La puñetera verdad

Llevo meses advirtiendo de que el gobierno español anuncia pero no aborda, y de que los intereses de sus propios partidos impiden a Sánchez e Iglesias gestionar eficazmente. Espero que Ángel Calleja tenga más suerte con su tuit, que es la puñetera verdad: “2021. Tercera ola. Más fiestas ilegales. Illa, de campaña. Problemas con la vacunación. La economía, al ralentí. Familias y empresas en la cuerda floja. Tenemos un problema de gestión pública extremadamente grave como país. El que no quiera ver, que no mire”. Lo peor para España es que la alternativa está igual de enredada pero por la derecha.

Récord en “pesebreros”

Lejos queda aquel Pablo Iglesias que pedía a los gobiernos menos pose y más acción, y que llamaba “pesebreros” a quienes trabajaban para partidos políticos o como asesores en los gobiernos. Hoy, Iglesias es otro Maquiavelo en la corte, su juego de tronos no tiene fin y se asegura colaboradores con el dinero de todas y todos: “El Ejecutivo de coalición ha superado los récords de contratación de personal eventual (…) Trabajadores que ‘solo realizan funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial’. Son un total de 730 empleados nombrados de forma discrecional” (La Información).

Qué tomadura de pelo…

No sé qué me parece peor, si que el gobierno español (sí, este gobierno español, el de la supercoalición de superizquierdas) dé las cifras sesgadas, que solo La Política Online las haya recogido o que este digital las emita sin completar. Porque ni son 32.000 ni son 55.000 los euros que nos cuestan a todas y todos la escolta de Juan Carlos I en Abu Dabi: a las dietas y pluses hay que sumar gastos como el coche oficial y los inherentes a que duerman allí estos profesionales. Profesionales, ¿de qué? ¿De custodiar, de acompañar o de llevar del brazo al Emérito para que no se caiga, como hemos visto recientemente?

¿Rompen con el pasado o vuelve el velo?

Lo que ha revelado Pilar Eyre dónde y en Telecinco sobre Sofía de Grecia me genera dudas. No porque no sea cierto que la mujer de Juan Carlos I ha defendido su estatus con uñas y dientes, desprecie a sus súbditos y sea una compradora compulsiva, que todo ello me parece perfectamente plausible, sino por el momento: ¿está Eyre acabando de rasgar el velo mediático sobre la monarquía… O colabora con la actual Casa Real en enmarcar el pasado como un problema para dar una oportunidad al “futuro”? Porque, según Vozpópuli la que emergió acto seguido fue Letizia Ortiz como némesis de su predecesora.

Sí, el definitivo será el 22

Estoy convencido de que 2021 va a ser un año mejor que 2020 porque empeorarlo, a nivel global, va a ser difícil. Pero el bueno, no obstante, será 2022, porque hasta bien entrado el que acabamos de estrenar no nos quitaremos las mascarillas ni empezaremos a acercarnos a nuestros seres más próximos sin miedo. Juan Ignacio Pérez lo tuiteaba mejor que yo me explico, como siempre: “Estáis deseando que acabe el veinte y que llegue el veintiuno, pero recordad que los partidos no terminan hasta el veintidós. ¡Que tengáis un buen año nuevo!”. Con las fiestas acabadas y la rutina comenzada, me sumo al deseo.

La batasunización de Vox

Está bien que se hable de la batasunización de Vox para que hablemos, de una vez, de la fascistada que hemos tenido que aguantar en Euskadi. El texto de César Calderón en Vozpópuli está dirigido a un lector español y a agitar el avispero de la extrema derecha, pero cualquiera que tenga cierta sensibilidad puede darse cuenta de que la manera de vandalizar la ciudad y de justificarlo es exactamente igual a la que durante décadas hemos soportado. De hecho, la excusatio non petita de Otegi, Rodríguez e incluso Ernai solo subraya que hasta ellos saben lo que han hecho: el fascista. Y siempre ha sido igual de intolerable.

