Poco hablamos de esto

Ya han pasado un par de semanas y, sorprendentemente, poco hemos hablado de esto: Braulio Gómez llevaba a Radio Euskadi unos datos del CIS muy elocuentes. Resulta que las y los votantes del PNV son las y los que más follan. Luego va el bloque españolista: PSOE y PP. Y las y los que menos relaciones sexuales mantienen al año son las y los de izquierdas: las y los votantes de EH Bildu y Sumar (de algún sitio tiene que salir el tiempo que dedican a hacer diagnósticos y reflexiones). Ojo, que el dato no es de poca relevancia: que votar al PNV es sinónimo de más orgasmos puede ser un claim difícil de igualar.

No, no es periodismo

En mi opinión, en El Plural dan demasiados detalles sobre el último acoso de Vito Quiles, esta vez, a Begoña Gómez. Solo con que el provocador haya hecho lo que suele hacer (aunque esta vez parece que fue incluso más) ya deberíamos repudiarlo. Y aunque use un micrófono, una cámara y un canal de YouTube para ejecutar su asfixia, Quiles no es periodista, es un acosador pagado por el PP. Y eso es lo más grave: el partido de Núñez Feijóo, Javier de Andrés e Isabel Díaz Ayuso está legitimando a Quiles y dándole recursos para mantener y defender sus provocaciones, su violencia, en definitiva. Tendrán que cargar con ello.

No es un demócrata

Da un poco de miedo pensar que el responsable del mayor arsenal militar del mundo, quien puede influir en la principal industria cultural del planeta, el que decide sobre reservas energéticas y minerales que pueden desequilibrar cualquier mercado, no es un demócrata. La Casa Blanca consideró gracioso o cómplice (¿con quién? ¿Por qué?) titular “dos reyes” la foto de Trump con Carlos de Inglaterra. Al mismo tiempo, prácticamente, en la red social que creó y en la que es el principal prescriptor, el presidente de EE.UU. publicó una imagen en la que aparecía armado asegurando que está harto de ser el chico amable en Irán. Insisto: da miedo.

La memoria

En la pieza de Público en la que alertan de que “la mayoría de los dueños de vivienda en España ya son multipropietarios, mientras que una de cada cinco familias vive de alquiler”, muestran su preocupación por la “‘generación inquilina’ que ya representa a casi una de cada cinco familias”. “El crecimiento del parque inmobiliario ha beneficiado principalmente a quienes ya acumulaban patrimonio”, concluyen, como si medios como Público y prescriptores de la izquierda no hubiesen impulsado durante décadas el alquiler, y como si ese alquiler no beneficiase a largo plazo a los grandes propietarios. Algunos tenemos memoria.

Fruto del postconflicto

Tuve la suerte de conocer de primera mano el “postconflicto” en el norte de Irlanda. Un magma extraño de estudios graves, humor negro, convivencia forzada y normalización de lo extraño (como el par de víctimas por el ciclo de la venganza cada año, o las noticias recurrentes sobre disparos en las rodillas). Casi veinte años después de aquella inmersión personal, leo en Euronews que “la Policía sospecha de republicanos disidentes en el atentado con coche bomba en Irlanda del Norte”. Resulta que el “Nuevo IRA” es un “grupo paramilitar” que ya “reivindicó la autoría” de otro atentado anterior en Lurgan, similar al actual en Belfast.

Vaya cagada

Si todo el mundo menos tú, que has puesto el tuit y tienes que defenderlo, piensa que te has equivocado, que no son las formas, que no es leal a un socio global, que no es el canal, y que la víspera de una reunión a alto nivel tampoco es el momento, lo más probable que es que te hayas equivocado. En el PSE han ideado, generado con IA, posiblemente retocado en Canva, redactado el copy y, finalmente, publicado un tuit que no es desafortunado, es excepcional y grave (por sus posibles y lógicas consecuencias), y a toda la cadena de responsabilidad le ha gustado. Ahora les toca sacar la pata, cuanto antes y con claridad.

