Jugar en equipo

Esto de Arturo Puente en Bluesky después de las elecciones andaluzas es muy interesante: “Si todo el mundo que pacta contigo y se acerca a ti acaba teniendo problemas, tú también tienes un problema y deberías aprender a jugar mejor en equipo”. Como en Bluesky todo el mundo parece del PSOE menos yo, puede que se refiera a Podemos, pero yo creo que se refiere a los de Pedro Sánchez y María Jesús Montero, visto el éxito de Adelante Andalucía. En cualquier caso, ¿por qué los partidos que se autoproclaman de izquierdas, en general, no saben jugar en equipo y sus relaciones (allí y aquí) siempre parecen tóxicas?

Otro motivo

Pedro Sánchez primero piensa en su supervivencia política y, después, en todo lo demás. Por eso siempre he pensado que enviar a Salvador Illa a rendirse a Catalunya, y a María Jesús Montero a inmolarse en Andalucía, tenía más que ver con que nadie le hiciese sombra que con el bien del PSOE o de las sociedades catalana y andaluza. Estefanía Molina va un poco más allá en X y, partiendo también del principio de salvación política pedrosanchiano, considera que el envío de ministros (Pilar Alegría, a Aragón, incluida) tiene que ver con “acallar a las federaciones que pudieran ser críticas de cara a las municipales”.

La resaca

Termino ya (por hoy) con la resaca de la fiesta de la democracia en Andalucía, con un análisis de Xavier Tomàs en Threads: “Es imposible ‘hacerlo bien’ en redes sociales si no crees en ellas, no te gusta hacer vídeos, ni selfies, ni dominas el lenguaje, el formato, los ritmos o los códigos”. Se refiere a la campaña que ha hecho (o mejor: que no ha hecho) el PSOE en redes sociales digitales, donde el consultor detecta “un problema técnico” y otro aún más grave: “De liderazgos y contenidos”. Problemas que María Jesús Montero ha admitido, pero demasiado tarde. La comunicación on-line importa. Cada vez, más.

Drones y misiles para matar

Rusia lanzó ayer “un ataque masivo” con “más de 500 drones y decenas de misiles contra Ucrania, dirigidos contra varias ciudades” (Euronews). Drones de fabricación iraní, para más señas, porque todo el mal del mundo, todo, está conectado, abramos los ojos de una vez. “Los ataques rusos de los últimos días en Ucrania, dirigidos principalmente contra zonas residenciales de todo el país, han causado decenas de muertos”. Y para quien se lo esté preguntando: ni celebro ni omito “uno de los mayores contraataques de Ucrania contra Rusia” en el que “murieron al menos cuatro personas”, de los últimos días.

Shakira no cometió un delito fiscal

Me parece una buena noticia que Shakira reciba los sesenta millones de euros que la hacienda española le había liquidado. Me parece tan buena noticia esta como que la hacienda cobre hasta el último céntimo de quien no está al día con sus tributaciones. Lo que celebro es que se haga justicia y que quien ha estado señalada como defraudadora pueda ver reparada, al menos en parte (nunca será completamente) su reputación. Me alegra, en definitiva, que la gente no cometa delitos y que haga las cosas bien, porque estoy harto de las malas noticias. Y sí, hablaremos de Zapatero, pero cuando sepamos algo y toque.

En resumen

En El Correo de Andalucía (del grupo Prensa Ibérica) han hecho un buen resumen de las elecciones del domingo: “El PP queda en manos de Vox en Andalucía, el PSOE se hunde y la izquierda andalucista da la sorpresa”. En esencia, eso ha sido todo. Con un elemento añadido muy relevante: la participación ha subido y PP, PSOE, Vox y Adelante Andalucía han recibido más votos que en 2022. Además, Alvise Pérez ha recibido cien mil votos en su primera participación (que frenan el crecimiento de Vox pero avisan de la fuerza de la extrema derecha). Solo Por Andalucía (IU, Sumar y Podemos) ha recibido menos votos (20.000).

