«No comen»

Isa García, ELA y, en general, los sindicatos vascos, se han hecho un autorretrato poco favorecedor pero bastante fiel durante la huelga del personal de comedores. Por supuesto, el derecho a la huelga nadie lo discute. Pero es evidente que, apoyadas y apoyados en ese derecho inalienable, los sindicatos han cometido abusos. En este periódico, sin ir más lejos, los hemos visto (quien ha querido verlos, claro), y esta semana, en la calle, también: quitar los bocadillos que las y los niños llevaron de sus casas está mal. Pero podemos entender una confusión. Defenderlo con soberbia es lo que da toda la gravedad al tema.

La aportación semanal de Núñez Feijóo

La desclasificación de los documentos del 23-F que nos ha mantenido entretenidas y entretenidos esta semana ha impedido que hablemos de lo cara que está la cesta de la compra, de las mujeres asesinadas por la violencia machista, de seguridad, de vivienda y, cómo no, de este tuit de Alberto Núñez Feijóo: “Ayer por la tarde mantuve una conversación fructífera con el Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Hablamos de las relaciones bilaterales entre nuestros países, la OTAN, Hispanoamérica y Ucrania, entre otros muchos asuntos. Mi compromiso: que España sea un socio fiable para nuestros aliados”.

¿Torrente, presidente?

Gad3 ha preguntado por la opción de que Torrente, el personaje creado por Santiago Segura, sea presidente. 2.352 entrevistas, entre las que hay 301 en la CAV, que ofrecen un par de datos llamativos: que el segmento de 18 a 29 años y el segmento de quienes se declaran de centro son los que mejor lo valoran y que, en general, creen que es el “candidato” que mejor entiende a la ciudadanía. Por las risas, claro. A mí estas iniciativas no me gustan porque confunden más que aclaran y porque rebajan aún más un sistema democrático que tiene que ser prestigiado por todos los agentes, también las empresas demoscópicas.

Sigamos

La posibilidad de que José Luis Torrente sea presidente del gobierno no puede tomársela en serio nadie, por lo que no arroja ningún dato útil. Pero esto que plantea Antonio Ortiz en X es mucho más interesante: “Team Mirai, un nuevo partido japonés fundado por ingenieros, ha conseguido 11 escaños prometiendo inteligencia artificial, autobuses autónomos y empleos de alta tecnología”. Con un programa “aceleracionista” ha recibido “tres millones de votos (casi el 7%), con apoyo especialmente entre votantes urbanos de 40 y 50 años”. En el New York Times el partido se define como “ni de izquierdas ni de derechas”.

¿Qué grupo era el peligroso?

La de la desclasificación de los documentos del 23-F ha sido una gran noticia para Joxerra Bengoetxea porque ha desviado la atención del cierre del campus de Gasteiz en el que Vox (tan legal como EH Bildu) había programado un acto. Más allá del ruido del golpe de Estado, antes de que acabe la semana tendremos que preguntarnos: ¿qué grupo era el peligroso, el de Vox (deleznable), el de Ernai o el de GKS? ¿Qué se quiso evitar: los destrozos que harían los de Vox (fascistas), o los que harían los de Ernai y GKS, en competencia entre ellos por parecer los más violentos de los antifascistas (y a la vez, igualmente fascistas)?

El partido monárquico es el PSOE

En España, el partido monárquico ha sido y es el PSOE. Lo que será nadie lo sabe porque nadie sabe qué quedará del socialismo después de Pedro Sánchez. Pero vamos a la famosísima desclasificación de los documentos sobre el 23-F, en la que ha quedado claro que los “militares lamentaron tras el 23-F ‘dejar al Borbón libre’ y señalaron a Juan Carlos I como un ‘objetivo a batir y anular’” (El Independiente). O lo que es lo mismo: no sabemos cuánto sabemos del golpe de Estado (el gobierno español dice que esos son todos los documentos), pero “salvar al soldado Juan Carlos” es sin duda el título de esta película.

