Las ikurriñas las ponen… los del PNV

Me ha hecho mucha gracia la publicación en Instagram de Bildu Bilbo del homenaje a los gudaris y milicianos del domingo pasado en La Huella. Allí estaban las y los cuatro representantes del partido, para la foto. Pero, claro, su posado carecía de alma, así que publicaron una imagen de ambiente con ikurriñas. El problema (para Bildu Bilbo) es que las y los de las ikurriñas eran egikides de diferentes batzokis de Bilbao y Bizkaia, incluido un concejal del PNV en Lekeitio. Eso, para cerrar la semana que empezaba con Patxi Egurrola, alcalde de Bildu en Elantxobe, mostrando alegría y orgullo bajo una bandera española. Divertidísimo.

“Sánchez logra”

Me inclino a pensar (tal vez lo confunda con mi deseo) que Sánchez agotará la legislatura: hay un par de argumentos de peso. Primero, los casos que persiguen a su mujer y su hermano. Segundo, que la corrupción va a salpicar también al PP con los juicios que, se espera, arranquen en septiembre. Para ganar ese tiempo, Sánchez necesita generar noticias como esta en El Diario: “Sánchez logra un pacto con la OTAN para que el gasto militar de España no suba al 5%”. Esto sí es un mérito político, no la capacidad de resistencia en sí misma. Dicho esto, sé que en cualquier momento, Sánchez puede cambiar de opinión y convocar elecciones.

“No hay que olvidar”

Bluesky no tiene mucha actividad pero algunos de sus usuarios son muy interesantes, como Javier Espinosa, periodista que conoce muy bien Oriente Próximo, y que ha escrito esto: “No hay que olvidar cuál es el origen de la inestabilidad perpetua que sufre Oriente Próximo: la ocupación israelí. Se trata de hechos. Podemos contar guerras en el siglo XIX (3) y las posteriores a 1948 (más de una docena). Israel ha protagonizado una guerra cada 5 años, como media”. Datos como nos recuerdan lo importante que es conocer la historia. Solo espero que la historia del futuro recuerde la actual crueldad de Netanyahu, Trump y Putin.

Un paso más

Leo en Bizkaia Gaur que “el Gobierno Vasco exige que AirBnB elimine 700 anuncios por no incluir número de registro”. Muy bien. 700 anuncios menos son casi 700 especuladoras o especuladores con más dificultades para sacar adelante un negocio que debería de resultarles vergonzante. Un paso más. Todos los problemas que tenga Airbnb y, sobre todo, quien compra viviendas para ofrecerlas para su uso turístico por días, son soluciones potenciales para el resto. Y cuanto antes tomemos conciencia (también como personas consumidoras) del daño, del perjuicio y de que quien impulsa esta actividad debe ser repudiado socialmente, mejor.

La “ética” del hacker

Hubo una época en la que Elon Musk era el ídolo de las y los tecnófilos progresistas. En ese tiempo también hablaban mucho del libro “La ética del hacker”, que esgrimían también desde la progresía cogiendo el rábano por las hojas o, lo que es lo mismo, el título por el contenido. Años después, sabemos que Musk es un gilipollas y que las y los hackers (incluso después de Anonymous) son los responsables de la ciberdelincuencia. Por ejemplo, tenemos a Akkaspace, el hacker que ha lanzado información de las y los ministros “en grupos de ultraderecha en Telegram” y que “amenaza con nuevas filtraciones: ‘Más adentro no puedo estar’” (Público).

La obsesión del PP… con el PNV

No hay medio próximo al PP, en papel, en radio, en televisión o digital, en el que no escriban o hablen del PNV. Primero, la moción de censura de Rajoy, después, la investidura que Feijóo acordó con Abascal y en la que, por motivos obvios, Ortuzar y Esteban no entraron, son dos momentos que en el PP y su entorno guardan con rencor. Pero realmente nadie puede apelar al “doble rasero” (El Debate) porque las situaciones son diferentes: Rajoy se enfrentaba a sentencias (el PNV aguantó todas las investigaciones previas). Pero sobre todo, por supuesto, por los acuerdos del PNV en Euskadi con el PSE. No es el PNV al que hay que exigir acciones.

¿Y qué hace Bildu?

