La fascinación de EH Bildu por el PNV

ETA, como primer exponente de la izquierda abertzale, nació para sustituir al PNV. Curiosamente, el partido que hoy ocupa el espacio que ocuparon todos los que justificaron a ETA, ha apostado por mimetizarse con las y los de Sabin Etxea. Y cuando no se mimetizan (en lo que dicen y en cómo se visten), directamente, exhiben una fascinación sorprendente: en la capilla ardiente tras el deceso de Garaikoetxea, en Ajuria Enea, las mejores fotos que encontraron los de la izquierda abertzale fueron con Juan José Ibarretxe y Andoni Ortuzar. Por no hablar de cómo han abrazado a un lehendakari del PNV que implementó políticas del PNV.

Y la de Trump con Europa

Leo en Euronews dos noticias, casi seguidas, que muestran otra fascinación (porque en toda manía persecutoria hay cierta fascinación), la de Trump por Europa: “Trump da a la UE hasta el 4 de julio para aplicar el acuerdo comercial o se enfrentará a aranceles ‘mucho más altos’”. La fecha del 4 de julio, evidentemente, no es casual. El segundo titular es este: “La Casa Blanca tacha a Europa de ‘incubadora de terrorismo’”. Al que acompaña el subtítulo: “En otro documento reciente, la Estrategia de Seguridad Nacional, se recomendaba fomentar a grupos de extrema derecha dentro del Viejo Continente para desestabilizarlo”. Por si quedaban dudas.

Los ricos son un peligro

La crisis sanitaria (o psicosocial) que ha provocado el hantavirus tiene que servirnos para que recordemos que los ricos son el peligro. “En la última travesía afectada, los viajeros, que partieron desde Argentina, pagaron cuantías de entre 15.000 y 24.000 euros” (Infobae). Teniendo en cuenta que casi nadie se va de crucero solo, la opción más barata en el MV Hondius para una pareja eran 30.000 euros (y vacaciones en mayo, claro). Al alcance de todo el mundo no está. Desde luego, no al mío, y me considero de los afortunados. Ahora, su “crucero de lujo” es un peligro potencial. ¿O realmente el peligro es todo lo que hacen los privilegiados?

Hablando de privilegiados

Siempre es un buen momento para recordar que el último gobierno español con un presidente del PP, Mariano Rajoy, era un gobierno de privilegiados. ¿Cómo sería el de Alberto Núñez Feijóo? ¿También contaría con un consejo de ministros de millonarios? Antes de que eso suceda (si es que sucede), de momento, el popular “pide conocer el nombre de los expertos que gestionan la crisis del hantavirus”, a lo que Otis B. Driftwood respondía en Bluesky: “¿Para qué quiere saber el nombre de los expertos, para mandar a sus empleados Ndongo y Quiles a hacerles la vida imposible hasta que se vean obligados a llevar escolta?”.

Los expertos, según Google

Y hablando de expertos, no puedo saltarme este titular de Enrique Dans en su blog: “Lo que Google llama consejo experto es gente opinando en internet”. No es ninguna exageración o una broma, es literal, pero no como dice la chavalada ahora, sino como lo usábamos antes: “Sus respuestas generadas mediante inteligencia artificial incorporarán más ‘perspectivas’ procedentes de foros, blogs, redes sociales y, de manera muy destacada, Reddit, bajo una etiqueta tan sugerente como peligrosa: ‘expert advice’”. Dans pide reflexión sobre la diferencia “que separa una conversación interesante de una fuente fiable”.

¿Y si no vamos?

Yo estoy dispuesto a renunciar, a aceptar que nunca visitaré Ibiza y que no me importe, a cambio de que la gente allí pueda vivir dignamente y no como leemos en Motorpasión: “Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en sus furgonetas y cierra la puerta a las campers. Eran trabajadores que no se pueden permitir un piso”. ¿Que solo los más ricos podrán entonces visitarla? Ya. ¿Y qué? Por supuesto que sería mejor organizarnos y que no todo responda a la oferta y la demanda, pero hay batallas que no se pueden plantear como un todo o nada porque, si no, no avanzamos. Me conformaría con que la gente allí viva con normalidad.

