¿Prefieres mil dólares o la investigación contra el cáncer?

La pregunta, en esencia, es así de sencilla: ¿qué preferimos, mil euros (o dólares) en nuestro bolsillo, o que el gobierno siga financiando la investigación contra el cáncer? Yo lo tengo claro. Y creo que quien no lo tiene es porque no sabemos lo que pensamos las y los pobres. Sin duda, hay que estar muy lejos de la realidad para creer que este es un buen argumento: “El DOGE revela un ahorro de más de 1.000 dólares por contribuyente tras sus recortes” (Voz.us). El DOGE, recordémoslo, es ese programa en manos de Elon Musk con el que la administración Trump pretende pegar hachazos a lo poco público que hay en EE.UU. (menos a lo que toque a Musk).

¿Qué le toca a Musk?

Elon Musk tiene un interés especial en colocar a un ser humano en Marte. No es un interés científico, ni siquiera es una pasión, es una cuestión crematística: SpaceX es el principal proveedor de la NASA para ese proyecto. Así, entre los recortes del DOGE podemos encontrar hachazos a todo menos a eso. También a la NASA, que según leemos en Xataka, deja colgados proyectos internacionales en los que la agencia europea, principalmente, había invertido millonadas. Ahora, sin la participación de los americanos, todos esos planes, esas inversiones, esos equipos dependerán de empresas privadas, casualmente, como SpaceX o la de Jeff Bezos.

Su plan es este

Pero el plan de Elon Musk va más allá de su interés por hacer dinero proveyendo de sistemas y soportes a la NASA. “defiende la colonización de Marte como un ‘seguro de vida’ ante la extinción humana”, leemos en Independent. Un seguro de vida, ¿para quién? ¡Ahí está la clave! Para las y los ultrarricos que podrán pagarse el pasaje. Y si no llegan a Marte, se mudarán a una estación espacial (también en vías de privatización) cuando el planeta quede arrasado por su avaricia y por nuestra idiotez: seguimos haciendo memes con inteligencia artificial por las risas como si no gastáramos recursos que necesitamos para vivir.

Aprovechemos para contar la historia

Esta que también viene de EE.UU. me ha parecido una buena noticia: “Trump anuncia un arancel del 100% a las películas” (BBC). Correcto. Ahora hagamos nosotras y nosotros exactamente lo mismo. A la mierda Disney, Amazon y todo su contenido gringo (la mayoría, una castaña). Y bienvenida la UE si se organiza para ofrecernos un Netflix europeo en el que podamos consumir las creaciones rodadas en el continente y algo más: un portal en el que nuestro punto de vista de la historia y de la sociedad actual, muchísimo más humanista, progresista y con conciencia social que el estadounidense, sea el protagonista.

¿Dónde está Melania?

Según, The New York Times, la actual primera dama estadounidense no se deja ver en la Casa Blanca. “Contrató personal para que trabaje para ella en el ala este, pero rara vez entra en el despacho”, y en el lado contrario, resulta que Trump está practicando la igualdad: “Ha asumido algunas funciones que normalmente recaerían en una primera dama”, hasta “organiza recepciones para el Mes de la Historia de la Mujer”. Flípolo. Eso, sí, ella firmó un acuerdo con Amazon “del que se dice que fue de unos 40 millones de dólares, para un documental que ofreciera una mirada ‘tras bambalinas’ a su vida como primera dama”.

España tercermundista

Ursula Von der Leyen y Roberta Metsola tienen que pensar que España forma parte del tercer mundo. Solo así se explica que recibieran a una representación de las víctimas de la dana, en durante la que fallecieron 228 personas, y que estas les dijesen que ni la máxima autoridad autonómica ni la estatal (recordémoslo) les han recibido. ¿Cómo se quedaron las mandatarias europeas? ¿Qué pasó por la cabeza de la presidenta del parlamento, que se vio obligada a esto que destacaban en El Diario: “Metsola se compromete con las víctimas de la dana a contactar con Mazón para pedirle que se interese por su situación”?

