Cosas de antieuropeos

Mikel I. Sanz ha puesto en X de manifiesto la enésima coincidencia entre EH Bildu y Vox: ambos partidos, por boca de Mikel Otero y Jorge Buxadé, se arrogaban la capacidad de haber parado el acuerdo UE-Mercosur en el Parlamento Europeo. En plata: los antieuropeos han conseguido, junto a algunos votos de un PP Europeo cada vez más radicalizado (ningún eurodiputado del PP español votó en contra del acuerdo, hay que decirlo todo), tumbar las intenciones del bloque europeísta. Esto es lo que hay. Podemos, por cierto, también se sumó a Vox y EH Bildu, pero de boquilla: sus eurodiputadas no acudieron a votar.

“72 minutos de delirio”

César López en X resume estupendamente la intervención de Donald Trump en Davos: “72 minutos de mentiras comprobables. De cifras inventadas. De amenazas a aliados. De insultos a funcionarios. De meteduras de pata geográficas. De alardes contradichos por los hechos.  Y el mundo, en silencio, observaba.  Vio al presidente de la mayor potencia del mundo confundir a dos naciones, amenazar a Dinamarca, insultar a la Reserva Federal, mentir sobre Venezuela, fabricar cifras de inflación y negar la existencia de la industria eólica de China. 72 minutos. ¡Y pensar que hubo un tiempo en que las carreras políticas terminaban por mucho menos!”

Traidores

La imagen de Nico Ordozgoiti en Bluesky está muy bien: señala a los traidores a Europa. Putin y Trump son evidentes. Entre ellos vemos a Orbán, Salvini (es flipante cómo la derecha europea nos está colando a Meloni), Alice Weidel, Marine Le Pen y Abascal. Otro día hablaremos de cómo un tipo tan limitado puede estar en una foto tan poderosa, pero hoy toca hablar de otra cosa: de que todas ellas, todos ellos son traidores a Europa (ya vemos a Vox votar contra los intereses europeos, junto a EH Bildu y Podemos). Y lo que es más importante: quien les mete en ecuaciones para gobernar, como hace el PP de Feijóo, también lo es.

Los indígenas americanos también son inmigrantes ilegales

Hablo poco del ICE, los grupos de encapuchados, armados y empoderados por Trump para buscar, detener y deportar personas por el color de su piel. Hablo poco, insisto, porque veo tantos vídeos a lo largo del día de gente sufriendo por su culpa, arrancada de sus familias entre gritos, incluso asesinada, que no encuentro un modo de enfocarlo sin que me salgan mis instintos más primarios ante tanta deshumanidad. Sin embargo, esta vez son ellos los que se retratan y yo lo aprovecho: “La tribu Oglala Sioux afirma que tres de sus miembros arrestados en Minneapolis se encuentran bajo custodia de ICE”, según la CNN.

“Insaciable”

No quería terminar la semana laboral sin comentar esta noticia que, por desgracia, ha quedado sepultada entre los trenes descarrilados y el amasijo diario de memeces de Donald Trump. Así que, allá va: “El PNV, insaciable, de nuevo aprieta a Sánchez: ‘Esto no ha finalizado con las competencias’. La formación nacionalista vasca exige ahora a Moncloa el cumplimiento del Estatuto de Gernika: ‘Es una deuda que tiene que saldar’”. La noticia es de El Imparcial, el digital que fundó (y ahora preside honoríficamente) Luis María Anson. En resumen: el nacionalismo español se agita cuando el PNV pide que se cumpla una ley… española.

¿Por qué?

Leo en la cuenta en X llamada Estepan Lauaxeta que “el eurodiputado de EH Bildu Pernando Barrena defiende a la Rusia de Putin en sus iniciativas y votaciones en Bruselas. Así lo denuncia el medio especializado Brussels Watch, destacando quejas sobre su actuación en su grupo parlamentario ‘The Left’”. Siguiendo el enlace, en efecto, podemos leer que hasta en su propio grupo en el Parlamento Europeo generan suspicacias sus sucesivos posicionamientos. La pregunta clave aquí es: ¿por qué? ¿No se han dado cuenta en EH Bildu de que el Kremlin actual no conserva nada de socialista y sí tiene mucho de imperialista? ¿O se han dado cuenta?