Intolerable

No salgo de las Baleares, esta vez, por desgracia: “Ingresado un hombre de 49 años tras sufrir una ‘brutal paliza’ homófoba en Formentera”. Intolerable, inaceptable, incomprensible… No sé cómo decirlo, no sé cómo expresar mi rechazo sin caer en los improperios que, como lector, no mereces ver. “La víctima intentaba tomarse una fotografía frente al cartel de la obra de teatro ‘Entrepares’, de temática LGTBI” cuando un coche “hizo un amago de atropello”. “Tras la recriminación por parte del peatón, se bajaron” “al grito de ‘y encima maricones’”. Y comenzó la paliza que debe ser motivo de condena implacable por parte de la justicia.

¿A cambio de qué?

Me gustaría ver cómo quienes justificaron la invasión rusa sobre Ucrania justifican ahora la utilización de militares de Corea del Norte a cambio de pasta, dinero, tela, guita, financiación para una dictadura durísima que tiene engañadas a millones de personas (de hecho, a un país entero). Hemos visto y leído muchísimas chorradas para enjabonar a esta Rusia que forma parte del eje del mal con Irán, EE.UU. e Israel, sin ir más lejos. Y hace tiempo que notamos un silencio chirriante porque quienes argumentaban como al Kremlin le gustaba ahora se ponen, con todo su morro, al lado de las víctimas en Gaza o Líbano.

Bien hecho

“De forma coordinada, Los Verdes, SPD y Die Linke han publicado un comunicado en el que anuncian que dejarán de publicar en la plataforma X”, leo en El Salto, y casi me dan ganas de levantarme y aplaudir. Todo lo que ayude a minimizar una red social perversa, que contiene y redifunde todo lo malo que hay en el mundo (en lo ideológico y en lo sexual, por lo menos), será bienvenido. Ojalá esta decisión coordinada sea un ejemplo y mandemos todas y todos a la mierda la red social de Elon Musk. Alternativas hay de sobra, solo necesitamos voluntad y, sobre todo, conciencia de lo que nos jugamos utilizando X.

Al menos, nos queda el humor

“Donald Trump ha comunicado que empieza a sospechar que hay gente a la que no le cae bien”, aseguran en la página web de El Karma. “Es como un pálpito que tiene, que probablemente no sea nada, sólo cosas suyas”, estiran el chicle con su humor ácido. “¿Es por algo que he dicho?”, se pregunta, según el digital satírico. “Teme estar sobrepensando mucho la cosa”, se responden. Para rematar el chiste, el presidente de EE.UU. dice que sus colaboradores “le dejan en visto” en WhatsApp. Evidentemente, todo esto es broma, pero reconozco que me ha parecido genial la falsa pieza del falso informativo, Txarriboda News.

Un mal síntoma

Volvemos a hablar de contagios, de virus, de falta de vacunas y, cómo no, de síntomas. Me refiero, claro, al hantavirus. Pero también veo síntomas negativos en la política vasca. En concreto, en los partidos españoles. Javier de Andrés copia a Díaz Ayuso y en Euskadi no le entiende nadie. Y lo que está eligiendo decir Eneko Andueza responde, lo primero, a una necesidad evidente de llamar la atención, pero su estrategia me parece del todo desacertada. Si tengo que buscar otro referente, de la misma manera que de Andrés imita a Ayuso, el líder del PSE me recuera a Santiago Abascal, a tumba abierta y sin pensar en las consecuencias.

Urge

Es urgente, imprescindible y de justicia dejar constancia de que “este martes 5 de mayo de 2026 la Audiencia Nacional ha condenado al excomisario Villarejo a tres años y medio de prisión por su papel en el Caso Dina por acceder y distribuir a Okdiario y El Confidencial el contenido de la tarjeta del teléfono móvil sustraído en noviembre de 2015 a Dina Bousselham, entonces asesora de Pablo Iglesias, candidato a la presidencia del gobierno” (Diario Red). “Condenan a Villarejo como autor de un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros”. ¿Con qué motivo? Porque eso debería ser un agravante.