No son honestos

Seguí la sesión en el Congreso, las declaraciones en los pasillos, y he visto y oído tertulias y análisis posteriores a la derogación del decreto de emergencia para impedir el ascenso de los precios en los alquileres. Casi nadie dice la verdad en España: ni unos ni otros. Como denuncia sistemática y acertadamente Estefanía Molina, la vivienda se ha convertido en una bandera y en un ariete ideológico, pero no en un problema que resolver con medidas útiles. Defender ese decreto sin entrar al fondo, a que no debería de ser una emergencia, a que la ley de vivienda de Bildu y Sumar no ha servido para nada, es buscar la foto para la galería.

El fracaso

Ojalá en el Congreso abordasen el problema de la vivienda con honestidad, de frente, sin leyes para una campaña, como la que aprobaron Bildu, Podemos, Sumar, el PSOE y ERC (que después de la campaña la recurrió porque la cara dura hay que trabajarla día a día). Ojalá aprobasen una ley que prohíbe, sin ambages, que un inversor compre un edificio entero, que no permite bloques de viviendas turísticas en el centro de las ciudades, que asfixia a quien ofrece un Airbnb y a quien lo utiliza y, al mismo tiempo, que fomenta la oferta y que no señala siempre al propietario como al responsable de todo.

Cuándo y qué

Conocí a Francisco Letamendia cuando yo era alumno de la EHU y él, profesor. Siempre fue accesible y amable. Un contrapunto a compañeras suyas como Edurne Uriarte, que se lo pusieron fácil en lo personal y lo ideológico. Ahora EH Bildu lo reivindica. Lo hace Mertxe Aizupurua, que en su tuit de homenaje omite dos cuestiones muy significativas: que cuando clamó aquel famoso “gora Euskadi askatuta!” en la tribuna del Congreso lo hizo como parlamentario de Euskadiko Ezkerra (como diputado de Herri Batasuna, su partido no le dejó ejercer la defensa de sus votos en Madrid) y que no dijo “Euskal Herria”.

Lo suyo

Arnaldo Otegi reivindicaba, también en X, a Jokin Urain, alias “Kixkur”. Militante, nacionalista, socialista, escritor y camarada extraordinario. Así lo definía. En la cuenta de COVITE en la misma red, le completaban la hagiografía: “Condenado por 4 asesinatos”, “responsable del atentado con coche bomba contra un convoy militar en Galdácano en 1984, asesinando a Luis Asensio, Juan Enríquez y Francisco Javier Fernández. Otras 11 personas resultaron heridas, algunas de gravedad”, y “responsable del asesinato del militar retirado Alberto Aznar, en frente de la madre de la víctima”.

Con el mazo dando

Pedro Sánchez ha logrado que Donald Trump acceda a ser antagonista, su “no a la guerra” se ha convertido en su principal lema de campaña permanente, mantiene un gobierno tan progresista como pacifista, y juega a engañar a la OTAN, pero la realidad es esta: “España aumenta su gasto militar un 50% y supera el 2% del PIB después de dos décadas” (El Periódico). Todavía no sé si me parece bien (por las amenazas de la extrema derecha que vienen desde Oriente y Occidente) o mal (porque estas amenazas no acaban de consumarse), pero da igual mi opinión: la verdad es que España está incrementando su gasto militar.

Taza y media de realidad

“¿Cuáles son las CCAA con más acusados por corrupción en 2025?”, se preguntan en El Boletín, y se responden, por supuesto: “Madrid, a la cabeza”, con 31 acusadas o acusados por corrupción. “A continuación, la Comunidad Valenciana y Andalucía, empatadas con 27. Tras ellas, están Cantabria (14 personas), Extremadura (12) y Murcia (11)”. Nafarroa y la CAV tienen cero. Por cierto, todas las comunidades mencionadas porque ocupan esos puestos de deshonor están gobernadas por el PP. Pero seguro que los de Núñez Feijóo, Javier de Andrés y su lideresa (la del vasco, por lo menos), Díaz Ayuso, no encuentran ningún patrón.