Un capítulo clave

El fallecimiento de Pepe Mújica ha servido para dar a conocer, aún más, el pensamiento del que fuera presidente uruguayo. Además, los obituarios han sido generosos y los mensajes en redes de sus compañeras y compañeros de profesión, pomposos en muchos casos. No seré yo el que le discuta los méritos. De hecho, le apunto otro que, salvo la excepción de El Correo, ningún medio vasco ha rescatado pese a su relevancia: su enfrentamiento con ETA cuando la banda secuestró y asesinó a Miguel Ángel Blanco, lo que le convirtió en un señalado de esa izquierda abertzale a la que ahora se le deshacen los hielos con los halagos.

¡Claro que pudo evitarse!

Bertrand Ndongo estaba en la sala de prensa del Congreso, en la que esta semana ha boicoteado una rueda de prensa, porque tiene una acreditación. Y la tiene porque alguien definió una estrategia en la que la fascistada se comía al PP y el PSOE les hacía frente. Y ahora ese alguien, junto a todos, se rasga las vestiduras: ¡cómo ha podido pasar! Pedro Vallín lo deja claro en Bluesky: “Llevan todos callando tanto tiempo quién es responsable de esta situación que da un poco de cosica lo melindres que son los grupos parlamentarios, todos. Esto no ha ocurrido porque sí, sino por una decisión discrecional tomada hace tiempo”.

Ninguna manipulación hace gracia

De la misma manera que un antifascista lo es en todo momento y lugar o no lo es, una persona está en contra de todos los bulos o no está en contra de los bulos. Y hablo de todos, aunque el perjudicado sea alguien con un historial sospechoso de palabra y obra: Hermann Tertsch no llevaba una petaca en la mano ni hablaba lento cuando grabó su vídeo contra el gobierno español en un olivar. En la portada de Menéame podíamos ver la pieza en Público basada en un tuit con el vídeo manipulado y, por suerte, un comentario con el link al original, a velocidad normal y sin petaca. Sí, también hay que denunciarlo cuando lo sufre Tertsch.

La cohorte de Trump

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX; Larry Fink, CEO de BlackRock; Stephen Schwarzman, director ejecutivo de Blackstone Group; Jensen Huang, CEO de Nvidia; Ruth Porat, presidenta y directora de inversiones de Alphabet y Google; Arvind Krishna, CEO de IBM; Alex Karp, CEO de Palantir Technologies; y hasta Gianni Infantino, presidente de la FIFA, han acompañado a Donald Trump “en las reuniones de negocios en Arabia Saudita”, según Infobae, en las que el presidente ha anunciado, además, 600.000 millones de dólares de inversión de los árabes en EE.UU., ¿qué más quiere él?

Cómo consumimos Internet

Hace años que participo en la encuesta de la AIMC sobre el uso de Internet y que, por lo tanto, recibo el resultado. Son los resultados de España en 2024, pero los datos de Euskadi serán muy similares. Estos son los que han destacado en Microsiervos, donde han hecho un resumen muy sucinto: “Un 92,8 % accede a Internet desde el móvil”, el 88,9 % lo hace a diario, los ciberdelitos crecen (casi el 40% de las personas que han respondido reconocen que los han sufrido) y el 20%, ya en 2024, usaba alguna herramienta de la IA diariamente, con ChatGPT a la cabeza (que recibe además una valoración de 4 sobre 5).

Sí, la desconexión es obligatoria

Algo horroroso que ha traído Internet es la sensación de estar constantemente conectados, bien para perder el tiempo con los reels, bien para trabajar. No hay horarios: cualquier cosa puede suceder a cualquier hora, sin embargo, la desconexión digital, por lo menos la laboral, es un derecho desde 2018, como recuerdan en Pymes y Autónomos: “Todas las personas trabajadoras tienen derecho a no responder correos electrónicos, mensajes o llamadas fuera de su horario laboral. El punto anterior, aplica para contextos de teletrabajo y presenciales”. La desconexión digital por ocio, añado, es una necesidad, y debemos garantizárnosla también.

Los recortes son “preocupantes”

Leo esto en Voz.us, el medio que explica el trumpismo en castellano de España, y me sorprendo, claro: “La cabeza del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), Elon Musk, calificó el viernes de ‘preocupantes’ los planes reportados por la Administración Trump para recortar drásticamente la financiación”. Pero luego sigo leyendo y empiezo a entender la contradicción: “De la NASA”. Musk no quiere que Trump cierre el grifo de su mejor cliente: SpaceX es hoy su empresa más rentable gracias a los contratos de la NASA. Pensará Musk que con los recortes que él pega a la ciudadanía bien podría mantener su flujo de dinero público.