Del mismo modo que no es al PNV al que hay que exigirle acción y decisiones cuando el PSOE está enfrentándose a informaciones vergonzantes y, sobre todo, muy graves, nadie puede exigir nada a Bildu aunque forme parte del bloque de investidura, aunque las principales negociaciones con el PSOE hayan sido secretas (la operación Asirón y la gestión de las y los presos de ETA), ni aunque haya sido, con diferencia, el partido que más fácil se lo ha puesto a Sánchez en el Congreso. Pero si leo que “ERC y BNG piden la comparecencia de Sánchez para que dé explicaciones” (El Imparcial), es lógico que me pregunte: ¿por qué no se suma Bildu?

Lo que hace el PP

Es el PP el que debe llevar la iniciativa en este momento, lo tiene que hacer porque el sábado pasado convocó una manifestación con mitin en Madrid para asegurar que era urgente que Pedro Sánchez saliese del gobierno. Con todo, creo que Núñez Feijóo está haciendo algo inteligente por primera vez: dejar que el PSOE se cueza en su propio caldo. Y justo cuando acaba de acertar, va el líder del PP y nos recuerda lo evidente: “Feijóo rechaza ‘cordones sanitarios’ a Vox” (Vozpópuli). Es decir: vía moción de censura, vía elecciones, su opción es aislarse con la extrema derecha. Si esa es su decisión que sea coherente con ella.

Y lo que hace Israel

Mientras miramos a Irán con preocupación, “la guerra de Israel contra Irán no detiene su genocidio en Gaza. Otros 44 palestinos asesinados en las últimas 24 horas”. Lo escribe Javier Espinosa en Bluesky. Y hace bien en recordarnos que el ejército de Netanyahu, por lo menos de momento, tiene capacidad para golpear a Alí Jamenei, mantener una presión intolerable en Cisjordania y seguir machacando a la población de Gaza. Lo que estamos viendo, lo que están permitiendo los líderes del mundo, empezando por Trump, es insostenible y vergonzosa. Por lo menos tenemos que asegurarnos de que la historia les condene.

¡Cómo no vamos a pitar!

Me sorprendió la pitada al Barça en el último partido en San Mamés, lo confieso. Así de cándido soy. Me limité a levantarme sin aplaudir, que era mi plan desde el principio. Ahora creo que pitaría: Enric Masip intentando chulearnos, Mundo Deportivo asegurando que Nico Williams, Luis Díaz, Marcus Rashford e Ivan Perisic, están “locos por el Barça”, y Sport contando que el pequeño de los Williams “está dispuesto a rebajarse el sueldo” (Fichajes.com). Si no saben dejarnos en paz tendremos que aprender a defendernos. También Nico debería atajar todos estos rumores para mantener el afecto a la familia que tenemos en Bilbao.

La selección de las provincias vascongadas

La selección de Euskadi de cesta juega también hoy. A mí escribir esta frase me produce una gran satisfacción. A otros, no. Otros prefieren mostrarse enfurruñados, o contentos pero poco, porque la oficialidad no ha esperado a Nafarroa e Iparralde. ¿En serio ese era su plan, seguir esperando? ¿Y no se sonrojan al reconocerlo? Bueno, un poco, sí, que Otegi hasta ha eliminado un tuit (como muestra de que esto de que juegue Euskadi y EH Bildu no lo apoyara incomoda en la izquierda abertzale). Lo que me lleva a otra pregunta: ¿descubren ahora que hay federaciones del mismo deporte en la CAV, en Nafarroa y en Francia? ¿En serio?

¡Ay, la verdad!

Según Osakidetza, “no existe ninguna persona amonestada relacionada con la actividad del Servicio de Paliativos en Euskadi”. En la nota aclaratoria, la institución resume lo sucedido así: “Un mando de Enfermería de la OSI de Ezkerraldea Enkarterri-Cruces previno a varios profesionales del riesgo de utilizar un vehículo corporativo del hospital sin previo aviso y fuera del horario de trabajo”. ¿Cuántos medios, cuántos tuiteros, cuántas personas que han reenviado una noticia alarmista que no era real van a mover la rectificación? ¿Cuánto daño gratuito puede hacerse a un servicio público? ¿Quién se frota las manos con este bulo?

