Lo que ha pasado

El fallecimiento repentino de Pilar Zubiarrain, alcaldesa de EAJ-PNV en Tolosaldea, ha servido, a su pesar, seguro, para que recordemos el horror que hemos vivido recientemente y que algunos necesitan esconder debajo de la alfombra de su nuevo buenismo: “Quemaron su caserío estando sus padres en él, quemaron su coche y lo intentaron con su despacho de abogada del que tuvo que salir en muchas ocasiones escoltada por la Ertzaintza. Ha sido un ejemplo de entereza y encarnó valientemente los valores que el PNV defiende”, relata Aitor Esteban en el tuit en el que recuerda a esta “jelkide valiente y entregada”. Goian bego.

Lo que pasa

No voy a dejar que pierdan nuestra memoria quienes están deseando tirarla al Cantábrico atada a un lastre, igual que no quiero que desviemos nuestra atención de lo que importa hoy: “Al menos 92 personas murieron este miércoles 7 de mayo por ataques israelíes en toda la Franja de Gaza, unos días después de que se aprobaran planes para apoderarse del territorio y desplazar por la fuerza a los residentes al sur del enclave palestino”. Esto lo cuenta France 24, no un blog o una web de esas que intentan legitimar a Hamás pisando los charcos de sangre de las y los palestinos. Trasladar el horror de cada día es una obligación.

Fíate de él

Ayer traje a la columna los 20.000 palos con los que Alvise Pérez tiene que indemnizar a José Luis Ábalos por un tuit. Hoy vamos con el segundo capítulo: “Alvise vuelve a pedir dinero tras los reveses judiciales y el fiasco con las criptomonedas. El líder de SALF perdió en septiembre el control de cuatro billeteras ‘cripto’ con miles de euros en donaciones” (The Objective). Ahora tira de Patreon y Revoult, porque Álvaro Romillo, propietario de Madeira Invest Club, “se quedó en último término con el dinero”. ¿No era Romillo el que aseguraba que entregó dinero a Alvise para su campaña después de que este promocionara su empresa de inversión?

Otro

Yo no he encontrado el post de Pablo Iglesias, pero por lo que parece, Lordo y otros clásicos comentaristas en X (ahora, en Bluesky) de la izquierda española, pillaron a Pablo Iglesias haciendo esto: “El ex vicepresidente usando una IA de audio para que Roro promocione donaciones a la taberna”. En el pantallazo al post del líder morado, que yo no he visto, Pablo Iglesias tira de humor para presentar ese vídeo y su petición de financiación para ampliar su bar. Ya son 3.000 las personas donantes, según Iglesias. Las dudas que genera su modelo de negocio y de promoción no son pocas. Él sabrá porque sabe mucho de todo.

¿En serio o demasiado en serio?

A mí no me gusta, pero yo soy un tipo serio y soso. Me refiero al fichaje de Belén Esteban, María Patiño y el resto de ese equipo chusquete para TVE. Al respecto, Ángeles Caso escribe un texto muy interesante en Artículo 14, en el que se queja de la presencia de “todos esos ‘personajes’ que durante años han estado presumiendo en una televisión privada de ser ignorantes”, y califica el programa como “absurdo”. Yo tiendo a pensar como Caso, A mí también me enseñaron, en casa, “a creer en la televisión y la radio públicas” vascas. Pero a veces no puedo evitar un pensamiento: ¿no me lo estaré tomando demasiado en serio?

¿Y por qué tengo que estar contra alguna?

No entiendo el debate ni el momento de lanzarlo, la verdad. ¿Por qué tenemos que elegir entre las energías renovables y la nuclear? ¿No puede esta última ayudarnos a sostener el sistema en una Euskadi, una Europa y un mundo completamente electrificado o camino de ello? Ojalá, como afirma Pedro Sánchez, llegue pronto el día en el que las energías verdes sean la única opción, pero eso, sencillamente, hoy no es verdad. ¿Cómo van a cargar el móvil quienes le hacen retuit con fruición o mandan por WhatsApp los brindis al sol de la misma Bildu que ahora tiene que desdecirse de sus críticas a los parques eólicos y solares?