Bajó de una nube

¿Elon Musk bajó de una nube para cumplir su misión: hacer más eficiente la administración estadounidense? No, llegó en Tesla y quiere cercenar servicios públicos para mantener sus suculentos contratos con el dinero de todas y todos. Otra que quiere hacernos creer que descendió de los cielos es Manuela Carmena: “A Pablo (Iglesias) le conozco superficialmente, a Yolanda (Díaz) de cinco minutos y con Íñigo (Errejón) no tuve mucho trato” (El Independiente). Vaya, la que fue alcaldesa gracias a los partidos a la izquierda del PSOE no colaboró con ninguna de sus caras más visibles (y líderes más férreos). Y yo me lo creo, claro que sí.

Malo

La universidad tiene que ser un sitio maravilloso: la mayoría de las y los estudiantes acceden alrededor de los 18 años, conocen a personas diferentes y tienen a su acceso conocimiento vinculado a sus intereses (las materias de las carreras que han elegido) y a otros (charlas, bibliotecas, asambleas…). Si no lo es (y no lo está siendo: la valoración que la chavalada da a la universidad no es muy buena en Euskadi) algo estamos haciendo mal. Y noticias como esta en El Blog Salmón tampoco ayudan: “El gap de salarios entre universitarios y no universitarios lleva reduciéndose tiempo. El premium por estudiar cada vez es menos atractivo”.

¿Con quién has estado tú, Toni?

Llevo casi 20 años colaborando o trabajando en política y nunca, repito: nunca, he visto consumir ningún tipo de droga salvo el alcohol de las copas con las que corresponde brindar después de una victoria electoral. Así que esto me parece una gilipollez: “Toni Cantó asegura que ha visto más droga en la política que en el cine: ‘Muchos diputados tenían que ir dopados para poder hablar’” (El Diario). ¿Con quién ha estado Toni en UPyD, Ciudadanos y PP? ¿Qué compañeros de viaje ha tenido él, tan íntegro que se atreve a hacer esta denuncia… cuando ya no vive de la política y está anunciando su nuevo trabajo como actor?

La política es un mal negocio

Los aranceles arbitrarios a otros países (salvo Rusia, Bielorrusia y Corea del Norte) de Donald Trump han tapado esto: Elon Musk podría abandonar el gobierno. La política es un mal negocio para las personas honradas, pero Musk puede dar por terminado su trabajo después de dejar en la calle a miles de funcionarios, después de asegurarse de que el gobierno va a elegir a SpaceX para lanzar su conquista de Marte, después de que Milei también se convierta en su cliente, después de reforzar su inversión en criptomonedas y después cambiar la propiedad de X en su holding sin impedimentos legales. Las pérdidas en Tesla con cacahuetes.

Groenlandia forma gobierno

“Groenlandia forma gobierno de coalición que se opone a intentos de anexión extranjera”, leemos en Diario Socialista. Hasta cuatro partidos liderados por un nacionalismo moderado y centrista han decidido unirse para hacer frente al imperialismo por el Oeste. Por el Este la frontera es Ucrania, en plena guerra. Y por el sur lo será España contra Marruecos, admito apuestas. Pero vuelvo a Groenlandia, que tiene tres horizontes claros: hacer frente a los gringos, avanzar en su autogobierno y afianzar, al mismo tiempo y en igualdad, relaciones con otros países tanto comerciales como de seguridad.

No tenemos remedio

Jugar con la Inteligencia Artificial perjudica al planeta: cada imagen generada (no digo ya una serie de vídeos) requiere una gran cantidad de energía. Y para quien no lo sepa estamos los periodistas que seguimos estos temas y lo contamos. Pero he visto imágenes “al estilo del Studio Ghibli” en cuentas de personas que no tienen excusa. Ingrid Urgelles en el digital de Pablo Iglesias ha reflexionado sobre “el consumo excesivo de recursos naturales, el rol de la inteligencia artificial en la creación artística, los derechos de autor, y el uso político de la ultraderecha sobre un material estético cuya ideología siempre ha sido la opuesta”.