Los usan los malos

Los bulos los usan los malos. Y de esta burra no me bajo. Son los malos los que difunden que un comentario es una amonestación para erosionar a un servicio público. Son los malos los que hacen esto: “El PP pone en duda el funcionamiento del voto por correo de las últimas elecciones generales” (Público). No, no vale todo. Y no, no podemos dejar esas facturas sin pasar. Tendremos que señalar esto ahora y siempre que haga falta: generar sombras sobre el sistema democrático va en contra de todos los agentes que forman parte de él, también en contra del PP, por mucho que Leire Díez haya tenido mando en la plaza de Correos.

La ultraderecha es así

No puedo mostrarme triste ante esta noticia: “La coalición de Gobierno de Países Bajos salta por los aires por el abandono del ultra Wilders” (El Periódico). Otra cosa es que tampoco pueda mostrarme tranquilo: si “la ultraderecha abandona el Ejecutivo por la negativa de sus socios a restringir aún más la política migratoria”, lo hace porque confía en que, en una repetición electoral, su discurso racista podrá hacerles avanzar, lo que habla muy mal del partido ultraderechista, el PVV, pero también de la sociedad de Países Bajos. Una sociedad que puede sorprendernos y hacer frente a los ultras, en vez de seguir la estela polaca.

Y peor

Pactar con la ultraderecha, como quiere hacer el PP (tiene otras opciones pero se niega a explorarlas), siempre sale mal o muy mal. Los fascistas enfangan todo lo que tocan cuando no lo aniquilan: “Israel mata al menos a 60 personas en los últimos tres días durante los repartos de comida en Gaza” (InfoLibre). Esto está pasando porque en Israel hay un gobierno presidido por Netanyahu que se apoya en los más radicales de su país, y porque en su ejército, visto lo visto, no hay nadie sano de la cabeza. Pero lo más importante es que esto está pasando, y que tenemos que pararlo porque en el mundo los buenos somos más.

Seguidismo y «sortismo»

Me han sorprendido tres cosas del anuncio que hizo Bildu el domingo sobre la propuesta para su “mesa política”. La primera, el seguidismo: esperaron al anuncio de Andoni Ortuzar el sábado para confirmar que Arnaldo Otegi iba a seguir liderando el proyecto de Bildu. La segunda es que las diferencias entre Bildu y Sortu es ya solo la presencia de exjefes de ETA. La presencia de Eba Blanco y Oskar Matute es, literalmente, un pie de página. Su aportación, a todas luces, es legitimar a la izquierda abertzale más tradicional que les aplasta. Y la tercera, que son las y los mismos de siempre un poco más viejas y viejos, se pongan como se pongan.

Algo está cambiando

La respuesta del departamento vasco de Educación ante las huelgas en la enseñanza pública, y la del Athletic ante el chantaje de los que dicen que son la grada popular, tienen algo en común además de casi el mismo tiempo de emisión: sabemos por fin lo que tienen quienes reclaman más, y vemos a las instituciones ponerse de frente a los sindicatos o el grupo de presión de turno para explicar a la ciudadanía el esfuerzo que ya estamos haciendo las y los contribuyentes y las y los socios, en cada caso. Solo espero que esto empiece a normalizarse y que dejemos de atender las reclamaciones como si nadie hubiese actuado antes.

Si le viene bien a Trump…

Trump ha arrasado en las elecciones y el partido republicano ha ganado gracias a su tracción. Está en su mejor momento de popularidad. Es el señalado para acabar con el movimiento woke y lo políticamente correcto, y su política insolidaria es el modelo a seguir para los populistas del mundo. Pero nada de lo anterior tiene por qué ser positivo. Así que si el bitcoin se dispara gracias a él es porque las criptomonedas necesitan a irresponsables a los mandos. De la misma manera, TikTok vuelve a funcionar en EE.UU. porque a Trump le viene bien que exista. Y lo que le viene bien al político del color de los risketos es malo para las y los demás.