El otro pan del sándwich

Putin ha sido el que más ha favorecido a la OTAN en los últimos años, haciéndonos hablar del tema, juntando filas y reactivando la inversión militar, y Donald Trump será quien la reviente cuando ponga tropas estadounidenses en Groenlandia. ¿Dónde deja eso a partidos de izquierdas como EH Bildu, Podemos o la purísima ERC? Al mismo tiempo, Putin amenaza la integridad de Europa y el espacio OTAN por el Este, y Trump, por el Oeste. El mismo Trump que dice que “su poder solo está limitado por su propia moralidad”, según el pantallazo que Danny Redrum lleva a Bluesky. “Mi propia mente es lo único que puede detenerme”, insiste.

El colaboracionista

Aunque sea con retraso, no voy a dejar pasar esto en El Salto: “Mark Rutte apoya una mayor presencia militar de EE.UU. en Groenlandia en pleno conflicto por su soberanía. El secretario general de la OTAN asegura que Estados Unidos debe tener mayor presencia en Groenlandia de la que tiene ahora ante la amenaza de los barcos rusos y chinos. Trump dijo en marzo que Rutte sería ‘decisivo’ para la anexión”. A falta de más pruebas, el ex primer ministro holandés (por el Partido Popular de aquel país) es un colaboracionista y como tal debemos tratarle. Por lo menos, tenemos que mantener estos mínimos consensos.

Y la mano derecha

Donald Trump no necesita más pruebas, ni que señalemos a su entorno (Vance, Rubio o Leavitt) para demostrar lo que es, lo que piensa y lo que hace. Pero siempre que tengamos oportunidad debemos recordar que un tipo como Elon Musk se ha convertido en una de las personas más ricas y poderosas del planeta porque el resto lo hemos permitido: “En vez de impedir que su IA desnude a mujeres y niñas sin su consentimiento, X lo ha convertido en una funcionalidad de pago para monetizarlo. Hay que prohibir X ya”, escribe Nico Ordozgoiti en Bluesky. Y yo estoy de acuerdo.

¿Por qué (otra vez)?

Termino como he empezado, preguntándome por qué en digitales como Diario Red o Público no encontramos en la portada la revolución social en Irán y la brutal represión del régimen. ¿Por qué Gaza, sí, e Irán, no? ¿Por qué las referencias son menores o a un par de golpes de scroll, y siempre relacionadas con la intervención de Trump, como si lo hiciese en Venezuela? Me he negado a dejarme llevar por la corriente conservadora que hacía esas denuncias en redes, y lo he comprobado con mis propios ojos: es una puñetera vergüenza el sesgo de la izquierda en función de quien manda en el país, y no de las personas que sufren.

Y seguirán defendiendo al Kremlin

Si las barbaridades que el Kremlin lleva ejecutando en Ucrania no te parecen suficientes, si el modo en el que Putin desestabiliza la política occidental alimentando a partidos de extrema derecha no te parece excesivo, esto, querido nostálgico de la URSS, tiene que removerte por dentro: “El ‘reinado de terror’ de la unidad rusa que reemplazó al grupo Wagner en Malí: violaciones, ejecuciones y saqueos” (Infobae). Según los refugiados que pudieron huir de las masacres, a su regreso “encontraron los cuerpos de sus seres queridos sin hígado ni riñones”. “Moscú es directamente responsable de los crímenes de guerra cometidos”.

Quienes abracen a Trump

Entre los nostálgicos de la URSS incapaces de salir de su mundo irreal y los imbéciles que abrazan el trumpismo fuera de EE.UU., terminamos 2025 rodeados de idiotas. Lo del presidente estadounidense es terrible por soberbio y, a la vez, por burdo: “Donald Trump ha aprovechado el asesinato del director de cine Rob Reiner y de su esposa, Michele Singer Reiner, para lanzar un ataque político sin fundamento apenas unas horas después de conocerse la noticia”. “Ha atribuido públicamente la muerte del cineasta a la supuesta animadversión que este despertaba por sus críticas al trumpismo” (El Independiente).