Lo importante de lo que sí sabemos

De lo que sí sabemos, más allá del lavado de cara a Juan Carlos I, lo más significativo para mí es esto en El Nacional: “Los seis miembros del Cesid con participación activa el 23-F: solo dos procesados”, y esto en Público: “Familiares de guardias civiles que participaron en el asalto al Congreso recibieron ‘amplias sumas de dinero’”. Ambas cuestiones me parecen claves en aquella transición que Victoria Prego blanqueó: ¿cuántos se fueron como si no hubiesen hecho nada y cuánto dinero (y de dónde procedía) se pagó y a quién para mantener el orden? En resumen: ¿cuántos chantajes militares aceptó España?

¿Qué dicen los expertos?

Ha pasado desapercibido este hilo en X del director de Documentación, Biblioteca y Archivo del Congreso español. Sobre la documentación del 23-F que hemos conocido, Miguel Ángel Gonzalo considera que “la verificación independiente por investigadores es casi imposible”. “Falta una nota técnica archivística: criterios de selección, metodología de digitalización, identificación del equipo responsable y, sobre todo, la cadena de custodia desde 1981 hasta hoy. ¿Dónde han estado estos documentos 44 años?”. “La desclasificación es un acto político necesario. Convertirla en un acto archivístico riguroso es el siguiente paso”, concluye. 

“El PSOE cree”

“La ‘ultraderecha conspiró’ y la sociedad defendió la democracia”. Ese es el resumen que el diputado socialista José Zaragoza hizo a la entrada del Congreso español y que recoge El Imparcial. Toda esta mandanga sesgada y monárquica no va de memoria histórica, ni de dignidad, ni de voluntad política para avanzar en la reparación. Esto va de que el PSOE quede bien, de que pueda hablar de “transparencia” y, sobre todo, de que cale que los Tejero y Armada de entonces son los Abascal y Feijóo de hoy. Un cortinón de humo de Pedro Sánchez, que no será un buen político (digan lo que digan) pero es el mejor sanchista.

ETA no fue antifascismo, es fascismo

El miércoles en el Teleberri emitieron opiniones preocupantes de varios jóvenes vascos (seleccionados a pie de calle) que no tenían claro que Franco era malo. Lo hicieron a colación de una jornada organizada por Gogora para deslegitimar el fascismo porque, y esto es acojonante, en 2026 es necesario deslegitimarlo por culpa de los bulos de Vox. Pues lo mismo hay que hacer con ETA: deslegitimarla ante la corriente blanqueadora de EH Bildu. Y la desclasificación del 23-F que ha hecho el PSOE no ayuda, porque puede presentar a la banda como adversaria del fascismo. Pero ETA también fue y es fascismo. Vasco, pero fascismo.

Ya está aquí el 23-F

Llevamos desde el lunes hablando de este tema porque Pedro Sánchez lo ha querido así. Y seguiremos haciéndolo todo el fin de semana. ¿Por qué? Porque España no va bien y porque la amenaza: “Yo o el caos” es el único argumento electoral y político (que son dos cosas distintas) del socialista. ¿Y qué hay mejor que una colección de links sobre fascistas intentando tomar el poder el 23-F? Entre la torpeza de Núñez Feijóo y Sánchez pasándose de listo, está quedando una Españita ruinosa. ¿La realidad? Que el golpe de Estado ha cerrado en falso, que seguimos sin saber toda la verdad y que sacar un conejo de una chistera sigue funcionando.

Las mujeres que son asesinadas

Si en vez de el PSOE y Sumar, después de un gobierno de coalición del PSOE y Podemos que puso en marcha políticas feministas como nadie, según su propio relato, estuviera el PP en el gobierno, todas y todos estaríamos de acuerdo que esto es inaceptable: “Diez mujeres, una niña y un niño asesinados por agresores machistas en España en menos de dos meses” (Efeminista). Propongo otro cambio: en vez de “agresores machistas” leamos “atracadores con navajas”. ¿Qué pasaría? ¿No estaríamos en alerta? España no va bien porque las cifras de los asesinatos machistas son una barbaridad y las medidas para evitarlo no están funcionando.