Explíquese

Esto tendrán que explicarlo muy bien porque, si no, la tentación de exigir una expropiación va a ser irresistible: “Red Eléctrica repartió 5.400 millones de euros en dividendos en la última década” (Público). Esos dividendos salen de las facturas de todas y de todos, y de las empresas, de nuestro consumo y nuestra cuenta corriente. Lo mínimo exigible es que una parte muy importante de los ingresos en un bien de primera necesidad como es la luz vaya destinada a la reinversión, al mantenimiento y a la mejora, a la previsión para que no haya caídas globales ni locales (ahí está Karrantza) que nos generen pérdidas. Ni de tiempo.

Corto

“Alvise, condenado a pagar 20.000 euros a Ábalos por vulnerar su derecho al honor”, leo en The Objective, y pienso: “Igual se queda un poco corto”. Porque Alvise Pérez montó un partido político y ganó un escaño (ganó tres, pero ahora su compañera y compañero de listas van de digna y digno) para eso: para aforarse y para poder pagar las multas con tranquilidad. El ex ministro le pedía 50.000, pero un juzgado de Primera Instancia de Madrid ha considerado que no era para tanto, aunque así leído lo parezca: “Intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales al honor y a la propia imagen por la divulgación de texto y fotografías” en X.

El mundo no es suyo

Donald Trump es el enemigo, porque es un tipo peligroso y por todo lo que representa: el ultrarrico que sabe aprovecharse del cabreo de la gente sin que le importen las personas, y que cree que todo tiene un precio. “Nunca digas nunca” (El Imparcial), respondió Trump a Mark Carney, cuando este expresó algo tan obvio como que “Canadá no está en venta”. En la misma comparecencia, Trump presumió de estar llenando de oro el despacho oval (esto es literal), mientras su gobierno ha pegado tijeretazos sin piedad y planea atacar ahora a la sanidad pública. Por eso también es el enemigo.

Novia, vale, ¿pero Dios?

Me gustó mucho ‘Her’. Me pareció plausible, además, que en una sociedad que empuja a los seres humanos a aislarse (dejemos de prestar atención, por favor, a esos influencers que viven como mendigos por mucho que ellos lo llamen “viajar solo en una furgoneta que yo mismo he camperizado”), alguien acabe estableciendo un vínculo con una inteligencia artificial (sobre todo, si tiene la voz de Scarlett Johansson). Pero lo de “tener delirios espirituales en torno a ChatGPT y otros chatbots” (Genbeta) me parece un exceso, por mucho que nos revelen el camino. Ahora que lo he leído, no dejo de pensar en la tabarra del “IAnimismo”.

Pero sigue siendo el rey…

“El Supremo blinda a Juan Carlos de Borbón para que no pueda ser procesado por delitos contra Hacienda” (Público). En concreto, “la inadmisión del Supremo cierra la puerta definitivamente a que puedan investigarse judicialmente los presuntos delitos fiscales cometidos por el anterior monarca cuando, tras su abdicación, en 2014, perdió la inviolabilidad”. Lo normal, vamos. El mismo TS que anula la transferencia de la competencia para homologar títulos universitarios extranjeros en Euskadi. Y el mismo tribunal que avala las sentencias que consideran discriminatoria la exigencia del euskera. ¿Alguien se sorprende?

Cuando votas por las risas

“Los dos eurodiputados de Se Acabó la Fiesta rompen con Alvise y se declaran independientes”, leo en El Imparcial. Por supuesto, no dejan el escaño y, bien pensado, mejor que no lo hagan: ¿quién les sustituiría? ¿Alguien más afín al jefe? En cualquier caso, el daño ya está hecho: no vamos a recuperar el dineral que nos cuestan Nora Junco y Diego Solier, que le reían las gracias a Alvise Pérez, que le jaleaban, animaban y aplaudían, que pensaban como él cuando formaron la agrupación que les ha llevado a Bruselas y Estrasburgo. ¿Qué van a defender ahora? ¿A qué van a dedicarse? Esto es lo que pasa cuando votas por las risas.