Pocas certezas. O ninguna

Después de haber estado confinados en primavera a nadie le apetece volver a estarlo en otoño. Es una de las posibilidades, es cierto, pero, según las declaraciones de miembros de los gobiernos vasco y español, es la última de las posibilidades. Solo pensarlo pone muy nerviosos a muchos, y de WhatsApp en WhatsApp saltan ahora mensajes sobre cuándo empezará la permanencia en casa y quién la decretará. Pero no hay nada cierto salvo que como medida excepcionalísima que es no se implementa fácilmente, y que la cantidad de nuevos aficionados a la virología que ya saben lo que habría que hacer se ha disparado.

¿De dónde creemos que salen los recursos?

Profesionales de todo tipo piden más medios. La ciudadanía pide más medios. Los políticos en la oposición piden más medios. Y volvemos a empezar este eterno retorno que no nos lleva a ningún lado salvo al cabreo, que es la gasolina de algunos partidos políticos. Pero lo cierto es que los gobiernos (Trump, Bolsonaro o Diaz Ayuso, aparte) están haciendo todo lo que pueden, y gastando lo que tienen y lo que no (“El Gobierno ya ha gastado más en paro hasta agosto de lo que presupuesta para todo 2021”, leemos en El Independiente), para enfrentarse a una situación dificilísima y, además, tomar decisiones.

¿Y quién se creen que es “el gobierno”?

Los que saben mucho más que nadie, sobre todo en Twitter y en las ruedas de prensa de los partidos de la oposición, tienen que compartir su espacio y tiempo con quienes no se enteran de absolutamente nada. Es la época que nos ha tocado vivir: “Podemos exige a Sánchez que paralice desahucios y los cortes de suministros”. Y es curioso que Podemos no se lo haya pedido a Pablo Iglesias, vicepresidente, o a alguno de los cuatro ministros que este partido ha designado. No, se lo ha pedido a Sánchez. Porque Rafa Mayoral es un animal político, o un bruto de libro, que no desperdicia ni una oportunidad.

Juan Carlos y Sofía, unidos por la tela

Lo que unió Dios parece que no lo separó el hombre, sino las mujeres. Muchas mujeres fueron las que hicieron de Sofía de Grecia la cornuda oficial de España y de Juan Carlos I, el pichabrava. Pero entre ambos sigue habiendo un lazo: no han renunciado a su matrimonio… Ni al uso de tarjetas opacas con las que gastaban dinero de origen desconocido. Al parecer, lo ha hecho el matrimonio y otros familiares directos de Juan Carlos I después de que este abdicara, por lo que sí habría delito… Si lo quieren investigar. De momento, la fiscalía parece que está en ello pero yo estoy seguro de que todo termina bien para los de siempre.

El «desagravio»

A Jorge Bustos le ha sentado fatal dirigir la sección de Opinión en El Mundo: ha pasado de ser un columnista y un cronista siempre disfrutable a ser otro tuitero desatado y apoltronado en su trono, en su caso, pegado a la derecha. En su carrera hacia ninguna parte tuiteó que “ya era hora de desagraviarlos” en referencia al aplauso que recibieron Juan Carlos I y Sofía de Grecia. Diego Barros le contestaba: “Ojalá me hubieran agraviado a mí como a ellos”. Se ha rasgado el velo pero sigue sin haber consecuencias.

“Respeto a las leyes”

Cuando Felipe VI apeló en su discurso al espíritu que, hace 40 años, permitió elaborar y aprobar una constitución en España, como buen Borbón, obvió el punto de partida: la dictadura. El actual monarca reclamaba, según El Confidencial, aquel diálogo y aquel respeto a la ley. Lo de diálogo, pase, pero si por algo se definió la Transición y la elaboración de una nueva Constitución española fue, precisamente, por romper con la legalidad vigente heredada de una dictadura. Yo sí apelo a la irreverencia de entonces para articular un texto que nos contente… O nos deje ir.