Atados y bien atados

Escriben en El Plural que “el ciclo electoral diseñado por el PP ata a Feijóo con Abascal”, y es verdad: en Andalucía, como en Castilla y León, Aragón y Extremadura, el PP tendrá que negociar con Vox si no quiere repetir las elecciones. Por un lado, Feijóo ha normalizado por el medio de la repetición sus pactos con Abascal. Por otro lado, salvo para quien la vota (680.000 personas en Andalucía han elegido las papeletas de Vox o Alvise Pérez), la extrema derecha es una opción que genera rechazo. Pero viendo los antecedentes, está claro que Alberto Núñez Feijóo pretende llegar a Moncloa con Abascal de vicepresidente.

Los ultras o el caos

En El Imparcial destacan que María Jesús Montero ha pasado “de vicepresidenta primera al peor resultado del PSOE en Andalucía”. Y para mí, ya lo he escrito en esta columna, el sacrificio político de Montero y de los socialistas guarda más cera que la que arde. En concreto, Pedro Sánchez se está guardando la carta de la exclusividad: sin Montero ni Pilar Alegría (y sin Illa, preso en Catalunya), nadie puede hacer frente a esa ola reaccionaria si no es Sánchez, que no se presenta como alternativa al caos. Al contrario: el caos es él, su gobierno y su estrategia de pactos, lo que tenemos en frente es el fascismo embutido en traje y corbata.

Y puede ir a peor

En The Objective creen que “la derrota de los socios de Sumar reaviva el debate sobre su salida del Gobierno”. Según el diario amarillo (ellos eligieron ese color), “se reactivan las voces que piden romper con el PSOE”. Es decir, el caos esta legislatura todavía puede ser mayor, como si no estuviésemos jugándonos que entre la extrema derecha al gobierno con la derecha bien amarrada por los correajes. No lo entiendo, de verdad. No entiendo ese “cuanto peor, mejor” de Podemos, de Junts y, como sugieren en The Objective, puede que de Sumar o de IU. Si piensan que podrán hacer frente a la extrema derecha mejor desde la oposición se equivocan.

Crece el otro extremo

Adelante Andalucía es una alternativa a Por Andalucía, que aglutinaba a IU, Sumar y Podemos. Pero no es una alternativa más amable, precisamente: los de José Ignacio García y Teresa Rodríguez han formado una agrupación que crece después de haber abandonado el resto de espacios de izquierda por blandos o por acercarse a los gobiernos. Es decir: no son posibilistas, son cabreados, otra vez, pero con el marketing mejor cuidado. Nuevas caras, americanas sobre las camisetas reivindicativas, puestas en escena, diagnósticos teóricos y soluciones mágicas (todo eso nos suena en Euskadi), pero el enfado y el no como única política.

El mayor daño posible

Rusia inició la invasión militar de Ucrania para quedarse con el mayor territorio posible, y con las ganancias que pueda obtener de él. Ha ejecutado masacres, ha secuestrado a niñas y niños, ha forzado a la población a rusificarse, y hoy día continúa intentando hacer el mayor daño posible. Por eso ha comenzado a lanzar sus drones a plena luz del día contra la población civil: tres personas muertas y 12 heridas es el balance de su último ataque. Hace tiempo que no oímos ese coro de voces que justificaban al Kremlin por una nostalgia mal entendida o por pura intoxicación, pero no debemos olvidar quién cantaba las canciones que ordenaba Putin.

La inteligencia artificial nos cae mal

Escribe Enrique Dans que “la impopularidad de la inteligencia artificial ya no se puede maquillar”, y tiene razón. ¿Qué pasa cuando vemos una imagen en la calle o en WhastApp, o un reel en Instagram, hechos con inteligencia artificial? Pues que pasamos de ellos rápidamente. Sugiere Dans que las empresas que nos la proporcionan han perdido rápidamente la legitimidad, y enumera diferentes acciones que están llevando a cabo, con sus inmensos recursos económicos, para retenerla. Por supuesto (y por suerte), el consumo de recursos también nos importa y “a todo ello se suma el comportamiento político del sector”.

Que se la cobren

Leo a Manel Márquez en X esto: “Jennifer Baldini, creadora de contenidos, ha vuelto a España (mayo de 2026) para ser atendida tras sufrir complicaciones de salud derivadas de una operación de aumento de glúteos realizada en Andorra. Se van para no pagar y vuelven para ser curados gratis”, y evidentemente, además de ver el vídeo que adjunta, busco más información para confirmarlo. Como la jetada de vivir en Andorra para tributar menos y volver a casa para que la sanidad pública arregle una operación estética me parece máxima, sigo usando el condicional y sé que no es legal pero, si así fuese, ojalá se lo cobren.

