salir al campo consiguió el gol del empate. Me alegro por él.

Empate y gracias, pero que sabe a poco y que para poco sirve si queremos ir a Europa pero… Menos es nada.

Tampoco me voy a extender mucho más, porque poco hay que decir. Sólo que si no vamos a ir a Europa quizá mejor aprovechar estos partidos para dar muchísimos minutos a los cachorros. Pero muchos son muchos. Lo que se dicen auténticas oportunidades. Mejor que jueguen ellos e ir viéndoles, para ver lo que pueden dar de sí o no, aunque pierdas más partidos, que ver a los de siempre y quedar en medio de la tabla.

La respuesta el sábado contra el Betis, a las 17:00 en una triste Catedral vacía. Pena.

¡Aúpa Athletic!

Habemus fútbol

Llevábamos tres meses sin fútbol. No sé si es mucho o poco, todo es relativo, pero a mí se me ha hecho larguísimo, por la situación, aunque tampoco lo he echado de menos. De todas formas, ya estamos otra vez a la faena, aunque desde luego no es lo mismo que antes. Pensar que tu equipo está jugando a cuatro manzanas del bar en el que tú estás viéndolo se hace muy raro. Muy raro. El fútbol sin público no es lo mismo pero como el que manda es don dinero, también entiendo que había que jugar obligatoriamente para que el agujero económico no fuese grande. Las televisiones son las dueñas del cotarro, las que pagan y las que mandan. Punto. No hay nada más que decir. Los espectadores somos lo que se veía en la pantalla. Una imágenes proyectadas para quedar bonito, pero que a la mínima se cambian por unos anuncios, que esos si son los que dan realmente dinero. Nosotros los espectadores somos totalmente prescindibles. Y si alguno tenía alguna duda sobre esto, supongo que ya le habrá quedado aclarada. No contamos nada. En fin,… Es lo que hay.

Gol de Muniain (Foto: Deia)

La vuelta no podía ser contra un equipo más complicado. El correoso Atlético de Madrid del Cholo. Lo hemos solventado con un empate a uno y con un puntito que aunque sabe a poco, teniendo el cuenta el rival, ni tan mal.

El Athletic empezó dubitativo no consiguiendo tener el balón por lo que las primeras oportunidades fueron de los madrileños. Carrasco me pareció una pesadilla que se iba con relativa facilidad de los nuestros. Pero a partir del minuto 20 más o menos ya el equipo comenzó a carburar llegando a conseguir un bonito gol de jugada. Williams pasa cruzando de banda hasta Yuri para que éste dé un pase atrás que Iker aprovecha al primer toque, con el exterior y un poco de suerte para sortear a Oblack, que poco antes había hecho un paradón a cabezazo de Yeray. Pena que la alegría no nos duró ni dos minutos, por un doble error de Yeray. Si nos hubiese durado más la ventaja igual ahora estaríamos hablando de otra cosa pero… Así somos. La alegría duró poco y con un equipo contra el Atlético de Madrid… Pocas más ventajas vas a tener.

Si a esto le añadimos que en el segundo tiempo con el cansancio de los jugadores llegaron los cambios, ahí es donde se vio la diferencia entre los dos equipos debido a la distinta calidad de los banquillos. Simeone empezó cambiando 3 mientras que nosotros dos. Los siguientes cambios Simeone los hizo más rápido… Mientras que Garitano a Kodro, por ejemplo, solo le dio los cinco minutos del descuento. No parece que Gaizka confíe mucho en sus suplentes. Aunque a medida que pasen los partidos imagino que tendrá que hacer los cambios antes ya que si no, alguno o muchos, van a llegar sin gasolina a los siguientes partidos. Minutos para Sancet. Fenómeno, aunque no se dejó ver.

Al final , también gracias a la doble parada de Unai Simón, conseguimos el punto del empate, que pudiendo ser merecido, también lo podíamos haber perdido. Por tanto, contenta con el resultado.

Y ahora a recuperar a toda pastilla (a ver Yuri que tuvo que ser sustituido por alguna molestia) porque el miércoles nos espera el Eibar en su casa. ¡A por los armeros! Y…

¡Aúpa Athletic!