Y cuando votas con rabia

Donald Trump no puede seducirte con sus discursos ni con sus ideas. Donald Trump solo puede seducirte porque le crees capaz de cualquier barbaridad y lo que quieres es, precisamente, eso: que salte todo por los aires, que se jodan Europa, las personas inmigrantes, quien no tenga un seguro privado de salud y las y los que tenemos cuidado de escribir sin invisibilizar a nadie. Lo cierto es que había tanta gente cabreada (y sobre esto habrá que reflexionar) que el republicano arrasó y ahora tiene vía libre para sus barbaridades: “Reabrir Alcatraz como pretende Donald Trump cuesta mil millones de dólares” (El Economista).

Otra reflexión

Luca de Meo echa mucho morro a sus argumentos sobre por qué sucede esto que denuncia: “Hoy, uno de mis obreros no se puede comprar un coche nuevo, ni un Dacia” (Híbridos y Eléctricos). El consejero delegado de Grupo Renault señala a las regulaciones, pero no dice nada, sorprendentemente, del precio base de los vehículos, que es el primer elemento que valora una o un potencial comprador. Tampoco explica por qué cada grupo e incluso cada marca están desarrollando una tecnología, o cómo China, también con las obligaciones de la Unión, consigue vender más que EE.UU. y Europa, juntos.

¿Y luego, qué?

David Broncano se desinfla y, por muy bueno que sea, Andreu Buenafuente siempre se dirigirá a un público no mayoritario. Así que esta RTVE que tira la casa por la ventana como si no costase ha apostado por valores seguros: María Patiño y Belén Esteban. Son muchas las crónicas que encontramos ayer sobre el estreno de ‘La Familia de la Tele’, la mayoría despreciaban su 9%, salvo algún digital muy escorado al socialismo, que lo aplaudía. Entre todos, el texto más divertido seguramente sea el de Óscar Rus en El Independiente, que define el programa como “un cruce de universos curioso y más difícil de explicar que el de Marvel”.

Después de La Gran Renuncia

La Gran Renuncia fue ese sentimiento que se intensificó después de la pandemia y que llevó a muchos a cambiar de trabajo o, por lo menos, a intentarlo. Para algunos fue un proceso de frustración, un aprendizaje: nunca fuimos tan buenos para que se nos rifaran pero donde estábamos no querían perdernos. La realidad hoy es esta que leemos en Pymes y Autónomos: “El 78 % de las empresas tienen dificultades para encontrar perfiles adecuados. El motivo no siempre es falta de titulaciones, sino una brecha en habilidades técnicas, digitales, idiomas o experiencia práctica, especialmente entre los perfiles junior y senior”.

¿Quién va a pagar la fiesta?

Llevo años advirtiéndolo: con las cotizaciones del funcionariado no da para pagar la fiesta. Necesitamos empresas, necesitamos a esas personas que van a contratar a otras personas, pagar las cotizaciones y todos los impuestos que conllevan sus actividades económicas. Pero el mensaje es otro y, además, es irresponsable. La idealización de tener un sueldo público ha llegado hasta tal punto que estamos viendo hasta un “‘boom’ de opositores famosos, de tronistas a músicos: ‘Te facilita tener tiempo libre’” (El Confidencial). Por cierto, para crear hay ya becas y subvenciones.

Héroes en sus casas

La Taberna Garibaldi, esa que montó Pablo Iglesias con unos amigos y para cuya ampliación pide aportaciones Irene Montero, ha recibido una sanción: 4.051 euros por superar el aforo en 10 personas (de las 45 permitidas a las 55 que estaban en el local en el momento de la inspección). Pues muy bien: la ley es igual para todos por mucho que uno crea que mole. Pero tampoco mola nada (aunque él crea que sí) Borja Carabante, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del ayuntamiento de Madrid, que lo dio a conocer “durante el debate de una proposición del PSOE relativa al control de las viviendas turísticas ilegales” (EPE).

Qué risas, eh

Alvise Pérez está en horas bajas pero el populismo se alimenta y engorda con facilidad: solo necesita cosas de las que abundan como mentiras, Internet e idiotas. Ahora mismo está en guerra abierta con los otros dos eurodiputados de su agrupación que fueron elegidos: Diego Solier y Nora Junco que, que nadie se equivoque, son cuñas de la misma manera. El número uno “les acusa de votar el rearme en la UE por la influencia del PP y de ‘lobbies’”. El número dos y la número tres “le acusan de lanzar una mentira tras otra” (El Independiente). Mientras tanto, los tres se lo llevan calentito por las risas de votar a unos ultras frikis.