También es noticia

Otra ración de realidad se ha repartido en EE.UU., donde “el gobierno de Trump comenzará a reembolsar 166.000 millones de dólares de aranceles”. No lo he leído en un tuit ni en un blog y lo he cogido porque me viene bien. ¡Ese entrecomillado es un titular en el New York Times! Eso, sí, las empresas tendrán que “presentar documentación al gobierno para recuperar lo que pagaron en aranceles ilegales”, lo que supone dedicar horas (y dinero) para recuperar unos abonos que, como parecía y confirmó la Corte Suprema, no eran legales. “El gobierno ha insinuado que podrían pasar meses antes de que las empresas reciban algún dinero”.

Lo que es Irán

EE.UU. e Israel están bombardeando Irán por el morro, por la conveniencia política de Netanyahu y por la económica de Trump y su entorno. Eso es inadmisible y que lo sepamos también importa, aunque poco podamos hacer. Pero Irán, ni bajo la lluvia de bombas, ni con la propaganda basada en el humor, ni cobrando en yuanes o criptomonedas el paso por Ormuz, ha dejado de ser esto: “Irán anuncia la ejecución de un joven de 22 años por pertenencia al grupo salafista Jaish al Adl” (Euronews). Por desgracia, no es una excepción: “La República Islámica ha ejecutado a 20 personas en menos de dos meses”.

Qué bonito era el fútbol

Que el rival del Rayo el pasado fin de semana fuese la Real Sociedad es puramente circunstancial. De hecho, la reflexión de Sergio Camello, delantero franjirrojo, es atemporal y vale para ese partido como vale para cualquier otro: “Qué bonito era el fútbol cuando era fútbol. En lo que se está convirtiendo esto es una mierda”. Se refiere, por supuesto, al VAR y al show-business que ha montado La Liga para justificar inversiones que yo siempre resumo de la misma manera: el VAR nos robó la emoción del gol, que es la esencia del fútbol. Quien no quiera revertirlo o no le gusta el fútbol o está en el reparto.

232 días secuestrado

Cosme Delclaux era mucho más que una víctima de ETA: era padre, era hijo, era compañero, abogado… Y también fue una víctima de ETA cuyo deceso debe recordarnos que en este país, hace no tanto, la gente podía ser secuestrada para obtener un rescate (que no la liberación de un país, ni la de unos presos, por medio de un intercambio: puro y duro dinero es lo que quiso sacar ETA). Extorsión, chantaje, violencia directa disfrazada como violencia política. Eso es lo que ejerció una parte de la izquierda abertzale y que justificó (y justifica) la izquierda abertzale en su totalidad. En fin. Vamos a dejar a Delclaux, por lo menos, descansar en paz.

Huelga

Me sorprende que Mónica García esté resultando tan poco eficaz para frenar una huelga de médicas y médicos que va anunciándose con tiempo, precisamente, para negociar con el ministerio. No me sorprende, ya lo digo todo, que la ministra ponga en marcha el ventilador señalando a las autonomías para evitar su responsabilidad, ni que le compren el discurso los que quieran aprovechar para rebañar votos o subidas de sueldo, como si tuvieran algo que ver con la reclamación principal: un estatuto marco que solo puede desarrollar el gobierno central por los cambios legislativos que puede conllevar. ¿Y si no, para qué está el ministerio?

Ministra y candidata

Y en este contexto, con este “éxito” en su función, “Mónica García se postula para ser candidata de Más Madrid en 2027” (Redacción Médica). “Madrid me corre por las venas”, dice la ministra española de Sanidad. Pues muy bien. También se hartó de decir que ella era médica antes de ser la máxima responsable de su área y, ahora, se descabalga. Este salto de un caballito a otro dentro del tiovivo sin que se haya parado la música (esto es, durante la legislatura) que dan desde la izquierda me desconcierta. ¿De verdad les parece una buena estrategia? ¿De verdad hay tan poca gente preparada en ese espacio?

Antes del tiroteo

Antes del tiroteo en el hotel en el que se estaba celebrando la cena del presidente de EE.UU. con los corresponsales que cubren la Casa Blanca, vimos otra imagen de Donald Trump, la de él dormido o, cuando menos, adormilado durante una reunión en el despacho oval. El consultor político Jon Cooper decía en Bluesky que esa fotografía debería de estar en las portadas de todos los periódicos. Sin embargo, no fue así, y la del ataque en el hotel sí lo ha hecho (como es lógico). Pero no creo que esta vez el intento de atentado dispare a Trump en las encuestas. Lo que ha roto el republicano es mucho más importante.