Una liga regalada

Me sorprende que La Liga de Tebas sea ahora la punta de lanza contra el FC Barcelona. ¿Se habrá dado cuenta de lo que ha permitido o habrá alguna otra razón millonaria que haya desatado la hostilidad? Lo cierto es que lo que ahora no le vale (usar contabilidad del Monopoly para inscribir jugadores) sí le ha valido hasta el momento. Pero, vale, no señalemos solo a la liga: ¿qué anima al gobierno español a seguir permitiendo que el FC Barcelona juegue y gane con futbolistas que, siguiendo las mismas normas que cumplen el resto de equipos, no podría haber fichado? Al Barça le han regalado ponerse al día y volver a competir.

Esto va en serio

La agresión a Europa ve en serio, y que EE.UU. ha dejado de ser un aliado y, seguramente, una democracia, no es una broma o una exageración: “Groenlandia pide apoyo internacional contra la ‘agresión’ de EEUU por un viaje de la mujer del vicepresidente”, leemos en El Confidencial. Y más tarde hemos visto al vicepresidente de EE.UU., que en ningún otro sitio pasaría de tonto de su pueblo, diciendo que “Trump hará lo que tenga que hacer” y que Groenlandia “ya no es un aliado fiable” (20 Minutos). Así están las cosas. Y cada vez que alguien dice: “OTAN, no”, sonríen Trump y Putin. Esto va en serio.

Para hacerlo bien

¿Debe Europa rearmarse? Sin ninguna duda. ¿Tenemos que revisar los presupuestos de la Unión y los estados miembros para atender a lo esencial y, al mismo tiempo, hacer esa inversión en defensa? No nos queda otro remedio. Europa tiene que hacer su rearme bien, y conocer sus “brechas” parece un buen comienzo: falta munición (que se ha enviado a Ucrania), pero también drones, defensas antiaéreas, artillería de largo alcance, transportes militares, software (ahora todo se llama “inteligencia artificial”) y satélites, según EPE. Todo eso cuesta una pasta, pero el imperialismo actual nos va a resultar aún más caro si no actuamos.

Más dinero público… para él

Si Donald Trump volviese a dejar votar hoy (yo creo que cada día que pasa es menos probable que vuelva a dejar votar) ganaría las elecciones de nuevo, estoy seguro. El imperialismo, los aranceles recíprocos o la carestía de alimentos básicos no le afectan negativamente. Parece que en EE.UU. todo lo ven bien, hasta los recortes a cargo de Musk, el mismo que “podría obtener más contratos millonarios con el Gobierno” (Vozpópuli): SpaceX es “la ingeniosa nueva forma en que el Pentágono podría trasladar carga militar rápidamente alrededor del mundo” y busca “contratos para enviar a los primeros humanos” a Marte.

Hablemos

Defendí y volvería a defender que a Pablo González, el periodista vasco detenido en Polonia durante “más de 900 días en una prisión polaca” (Infobae), no podían retenerle sin juicio en una cárcel de la Unión Europea cuando se dirigía a Ucrania. Me sumé a todas las peticiones al respecto. Y seguí el caso, como su excarcelación y envío a Rusia, en un intercambio de prisioneros con el Kremlin, tan de cerca como pude. Por todo ello hoy echo de menos algunas rectificaciones o aclaraciones: puede que nos la colaran y la retórica de Pavel (así aparece en su pasaporte ruso) en su última misiva es una prueba de ello.

¿Quién paga sus multas?

Otros 34.000 euros de las y los socios del Athletic servirán para pagar multas. 30.000, porque un puñado lanzó bengalas en la explanada del estadio después del partido contra la Roma. Una irresponsabilidad manifiesta, lo primero, por el peligro. Lo segundo, porque es muy fácil tirar bengalas, liarla, cantar lo que sabes que no puedes cantar, cuando estás seguro de que tus bromas las abonará el club. Esto es, las socias y los socios. ¿Quién se arruina la vida, como aseguraban en Telebilbao los huelguistas de la “grada popular” (que de popular solo tiene el nombre) si sus tonterías las pagamos siempre las y los que les aguantamos?