El Athletic en caída libre

La deriva que ha tomado nuestro equipo en las últimas jornadas de Liga es más que preocupante.

Su gol no fue suficiente (Foto: Pablo Viñas)

Diez jornadas sin ganar y las últimas cuatro perdiendo. Esto se empieza a parecer peligrosamente a la temporada de Gaizka Garitano en el Eibar, cuando no bajó a Segunda no por méritos propios, sino por una carambola, ya que quedó el tercero por la cola pero la suerte impidió que bajase. Allí hizo una primera vuelta muy buena, como aquí, pero… a partir de ahí fue cuesta abajo. El paralelismo me pone los pelos de punta la verdad, pero es lo que hay.

El primer tiempo no ha estado mal. Pero el segundo poco a poco ha ido cada vez a peor. La sensación es que hay unos jugadores que están muy muy justos de gasolina. Yuri, Raúl García, Capa,… necesitan descanso y no se entiende muy bien la gestión de la plantilla que está haciendo Gaizka. Los segundos tiempos están siendo bastante malos y en parte es por los bajones físicos que sufrimos. Está claro que la liga está ya prácticamente tiraba a la basura y que nos debemos centrar en la Copa. Pero,… como estamos jugando prácticamente con los mismos jugadores todos los partidos, no tengo muy claro como van a llegar al decisivo partido de Granada. Al haber perdido contra el Alavés se da la circunstancia que el partido del próximo domingo contra el Villarreal en San Mamés es muy importante porque no se puede seguir perdiendo. Y esa semana hay que ir a los Cármenes a jugarnos el llegar a la final de Copa o no. Vamos… que no estamos en la mejor situación. A esto se une que los cambios que realiza el entrenador a lo largo del partido no tienen el efecto deseado. Además los hace casi siempre en el minuto 70 más o menos… Ayer yo mucho antes hubiese quitado a Vesga y hubiese puesto a Unai López. Necesitábamos creación y Mikel no la da. Sacó a Aduriz pero no a alguien que le pudiese surtir de balones, como Ibai. Sacó a Larrazabal, que estaba desaparecido y tampoco aportó nada en los poquísimos minutos que le dio. Además, lo primero que hizo fue hacer una disputa aérea por un balón,… !con Aduriz! Madre mía. Mantuvo el sistema de 3 centrales hasta el final y yo me pregunto… ¿queríamos ganar? No me gusta la falta de capacidad de reacción de nuestro entrenador. Y para colmo de males… a pesar de mantener la defensa de tres centrales en el último suspiro dejas que un hombre entre solo al remate en el segundo palo tras el saque de una falta. Lamentable. Gol y para casa con cara de gilipollas.

Y ahora, tras criticar al equipo y al entrenador, mi ración para Mateu Lahoz, ya que sus actuaciones con el Athletic acaban siendo siempre lamentables. Es un protagonista y todas las decisiones las tiene siempre claras, sobre todo si son perjudiciales a los rojiblancos, como casi siempre con él. A Muniain lo asaron a faltas por detrás. Patadas a los tobillos, y por supuesto la primera tarjeta fue para nosotros. La falta a Williams sin posibilidad de jugar el balón por detrás cuando encaraba solo al portero es tarjeta roja. Por supuesto, sacó amarilla y la acompañó con varios a los nuestros por protestar. Por cierto, los nuestros tampoco estuvieron muy listos porque es evidente que en cuanto te acerques a decirle algo te va sacar la tarjeta porque ¡lo está deseando! Capa tampoco puede hacer el gesto que hizo tras recibir su tarjeta. Ni Unai Núñez pegar un manotazo al balón pudiendo haber recibido la segunda. Vamos que sigo criticando a los nuestros. Vuelvo a la ocasión manifiesta de gol, siendo el último defensor… pero… no. A Iago sí le echaron a pesar de que Núñez estaba más atrás… A Iago sí, pero al de Alavés no. El penalti de Yeray me parece penalti vista a repetición, pero Mateu no la necesitó. Ni consultó. Tampoco quiso consultar el agarrón a Muniain en el área… Agarrón claro, pequeño, pero agarrón, lo suficiente para detener su carrera. Penalti, pero no. Ni siquiera lo miró en el VAR. Es un escándalo. Pero… no pasa nada. De 32 partidos de Liga con él hemos perdido en 21 y hemos ganado 6. Casi es imposible estadísticamente. Pero por desgracia nos volverá a arbitrar. Desespera a los jugadores y se convierte en un infierno porque nos masacra a tarjetas. Vamos… que es mi árbitro preferido.