La guerra

La actualidad había impedido que comentase la imagen del soldado israelí destrozando a martillazos la imagen de un cristo crucificado (a tamaño real) en Líbano. Pero en el Karma han sabido coger el tema en el rebote, tirar de sátira y hacer un buen chiste: el soldado “confundió la escultura con un piloto suicida del grupo chií Hezbolá” que “parecía tener actitud hostil y mirada de mártir”. Además, me ha dado la excusa para poner sobre el tapete el tipo de odio que genera el estado de Israel, cuyos hombres armados son capaces de destrozar todo lo que no tiene nada que ver con el sionismo. Todo y a todos. Eso es lo más grave.

Lápiz y papel

“Suecia vuelve al lápiz y papel”. No es una noticia en algún blog reaccionario: lo cuenta la BBC. “El gobierno de Suecia defiende un renovado enfoque en los libros, el papel y los bolígrafos físicos en las aulas, con el objetivo de revertir la caída de los niveles de alfabetización”. Curiosamente, esta medida “ha generado críticas desde las empresas tecnológicas, educadores e informáticos”. No en las familias. “Leer textos en dispositivos digitales puede dificultar que los niños procesen la información”, como ya sabemos. También en Suecia “este año entrará en vigor una prohibición de teléfonos móviles en las escuelas, incluso para uso educativo”.

Sí, prohibición

“Crece la presión sobre Bruselas para prohibir las redes sociales a menores en toda la UE” (Euronews). Sí, estamos hablando de prohibición y no me parece mal. Si prohibimos a los menores fumar o beber alcohol porque afecta negativamente a su desarrollo fisiológico y neuronal, ¿por qué les permitimos acceder a redes sociales, que funcionan de manera similar por la dopamina y, sobre todo, son igualmente perjudiciales? Incluso la meliflua Ursula von der Leyen cree que “ya no hay más excusas para no proteger a los menores en internet”. “La tecnología está lista. El impulso político es real. Lo que le falta a Europa es coordinación”.

¿Y si lo ilegalizamos?

Me gustó el programa “Se nos ha ido de las manos” que emitió La1 la semana pasada. Carles Tamayo hizo un buen trabajo abordando un tema de actualidad, mostrando un aspecto de la realidad que muchos no conocíamos y exponiéndolo con un lenguaje audiovisual actual y atractivo. Hoy, una semana nueva en la que tenemos una nueva oportunidad para hacer bien las cosas, entro al fondo: ¿cómo puede ser legal que edificios enteros con inquilinos sea vendidos y comprados de tal manera que las y los inversores compran los inmuebles a un tercio del precio de mercado para duplicar o triplicar después los alquileres?

Que no se nos pase

Esta noticia tampoco es de esta semana pero gracias a Menéame ha vuelto a la actualidad y tenemos una nueva oportunidad para no dejarla pasar. Y no lo haremos: “El bróker de Hegseth intentó comprar acciones en empresas de defensa antes de los ataques a Irán” (Público). El referido Pete Hegseth es el ministro de la Guerra de EE.UU., según la denominación que determinó y le gusta utilizar a Donald Trump, y está ahora de actualidad porque no deja de generar tensiones y dimisiones en su departamento porque una cosa es ser el señor de la guerra cuando aplastas y, otra, serlo cuando el enemigo te planta batalla, como Irán.

Un lejanísimo rayo de esperanza

La columna ha empezado con buenas noticias, se ha ido oscureciendo ante la ley española que permite la especulación más salvaje y, como siempre, se ha fastidiado cuando ha pasado por Trump. Pero quiero terminar con esta pieza fascinante en Microsiervos: “Dentro de su plan para prolongar la misión de las sondas Voyager, que fueron lanzadas a finales del verano de 1977 para una misión de cinco años, la NASA acaba de enviar los comandos para apagar el detector de partículas cargadas de baja energía de la Voyager 1” para exprimir “hasta el último vatio”. La idea es reactivarlo “algún día si averiguan de dónde sacar la electricidad necesaria”.