A propósito

No tengo claro que la electrificación de todos los coches sea la solución a la crisis ecológica que vivimos, no tengo claro que el paso atrás anunciado por Europa el martes sea positivo, pero sí sé que la confusión que genera tampoco ayuda a un sector automovilístico europeo dañado por el green deal, sí, pero también porque no ha pasado de las necesidades de las y los usuarios: “China está devorando nuestro mercado de coches pequeños y baratos. Europa ya no los quería fabricar, y ahora su última oportunidad es sacar un eléctrico diminuto por menos de 15.000 euros”. Esta noticia en Motorpasión es previa al anuncio. Y más esclarecedora.

¿Lo vamos a permitir?

Lo que ha pasado con la automoción es solo un ejemplo del modelo de negocio de la dictadura china: “Las empresas occidentales innovan, China perfecciona y acaba dominando mercados enteros” (Xataka). ¿Lo vamos a permitir? Puede que ya sea suficiente con lo que hemos hecho: blanquear la dictadura comunista, trasladar los centros de producción porque sus costes eran mucho menores (sabiendo por qué, por las condiciones laborales), y convertirnos en su mejor cliente mientras con sus ganancias esa misma dictadura invertía para sustituirnos. “La quiebra de iRobot y su venta a un fabricante chino es solo el último ejemplo”.

Una más

Como civilización tenemos que convencernos de que, o damos dos pasos, o nos extinguimos. El primero, acabar con los superricos (acabar, distribuyendo su riqueza, por supuesto). El segundo, abandonar el individualismo. No podemos seguir comprando mierdas a Shein o Temu como si pudiéramos permitirnos el impacto económico y medioambiental que generamos. “Greenpeace analiza la ropa de SHEIN” y “es más peligrosa y contaminante de lo que permite la UE”. En plata: “El sistema de la ultra fast fashion es un modelo fallido que genera sobreproducción y contaminación y pone en riesgo la salud”.

Va en serio

Esto es muy fácil: como nos enseñó Indiana Jones, el enemigo es el nazi. Y en este final de 2025, que ha sido una locura política, ese “nazi” es sinónimo de imperialista y fascista, de aquí y de allí. Así que, siguiendo la enseñanza del personaje creado por George Lucas, mi enemigo es quien quiera derrocar al proyecto europeo. Nacho Alarcón lo describe así en su hilo en X: “La agenda de la Casa Blanca ya es cristalina y deja claro sus objetivos”. Estos son: “Reventar el sistema europeo y beneficiar tanto a Rusia como a sus aliados políticos dentro de Europa”. “Hay todos los motivos para preocuparse” porque esto va en serio.

¿Quién está de acuerdo?

Nacho Alarcón sacan sus conclusiones de un documento publicado por la Casa Blanca en el que mencionan directamente la necesidad de intervenir en Europa para debilitar el proyecto de la Unión. Una idea que celebran en X tanto Elon Musk como Dmitri Medvédev. El pantallazo lo muestra Niporwifi, un tuitero que siempre está al tanto de la actualidad de las organizaciones criminales, desde la mafia a ETA, pasando por esta banda internacional de saqueadores de recursos naturales y territorios. Así es como debemos enfrentarnos a ese consorcio mundial de EE.UU., Rusia, Israel, las dictaduras árabes o china. Los enemigos están claros.

¿Por qué?

EE.UU. es un imperialista admirador de Putin, y el autócrata está encantado con cómo se pliega a sus deseos. Pero lo del plutócrata Elon Musk es otra cosa: no soporta que Europa tome decisiones y proteja a su ciudadanía. “La multa del viernes a X por el sello de verificación le tiene muy rebotado”, tuitea Sandro Pozzi. 120 millones por poner a la venta los verificados para las cuentas. A esto, Musk suma el conflicto laboral que tiene en la factoría de Tesla de Suecia, donde los sindicatos han puesto freno a su látigo. Y por supuesto, la caída en ventas, en picado, de sus coches en nuestro continente.

Siguen muriendo personas

Donald Trump es lo peor que puede ser un político: fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Mientras él intenta desestabilizar Europa la gente sigue muriendo en Gaza (a Netanyahu le protege EE.UU. sin vergüenza) y en Ucrania. Óscar Mijallo, que está haciendo un trabajazo en zona de guerra, como siempre, lleva a X una infografía que muestra “la evolución del frente de Pokrovsk”. Rusia sigue machacando la frontera Este de Europa, en la que mueren cada día soldados y civiles, mientras Trump sigue machacando a Zelenski e intentando hacerse con sus recursos naturales. Si parece un plan es porque lo hay.