La violencia

“Herri Norte, de nuevo en el ojo del huracán por la violencia machista: imponen una orden de alejamiento a uno de sus miembros tras ser denunciado por su expareja”, titulan en la página web de Telecinco. No resulta sorprendente comprobar que quienes viven el fútbol de una manera, cuando menos, agresiva, viven siempre de una manera, cuando menos, agresiva. “La mujer denuncia a su expareja, de 50 años y con antecedentes, ante la Ertzaintza por hostigarla y amenazarla de muerte”. Esto viene precedido de las denuncias de otras chicas por “agresiones físicas, sexuales y psicológicas” por parte de “miembros del grupo ultra”.

Pues que los paren

Creo que todas y todos viajamos por encima de nuestras posibilidades. Pero no dejamos de hacerlo. Pues bueno, pues vale, como diría Makinavaja. Con todo, lo que no podemos permitirnos como sociedad, como colectivo, como civilización, es que un grupo esté acabando con los recursos de todos: “Los jets privados en España contaminaron lo mismo que un millón de pasajeros” (Climática). Hablamos de 61 aparatos que pertenecen a “Mercadona, Banco Santander, Inditex, grupo Damm, Prosegur o Telefónica, fortunas españolas como las familias Botín, Lao o Riberas; o celebridades como Sergio Ramos y el dentista de Juan Carlos I”.

Rusia continúa matando

Ricardo Marquina lanzaba un scoop en X en la mañana de ayer: “Bombardeo de una guardería ucraniana”. Hoy conoceremos el alcance de ese ataque, y las víctimas que haya podido generar se sumarán, en cualquier caso, a estas otras: “Al menos 10 muertos y más de 70 heridos en ataques rusos en Ucrania en las últimas 24 horas” (Euronews). Al mismo tiempo, “Ucrania afirma que sigue atacando las infraestructuras petrolíferas rusas”. Como sé por dónde vienen, me adelanto a las tonterías: por supuesto que un invadido tiene derecho a defenderse y a intentar debilitar al invasor.

Garaikoetxea, el lehendakari

El deceso del lehendakari Carlos Garaikoetxea nos ha obligado a mirar a todas y todos hacia atrás, a aquella época en la que las vascas y los vascos tuvimos que arrancar un país y ver hasta dónde llegábamos con él, mientras ETA nos daba palos y España no lo ponía nada fácil. Hemos vuelto a ver en los medios a Uriarte y a Etxenike, dos de los nombres que han traspasado generaciones por su peso político y profesional. Hemos vuelto a hablar de autogobierno, de ikastolas y de muchas cosas que damos por hechas, pero que están en riesgo si entran unos u otros a los gobiernos de aquí y de allí. Ya que hemos hablado de todo eso, escuchémonos.

Garaikoetxea, el político

El deceso del lehendakari Carlos Garaikoetxea lo han aprovechado en EH Bildu para arrimar el ascua a su sardina. La dolorosísima escisión, la creación de EA y su integración en la coalición que lidera Sortu (con acto público de Garaikoetxea, incluido) son una oportunidad irresistible para los de Otegi, Otxandiano, Iriarte, Asiron… Todos han exhibido en X fotos junto a Garaikoetxea porque para eso le querían (somos adultos, no nos engañemos). La desintegración posterior de EA y el arrepentimiento de Garaikoetxea, que acabó abrazado al lehendakari Pradales, debe recordarnos que si perdemos la memoria ganan los malvados.

No podemos perder la memoria

Me llama la atención el modo en el que, en Euskadi, estamos acostumbrándonos a hacer omisiones significativas en la historia, nuestra historia. Necesitamos un “gimnasio cerebral”, como escribe Antonio Ortiz. Y este es la lectura en un momento en el que “mucha gente prefiere escuchar y mirar antes que leer”. Sin embargo, a la lectura podemos atribuirle “el aumento medio del coeficiente intelectual en la población” (conocido como efecto Flynn). Leer ayuda a “recuperar el equilibrio en una época de constante sobreestimulación” y, cómo no, recuperar la memoria. Además y como ya sabíamos, “la comprensión se amplía”.

Un jarrón chino muy caro

Según Público, Sofía de Grecia cobra “131.000 euros al año por asistir a actos honoríficos, familiares y benéficos”. El volumen, por supuesto, está adaptado a sus 87 años y “se reduce a apenas un evento de carácter protocolario a la semana”. Estas condiciones sitúan a la mujer de Juan Carlos I “en el top de las personas con sueldos públicos mejor pagadas del Estado”. De hecho, “solo un 1,37% de los trabajadores cobra más que Sofía” que “disfruta además de su sueldo del presupuesto dedicado a sufragar los medios técnicos y humanos que el aparato del Estado pone a su servicio”. Por supuesto y como cualquiera… de su familia.