Una semana después

¿Siguen agotados los transistores, las linternas, las pilas y el papel higiénico o todo ha vuelto a la normalidad una semana después del gran apagón? A mí, lo confieso, la movida me pilló con la lista hecha pero casi todo por comprar. A ver, unas latas de conserva, una linterna y una navaja multiusos ya tenía en casa. Pero me faltaban otros básicos como el agua mineral y las propias mochilas. No escribo como si estuviese bromeando ni me siento un “prepper”, de esos que se reivindicaron durante las horas sin luz, pero sé que tengo que aprender mucho de ellos. Para mí, viendo las señales, la catástrofe es solo una posibilidad más.

Que cuarenta años no es nada

Arnaldo Otegi exhibía en sus redes sociales la portada de Egin del 13 de marzo de 1986 para recordad que “un día como hoy Euskal Herria dijo alto y claro no a la OTAN. Y hoy, más que nunca, hay que tenerlo muy presente”. Yo también puedo sentirme orgulloso de aquello, pero nuestro momento no tiene nada que ver con aquel. Quien no se dé cuenta de esto que acabo de escribir puede ser un poco tonto. No pasa nada, yo también lo soy y hay muchas cosas de las que no me doy cuenta. Pero quien quiere hacer creer que los momentos son parecidos, sin duda, es un tramposo y malintencionado. Y esto no voy ni a discutirlo.

La paz

La misma portada del histórico Egin utilizaron en la cuenta de Sortu para pedir “paz y soberanía”. Vamos por partes. Primero, que el coordinador general de Euskal Herria Bildu y que Sortu, la organización que manda sobre la marca blanca, hagan cosas tan parecidas deja claro que la izquierda abertzale cree que ya no tiene que esconderse. Segundo, que el partido que integra al último jefe de ETA en su dirección hable de “paz y soberanía” podría ser un chiste si no fuese algo tan trágico. Y esto hay que decirlo, hay que denunciarlo, simplemente, hay que recordarlo porque ninguna paz en Euskadi se sustentará en trampas.

Antiimperialilsmo no es

Hace un par de días saqué una foto en la calle al cartel de una charla pacifista (con un pacifismo equiparable al de Sortu, supongo), de izquierdas y antiimperialista. Una charla que he buscado en Internet y he encontrado en el blog de uno de los intervinientes, Andoni Baserrigorri. Y un cartel en el que señalan a Trump (vale), Netanyahu (venga), Biden (¿es igual que Trump?), Von der Leyen, Macron, el lehendakari Pradales, Zelenski… Pero no a Putin. ¡Qué casualidad! En el canal de Telegram de la organización (Ezkerretik Foroa) tampoco hay críticas al ruso. ¿A quién toman por tontos, a quienes no vamos a ir a la charla o a quienes sí irán?

Uno más

Sigo con los trileros: Alvise Pérez, que ha sido “condenado a indemnizar con 60.000 euros a Ábalos por publicar en redes fotos de su intimidad” (El Confidencial). Como decía un comentario que leí en X y no he podido recuperar: ya sabemos quién ha ganado el sorteo de su sueldo como europarlamentario. Porque uno de sus argumentos de campaña fue ese: que sortearía su sueldo entre sus seguidores. Luego dijo que no iba a poder ser. Vaya. Como decir la verdad o, simplemente, informar (o editorializar, que es perfectamente legítimo, como hace Baserrigorri en su blog) sin cometer ningún delito.

La violencia solo engendra violencia

Vivimos en una sociedad en la que los que mandaron matar pueden apelar a la paz, en la que quien tiene la aspiración de gobernar puede intoxicar, en la que podemos encontrar en la calle montajes que solo buscan envenenar y en la que llega a eurodiputado un tipo sin escrúpulos. Más allá, vivimos en el mundo de Putin, el de Trump y Musk, y el de Milei, que por supuesto es responsable de esto: “Periodista argentino es herido de gravedad por una granada de gas lacrimógeno en las protestas en Argentina” (CNN). Como todos los anteriores, no quiere la prensa libre, y sí que su constante agresividad contagie a los aparatos del estado. Lo ha conseguido.