¡Octava final del Athletic en 11 años!

Nada… Como sin importancia… Sin mérito ni ruido. Como si fuese lo normal. Otra final para el Athletic.

Raúl nos mete en la final (Foto: EFE)

Sufrimos muchísimo porque contra el Real Madrid es lo que suele pasar. Pero el triunfo ha caído de nuestro lado y la Federación se queda sin su final preparada, sin su clásico y sin el partido para el que organizaron un sorteo preparado, para llevar a los eternos rivales hasta La Cartuja. Pena que no sea contra la Real, para acabar de amargarles su final.

Ya he dicho que sufrimos los últimos minutos, pero el primer tiempo fue un auténtico recital de los rojiblancos, que no dejaron respirar a los blancos, a los que mataron al contrataque. La presión alta impidiendo la salida del balón madridista, consiguió que Lucas Vázquez errase al sacar el balón, el cual interceptó Dani García, que se inventó un pase, que atravesó todas las líneas y dejó en franquía a un Raúl, matador, que no perdonó. Poco después, Ander Capa, metió un pase también extraordinario, en este caso a Íñigo Martínez, que de nuevo iba a encarar a Courtois. Menos mal, que otra vez Lucas, nos facilitó todo, e hizo un penalti muy claro al defensor. A Raúl no le tembló el pulso y engañó completamente al portero belga. Se resarce así de haber dejado a sus compañeros contra este mismo equipo, en los primeros minutos de partido de esta Liga, con un jugador menos. Me alegro por él, como me alegro por Dani García, al cual le hemos dado mucha candela este año.

En el segundo tiempo el Madrid tocó, como es normal, a arrebato. Y sufrimos sí. Pero ahí, también se notó la mano del entrenador, de Marcelino, que estuvo muy hábil a la hora de hacer los cambios. Oxigenando al equipo, quitando a los que más cansados estaban. Capa, Balenziaga, (por cierto, muy bien los dos laterales y me alegro también por Balen que suele recibir bastante), luego Muniain,… El ritmo que impuso el equipo era muy difícil de mantener y, de hecho, no se consiguió, pero… los cambios ayudaron a poder seguir luchando. Y sí que el Madrid tuvo ocasiones e incluso palos, pero tampoco podemos olvidar que el Athletic tuvo, así mismo, varias claras. Muniain, Villalibre, Williams,… La jugada del remate de cabeza de Iker, que casi entra, es impresionante. Una maravilla, con quizá, 15 pases de nuestros jugadores al primer toque, que acaba con el balón en banda, centro al área y Muni que casi la cuela. Una maravilla. Pena que no culminó porque hubiese sido para verla repetida en bucle mil veces. Una pasada.

Por cierto, del árbitro y del VAR, porque estoy aburrida del tema, solo voy a decir que si el VAR solo iba a entrar en posibles penaltis si los veían claro… ¿Que buscaban en el minuto 95? ¿Setas? Cualquier cosa les hubiese servido… Es lamentable. De hecho, la retransmisión se centra en un salto entre Vesga y Ramos… Y resulta que lo que miraban era una posible mano de Núñez. Cualquier cosa… Les hubiese dado igual. Sin más.

Y así el Athletic, olvidándome de lo que no merece la pena, vuelve a estar en otra final. Octava final en once años. ¿Qué queréis que os diga…? Pues que me parece una barbaridad. Muchísimo mérito tiene este equipo. Y, por supuesto, enhorabuena a los jugadores, enhorabuena a Marcelino, y no me olvido, como no se ha olvidado el mismo entrenador actual, enhorabuena a Gaizka Garitano, porque esto también es de él. Detallazo por parte de Marcelino de reconocerlo y también de Íñigo Martínez, a los que les oí mencionarlo. ¡Zorionak a todos!

Y ahora el domingo, a culminarlo. Ya sería la bomba. Otra vez contra nuestra bestia parda. Es difícil, sí, pero ya les quitamos una Supercopa. Así que… ¡A por el Barcelona! Y…

¡Aúpa Athletic!

El Athletic muere en la orilla contra el Real Madrid

Muy buen partido del Athletic contra el equipo blanco pero al final, como casi siempre, pierde y, por supuesto, condicionado por el árbitro.