Ni siquiera en lo que es su fuerte

Podemos no solo pierde votos elección tras elección: sus dirigentes han perdido el sentido del ridículo con declaraciones (y acciones) impensables hace solo unos meses, e incluso lo que se supone que hacen bien, la imagen, lo hacen mal. El icono que usaron para reclamar una república feminista el Día de la Constitución es un logo de una base de datos barata (su uso costaba 9,50 €). Si lo han pagado y a todos les ha gustado no podemos decir nada salvo señalar el modo en el que la improvisación y el lanzamiento de temas se va instalando en una nueva política desnortada.

Las televisiones públicas no están garantizadas

Celebro que la simple sugerencia de Vox de que ellos verían bien el cierre de Canal Sur, antes incluso de que sus doce parlamentarios recojan su acta, haya servido para apretar filas entre trabajadores y sindicatos del ente y, por lo visto, entre muchos defensores del modelo de televisión pública actual (entre los que siempre me he incluido). La idea de los de Abascal y la reacción también tienen que servir como toque de atención a quienes piensan que la lluvia de millones es un derecho, y a los partidos que dicen defender los entes públicos y luego hacen casus belli.

Entrenador nuevo, victoria segura

Mientras leía ayer las crónicas del primer partido de Gaizka Garitano al frente del Athletic no podía dejar de pensar: “Espero que no hayamos malgastado la bala del cambio de técnico”. Ya saben que casi se da por hecho que tras un relevo en el banquillo viene una victoria, y defiendo permanecer en la Copa aunque solo sea por su efecto motivador en Bilbao, pero ojalá ese 4-0 lo hubiéramos celebrado contra el Girona, sinceramente. En cualquier caso, sigo pensando que nos salvamos porque hay equipo y estructura para lograrlo… Si nos lo tomamos en serio y apretamos las filas.

Los autónomos seguiremos pagando

No me considero un liberal, precisamente, y cuanto más oigo o leo a los abanderados de ese movimiento, más ganas tengo de alejarme de ellos. Pero sí sé de primera mano que la intervención del estado en el escalón más bajo de los generadores de riqueza, los autónomos, está mal enfocada. En El Blog Salmón alertan de la subida en las cotizaciones que se nos avecina, y en Pymes y Autónomos recuerdan que incluso cuando el gobierno ha querido beneficiarnos hemos acabado pagando lo mismo o más. Todo ello sin contar la presión fiscal y laboral que ya aguantamos.

Fichajes de la crónica negra

Cada vez tengo más claro que, como escribía Pedro Vallín, para debilitar a la extrema derecha el debate no puede centrarse en si hablamos de ella o no, sino en no hablar de los temas y con los enfoques que le benefician. En el PP deberían de tomar nota de esta reflexión para dejar de hacer, precisamente, lo que quiere Santiago Abascal: Pablo Casado se empeña en competir contra ellos agrandándolos y, si Vox ficha en Andalucía al padre de Marta del Castillo, el PP andaluz corre para reincorporar al de Mari Luz Cortés. El propio Casado lo anunció en Huelva. Y Abascal, encantado en Madrid.

El campechano pero machista

No sé qué está pasando pero bienvenido sea: el velo sobre la monarquía española parece finalmente rasgado y quienes siguen defendiendo la institución cada día parecen más cavernícolas y ridículos. Allá ellos. Pero hace solo un par de años parecía impensable que pudiéramos hablar durante el cumpleaños de Sofía de Grecia de “las humillaciones e infidelidades” a las que le sometía Juan Carlos I, el campechano. Desprecios que todos conocían pero que casi se excusaban con que el tío era un pichabrava y qué se le va a hacer. Eso sí que es “machirulismo”.

“6.000 euros por foto”

En La Información han publicado un extenso y didáctico reportaje sobre “el negocio del influencer” con cifras, algunas de ellas, escandalosas: para empezar, se considera “influencer” en Instagram a quien tiene más de 5.000 seguidores. A partir de ahí se puede empezar a capitalizar tu contenido: hasta 6.000 euros por una sola foto (aunque la cifra más normal sea 400 o 500 euros por actualización), las prendas se las quedan (y luego las venden), y si el instagramer pincha o acude a eventos saca más tela (hasta 25.000 euros por amadrinar un acto).