Nos devoramos

El mito romano de Saturno, que devoró a varios de a sus hijos para seguir reinando, se ha quedado viejo: ahora nos devoramos a nosotros mismos. Me refiero a las y los periodistas pero también a las y los lectores (o quienes oyen podcasts, me da igual). Voy a poner un ejemplo muy poco relevante pero muy significativo: hace solo unos días el Real Madrid era un equipo en crisis y, hace unas semanas, Mbappé, un jugador que no rendía: hoy hablamos del equipo líder de la liga y de su jugador más en forma. Y en política hacemos lo mismo: devoramos los temas y a los personajes, y los malos celebran que no tengamos memoria.

Solo es una campaña

Este Blue Monday ha pasado bastante desapercibido, por suerte. Seguramente, los rayos de sol que nos han bañado han ayudado a que hagamos menos caso a esta operación de marketing. Así lo definen en Microsiervos: “Una invención de Porter Novelli, la empresa de relaciones públicas”. Así que Cliff Arnal, el investigador de la Universidad de Cardiff al que se atribuye el “hallazgo” (las comillas son mías, no vienen en el texto), “se limitó a firmar la tontería que le propusieron desde la agencia”, según el blog. Lo que no dicen en la histórica bitácora (que fue la más leída en castellano durante años) es qué querían vender.

¡Empieza la campaña!

Después del fin de semana de la final llega la primera semana de la campaña. Llevamos ya cuatro días pero, no nos engañemos: no han contado ni en Bizkaia ni, casi, en Euskadi. Así que hay temas que han podido pasar desapercibidos y hay que poner encima del tapete otra vez. Por ejemplo, este: “EH Bildu plantea ‘desmilitarizar’ la Ertzaintza con el programa ‘patrulla desarmada’”. La idea es una bomberada, porque no hay policía que renuncie a su propia protección. Pero la pregunta que me surgió, sin poder evitarlo, fue: ¿por mil euros más al mes las y los agentes estarían dispuestos a ir desarmadas y desarmados?

La política efectiva

Cuando empieza una campaña ya sabemos todas y todos que el voto se otorga a la expectativa, no por los servicios prestados. Pero lo cierto es que los de Bildu, sin entrar a valorar ya el recorrido de la izquierda abertzale, no sumarían mucho: “Ya tenemos las primeras zonas de control de precios de alquiler. Y la primera consecuencia es que todos los pisos van a valer el máximo”. Este titular en El Blog Salmón tendría que sonrojar a más de una y uno (especialmente al que sugirió que el autogobierno no le importaba a nadie en Euskadi), pero sabemos que no lo va a hacer. Vale más un brindis al sol que una factura en el cajón.

Que responda el PSOE

De los efectos indeseados (pero no inesperados, porque hubo grupos que lo advirtieron y por ellos y por la invasión competencial no apoyaron la medida) de la Ley de Vivienda es responsable Bildu, por supuesto, pero también el PSOE. El mismo que debería de dar explicaciones por titulares como este: “56 millones recibió del Estado la RFEF ‘no subvencionada’ de Luis Rubiales” (Iusport). Titulares que nos recuerdan que el presidente de la institución contó con línea directa con Pedro Sánchez y cierta protección socialista para que fuese contrapeso de Javier Tebas.

Esto, también

La gestión consiste en recaudar eficientemente dinero de todas y de todos que se confía a unas pocas personas para que mejore nuestra vida. Por eso son tan importantes las elecciones y, por extensión, las campañas. En el lado contrario, en nada ayuda aquí que tengamos constancia de que en otros espacios se malgastan los recursos: los “medios de la fachosfera forman parte de la próspera industria del bulo en España. Todos ellos se reparten millones de euros de dinero público de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento”, “del Gobierno central y de otros entes estatales, regionales, provinciales y locales” (Ctxt).

Lo que importa

Esto en la página web de la OCU merece mucha más atención que la que le podemos dar: “Ahora tienes que pagar casi 140 euros para comprar las mismas cosas que hace 3 años te costaban 100 euros. Y es que los alimentos han subido un 38% desde 2020. Se nota en todos los alimentos y en todas las tiendas casi por igual”. Ya lo intuíamos, pero la organización lo ha puesto en números. Y es grave, porque la covid, la guerra en Ucrania, el bloque marítimo por la guerra en Israel, la inflación y todas las demás excusas no solo encarecen nuestra compra: amplían la grieta entre las y los ultrarricos (a erradicar) y el resto de personas.