Y así, a sufrir toda la semana pensando en el partido contra el Villarreal… pero… Es lo que toca… ¡A por el submarino amarillo! Y…

¡Aúpa Athletic!

¿Y en la Copa qué… tras el fiasco contra el Eibar?

No he sido capaz de escribir hasta ahora, porque tampoco tenía muy claro qué poner.

Jon Rahm en La Catedral (Foto: EFE)

Lo único salvable del sábado en San Mamés fue el homenaje que se hizo en el inicio a nuestro golfista Jon Rahm. Luego, en el partido, casi casi, la nada más absoluta. No recuerdo haberme aburrido tanto en un partido de fútbol nunca jamás. La pregunta es ¿cómo es posible jugar tan mal al fútbol contra un equipo que estaba bajo mínimos? La respuesta quizá la dio Gaizka Garitano en rueda de prensa tras el partido al decir que había sacado a San José debido a que el juego el Eibar era fundamentalmente por alto y pretendía fortalecer al equipo. Es decir, viene un equipo que últimamente no sacaba ningún punto, a San Mamés ¿y tú te adaptas a su juego? Pues así nos fue. El Eibar encantado con el cambio y nosotros sin crear una sola jugada con criterio. Mal muy mal. Si el contrario no quiere jugar el balón, no hagas lo mismo. No sé. Deja a Unai López donde lleva toda la Liga y sigue dando minutos a Sancet, porque se supone que estás tú en tu campo y quieres y debes mandar en el partido y crear ocasiones de gol. Pero bueno no quiero centrar solo la crítica en el entrenador, ya que los jugadores son los que están en el campo y los que deben hacer también algo parecido al fútbol, pases con criterio, sin ser maravillosos pero que lleguen a tu compañero que está a dos metros. Hubo una jugada (digo jugada por llamarla algo), que seguro os acordáis. Dos jugadores nuestros pegados ambos a la banda de la Tribuna Este, separados entre ellos unos 8 u 10 metros, y un tercer jugador, que tenía el balón, unos 3 metros más hacia el centro del campo. Les hace un pase… no se sabe a cuál de ellos, pero el balón va justo a la mitad del espacio entre ambos, (imposible para los dos), es decir, directamente a fuera de banda. MADRE MÍA. Esa jugada es el resumen del partido. Un desaguisado. Conseguimos un punto por el empate, pero porque el Eibar tampoco hizo nada.

Por buscar algo positivo, Ibai, pone el balón parado infinitamente mejor que cualquier otro compañero y el equipo mejoró algo en el segundo tiempo con él. Y Villalibre, pocos minutos pero se notó también. Tuvo una disposición distinta. Más participativo y con muchas ganas. Pide más minutos y un poco de continuidad. Que apueste por uno u por otro, Kodro o Villalibre, pero que les dé verdaderas oportunidades.

Y luego a las 21:00 al lío contra el Intercity en Copa. Miedo me da. Miedo nos da. O mejor… ¿quién dijo miedo? A ver qué cara nos enseñan hoy. Sea cual sea ¡a por ellos! y…

¡Aúpa Athletic!

¡Ozú, Joaquín!

Me caía mejor Joaquín cuando no se dedicaba a meternos tres goles (es broma), pero… la vida es así.