Facebook se reinventa

Facebook está en crisis por primera vez en su historia. Y es una crisis de reputación severa: los usuarios no acceden a la plataforma porque desconfían y, como no lo hacen, cada vez hay menos contenido y menos interés. Así que Facebook actualiza su aplicación para hacerla más atractiva y empieza a añadirle nuevos usos, como Lasso. ¿De qué va eso? Es el sustituto de Musical.ly (rebautizada como Tik Tok antes de fracasar estrepitosamente), la App para grabarse haciendo playbacks y poniendo morritos que tanto gustaba a las adolescentes. ¿Levantará el vuelo el Fénix?

Dinero privado para la política

Ya está aquí, ya lo han conseguido: los que siempre se quejan de la financiación pública de los partidos políticos, por fin, van a probar cómo actúa un candidato que se apoya en su propia capacidad para recabar apoyo económico de grandes empresas privadas. Manuel Valls ha convertido su capacidad para atraer el dinero en su manera de marcar perfil propio respecto a Ciudadanos, que lo ha llevado a la carrera por la alcaldía de Barcelona. Y luego, ¿qué? Si Valls alcanza la alcaldía, ¿irán los financiadores a ver si recuperan su inversión? Si la pierde, ¿la pagaremos los consumidores?

Adivinen quién pagará el impuesto a la banca

Es una iniciativa que en el titular queda muy bien: Podemos pone como condición a su negociación con Sánchez que imponga un impuesto a la banca que permita empezar a recuperar el rescate. Pero la realidad va a ser otra, y bastante más complicada: ¿quién si no los usuarios vamos a sufragar este nuevo impuesto a las entidades bancarias? Estamos hablando de empresas que hasta te imputan el gasto por ingresarles tu dinero, según su propio cálculo. El papel, ya lo sabemos, lo aguanta todo. Y la idea feliz siempre es estupenda para los románticos, pero ambas cosas son muy poco prácticas.

Hablando de impuestos…

Por cierto, quienes ya tienen asegurado que van a subirse el sueldo son los reyes de España que, recordémoslo, son cuatro. Felipe VI cobrará 242.769 euros brutos en 2018; su padre, 194.232; Letizia Ortiz, 133.530; y Sofía de Grecia, 109.260. A este dineral (700.000 € entre los cuatro) hay que sumar lo que nos cuesta mantener sus palacios, casas, coches, barcos y escopetas, y lo que pagamos también indirectamente para que el resto de la familia real trabaje en distintas empresas privadas, como acción de marketing. Un derroche innecesario a todas luces.

Más allá del vil metal

Más allá del vil metal, en Italia por lo menos, está el vil. Me refiero, por supuesto, a Matteo Salvini, orgulloso de lo que es y lo que piensa, arropado por las encuestas y los despistados de medio mundo que no saben distinguir un facha cuando lo tienen delante, y acompañado de un gobierno que, desde fuera de Italia, parece un teatro de títeres al servicio de quien maneja los hilos sin vergüenza. El corresponsal Dani Verdú tuiteaba la foto del anuncio de la campaña gubernamental del decreto de Salvini sobre inmigración que fue apoyada por el primer ministro Conte, al que el de la Liga Norte espera suceder.

Leamos con propiedad

Voy a tener problemas para completar este párrafo porque creo que el tuit de Mut (poco menos de 700 seguidores) lo dice todo: “Si tu hija de dos años maneja la tablet, el superdotado es el programador”. El tuit tiene dos lecturas: por un lado, la que deberían de hacer los aitas, amas, aitites y amamas que sacan pecho por cómo sus pequeños/as manejan los dispositivos. Y por otro lado, la de que los adultos necesitamos que nos pongan la tecnología muy, muy fácil para que la incorporemos a nuestra vida. Algunas respuestas al tuit, por cierto, dan para otro párrafo por pretenciosas.