Una ley que agrava el principal problema

La ley española de Vivienda que aprobaron PSOE, Sumar, EH Bildu, ERC (que después la recurrió, porque la cara dura hay que trabajársela) y Podemos ha agravado el problema de la vivienda. Esto hay que decirlo alto, claro y más. España no va bien si el principal problema que identifica su población fue tratado como un argumento de campaña por estos partidos y el reglamento derivado lo agrava. ¿Qué se puede hacer ante estas evidencias? Corregirlo, pero eso supondría admitir la treta. Es mucho más fácil huir hacia delante y hablar del 23-F, como hace Pedro Sánchez, y de que Vox viene la EHU, en el caso de EH Bildu.

“Autónomos pobres”

El PSOE y Sumar quieren que España sea un país de funcionarias y funcionarios, y el empresariado debe ser el enemigo. En Hegoalde, EH Bildu también hace seguidismo con este tema negando la realidad: que la fiesta la pagan las empresas y las y los autónomos. Una realidad que también implica esta: “El 25% de los autónomos españoles son autónomos pobres. Casi 800.000 sobreviven con ingresos iguales o inferiores a 670 euros al mes” (El Blog Salmón). ¡El 25%! ¿Qué país va bien cuando quien genera y recauda el IVA es tratado como un delincuente potencial y, además, acaba empobrecido?

“Una cosa”

Recupero el primer párrafo de la columna para cerrarla: llevamos desde el lunes hablando de la desclasificación de la documentación sobre el 23-F, que iba a ser hoy a las 12:00 (finalmente, se retrasó hasta mediodía), y va Yolanda Díaz y elige las 11:59 para hacer público en Bluesky que no se presentará como candidata en las próximas elecciones generales. ¿Por qué? Pues para que pase desapercibida su muerte política, aunque la verdad es que olía a cadáver desde hace mucho tiempo. La que fue señalada como próxima presidenta del gobierno por Iván Redondo ha acabado arrastrada, como Pablo Iglesias, por Pedro Sánchez.

Tenemos que hacer algo

Hay que acabar (deslegitimándoles socialmente e imponiendo una fiscalidad del 100% a partir de los diez millones de dólares, por ejemplo) con las y los ultrarricos. Es inaplazable si queremos que nuestra civilización no colapse. No exagero, describo y, lo siento, las noticias me dan la razón: “El 10% más rico del planeta concentra la mayor parte del impacto climático. Lo que revela un estudio sobre quién empuja realmente el calentamiento global” (Gizmodo). Más claro: “La investigación conecta directamente la actividad económica del 10% más rico con eventos extremos como las olas de calor y las sequías en la Amazonía”.

Mira: un tonto

Sé que con lo que escribo casi a diario es mejor que no intente entrar en EE.UU., y no me importa. ¿Quién quiere visitar un país gobernado por Donald Trump? Yo, no, desde luego. Y a los hechos me remito: “Trump envía un barco hospital a Groenlandia para los ‘enfermos sin atención’ y Dinamarca responde que allí tienen sanidad ‘gratuita’” (20 Minutos). El presidente estadounidense había hecho el anuncio en su red social, por supuesto, y la inutilidad de la medida en Europa la conocemos de sobra, pero, ¿y en su país? ¿Y sus votantes? ¿Y ese mundo MAGA que vive (muy bien) de la desinformación y de los bulos?

Débil con los fuertes

“Trump ha sido sorprendido al ver que Irán no se intimida ni se repliega ante el despliegue estadounidense”, Leo en Hispan TV. Lo ha dicho Steve Witkoff a Fox News. Vamos, que todo queda en casa y, ni así, deja de sonar a lo que ya sabemos: que Donald Trump personaliza lo peor no ya de la política, sino del ser humano, porque es de esos que es fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Por eso Putin se pitorrea y Xi Jinping le desprecia. A ver si Ursula von der Leyen toma nota, de una vez, de cómo hay que tratar al risketo. “Irán ha enfatizado que no tolerará amenazas, ni presiones”, concluyen en el digital.

“Atlantista convencida y sionista militante”

Así define Josep Borrell a Ursula von der Leyen, precisamente: “Una atlantista convencida y una sionista militante” que ha sido capaz de enviar a “una comisaria europea en la primera reunión de la Junta de la Paz para Gaza del presidente de EE.UU.”, en declaraciones a EFE. El mismo Borrell califica a esta organización como “un invento decimonónico” y denuncia que los únicos que tendrían que estar en esa junta y no están son las y los palestinos, y que la ONU ha dado “carta verde” a la mandanga. Esto último no lo dice Borrell, pero si alguien tiene una definición mejor de lo que hace Trump con quienes le dan palmas, que la defienda.