Liderazgo mal entendido

“El Departamento de Estado ultima una remodelación limitada de sus pasaportes con una foto del segundo retrato de investidura del presidente republicano” (Euronews), esa fotografía de Daniel Torok en la que aparece malencarado. “El pasaporte con la cara de Trump ‘será el pasaporte estándar emitido por la Washington Passport Agency cuando esté disponible’”, con motivo del 250 aniversario. Por si esto nos parece poco, “Trump también intenta poner su cara en monedas y billetes”, según Mike Levin. “Esto no es patriotismo. Es vanidad”, concluye. “Este hombre no encuentra una sola superficie en la que no quiera estampar su nombre o su cara”.

Hartas y hartos de la IA

Esto acaba de empezar y ya estamos cansados: la IA en todas partes y a todas horas nos satura. Somos conscientes de que perdemos demasiado tiempo viendo reels, pero cuando estos están producidos con IA, nos enfadamos. ¿O no? Ira Climent advierte en Instagram de ese cansancio y, sobre todo, del descreimiento y el rechazo que está generando ese uso y abuso de la IA por parte de los creadores de contenido. También cree que el engadgement actual es solo un reflejo de lo que fue. Según ella, vuelve el Internet de antes, con contenido personal genuino, comunidades cerradas y redes alternativas con menos gente como Bluesky.

¿Este es tu kung-fu?

El canal en Instagram “Construyendo con IA” es un ejemplo de ese uso de la IA para nada bueno del que hemos hablado. Como todos los que juegan a ser influencers, han publicado su “paso a paso” para crear un libro completo desde cero y sin tener ni idea de nada. Todo lo hace la IA: te detecta el tema que interesa, te hace el guion, te escribe los capítulos, te hace la promoción y hasta te prepara una web y una estrategia de ventas. Tú solo tienes que copiar y pegar sus “prompts”, según estos creadores de contenido. Lo que me lleva a preguntarme: ¿esta mierda que es igual que la que publican en mil sitios es lo mejor que pueden ofrecer?

Hay público para todo, claro

Sin embargo, a muchos no les importa que haya contenidos generados por IA. Antonio Ortiz cuenta en Threads “el caso de la modelo e influencer en el mundillo ‘MAGA’, Emily Hart, desenmascarada como un hombre indio que usaba inteligencia artificial”. Gemini le recomendó el mercado de hombres mayores y conservadores y boom: fotos con bikinis de bandera estadounidense, posturas anti-inmigración, anti-aborto y a favor de la Segunda Enmienda”. ¿Resultado? “Generó entre 3.000 y 5.000 dólares mensuales en pocos meses con solo 30-50 minutos de trabajo diario, vendiendo suscripciones en y camisetas temáticas”.

Y el postureo

Otra tendencia que no aporta nada positivo a la internet de hoy es el postureo de los influencers de viajes. No lo digo yo, hartito de la mandanga desde hace años (lo confieso), sino la revista Viajar, también en Instagram. Lo celebro, de verdad. Celebro que una publicación especializada alce la voz ante los contenidos poco realistas, las altas expectativas, las colaboraciones pagadas (no siempre reconocidas) y la saturación de los diferentes reclamos turísticos. También creo que algunas publicaciones de viajes mostraron el camino (sobre todo, del patrocinio) y no supieron marcar la diferencia entre lo suyo y el postureo facilón.

Insisto (pero ya no lo hago solo)

Después de todo lo contado, me permito insistir: si prohibimos a las y los menores beber alcohol o fumar porque es malo para su desarrollo, ¿por qué les permitimos acceder a redes sociales digitales, si también son perjudiciales, a todas luces? Esta vez, no estoy solo: el Financial Times en X informa de que el primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado que va a estar prohibido el uso de smartphones en los centros educativos. No me parece mal aunque el problema no es la tecnología (el móvil), sino las empresas que montan redes sociales y su modelo de negocio (captar nuestra atención de manera obsesiva).