Joaquín en modo arte (Foto: Deia)

El Athletic también es así, y de todos es sabido el afán o la suerte que nos acompaña de dar datos impactantes en el fútbol, como que un jugador que lleva mil años en activo y jamás ha metido un gol, nos lo meta a nosotros, o que venga el jugador más pequeñito de la Liga y el gol te lo meta de cabeza (su primer gol de ese modo), o un equipo que nunca gana fuera de casa y lo hace en San Mamés, o… o… o… podía seguir, pero prefiero ahorraros el trago… Fue así, ha sido así y lo seguirá siendo. Aunque todo hay que decirlo, también tenemos estadísticas de las buenas, si no que se lo pregunten a Osasuna, que el otro día les fastidiamos un récord histórico, 31 partidos seguidos sin perder en el Sadar (1 a 2), habiendo sido también los que hace mil años (en 1979, con un 1 a 8) les rompimos también el anterior mismo récord. No todo va a ser malo, jejeje… y menos con el Athletic.

La verdad es que el domingo a mí me extrañó que Joaquín no hubiese conseguido nunca un hat trick. Y aunque me da rabia que sea contra nosotros, tengo que decir que siempre me ha caído fenomenal, y me sigue cayendo. Es más, hasta creo que a él le encantará que su éxito haya sido contra nosotros y no contra otro equipo, por lo del nombre y eso. Además, hay que ver los goles… la verdad, muy muy buenos. El primero, parar con el pecho y voleón inapelable. El segundo, con una rosca perfecta para salvar a Unai y tirar a la cepa del poste, y el tercero, con velocidad y tranquilidad absoluta para tirar a donde no llega el arquero. Vamos, lo que viene siendo un máster en finalización. Menos mal que el cuarto no lo consiguió, y no llegó poker porque Unai le hizo un paradón en el segundo tiempo. Durante todo el partido estuvo de diez. Retuvo el balón lo necesario para dar pausa en los momentos finales de agobio. No había forma de quitarle el balón. Supongo que para nuestros chicos no sería «agradable» tenerle delante, porque varias veces les dejó en evidencia. Buenillo que es. Por cierto, he leído en las redes sociales que los aficionados del Athletic, que estuvieron en el campo, con su tercer gol se pusieron de pie y aplaudieron, lo que a los aficionados béticos les encantó y lo agradecieron allí, y en las redes. A lo que yo digo… ¡Cómo para no aplaudirle! Yo también le hubiese aplaudido, como creo recordar que se la aplaudido en La Catedral alguna vez al ser sustituido. Algo tendrá. Y no me refiero solo a los 38 añitos que tiene el prenda. También a que como es un buen tipo (o eso le parece a todo el mundo), tras el partido tuvo un recuerdo para nuestro crack, Aduriz, que es cinco meses mayor que el bético, al que dijo que quería mucho porque coincidieron en el Valencia (dos lujos de jugadores). ¡Felicidades, mi «arma»! o como diríamos por aquí… Zorionak, txo!

Sobre el resto del partido, decir que es muy difícil que regalando 20 minutos y 3 goles en ese tiempo, puedas llevarte algo positivo. 20 minutos horribles nuestros, pero también 20 minutos increíbles de ellos. El rival también juega y lo bordó. No supimos pararles. Pero… después, nuestros chicos estuvieron a punto de lograr la machada, lo que ya tiene mérito. El cambio de sistema en el segundo tiempo ayudó. El jugar con 3 centrales y dejar a los carrileros subir más libremente, hizo que el Betis pasase momentos de agobio. Sobre todo, con el 3 a 2. Hubo ahí una jugada definitiva que corta el árbitro (que no me gustó nada), que podía haber supuesto el empate. Me refiero a ese balón que se lleva Williams, desde mi punto de vista no era plancha, y que había dejado a Yuri solo encarando área. Una pena. Una pena de arbitraje. ¿Fue penalti a Iñaki el del minuto 5? Ahí dejo la pregunta. Vuelvo al juego. Mejoró, lo cual no era difícil, pero bien Gaizka por el cambio de sistema. Pena que nos faltasen unos minutillos para conseguir algo. Dejadme que me quede con lo bueno, con la reacción del equipo y ahora… ¡A por el Eibar! Eso sí, a otra hora distinta… ¿sabrán jugar los chicos si no es al mediodía? Y como siempre…

¡Aúpa Athletic!