Penalti claro (Foto: AFP/EFE)

Esta vez Gil Manzano, pero da igual, porque se llamen como se llamen siempre la lían a favor del Real Madrid. Ayer en forma de penalti claro sobre Williams, por empujón evidente de Carvajal, que no tenía ninguna opción de llegar al balón y desplaza a nuestro delantero con el cuerpo, pero también con el brazo. Por supuesto, la jugada no le planteó ninguna duda al colegiado, de hecho, nosotros tampoco teníamos ninguna duda, pero en nuestro caso, de que no lo iba a pitar. Como tampoco teníamos ninguna duda de que el VAR no lo iba a revisar. Y añado, que como tampoco teníamos ninguna duda de que la realización de la televisión no iba a repetir la jugada más que una vez y rápido. Esta película ya la hemos visto muchas veces y no nos pilla de sorpresa, pero… me sigue cabreando profundamente que ocurra una vez sí y otra también y que no pase nada. Seguido, uno de los «jóvenes» de nuestro equipo, Raúl García (perdonadme la ironía), cometió una falta clara y de tarjeta, que por supuesto recibió. Con el agravante de que ya tenía otra. Minuto 13 y con 10 ante el Madrid. Para estrangular a Raúl por cometer semejante atropello. Parece nuevo. Jamás se puede hacer eso teniendo tarjeta… y contra el Madrid, muchísimo menos. Horrible. ¿Peaje de juventud, Gaizka? (Perdonadme otra vez) Por cierto, la primera tarjeta no me pareció porque no le tocó al jugador, eso sí, venía precedida de otra jugada que sí fue falta y fuerte. Vamos, que nuestro jugador mal.

Pero esto es condicionar el partido, porque con el penalti, que no pitó, cambiaba todo. En fin.

Voy a destacar lo positivo. Gaizka volvió a dar una oportunidad a Unai Vencedor, esta vez como pareja de Dani García. Y el Athletic en los primeros 13 minutos estuvo más en campo rival atacando, que en el suyo propio. Muy bien, hasta las jugadas desafortunadas.

A partir de ahí, los rojiblancos hicieron lo que pudieron. Aguantaron bien el empuje de los contrarios, durante todo el primer tiempo. Pena, que Kroos enganchó un tiro impresionante desde el borde del área ante el que nada pudo hacer Unai Simón. ¡Qué ya es mala suerte! porque fue en el minuto 46, en el descuento.

El segundo tiempo a pesar de la inferioridad, el Athletic salió a atacar. Por cierto, enorme partido de la sorpresa en la alineación, De Marcos. Fue de los mejores, o el mejor, y fruto de una contra llevada a cabo entre Capa y él, el primero consiguió el gol del empate. Óscar no dejó de correr de arriba a abajo, hasta que Gaizka lo sustituyó. Me alegré infinito por él porque qué gusto dio verle como capitán del equipo. Y que sean muchas más.

Tras el empate vino otro asedio del Madrid hasta que obtuvieron el gol, pero los nuestros no se achantaron, y el Madrid empezó a sufrir un poco. Tanto es así, que en el descuento Vesga que salió del banquillo tuvo el empate, en una extraordinaria jugada de Yeray que sacó el balón desde la defensa, para hacer un pase a Mikel, dejándolo solo frente a Courtois. Paradón de éste y contra que culmina Benzemá, que, madre mía, ¡qué jugadorazo es!

Así acabó, con un 3 a 1 súper injusto y otra vez en el descuento, cuando podía haber sido un 2 a 2 si llega a empatar Vesga. Una pena. Una pena enorme pero… es lo que tiene jugar contra éstos.

Otro comentario que ya sabréis es lo de las tarjetas. ¡Qué cara! Tras la expulsión, Vinicius se tiró por la cara en el área, y hasta los comentaristas, !oh! dijeron que era tarjeta clara. Nada. Carvajal con el penalti ¿debería haber tenido tarjeta? Aquí dudo. Pero luego le dio patada en el tobillo a Yeray, ¡ah, claro!, las patadas blancas, todos sabemos que no cuentan, por ello, tampoco tarjeta. Kroos en un salto golpeó a Iñaki con el brazo, codo, tampoco cuenta. ¡Ah! Y la tarjeta a Lucas Vázquez podía haber sido hasta naranja. Sin más. Que me da la misma rabia de siempre.

Pero me vuelvo a quedar con el buen partido del equipo. Eso sí, perdimos y la situación es súper preocupante. Al Huesca hay que ganarle sí o sí, y sino también sí. Es imprescindible. ¡A por el Huesca! Y…

¡Aúpa Athletic!

El Atlético pasa por encima del Athletic

Cuarto partido de esta temporada contra el Atlético de Madrid, y cuarto triunfo de los de la capital. El sábado en la Catedral los madrileños demostraron porque están en la primera posición de esta Liga tan descafeinada. De los equipos que han pasado por San Mamés han demostrado que son los mejores con mucha diferencia, y estoy hablando comparándolos también con el Real Madrid y con el Barcelona. Su partido fue estupendo, destacando de una manera espectacular Diego Costa, el que casi solito consiguió volver loca a nuestra defensa. Pena que sea tan… Aunque en este partido sólo hubo una jugada en la que se ve que va a ver qué pilla (foto inferior), dejando por supuesto a Iraola totalmente dolorido en el suelo. Si no jugase tan al límite, incluso fuera del reglamento, sería una maravilla.