¡Claro que importa!

Es bastante lógico lo que exponen en la CNN: como Donald Trump ya ha protagonizado excentricidades y ha difundido sus propias exageraciones “mucho antes de ser considerado anciano”, no han extrañado a la población ciertos comportamientos que ha mostrado en su primera legislatura, en la que ha estado fuera y durante la última campaña. Pero a sus 79 años “eso está empezando a cambiar”. Incluso, “una encuesta realizada el mes pasado por The Washington Post, ABC News e Ipsos reveló que el 59 % de los estadounidenses opinaba que Trump no tenía la agudeza mental necesaria para ejercer como presidente”.

Vuelven los “dumbphones”

Alberto Soler explica muy bien una tendencia que ya ha aparecido en varios blogs y digitales: vuelven los “dumbphones” o “teléfonos tontos”, como contraposición a los “smartphones”. Para que nos entendamos: los Nokia que usamos a principios de siglo, desconectados de Internet y sin aplicaciones, ahora vuelven a venderse, sobre todo, en los países nórdicos (no me queda claro si de segunda mano o se han vuelto a fabricar). Soler los recomienda como “primeros teléfonos” para las y los adolescentes, en vez de esos relojes con tarjeta SIM. Como aita que se asoma a ese balcón, no me parece mala idea. Pero sigo sin estar seguro.

A EH Bildu se le puede hacer larga la semana

El lunes, Pello Otxandiano hablaba de punto de inflexión, el martes, de “una escala desconocida” en la construcción de VPO en la CAV (como si el porcentaje de vivienda protegida respecto al parque total no fuese casi el triple que en el resto de España y mayor que en Europa), y ayer mostraba un libro, en su habitual tono de maestrillo, para no hablar de lo que importa: los municipios gobernados por EH Bildu en Gipuzkoa son los que menos suelo ceden para que el Gobierno Vasco construya VPO (lo sacaban en Diario Vasco y lo recoge Estepan Lauaxeta en X). De promover esa vivienda protegida, motu proprio, ni hablamos. Ni habla.

¿Qué es especular?

Dice Ibai Llanos que, en su famosa velada de boxeo entre influencers, él peleará contra los especuladores inmobiliarios. Ibai se rodea de “traders” que invitan a invertir en todo lo que dé dinero rápido, fondos buitre, incluidos. Y en el acto del lunes, Pello Otxandiano habló después de Óscar Matute. Entonces pienso: ¿qué es especular? Pues además de “efectuar operaciones comerciales o financieras con la esperanza de obtener beneficios aprovechando las variaciones de los precios o de los cambios”, la RAE en su primera acepción dice: “Reflexionar en un plano exclusivamente teórico”, porque la práctica, ya lo vemos en ambos casos, es bien diferente.

¡Qué necesidad!

Según las encuestas, Juanma Moreno este domingo obtendrá una mayoría absoluta que le permitirá gobernar sin el yugo (y las flechas) de Vox. Veremos. De momento lo que sabemos es que esta última semana de campaña (esa en la que lo más importante es no cometer errores) ha lanzado una canción interpretada por él. Riesgo máximo en un 2026 en el que puedes pedir a una inteligencia artificial que, con la misma música e incluso con la misma voz, te cante otra letra. Yo no soy un buen creativo, pero Andalucía rima, por ejemplo, con “mamografía”, y “la mejor tierra del mundo” puede ser sustituido por “el PP te birla lo público”.

¿Qué buscaba Pedro Sánchez?

Pedro Sánchez ha quemado a Pilar Alegría y María Jesús Montero, cuyos futuros políticos son hoy más complicados que nunca, después de haber abandonado los ministerios para ser vencidas con contundencia por el PP. ¿Por qué? Pues llevo tiempo pensando que Sánchez está enviando a las cruzadas a quienes pueden sonar para reemplazarle a medio plazo, reforzando la sensación de que el PSOE es él. Y nadie más que él. La estrategia se ha demostrado electoralmente desacertada, políticamente contradictoria pero estratégicamente beneficiosa a quien quiere perpetuarse como la alternativa a la extrema derecha abanderando el caos.