Y en España, Vox

El brazo español de Trump es Vox. Eso lo tenemos claro. Y por si alguien guardaba dudas, algunos de sus miembros son admiradores declarados del movimiento MAGA. Es decir: Vox es el caballo de Troya del trumpismo, con todo lo que eso conlleva (Putin, Netanyahu, Musk…). La ciudadanía tiene que saberlo, pero el PP tampoco puede olvidarlo. Xavier Tomàs ha hecho un análisis en X muy interesante sobre cómo funciona Vox: como una franquicia en las comunidades autónomas, empezando por Extremadura. Y hablando de sus elecciones, ¿el PP va a admitir el abrazo del oso como si no supiéramos todas y todos lo que ya sabemos.

La muestra

Esto que Jon Arregi cuenta en X es la mejor muestra de lo que es la España institucional hoy: “Qué detallazo que el Rey de los españoles haya montado al Presidente de Alemania… en uno de los Rolls Royce de Franco. Lo más apropiado para alguien que va a visitar Gernika por el bombardeo nazi. ¡Al menos no era el coche que regaló Hitler a Franco!”. Una España institucional en la que, por la foto, parece que nadie ha caído en la cuenta de que el descendiente del impuesto por Franco como su sucesor viene a Gernika a hacer de anfitrión, como si la Legión Cóndor no hubiese lanzado las bombas a favor del franquismo.

La realidad

El tuit de Gabriel Rufián en el que afirma: “Si no fuera por Podemos, Bildu y ERC, hoy estaría gobernando Albert Rivera…”, tiene 125.000 reproducciones, que estaría muy bien si fuese verdad. Betagarri anduvo vivo, tiró de memoria, de Google y puntualizó: “ERC y EH Bildu se abstuvieron” mientras otros partidos, como el PNV, sí se manchó las manos contra “los Riveras, Casados y Abascales”, votando a favor de la investidura de Pedro Sánchez. Ahora son ERC y Bildu, precisamente, los colaboradores favoritos del PSOE, porque le regalan sus votos (que de poco valen sin los del resto) a cambio de un poco de atención en la tribuna.

La contradicción rusa

Si el apoyo de Donald Trump al plan de Vladímir Putin no es señal suficiente del tipo de ideología que gasta el imperialista (los dos gastan la misma), esto tiene que abrir los ojos a algún romántico desnortado: “La izquierda radical española defiende al Kremlin… El Kremlin encierra a la izquierda radical rusa… pero permite a la Falange Española desfilar con sus banderas por San Petersburgo”. Lo tuitea Ricardo Marquina, periodista en Rusia, junto a las imágenes del desfile con la bandera española. “Los imbéciles de nuestro tiempo son legión”, concluye categórico. Hablar con su crudeza me temo que es necesario.

Y la española

Hace unos días traía a esta columna la pieza en Diario Socialista sobre que “la EHU mantiene activos al menos 14 proyectos de investigación vinculados a Israel”. Hoy traigo esta otra en Vozpópuli: “Óscar Puente compra material de seguridad israelí a la empresa vetada por Interior y Defensa”. En ambos mi argumento es el mismo: es muy difícil prescindir de las empresas estadounidenses o israelíes, a nivel de usuario, y a nivel institucional, porque su tecnología, muchas veces, es simplemente insustituible. Lo que sobran son los maximalismos, el reduccionismo y, sobre todo, el populismo.

De esto va el negocio

Escribo una columna casi a diario en este periódico desde 2009 y soy consciente, desde el primer día, de que llegará un momento en el que la directora o director de turno me dirá que se acabó, por el motivo que sea: por cansancio, porque mi opinión ya no gusta, porque he metido la pata o porque me hago viejo. No pasa nada. Así lo siento y así no entiendo los golpes en el pecho y las prendas desgarradas de las y los opinadores que tienen que abandonar su espacio. Esta semana se queja Elisa Beni en X porque ya no escribirá en El Diario. No voy a entrar en los motivos porque la única opinión que importa, lo lamento, es la publicada.