Diego repartiendo... ¡Pena!
Diego repartiendo… ¡Pena! (Foto: Athletic-Club)

La diferencia entre el equipo colchonero y el Athletic es abismal. Están a otra dimensión, pero a pesar de ello estoy contenta porque nuestro equipo le plantó cara y le puso en algunos apuros, pocos, pero algunos. El Athletic empezó ganando curiosamente en una contra, arte que dominan los colchoneros mejor que nadie. El gol de Muniain es precioso por su resolución. Quizá Courtois pudo hacer algo más saliendo un poco antes pero… ya era hora que este portero fallase algo en San Mamés porque también vaya Copa que nos dio. Al Atlético no le afectó mucho el gol porque ellos siguieron a lo suyo. Y lo suyo no es otra cosa que tirar balones hacia delante en donde sí o sí está Diego Costa para dejar en evidencia a las defensas. En nuestro caso, el pobre Mikel San José se pasó todo el partido siguiéndole. La diferencia de velocidades entre ambos es tan amplia que ni aunque hubiese sacado una bicicleta hubiese llegado a alcanzarle. Laporte es rápido y quizá tanto como Diego pero a pesar de ello alguna vez el delantero se le escapó, como en el segundo tiempo donde le hizo un penalti como una casa, arrastrándole con el pie, cuando Costa le había hecho un quiebro increíble. Penalti, que el fenómeno de Teixeira no vio. Comienzo ahora el capítulo Teixeira. Teixeira, Juan Antonio, es decir, el mayor de los dos Teixeiras y el que más tardó en alcanzar la Primera División. Si el otro es malo, éste es peor. No sólo se comió este penalti, también otro. Poco antes de acabar el partido Arda Turan se olvida absolutamente del balón y va a por Toquero, en el área, al que derriba sin ningún pudor ni disimulo. Penalti también clarísimo. Tampoco lo vio. Así mismo cortó una jugada en la que el «Cebolla» Rodríguez se quedaba solo ante Iraizoz, ¡para pitar una falta a favor del Atlético!. En fin. En el gol de Coque hay una falta previa de Raúl García a Mikel Rico en el borde del área, justo antes de que el balón llegue a Filipe Luis, tampoco la ve. En fin. Lo dicho, Teixeira es un fenómeno. Malo como la carne de pescuezo pero en este caso ha perjudicado a ambos equipos. Eso es lo que tienen los árbitros malos, que son malos para los dos, y no hay más. Hay otros como Undiano que no son malos, en sí, que lo que son es malvados porque lo hacen apropósito. Éste no, éste es «sólo malo».

Dejando al árbitro y volviendo al juego, salvo el nivel de Diego Costa, que por momentos parecía un extraterrestre, los rojiblancos repito, mantuvieron el tipo y tuvieron alguna oportunidad, como he dicho antes, de empatar, a pesar de su superioridad. Pero las oportunidades existieron. De Marcos, se vio sólo ante Courtois pero tiró altísimo. Aduriz hizo un remate de cabeza de gol, pero de nuevo apareció el portero para sacar una mano increíble y aguarnos la fiesta. El penalti a Toquero (que igual luego nos paraban pero…). Vamos que alguna posibilidad sí que tuvimos y visto el nivel de los madrileños hay que darle también mérito a los nuestros. Creo que fue un buen partido para el espectador por las alternativas de juego, repitiendo que el dominio fue sobre todo del Atlético. El equipo de Simeone merece ser campeón por haber podido dar un poco de emoción a esta Liga que llamo descafeinada, porque el que se la disputen sólo dos es un rollo inmenso. Así que si les dan en el morro a los todopoderosos Barça y Madrid, y gana el Atlético, por lo menos podremos hablar de una Liga de tres, que sigue siendo una porquería pero… menos es nada, porque el que alguien con menos, mucho menos presupuesto pueda poner en tela de juicio la superioridad de los otros grandes siempre gusta, por lo menos a mí.

Volviendo a lo nuestro, sobre los siguientes partidos (salvo uno) ya van a ser partidos de nuestra Liga y ahí es donde no debemos fallar. Ahora toca ir otra vez a Levante, en este caso a jugar contra el Idem, equipo de Caparrós, que nos suele dar problemas. A ver si podemos cambiar esa media inglesa de un punto fuera y tres en casa por la de un punto en casa (el que hemos conseguido) y tres fuera. De momento nuestros perseguidores también están fallando. Sólo la Real y el Villarreal han conseguido puntuar (un punto cada uno), por lo que siguen Sevilla y Real a seis puntos de distancia. Hay que ganar al Levante, para que sigan por lo menos igual de lejos o más. ¡A por ellos!