15 años del 15-M

Quince años después del 15-M, Pablo Iglesias tiene un chalet, Íñigo Errejón se ha destapado como un machirulo, Irene Montero salta de escaño en escaño buscando su supervivencia, Izquierda Unida intenta salirse de Sumar sin volar por los aires lo que queda de la izquierda a la izquierda del PSOE, y los indignados se refugian en la extrema derecha. Dicho todo esto, no podemos ni sugerir que aquella acampada, aquella oleada de indignación, aquel movimiento épico, fuese un éxito. Más bien, todo lo contrario. Eso, sí, algunas y algunos llevan viviendo de contertulias y contertulios, y comentaristas de la actualidad, desde entonces.

A una escala desconocida

Reconozco a EH Bildu el manejo de los tiempos: arranca la semana con un acto sobre vivienda y los medios le compran el discurso siguiendo esta forma contemporánea de ejercer el periodismo. No nos preguntamos si es verdad lo que dicen, esperamos a que venga otro a desmentirlo y así no tenemos que buscar la noticia de mañana, que viene sola. Aunque el documento que EH Bildu ha colgado en su web sea un despropósito y aunque Pello Otxandiano, claramente, esté haciendo otra reflexión desmesurada: “Planteamos una promoción de vivienda pública a una escala desconocida en este país”, titula Orain. Pues vale.

¡Cómo de exagerado será su ejercicio de populismo!

Cómo de exagerado será el ejercicio de populismo que está haciendo EH Bildu, que hasta Denis Itxaso parece razonable cuando reclama algo tan básico como que el partido que lideran Pello Otxandiano y Arnaldo Otegi (el feminismo, como la vivienda, mejor en abstracto) apliquen la ley del suelo para fomentar la oferta. ¿Por qué no lo hacen? Porque eso implica construir vivienda pública, y eso los ayuntamientos de Bildu solo lo hacen si la tela la suelta el Gobierno Vasco. O porque eso supone que los constructores levanten edificios casas y es más fácil vivir contra ellos (porque el populismo no se hace solo) que trabajar y negociar, claro.

¿Cuánto tardan en construir un edificio de VPO?

La solución que plantea EH Bildu es que el gobierno vasco (porque sus ayuntamientos no van a hacer nada) se endeude en mil millones de euros para construir VPO. ¿Cuánto tardaríamos en tener acceso a esas viviendas? ¿Y mientras tanto? Pues como recuerda Jonatan Moreno en Instagram, el Gobierno ha puesto ya en marcha planes para que podamos pagar un alquiler o una hipoteca de viviendas ya hechas, e intenta fomentar la salida al mercado de todas las que están vacías con garantías para las personas propietarias. La media de VPO en la CAV es del 10%, sobre el 8 de Europa y el 3 del Estado, como recordaba Igotz López en el Senado.

A Florentino Pérez se le ha caído la careta

Florentino Pérez se ha marcado un Juan Carlos I. Es decir: ha hecho algo tan injustificable que es imposible aguantarle la careta. Los fragmentos que nos ha regalado durante su última rueda de prensa son historia del madridismo por lo que suponen, el final del señorío que no era otra cosa que omertà. Pero Florentino Pérez siempre ha sido así: es el mismo que el de Figo, el de Vicente del Bosque, el de los tolilis, la Supercopa y Real Madrid TV, solo que ahora nadie calla ni concede porque el modelo está agotado, porque solo es un viejo con dinero (mucho dinero) que no se ha dado cuenta de que lo es. Hacerse a un lado es un arte que los ricos desconocen.

El mismo Gerard Piqué de siempre

Hace poco leí en Bluesky, creo, que hay personas con dinero que piensan que el mundo entero está a su servicio. Florentino Pérez sin el velo que le ha cubierto tiene pinta de ser así, pero el que seguro que lo es, porque lo vemos, es Gerard Piqué, que lleva una mala racha porque no le dejan hacer lo que le da la gana, que es lo que él cree que es lo normal: primero le sancionan como dueño del Andorra por atacar a unos árbitros. Y después, “la CNMV multa a José Elías y Gerard Piqué con 300.000 euros por el uso de información privilegiada en la compra de Aspy” (El Economista). Todo esto, en un par de semanas. Cómo somos los pobres, hay que ver.