Los bobos útiles

No me voy a cortar: von der Leyen, Milei, Orban y todos los que han colaborado en esa junta de paz son los tontos útiles que necesita Donald Trump para hacer negocios como si los países y la gente que vive en ellos fueran empresas y hormigas. Para que no falte nadie, a la mandanga se ha unido Gianni Infantino, siguiendo la larga y conocida tradición de los saqueadores que, desde la sede de la FIFA en Suiza, amasan millones sin mirar con qué nazi (empezando, literalmente, por la familia Dasler) lo hacen. Todo es una puta vergüenza, que seamos conscientes de ello es lo que posibilitará que lo cambiemos.

La mejora solo por decreto

La subida del SMI es positiva, sin duda. Los decretos para repartir la riqueza son necesarios, de esto tampoco tengo dudas. Pero lo que he encontrado en Artículo 14 me genera ciertas inquietudes y preguntas: “La trampa de los salarios en España: sube el SMI, pero no el resto”. Es cierto que el gobierno español hace bien en subir el SMI, pero no es menos cierto que lo hace sin que la economía mejore globalmente, y esto puede acarrear consecuencias evidentes: si no suben el resto de salarios es porque la situación no es favorable y eso asfixia especialmente a las y los pequeños empresarios. El gobierno español debe hacer algo más.

El aniversario de una invasión injusta

Esta semana se cumplen cuatro años de una invasión profundamente injusta: el Kremlin ordenó por el morro la ocupación de un país, aplastó coches particulares con tanques, ejecutó masacres como la de Bucha, disparó sobre columnas de desplazados, atacó centrales nucleares y energéticas para generar sufrimiento en la población civil, y todavía hoy “Rusia bombardeó Kiev con misiles y drones en vísperas del cuarto aniversario de su invasión” (Infobae). Como efecto colateral y mucho menos peligroso, Rusia nos colocó agentes desinformadores e intoxicadores, tontas y tontos útiles que hemos tenido que aguantar todo este tiempo.

Más allá de Ucrania

La invasión de Ucrania y la división de quien debería hacer frente a esta hostilidad demuestra que Vladímir Putin lleva décadas liderando una campaña de desestabilización de Occidente (con el ascenso del fascismo como gran obra). Al respecto, esto en Euronews lo confirmaría: “La Inteligencia sueca subraya que los dirigentes rusos se ven a sí mismos en un estado de ‘conflicto estratégico con Occidente’, y que uno de sus objetivos sigue siendo cambiar el orden mundial existente”. ¿Cómo? Con “violaciones del espacio aéreo con aviones y drones, ciberataques, operaciones de inteligencia e influencia informativa”.

Qué sorpresa…

Con la extrema derecha en auge en todo el mundo, bien alimentada por el Kremlin, Alberto Núñez Feijóo y su equipo, formado por gente tan poco recomendable como Miguel Tellado, decidió que mostrar a Vox como un socio confiable era una buena idea. ¿El resultado? Este: “El PP teme que el bloqueo con Vox se convierta en ‘voto de castigo’ en Castilla y León y Andalucía” (Vozpópuli). ¡Qué sorpresa! Es decir: ni el PP ni el PSOE (que también ha cebado al monstruo, señalándole como “la oposición” en el Congreso para desautorizar a Núñez Feijóo) ven el techo de Vox y ahora que por fin se han acogotado, no saben qué hacer.

Sigue la regresión

En el PP (y en el PSOE) dieron por bueno a Vox y ahora tienen un problema. De la misma manera, en Vox dieron por bueno a Trump y ahora, este, también puede generarles un problema porque el gringo concentra el mal a su alrededor. Un ejemplo muy claro: Nick Fuentes, uno de esos influencers del mundo MAGA, ha dicho que el enemigo número uno de EE.UU. son las mujeres. Tal cual. Considera que las mujeres ejercen una influencia perniciosa, y que su liderazgo tiene mucho que ver con los ratios negativos de nacimientos. Además, socialmente son demasiado progresistas. Fuentes tiene 1,2 millones de seguidores solo en X.